La Chequera del Banco de la Fe/4 de Marzo
Por Charles H. Spurgeon
4 de Marzo
“Yo honraré a los que me honran.” 1 Samuel 2: 30.
¿Hago de la honra de Dios el gran objetivo de mi vida y la regla de mi conducta?
Si esasí, Él me honrará. Puede ser que por un tiempo no reciba ninguna honra del
hombre, pero Dios mismo pondrá honor en mí de la manera más eficaz. Estar
dispuesto a ser avergonzado por motivos de conciencia se encontrará al final que
es el camino más seguro para la honra.
Elí no había honrado al Señor al no gobernar bien su casa, y sus hijos no habían
honrado al Señor con un comportamiento digno de su sagrado oficio, y, por tanto,
el Señor no los honró a ellos, sino que retiró el sacerdocio de su familia, e hizo
que el joven Samuel fuera el gobernante de la tierra en lugar de cualquier persona
del linaje de ellos. Si quiero ver a mi familia ennoblecida, he de honrar al Señor en
todas las cosas. Dios podría permitir que el malvado alcance honras mundanas;
pero la dignidad que Él mismo otorga, incluso la gloria, el honor, y la inmortalidad,
es reservada para aquellos que mediante santa obediencia procuran honrarlo a
Él.
¿Qué puedo hacer en este día para honrar al Señor? Voy a promover Su gloria a
través de un testimonio verbal, y por medio de mi obediencia práctica. También
voy a honrarlo con mis bienes, y ofreciéndole un servicio especial. He de
sentarme y pensar cómo puedo honrarlo, puesto que Él me honrará.