La Chequera del Banco de la Fe/15 de Mayo
Por Charles H. Spurgeon
15 de Mayo
“Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.” Salmo 91: 14.’
¿Me dice el Señor esto a mí? Sí, si he conocido Su nombre. Bendito sea el Señor
porque no soy un extraño para Él. Lo he probado, y lo he experimentado, y lo he
conocido, y, por tanto, yo en verdad confío en Él. Conozco Su nombre como un
Dios que odia el pecado, pues por el poder convincente de Su Espíritu, he
aprendido que Él nunca tolerará el mal. Pero también lo conozco como el Dios
que perdona el pecado en Cristo Jesús, pues Él me ha perdonado todas las
ofensas. Su nombre es fidelidad, y yo lo sé, pues Él nunca me ha abandonado
aunque mis tribulaciones se hayan multiplicado sobre mí.
Este conocimiento es un don de la gracia, y el Señor lo convierte en la razón por
la que Él concede otro don de la gracia, es decir, poner en alto. Esto es gracia
sobre gracia.
Observemos que si subimos a lo alto, la posición podría ser peligrosa; pero si el
Señor nos pone allí, es segura. Él nos puede levantar a una gran utilidad, a una
experiencia eminente, al éxito en el servicio, al liderazgo entre los obreros, al
lugar de un padre entre los pequeñitos. Si no hiciera esto, podría ponernos en alto
por medio de una comunión cercana, un claro discernimiento, un santo triunfo, y
una agraciada anticipación de la gloria eterna. Cuando Dios nos pone en alto,
Satanás mismo no puede derribarnos. ¡Oh, que este sea nuestro caso a lo largo
de todo este día!