Biblia

¿Soy un líder ético?

¿Soy un líder ético?

por Archibald Hart

Cómo establecer medidas preventivas – 1 Corintios 10:12, 13

Según el psicólogo y escritor Archibald Hart, los líderes deben protegerse de cometer los errores que minan su habilidad para dirigir.

  • Rendir cuentas. Generalmente, las personas caen porque han elegido seguir solas. El rendir cuentas ante alguien demanda que cada líder tenga una reunión regular con una junta o con un grupo de otros líderes como él para compartir sentimientos, revelar tentaciones, e identificar áreas problemáticas tanto en el crecimiento personal como espiritual.
  • Responsabilidad. El líder saludable debe aprender a equilibrar las demandas del liderazgo de iglesia con las demandas de la familia y de la vida personal.
  • Integridad. En primer lugar está el aspecto de cómo usamos nuestro poder. ¿Compartimos el poder? ¿Lo usamos de manera compasiva? ¿Está el uso de nuestro poder motivado solamente por el ego? Después del poder viene el aspecto de la honestidad. La verdadera integridad requiere no sólo rectitud en cuanto a las finanzas, sino también justicia en la aplicación de la autoridad, gentileza en la manera que obramos, y compasión en cuanto a cómo obtenemos y usamos información confidencial.

  • La ética en acción


    He aquí una lista de medidas de control, que puede ser de ayuda para que cualquier líder de iglesia haga una evaluación diaria de su ética.


    • ¿He sido totalmente honesto en mi trato con las personas el día de hoy?
    • ¿He actuado de manera apropiada con miembros del sexo opuesto?
    • ¿Me he permitido tener pensamientos sucios, imágenes de índole sexual, o he albergado sentimientos poco caritativos hacia otras personas?
    • ¿No me ha sido reprochado nada en cuanto a mis tratos financieros?
    • ¿He cumplido con mis obligaciones sin verme comprometido y con un espíritu dispuesto?
    • ¿He trabajado demasiado tiempo o demasiado duro sin evaluar mis verdaderos motivos?
    • ¿He pasado suficiente tiempo con mi familia o amigos?
    • ¿He cuidado de las necesidades espirituales de mi familia?
    • ¿He atendido mis necesidades emocionales y espirituales, y las he integrado a mi caminar diario con Dios?
    • ¿He albergado en mi corazón algún pecado no confesado o heridas no perdonadas?

    Pasos hacia el cambio


    Si sus respuestas a las preguntas del Dr. Hart sugieren una necesidad de cambio, he aquí cinco pasos para comenzar este proceso:

  • Confiese su pecado a Dios.
  • Si es preciso, pida perdón a aquellas personas con las que usted ha sido injusto.
  • Tome la determinación de evitar volver a caer en esa dificultad; inicie algunas acciones para ello.
  • Pídale a Dios que le dé fortaleza espiritual para vencer su debilidad.
  • Comparta su necesidad con un(a) amigo(a) de confianza y hágase responsable ante él (ella).