{"id":1000,"date":"2015-11-30T19:24:31","date_gmt":"2015-12-01T00:24:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/renacimiento-por-la-fe\/"},"modified":"2015-11-30T19:24:31","modified_gmt":"2015-12-01T00:24:31","slug":"renacimiento-por-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/renacimiento-por-la-fe\/","title":{"rendered":"Renacimiento por la fe"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"> \t&ldquo;Por tanto, nosotros tambi&eacute;n, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despoj&eacute;monos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, Puestos los ojos en Jes&uacute;s, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de &eacute;l sufri&oacute; las cruz, menospreciando el oprobio, y se sent&oacute; a la diestra del trono de Dios.&rdquo; (Hebreos12:1-2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEn este pasaje de las Escrituras, la palabra de Dios compara a los creyentes con los atletas que corr&iacute;an en un Estadio ol&iacute;mpico, rodeado de muchos testigos que est&aacute;n como espectadores de esta &ldquo;carrera&rdquo; del servicio cristiano. Entonces por intermedio de esta carta, el Ap&oacute;stol al igual que un entrenador recomienda a sus deportistas que si tienen exceso de peso, deben despojarse de &eacute;l, en vista que les impide correr como corresponde, los creyentes como los deportistas que son deben correr en esta carrera. Tomemos en cuenta que el &ldquo;peso&rdquo; es todo tipo de pecados que el hombre muchas veces lleva a cuestas en su vida, pecados que le impiden vivir una vida cristiana fruct&iacute;fera y eficaz, y lo peor de todo es que les impide avanzar, siendo necesario muchas veces que sean disciplinados por el &ldquo;entrenador&rdquo; Dios, que quiere que sus hijos lleven una vida de victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa carrera por la vida a la mayor&iacute;a nos causa angustia por no sentirnos capaces de alcanzar la meta, y es entonces cuando hacemos alto en el camino y nos dedicamos a &ldquo;ingerir&rdquo; todo lo que encontramos a lo largo del trayecto, algunas veces son cosas &ldquo;nutritivas&rdquo; la mayor&iacute;a de las veces es &ldquo;alimento chatarra&rdquo;el cual solo nos confiere un sobrepeso que nos hace mas dif&iacute;cil continuar con este marat&oacute;n. Tal vez nos desmotivamos o nos perdemos en el camino porque no tenemos clara la meta ni el premio, nuestra meta es llegar a Cristo y recibir el premio que nos tiene preparado que es la vida eterna, esa vida que a lo largo de nuestra carrera podemos ir asegurando si nos dejamos guiar disciplinadamente por el m&aacute;s perfecto de los entrenadores, Dios. Tu carrera puede ser o un campo &aacute;rido y accidentado o un camino en cuesta arriba pero f&aacute;cil de llevar porque los obst&aacute;culos hemos sabido superarlos por medio de una vida de entrenamiento en la fe y la observancia de la ley Divina. Cuantos charlatanes no hay que siempre ofrecen obtener resultados por medio de trampas y caminos aparentemente m&aacute;s f&aacute;ciles, si, es verdad que los resultados funcionan en el momento, pero nunca son duraderos, porque todo aquello con valor verdadero implica esfuerzo y dedicaci&oacute;n. Dej&eacute;monos pues de formulas f&aacute;ciles y trampas, para que perder m&aacute;s tiempo, lleguemos a esa meta que nos est&aacute; esperando y fortalezc&aacute;monos con el mejor ejercicio perseverando en el amor, el amor nos da todo y por amor todo lo logramos, una vida sin amor, es como las obras sin fe; para que vivir entonces sobre una base falsa, vivamos mejor dando pasos seguros en la vida, dejemos atr&aacute;s todo aquello que nos desv&iacute;a de la carrera y rechacemos a los que nos ofrecen un premio que es falso y solo nos llevar&aacute; a la tristeza y desolaci&oacute;n; corramos alegremente por la vida sintiendo en los pulmones el aire puro y revitalizador del renacimiento por la fe y as&iacute; estaremos seguros que siempre llegaremos a la meta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&ldquo;Cuando entres a la tierra que Jehov&aacute; tu Dios te da, no aprendas a hacer seg&uacute;n las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en t&iacute; quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinaci&oacute;n, ni agorero, ni sort&iacute;lego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominaci&oacute;n para con Jehov&aacute; cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehov&aacute; tu Dios echa estas naciones delante de t&iacute;&rdquo;. (Deuteronomio:18:9-12)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tHoy es un d&iacute;a especial ya que tenemos la oportunidad de pensar en nuestra vida haciendo un balance sobre lo que consideramos bueno y malo en ella, &iquest;Por qu&eacute; ser&aacute; que las m&aacute;s de las veces vivimos anclados m&aacute;s bien en lo malo que hemos vivido que en lo bello y feliz? Bien, es porque seguramente comprendemos que hemos trasgredido una ley por lo cual nos acarreamos remordimiento y sufrimiento, esta ley que muchos de nosotros podemos considerar como una obligaci&oacute;n, pero que en realidad es la que nos permite permanecer en comuni&oacute;n con Dios, nuestro Padre; esta trasgresi&oacute;n es lo que conocemos como pecado, hay muchos pecados que cometemos d&iacute;a con d&iacute;a, pero hay uno que es particularmente ofensivo para Dios, y es abandonarlo por correr en pos de &iacute;dolos, esto sucede cuando llegan los momentos de prueba o cuando en nuestras vidas no hemos permitido que se manifieste la voluntad de Dios. La mayor&iacute;a de las veces se nos presenta la atractiva oportunidad de conseguir beneficios inmediatos y espectaculares, pero cuando esto sucede deber&iacute;amos de estar m&aacute;s atentos a que es lo que se oculta detr&aacute;s. El amor de Dios es &uacute;nico y tan resplandeciente que no admite dudas ni alternativas, es uno solo, es omnipotente ya que su poder es infinito; Nos enga&ntilde;a aquel que dice que Dios se encuentra en un amuleto, en una invocaci&oacute;n, o en una representaci&oacute;n hecha por mano de hombre.