¿Resoluciones del Año Nuevo? Uy.
Por John Piper
Esta es la última semana del primer trimestre de 1981. ¿Cómo le va en sus resoluciones de Año Nuevo? No, no voy a permitir que las olvide. ¿Qué? ¿Olvidó cuáles eran? ¿Las anotó? Vea si puede encontrar el papel. No, no se desanime. Hoy es el comienzo del resto de su vida. Tome 5 minutos tranquilos y haga varias resoluciones del “segundo trimestre”. Entonces haremos un recuento a finales de junio. Como Pablo dijo: “Olvidando ciertamente lo (los fracasos) que queda atrás, y extendiéndome a la meta, prosigo…” Seamos un pueblo que prosigue.
Josué 7 es un capítulo sobre cómo tratar con los fracasos del pasado. Acán desobedeció a Dios y se guardó parte del botín que no debía. Así que a Israel lo derrotan en su siguiente batalla. Josué queda devastado. Él rasga su camisa, se tira al suelo y se lamenta ante Dios. Dios llega de una manera increíblemente franca, y simplemente dice: “Levántate; ¿por qué estás en el suelo? Israel ha pecado. Es por eso que fue derrotado. Levántate y deshazte del pecado” (vv.10-13).
Está bien, entonces no andemos lamentando todos nuestros fracasos. Levántese. Arrepiéntase. Quite el pecado. Y prosigamos hacia Hai: “No temas ni desmayes…yo he entregado en tu mano al rey de Hai” (8:1). Renueve el pacto de Año Nuevo o haga uno nuevo. Escríbalo. Péguelo en el espejo del baño. Póngale una fecha límite. Y asegúrese de agregar esta cláusula de contingencia: “Si fracaso, no me sumiré en la desesperación. Yo animaré a mi corazón en la misericordia de Dios, me arrepentiré y comenzaré de nuevo.” La vida futura es extremadamente preciosa. Las posibilidades del servicio gozoso son demasiado grandes para dejarse paralizar por el pasado.
Pastor John