Cristiano, aprópiate del poder que está en ti
Cristiano, aprópiate del poder que está en ti
“…A AQUEL QUE ES PODEROSO PARA HACER TODAS LAS COSAS MUCHO MÁS ABUNDANTEMENTE…” (Efesios 3:20)
Hay palabras en la Biblia que tienen tanta fuerza que son mucho más eficaces que cualquier terapia. Dios puede iluminar un versículo para que trate con tu pasado y sane tus heridas, o para que te muestre dirección en medio de la desesperación y te dé esperanza para el futuro. Satanás hará lo que pueda para llenar tu mente con toda clase de basura, a fin de que no tengas apetito de la Palabra de Dios. Lo hace porque sabe que la Escritura lo desenmascara y libera el potencial que está latente en ti. Antes de que Jeremías se erigiera como profeta reconocido para la nación, Dios le dijo dos cosas:
1) “Antes que te formara en el vientre, te conocí…” (Jeremías 1:5). No fueron tus padres los primeros que te vieron, sino Dios. Nada de lo que haces le sorprende. A pesar de lo que has tenido que pasar, Él no ha cambiado de opinión respecto a quién eres y al destino que te ha preparado.
2) “…Antes de que nacieras, ya te había yo apartado…” (Jeremías 1:5 DHH). Si dices: ‘Siempre me he sentido diferente’, es porque lo eres; ¡alégrate por ello! Y deja de buscar aceptación en lugares a los que no perteneces. Tienes una misión de parte de Dios; por eso el enemigo ha procurado tanto apartarte de ella. Cuando entiendes eso, tus luchas cobran sentido.
Al estudiar la Palabra de Dios, empezarás a experimentar una fuerza dentro de ti, depositada por Dios, que renueva tu mente y cambia tu vida. “…A Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” (Efesios 3:20). Aprópiate de ese poder hoy.