El gran don de la fidelidad
Vivimos en una era que intenta estirar la gracia a extremos heréticos. Lo veo y lo escucho virtualmente cada semana de mi vida. Así que permítame decirlo muy directamente: el mayor don que usted puede dar a su cónyuge matrimonial es su pureza, su fidelidad. El más grande rasgo de carácter que usted puede proveerle a su cónyuge y a su familia es dominio propio moral y ético. Póngase firme, amigo mío. Rehúse rendirse [a la tentación].
Carnadas engañosas están preparadas a nuestro alrededor todos los días, y no todas vienen de individuos. Algunas vienen de un canal de televisión por cable o de la Internet o de una revista, o de presión de iguales en los estudios o de colegas en el trabajo. . . .
Uno se siente como si fuera un mojigato, el único que no se está divirtiendo. No se engañe por la persuasión, por hermosas y atractivas que puedan sonar las palabras. Es una mentira. Recuerde. Todo es mentira.
El mayor don que puede darle a su cónyuge su pureza y su fidelidadad.
Tomado del libro Sabiduría Para el Camino (Nashville: Grupo Nelson, 2009). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.