Una confianza deliberada
Bajo la cerradura y llave del cielo, estamos protegidos por el sistema de seguridad más eficiente y disponible: el poder de Dios. No hay manera de perderse en el proceso del sufrimiento. Ningún desorden, enfermedad y ni siquiera la muerte misma puede debilitar o amenazar la protección máxima de Dios en nuestras vidas.
«Dios está entre usted y todo lo que amenaza su esperanza y su bienestar eterno.» El teólogo James Moffatt escribió, «La protección aquí es única y directamente la obra de Dios.»
Dos palabras ayudan a uno a hacerle frente cuando la esperanza está muy baja: aceptar y confiar.
Aceptar el misterio de la adversidad, sufrimiento, desventura y maltrato. No trate de entenderlo o explicarlo. Acéptelo. Después, confíe deliberadamente en que Dios lo protegerá con su poder desde este mismo momento hasta la aurora de la eternidad.
Aceptar y confiar ayudan a uno a hacerle frente cuando la esperanza está baja.
Tomado del libro Sabiduría Para el Camino (Nashville: Grupo Nelson, 2009). Copyright © 2015 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.