Biblia

La Chequera del Banco de la Fe/11 de Febrero Por Charles H. Spurgeon

La Chequera del Banco de la Fe/11 de Febrero
Por Charles H. Spurgeon

11 de Febrero

“Mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus

renuevos.” Isaías 44: 3.

Nuestros amados hijos no tienen el Espíritu de Dios por naturaleza, como
podemos verlo claramente. Vemos mucho en ellos que nos hace temer en cuanto
a su futuro, y esto nos conduce a una oración agonizante. Cuando un hijo se torna
especialmente perverso, clamamos con Abraham: “Ojalá Ismael viva delante de
ti.” Preferimos que nuestras hijas sean como Ana antes que sean emperatrices.
Este versículo debería alentarnos grandemente. Sigue a las palabras: “No temas,
siervo mío Jacob”, y ha de desterrar nuestros temores.

El Señor dará Su Espíritu; lo dará abundantemente, derramándolo; lo dará
eficazmente, de tal forma que será una bendición real y eterna. Bajo este
derramamiento divino, nuestros hijos pasarán al frente, y “Este dirá: Yo soy de
Jehová; el otro se llamará del nombre de Jacob.”

Esta es una de esas promesas relativas a las cuales el Señor quiere nuestra
oración. ¿No deberíamos, en determinados momentos, de una manera clara, orar
por nuestros descendientes? Nosotros no podemos darles corazones nuevos,
pero el Espíritu Santo sí puede; y es fácil suplicarle a Él. El grandioso Padre se
complace en las oraciones de los padres y de las madres. ¿Tenemos a algunos
seres queridos fuera del arca? No descansemos hasta que sean introducidos con
nosotros por la propia mano del Señor.