La Chequera del Banco de la Fe/7 de Abril
Por Charles H. Spurgeon
7 de Abril
“Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es
invocado sobre ti, y te temerán.” Deuteronomio 28: 10.
Entonces no tenemos ninguna razón para estar temerosos de ellos. Esto daría
muestras de un espíritu indigno, y sería una señal de incredulidad más bien que
de fe. Dios puede hacernos tan semejantes a Él, que los hombres se verán
obligados a reconocer que nosotros llevamos Su nombre justamente, y que en
realidad pertenecemos al Santo Jehová. ¡Oh, que obtengamos esta gracia que el
Señor espera otorgar!
Tengan la seguridad de que los hombres impíos sienten temor de los verdaderos
santos. Les odian, pero también les temen. Amán tembló por causa de
Mardoqueo, aun cuando buscaba la destrucción de aquel buen hombre. De
hecho, el odio de ellos surge a menudo del temor que no confiesan por ser
demasiado altivos. Sigamos por la senda de la verdad y de la rectitud sin el menor
estremecimiento. El miedo no es para nosotros, sino para quienes hacen el mal y
combaten contra el Señor de los ejércitos. Si en verdad el nombre del Eterno Dios
es invocado sobre nosotros, estamos seguros; pues, al igual que antaño, cuando
un romano sólo tenía que decir romanus sum (soy romano), y podía reclamar la
protección de todas las legiones del vasto imperio, así, cada individuo que sea un
hombre de Dios tiene a la omnipotencia como su guardián, y Dios primero dejaría
al cielo sin ángeles que a un santo sin defensa. Sean más valerosos que leones
en cuanto a lo que es recto, pues Dios está con ustedes.