Biblia

La Chequera del Banco de la Fe/23 de Mayo Por Charles H. Spurgeon

La Chequera del Banco de la Fe/23 de Mayo
Por Charles H. Spurgeon

23 de Mayo

“Porque él librará al menesteroso que clamare, y al afligido que no tuviere

quien le socorra.” Salmo 72: 12.

El menesteroso clama; ¿qué otra cosa podría hacer? Su clamor es oído por Dios;
¿qué otra cosa necesitaría hacer? El lector menesteroso necesita ponerse a
clamar de inmediato, pues esto será su sabiduría. No clames a los oídos de
amigos, pues incluso si pudieran ayudarte sería únicamente debido a que el
Señor los capacita para ayudarte. La ruta más rápida es acudir directamente a
Dios, y hacer que tu clamor suba delante de Él.
La línea recta permite correr mejor: corre al Señor, y no acudas a las causas
secundarias.

“¡Ay!”, -clamas- “no tengo ni amigos ni ayudadores”. Es mucho mejor así; puedes
apoyarte en Dios bajo ambas carencias: sin provisiones y sin ayudadores. Haz de
tu doble necesidad tu doble súplica. Incluso en lo relativo a las misericordias
temporales puedes esperar en Dios, pues Él se preocupa por Sus hijos en estos
asuntos temporales.

En cuanto a las necesidades espirituales, que son las más abrumadoras de todas,
el Señor oirá tu clamor, y te liberará y te abastecerá.

Oh, amigo pobre, prueba a tu Dios rico. Oh, tú que eres desvalido, apóyate en Su
ayuda. Él nunca me ha fallado, y estoy seguro de que nunca te fallará. Acude
como un mendigo, y Dios no rehusará darte ayuda. Ven sin otro argumento que
Su gracia. Jesús es Rey, ¿acaso te dejará perecer por causa de tu necesidad?
¡Cómo! ¿Olvidaste esto?