Biblia

¡Transformado!

¡Transformado!

por Desarrollo Cristiano

Nuestro ministerio no necesariamente se concentra exclusivamente en temas «espirituales», sino que donde hay necesidad de ropa o alimento allí también podemos bendecir.

Versículo: Marcos 5:1-20

5:1 Cruzaron el lago hasta llegar a la región de los gerasenos. 5:2 Tan pronto como desembarcó Jesús, un hombre poseído por un *espíritu maligno le salió al encuentro de entre los sepulcros. 5:3 Este hombre vivía en los sepulcros, y ya nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. 5:4 Muchas veces lo habían atado con cadenas y grilletes, pero él los destrozaba, y nadie tenía fuerza para dominarlo. 5:5 Noche y día andaba por los sepulcros y por las colinas, gritando y golpeándose con piedras.5:6 Cuando vio a Jesús desde lejos, corrió y se postró delante de él.5:7 ¿Por qué te entrometes, Jesús, Hijo del Dios Altísimo?  gritó con fuerza . ¡Te ruego por Dios que no me atormentes!5:8 Es que Jesús le había dicho: «¡Sal de este hombre, espíritu maligno!»5:9 ¿Cómo te llamas?  le preguntó Jesús. __Me llamo Legión  respondió , porque somos muchos.5:10 Y con insistencia le suplicaba a Jesús que no los expulsara de aquella región.5:11 Como en una colina estaba paciendo una manada de muchos cerdos, los demonios le rogaron a Jesús:5:12 Mándanos a los cerdos; déjanos entrar en ellos.5:13 Así que él les dio permiso. Cuando los espíritus malignos salieron del hombre, entraron en los cerdos, que eran unos dos mil, y la manada se precipitó al lago por el despeñadero y allí se ahogó.5:14 Los que cuidaban los cerdos salieron huyendo y dieron la noticia en el pueblo y por los campos, y la gente fue a ver lo que había pasado. 5:15 Llegaron adonde estaba Jesús, y cuando vieron al que había estado poseído por la legión de demonios, sentado, vestido y en su sano juicio, tuvieron miedo. 5:16 Los que habían presenciado estos hechos le contaron a la gente lo que había sucedido con el endemoniado y con los cerdos. 5:17 Entonces la gente comenzó a suplicarle a Jesús que se fuera de la región.5:18 Mientras subía Jesús a la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le permitiera acompañarlo. 5:19 Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: __Vete a tu casa, a los de tu familia, y diles todo lo que el Señor ha hecho por ti y cómo te ha tenido compasión.5:20 Así que el hombre se fue y se puso a proclamar en *Decápolis lo mucho que Jesús había hecho por él. Y toda la gente se quedó asombrada.

Leer todo el capitulo

Luego de la increíble liberación del endemoniado de Gadara, el evangelio nos dice que «los que cuidaban los cerdos huyeron y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y la gente salió a ver qué era aquello que había sucedido. Llegaron a Jesús y vieron al que había estado atormentado por el demonio, el que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.» No se puede incursionar en el campo del enemigo sin ser observado. Jesús logró, en unos instantes, lo que ellos no habían podido lograr en años mediante el uso de cadenas y grillos. La gente que vio lo que sucedió huyeron, con la intención de correr la voz de lo que habían visto. De modo que el primer resultado de la intervención de Cristo en la vida de este hombre es que todos los pobladores se enteraron del acontecimiento. Esta es una respuesta normal y natural en la transformación de una vida. No somos seres aislados, sino que vivimos en medio de comunidades, donde nuestras vidas son observadas y conocidas por otros. Cuando se produce un cambio en nosotros, otros lo observan. Hemos sido llamados a la transformación completa y total del ser humano, tanto en lo psíquico y emocional como también en lo físico. Esta realidad se le presenta a la iglesia con su mejor oportunidad para tocar la vida de otros en una comunidad. No obstante, la iglesia muchas veces a insistido en aislar rápidamente a la persona para afianzarla en el camino que ha comenzado a transitar. Esta maniobra desperdicia las oportunidades que se crean, en una conversión, para tocar a otros, oportunidades que desaparecerán luego de un tiempo. Una vez que dejan de existir, tendremos que echar mano de medios artificiales tales como campañas o reuniones especiales. Al igual que en la historia de la mujer Samaritana, sin embargo, este era el mejor momento para impactar profundamente a la población. ¿Cómo encontraron al hombre cuando volvieron? ¿Observó el tremendo contraste con su condición anterior? Antes, estaba desnudo; ahora, estaba vestido. Antes, corría de un lado para el otro, cortándose con piedras; ahora, estaba sentado, en paz. Antes, daba grandes gritos; ahora, estaba en su sano juicio. ¡Qué tremendo! El hombre había sido dramáticamente transformado. Quiero que tome nota de este cambio, porque esto también habla de la responsabilidad que tenemos frente a los que están en tinieblas. No hemos sido llamados a «salvar almas» como tan frecuentemente se escucha en el pueblo de Dios. Hemos sido llamados a la transformación completa y total del ser humano, tanto en lo psíquico y emocional como también en lo físico. Espero no se le haya escapado un interesante detalle: el hombre ahora se encontraba vestido. ¿Y de dónde sacó su ropa? Seguramente algunos de los discípulos, o Cristo mismo, le dieron de lo que tenían. Aquí también vemos que nuestro ministerio no necesariamente se concentra exclusivamente en temas «espirituales», sino que donde hay necesidad de ropa o alimento allí también podemos bendecir.

Copyright ©2000-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.