Un espíritu hermoso y encantador
Ester fue un modelo de afabilidad y gracia, a pesar del ambiente que la rodeaba.
Así Ester obtenía gracia ante los ojos de todos los que la veían. Ester fue llevada al rey Asuero, a su plació real en el mes décimo, el mes de Tebet, del séptimo año de su reinado. El rey amó a Ester más que a todas las mujeres, y ella halló gracia y favor delante de él, más que todas las demás jóvenes vírgenes. Él puso la corona real sobre su cabeza y la proclamó reina en lugar de Vasti. (Ester 2:15-17)
Es claro que Ester poseía algo que la hacía obtener la gracia de todos, desde el rey hasta las mujeres del harén que estaban compitiendo con ella por la atención y el amor del monarca. Pienso que debió haber sido muy afable. El Diccionario Real Academia de la Lengua Española dice de afabilidad: “cualidad de afable”, y de afable dice: “agradable, dulce, suave en la conversación y el trato”. Usted se siente atraído por una persona afable. Nos sentimos fascinados por el espíritu hermoso encantador de esa persona.
Compartí, en el pasado, las cualidades de Ester con mis amadas hijas, con la esperanza de que ellas no sólo pensaran en estas cualidades, sino también para que las cultivaran.
Es con ese mismo interés que comparto estas con usted, porque personalmente creo que se necesitan como nunca antes en el ambiente de inseguridad y sensualidad en el que vivimos.
Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2010 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.