Biblia

La Chequera del Banco de la Fe/6 de Mayo Por Charles H. Spurgeon

La Chequera del Banco de la Fe/6 de Mayo
Por Charles H. Spurgeon

6 de Mayo

“No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes persevera en el temor

de Jehová todo el tiempo; porque ciertamente hay fin, y tu esperanza no

será cortada.” Proverbios 23: 17, 18.

Cuando vemos prosperar a los malvados, somos propensos a envidiarlos.
Cuando oímos el ruido de su júbilo, y nuestro propio espíritu está decaído, casi
llegamos a pensar que ellos se llevan la mejor parte. Esto es insensato y
pecaminoso. Si los conociésemos mejor, y especialmente si recordáramos su fin,
les tendríamos lástima. El remedio para la envidia radica en una vida bajo un
constante sentido de la presencia divina, adorando a Dios y teniendo comunión
con Él a lo largo de todo el día, independientemente de cuán largo parezca el día.
La verdadera religión levanta al alma a una región más elevada, donde el juicio se
torna más claro y los deseos son más elevados. Entre más porción de cielo haya
en nuestras vidas, menos porción de la tierra ambicionaremos. El temor de Dios
echa fuera la envidia de los hombres.

El golpe mortal para la envidia es una calmada consideración del futuro. La
riqueza y la gloria de los impíos son un vano espectáculo. Esa apariencia
pomposa destella durante una hora, y luego se extingue. ¿En qué estará mejor el
próspero pecador por su prosperidad cuando le sobrevenga el juicio? En cuanto al
hombre piadoso, su fin es paz y bienaventuranza y nadie podría robarle su gozo;
por tanto, el hombre piadoso ha de renunciar a la envidia, y ha de llenarse dulce
contentamiento.