Biblia

Santa Teresa de Jesús 500 años después, por Fidel García Martínez

Santa Teresa de Jesús 500 años después, por Fidel García Martínez

Santa Teresa de Jesús 500 años después, por Fidel García Martínez

El 28 de Marzo de 1515 nacía en Ávila Teresa de Ahumada. Una de las mujeres más admiradas y analizadas de la Historia.

Este V Centenario que se inauguró el pasado 15 de Octubre de 2014 coincidiendo con su festividad litúrgica, y que se clausura hoy, 15 de octubre 2015, ha demostrado que el interés por su persona no ha decrecido sino todo lo contrario, está más vivo que nunca, basta tener en cuenta todo lo que se ha escrito y hablado sobre ella tanto en los medios de comunicación más tradicionales como en los nuevas redes sociales basadas en Internet. Sin embargo santa Teresa es más citada indirectamente, que leída directamente en sus grandes obras. Toda su persona es objeto de los más diversos enfoques, que van desde el feminismo radical hasta consideraciones extrañamente laicas, en las que se prescinde en lo que es realmente maestra Santa Teresa: Doctora de la Iglesia, Maestra de la vida espiritual en sus últimas posibilidades de la experiencia mística tal como lo dejado escrito en ese libro enigmático y singular que es el Castillo Interior (las Moradas), que se pretende interpretar desde coordenadas psiquiátricas claramente freudianas. Basta con leer lo que se escribe sobre el fenómeno de la transverberación que ella describe en el libro de la Vida, (capítulo 29) y que Bernini esculpió y popularizó en una escultura de todos conocida, en la que aparece Santa Teresa herida por el dardo de un ángel. Son muchos los médicos que relacionan sus enfermedades de las que ella da un testimonio humilde en todos sus escritos, y que según ellos estarían en la base de sus experiencias místicas; de las que ella habla con toda naturalidad, porque son gracias que Dios da a quien quiere, cuando quiere y para nada fruto de la fantasía. Otro tema que suele ocupar mucho a historiadores es el de su procedencia familiar de cristianos nuevos o conversos del judaísmo objeto de polémicas y que parece siempre que se trata de la familia de Santa Teresa. La imagen popular que ha transcendido en pinturas, estampas, publicidad o reclamos turísticos, poco tiene que ver con la real. Se la suele representar, como doctora de la Iglesia con su birrete, libro abierto, con la pluma en la mano y con el Espíritu Santo en forma de paloma inspirándole la sabiduría divina de la que es maestra singular.

Santa Teresa vive en los que ella describe como tiempos recios: tiempos de la Reforma Luterana y de la Contra-Reforma Católica. Tiempo en los que España acaba de configurar su unidad nacional con la conquista de Granada llevada a cabo por los Reyes Católicos: tiempos de la máxima expansión del imperio español con Carlos V y Felipe II; tiempos de conquista y evangelización de la América descubierta por Colón a donde emigraron con desigual fortuna algunos de sus hermanos, en busca del mítico dorado.

Son tiempo recios para las mujeres, marginadas y sin voz ni voto en la vida religiosa y cultural de la España de los tiempos de Santa Teresa. Marginación contra la que lucha con energía y constancia en la Reforma del Carmelo, dejando su testimonio en los palomarcicos como llamaba a los 17 conventos con los que sembró las dos Catillas, Andalucía y Murcia. Estos conventos eran espacio para la libertad y la entrega. De esta marginación de la mujer se queja santa Teresa en todos los escritos. Incluso estas quejas se las dirige a Jesucristo, ella le recuerda con cariño y amor cómo trataba a los mujeres, como consta en los Evangelios y se lamenta de lo descalificadas que están también cuando vive ella, así le dice: No aborrecisteis, Señor, cuando estabais en el mundo a las mujeres, ante las favorecisteis siempre con mucha piedad” También reivindica el lugar de la mujer en la Iglesia cuando dice: “No hemos de quedar las mujeres tan fuera de gozar las riquezas que el Señor ha dado a su Iglesia”

