Por: Carlos Padilla Esteban Tal vez las cosas no sean siempre tal y como las vemos. Muchos miedos están en nuestra imaginación, pero a veces no son reales. Van creciendo en el corazón fruto de una fantasía exagerada. A lo mejor somos exagerados, poco matizados. Vemos la botella medio vacía y pensamos que todo … Continuar leyendo «¿La manera de esperar el infinito, de sanar, de reír? Confiar»
Las lágrimas sanan, las sonrisas levantan
Por: Carlos Padilla Esteban A veces, en el camino de la vida, no entra la luz. Todo parece opaco: la vida, el mundo, los sueños. No hay ilusión ni esperanza. A veces, si somos sinceros, es verdad, el alma se muestra algo espesa, oscura, triste. Sin entender las razones. Bueno, algunas razones tiene. … Continuar leyendo «Las lágrimas sanan, las sonrisas levantan»
¿Qué alegría hace realmente feliz?
Por: Carlos Padilla Esteban El Espíritu Santo es el Espíritu de la alegría. Dice el Evangelio: «Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor». Muchas veces la tristeza nos embarga. Pensamos en lo que no tenemos, en lo que nos falta … Continuar leyendo «¿Qué alegría hace realmente feliz?»
¿Conoces tu verdad?
Por: Carlos Padilla Esteban Vivir en la verdad es lo que le da sentido a todo. La mentira no nos deja vivir, nos limita, nos esclaviza. Sin embargo, no siempre nos es tan fácil enfrentar la verdad, vivir con ella. Cuando cometemos errores queremos ocultarlos. Cuando no nos aceptamos como somos, fingimos ser distintos. … Continuar leyendo «¿Conoces tu verdad?»
Es posible mejorar… si sabes cómo y te esfuerzas
Por: Carlos Padilla Esteban Sería importante aceptar y comprender que la vida no siempre consiste en hacerlo todo bien, tal como soñamos. No es fácil asumir que somos responsables de nuestros actos, cuando esos actos no son perfectos y nos duelen, o afectan a otros, o ensucian el pasado. Pecados, errores, caídas. Poco importa. Nos … Continuar leyendo «Es posible mejorar… si sabes cómo y te esfuerzas»
¿Es posible comprender todo?
Por: Carlos Padilla Esteban La vida es un misterio. Y los misterios tienen algo de luz y mucho de sombra, de desconocimiento y de presencia. De oscuridad y destellos. El amor de Dios nos supera siempre. Desborda nuestros límites. Da plenitud a lo incompleto. Queremos tenerlo todo claro en el camino, pero no es posible. … Continuar leyendo «¿Es posible comprender todo?»
Tu verdadero yo, aun con manchas, es maravilloso
Por: Carlos Padilla Esteban San Ireneo decía: «Lo que no es asumido no es redimido». Si no nos aceptamos como somos, si no comprendemos quiénes somos, si no tomamos en nuestras manos nuestro pecado y se lo entregamos a Dios, no crecemos, no somos redimidos. Siempre estaremos construyendo sobre pies de barro blando. Sobre … Continuar leyendo «Tu verdadero yo, aun con manchas, es maravilloso»
Dudas y certezas, las dos pueden ayudarnos
Por: Carlos Padilla Esteban No siempre las cosas son como queremos. Hacemos planes. Y Dios se ríe al escucharlos. Tejemos sueños. Desgranamos alegrías. Desciframos signos buscando lo que Dios quiere, queriendo hacer realidad sus deseos. Porque nos quiere, quiere nuestro bien, que seamos felices. Porque nos ha llamado a una vida plena y estamos … Continuar leyendo «Dudas y certezas, las dos pueden ayudarnos»
¿Dónde está Dios cuando sufro?
Por: Carlos Padilla Esteban Tanto amó Dios al mundo que entregó a su hijo único. Tanto amó Dios al hombre que se hizo pequeño para que yo lo tocase, lo abrazase. Un Dios con sentimientos humanos. Jesús no sabía todo, creció preguntándose, amando, caminando, echando de menos, sintió la nostalgia y la tristeza, la alegría … Continuar leyendo «¿Dónde está Dios cuando sufro?»
Para creer y amar, más que cumplir normas… ¡salta!
Por: Carlos Padilla Esteban Dios es amor. Es un Dios que ama. Es el amor que se da en la comunidad perfecta del Padre, con el Hijo, en el Espíritu Santo. Trinidad es amor. Un Dios hogar, porque en la comunión es donde Dios se hace visible. El fruto de ese amor entre el … Continuar leyendo «Para creer y amar, más que cumplir normas… ¡salta!»