Biblia

Ovejas en medio de lobos

Ovejas en medio de lobos

por Christopher Shaw

Frente a situaciones adversas, Cristo invita a sus discípulos a que dependan absolutamente del Espíritu.

Versículo: Mateo 9:35

9:35 Jesús recorría todos los pueblos y aldeas enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas *nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia.

Leer todo el capitulo

Hemos estado meditando, en estos días, sobre las instrucciones que Cristo dio a sus discípulos antes de enviarlos a ministrar. Resulta interesante tomar nota de los temas que él consideró importantes para su formación. Entre otros asuntos, nos encontramos con una seria advertencia acerca del tipo de recepción que les esperaba por delante: «Yo os envío como a ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como serpientes y sencillos como palomas». Llama la atención que Jesús advirtiera así a sus discípulos, pues no es parte de la formación normal del creyente en nuestros tiempos. Al contrario, hemos enfatizado los beneficios del evangelio a tal punto que las personas ya no son concientes de los resultados adversos de seguir a Cristo. En todos los años que llevo dentro de la iglesia no recuerdo haber escuchado más de dos o tres predicaciones sobre nuestro llamado al sufrimiento. Sin embargo, el precio de seguir a Cristo se expone claramente en los evangelios.Los discípulos jamás debían convertirse en agresores, sino que debían tener una postura de ternura y bonda. En este pasaje, Jesús echó mano de una analogía para prevenir a sus discípulos de los peligros que acompañaban la misión que tenían por delante: ovejas en medio de lobos. Ninguno de los presentes necesitaba de una gran cuota de imaginación para entender que el Señor les señalaba lo vulnerable de su posición en el mundo. De todas formas, los discípulos habían sido testigos de esta realidad en la vida de Cristo mismo. En su andar cotidiano sufría cuestionamientos, oposición, agresiones, e incluso, violencia física. Este mismo destino les esperaba a ellos, porque un discípulo no está por encima de su maestro. Saber esto servía, en primer lugar, para que la adversidad no los tomara por sorpresa. De hecho esta es una de las luchas más duras que enfrenta al cristiano cuando se enfrenta a la oposición; no consigue entender cómo es posible que esté en medio de semejante situación. Cuando estamos advertidos, ya no nos sorprende que estos hechos ocurran y nuestras reacciones son otras. Asimismo, Jesús los animó a ser mansos como palomas, pero astutos como serpientes. El concepto detrás de este consejo es que los discípulos jamás debían convertirse en agresores, sino que debían tener una postura de ternura y bondad hacia todos los hombres. A la misma vez, esta actitud no era una invitación a ser necios y confiar ciegamente en los hombres. Al contrario, debían tener presente en todo momento que es maldito el hombre que en el hombre confía (Jer 17.9). Sin cultivar una actitud de desconfianza, debían ser cautelosos en la clase de relaciones que entablaban, sin crear ataduras de dependencia con nadie. De todas maneras, Cristo no invitaba a sus discípulos a elaborar una estrategia frente a esta realidad. Fiel al mensaje que les dio siempre, invitó al grupo a que dependieran absolutamente del Espíritu. En situaciones de agresión y persecución, el Padre mismo les daría palabra para hablar. El libro de los Hechos ofrece un elocuente testimonio de cuán poderoso resultaba este procedimiento, pues una y otra vez dejaron atónitos a sus opositores. La advertencia de Jesús se extendía también a la oposición que se podía experimentar en el mismo seno de la familia. ¿Por qué fue importante mencionar esto? ¿Cómo consiguió animar sus corazones frente a este expectativa? (Comente abajo)

Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright ©2003-2009 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.