Tiempos recios porque la Inquisición persigue especialmente no a los herejes (luteranos que dice ella) sino a los alumbrados, es decir a los que afirmaba haber tenido experiencias místicas, especialmente cuando eran las mujeres. Ella misma fue investigada cuando el Libro de la Vida cayó en manos de la famosa Princesa de Éboli quien lo denunció ante la Inquisición siendo objeto de un análisis minucioso del que nada se pudo deducir contra la Fe y la Moral. Su misma actividad como reformadora del Carmelo fue objeto de especial persecución. Su libro de Las Fundaciones es un retablo maravilloso de la España de su tiempo. En él aparecen los grandes personajes: el Rey Felipe II, el nuncio del Papa Felipe Sega, quien con evidente mala fe la describió como fémina inquieta y andariega; ilustres damas de las más alta nobleza, como la Princesa de Éboli, la Duquesa de Alba, Doña Luis de la Cerda mujer del Almirante de Castilla, uno de los hombres más ricos de España; las clases más populares y pícaras: arrieros, estudiantes, falsos místicos y mujeres condenadas por prácticas de hechicería. Aparecen también grandes teólogos y predicadores con los que se relaciona para pedir sus opiniones: San Pedro de Alcántara, San Juan de Ávila, San Juan de la Cruz, (ilustres jesuitas, dominicos, franciscanos, agustinos) Dotada de un gracejo especial se cuentan innumerables anécdotas como cuando fue pintada por un mediocre pintor, el carmelita Fray. Juan de la Miseria, a quien la Madre le dijo con humor e ironía DIOS TE PERDONE FRAY. JUAN QUE ME HAS PINTADO FEA Y LEGAÑOSA. Otra anécdota es la que le ocurrió en Salamanca cuando pasando por la calle en donde estaban algunos estudiantes ociosos, con San Juan de la Cruz quien era un joven carmelita, algún gracioso hizo alusiones del mal gusto, lo que provocó el rubor de San Juan, pero a quien la madre Teresa le regañó diciendo: NO SE AVERGÜENZA LA DAMA Y SÍ EL GALÁN.

Así era la Madre Teresa, lo mismo encontraba a Dios entre los pucheros porque en ellos, Dios también anda, cuando cocinaba para sus monjas en el humilde fogón conventual; que en sus correrías por las dos Castillas en los duros fríos del invierno o en los ardientes calores del verano; que en los estados místicos más elevados que ella describe de forma única en Las Moradas y a los que llama Desposorio y Matrimonio Espirituales.

Un testimonio escrito muy importante para conocer su auténtica personalidad son las cartas, escribió miles y se conservan unos cientos 750: escribe al Rey Felipe II, a las grandes autoridades: Nuncio, General de Orden, arzobispos, obispos. Escribe a religiosos y religiosas, especialmente al P. Gracián por quien sentía una admiración y ternura especial, un carmelita de gran personalidad, que fue objeto de especial persecución hasta expulsarlo del Carmelo Descalzo, del que había sido su primer Superior Provincial. Las cartas que escribió a su hermano Lorenzo reflejan el realismo de esta mujer excepcional que se preocupa de todo lo relacionado con los problemas familiares: casamientos, herencias, negocios; valor de las monedas (maravedíes), compraventa de solares, tratos legales, educación de sus sobrinos; remedios para las enfermedades. Escribe cartas crípticas para no lamentar sospechas sobre ella misma o sus destinatarios sujetos a persecución continua por sus adversarios de dentro y fuera del Carmelo. Satisfecha de su habilidad para los negocios afirma de sí misma ¡qué baratona estoy! – en sentido de negociante-.

Después de una vida entregada a la causa de la Iglesia a la que había intentado servir con total entrega y generosidad hace el último viaje de su vida. Llega el 20 a Alba de Tormes a las seis de la tarde. El 29 se acuesta para no levantarse más. Anuncia que su muerte es inminente. El 3 de octubre, confiesa y recibe los últimos sacramentos. El 4 de octubre, a las nueve de la noche muere diciendo al fin soy Hija de la Iglesia, tenía 67 años de edad. Con la reforma del Calendario Gregoriano el 4 de Octubre pasa al 15, fecha de su fiesta litúrgica.

Su cuerpo incorrupto anda repartido por diferentes partes del mundo. Cuando el P. Gracián mandó abrir la sepultura se comprobó que estaba incorrupto, pero su hábito putrefacto. En aquel mismo momento se empezó literalmente a descuartizar. Gracián se quedó con una mano de la que amputó un dedo, que lo libró del cautiverio. La mano izquierda está en Lisboa, un dedo en Nuestra Señora de Loreto. La mano derecha acompañó durante mucho tiempo e Francisco Franco, mientras vivió. El cuerpo con el corazón transverberado, se venera en Alba de Tormes.

Santa Teresa tiene algunos títulos honoríficos: Patrona de los escritores en Lengua Castellana. Patrona del Cuerpo de Intendencia del Ejército Español. Doctora Honoris Causa por la Universidad de Salamanca y de las Universidades Católicas de España. El co-patronazgo de España con Santiago Apóstol fue desde tiempo de Quevedo objeto de duras e interesadas polémicas.

Fidel García Martínez