Biblia

El valor del dinero

El valor del dinero

 

Probablemente ha escuchado la expresión: “El dinero no puede comprar la felicidad”. Personalmente, no estoy muy de acuerdo con ese dicho, ya que puedo pensar en una gran cantidad de cosas que podría comprar con dinero y que me harían muy feliz . . . al menos temporalmente. No obstante tengo que afirmar completamente, basado en mi experiencia personal, la validez absoluta del quinto principio bíblico concerniente al dinero.

El dinero no puede comprar las posesiones más valiosas de la vida

Es extraño cómo tantas personas viven con la ilusión de que una gran cuenta bancaria les daría las mejores cosas en la vida, lo cual no es cierto.

No me mal entienda. No hay nada malo en tener riquezas si las ha ganado honestamente y su perspectiva sobre la riqueza se mantiene fundada bíblicamente en las Escrituras. La famosa cantante Sofia Tucker dijo: “He sido millonaria y he sido pobre. Ser millonaria es mejor.”

No debemos equipar una buena vida con la “vida verdadera” a la que se refiere Pablo en 1 Timoteo 6:19. El dinero podrá comprar cosas que están en venta pero la felicidad, una conciencia limpia no tener preocupaciones son cosas que no se pueden comprar con dinero. El dinero puede comprar una casa bella y cómoda, vacaciones placenteras y hermosas obras de arte. Pero las cosas más valiosas de la vida no están en venta. ¿Cuáles son algunas de esas posesiones que no tienen precio?

  • Paz: Es mejor lo poco con el temor del SEÑOR que un gran tesoro donde hay turbación (15:16)
  • Amor: Mejor es una comida de verduras donde hay amor que de buey engordado donde hay odio (15:17).
  • Un buen nombre, una reputación intachable y un respeto duradero: Más vale el buen nombre que las muchas riquezas; y el ser apreciado más que la plata y el oro (22:1).
  • Integridad: Mejor es el pobre que camina en su integridad que el de caminos torcidos aunque sea rico (28:6)

Reflexión
Espero no sonar trillado pero quiero animarle a que dedique un momento a pensar en sus bendiciones intangibles. Haga a un lado por un momento el dinero y las posesiones que tiene y pregúntese, ¿de qué está realmente agradecido? ¿Qué puede hacer para aumentar esos bienes intangibles tales como la salud, las buenas relaciones, la reputación, el contentamiento, la sabiduría, etc.?

 

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2015 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.