&iquest; Por qu&eacute; nos dejamos enga&ntilde;ar por aquellos que usan su Santo nombre para conseguir sus propios beneficios? Pensemos por un momento, si Dios quisiera esto ser&iacute;a como negarse a si mismo, que caso hubiese tenido que le entregara la ley a Mois&eacute;s para su pueblo dici&eacute;ndole de la siguiente manera &rdquo;No tendr&aacute;s dioses ajenos delante de m&iacute;&#8230;.&rdquo;(G&eacute;nesis20:3), &iquest;Por qu&eacute; ha sido que Dios ha ocultado la luz de su rostro de su pueblo elegido sino es por su infidelidad para con &Eacute;l?, Simplemente porque el no acepta ser una opci&oacute;n, ya que todo lo que existe le pertenece. Hasta cuando seguiremos buscando f&oacute;rmulas m&aacute;gicas, adivinos, rituales ajenos, supersticiones, y ese af&aacute;n por satisfacer el orgullo y vanidad buscando ser poderosos al ligarnos a un mundo falso que nos comunica con muertos y al unirnos a ellos en voluntad nos convertimos en muertos en vida, porque hemos depuesto la devoci&oacute;n que debemos &uacute;nicamente a Dios Nuestro Padre ante el enemigo que nos ha tendido el lazo oscuro del mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tCuando Dios en su infinito amor para con su pueblo permiti&oacute; que su Hijo amado, Cristo, viniese al mundo a pagar el precio por nuestro pecado, nos regal&oacute; una nueva vida pero tambi&eacute;n nos ense&ntilde;&oacute; a vivirla para poder conservarla, y en cada palabra, en cada acci&oacute;n nos demostr&oacute; que no hay poder m&aacute;s alto que el del divino Padre manifestado a trav&eacute;s de &Eacute;l su hijo y siervo fiel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLas Escrituras nos muestran como es que Jes&uacute;s enalteci&oacute; a su Padre:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&ldquo;Despu&eacute;s de estas cosas hab&iacute;a una fiesta de los jud&iacute;os, y subi&oacute; Jes&uacute;s a Jerusal&eacute;n. Y hay en Jerusal&eacute;n cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco p&oacute;rticos. En estos yac&iacute;a una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paral&iacute;ticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un &aacute;ngel descend&iacute;a de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descend&iacute;a al estanque despu&eacute;s del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. Y hab&iacute;a all&iacute; un hombre que hac&iacute;a treinta y ocho a&ntilde;os que estaba enfermo. Cuando Jes&uacute;s lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo as&iacute;, le dijo: Quieres ser sano? Se&ntilde;or, le respondi&oacute; el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jes&uacute;s le dijo: Lev&aacute;ntate, toma tu lecho y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tom&oacute; su lecho, y anduvo. Y era d&iacute;a de reposo aquel d&iacute;a. Entonces los jud&iacute;os dijeron a aquel que hab&iacute;a sido sanado: Es d&iacute;a de reposo; no te es l&iacute;cito llevar tu lecho. El les respondi&oacute;: El que me san&oacute;, &eacute;l mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. Entonces le preguntaron: Quien es el que te dijo: Toma tu lecho y anda? Y el que hab&iacute;a sido sanado no sab&iacute;a qui&eacute;n fuese, porque Jes&uacute;s se hab&iacute;a apartado de la gente que estaba en aquel lugar. Despu&eacute;s le hall&oacute; Jes&uacute;s en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques m&aacute;s, para que no te venga alguna cosa peor. El hombre se fue, y dio aviso a los jud&iacute;os, que Jes&uacute;s era el que le hab&iacute;a sanado. Y por esta causa los jud&iacute;os persegu&iacute;an a Jes&uacute;s, y procuraban matarle, porque hac&iacute;a estas cosas en el d&iacute;a de reposo. Y Jes&uacute;s les respondi&oacute;: Mi padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo..&rdquo; (Juan 5:1-17)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tJes&uacute;s se hace presente para darnos una ense&ntilde;anza enorme para nuestras vidas reflexionemos sobre ella y sobre cada uno de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&ldquo;Despu&eacute;s de estas cosas hab&iacute;a una fiesta de los jud&iacute;os, y subi&oacute; Jes&uacute;s a Jerusal&eacute;n. Y hay en Jerusal&eacute;n cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco p&oacute;rticos. En estos yac&iacute;a una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paral&iacute;ticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un &aacute;ngel descend&iacute;a de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descend&iacute;a al estanque despu&eacute;s del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese&#8230;&#8230;..&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEs significativo observar como no hemos cambiado al curso no solo de los a&ntilde;os sino de los siglos; C&oacute;mo es que somos testigos ahora por medio de la palabra del evangelio de aquellos seres necesitados y maltrechos, los cuales no s&oacute;lo adolec&iacute;an de un mal f&iacute;sico sino tambi&eacute;n de un mal espiritual; En este caso nos habla de hombres que siendo jud&iacute;os y creyentes ortodoxos del Dios &uacute;nico dejaban de lado esa celosa devoci&oacute;n y se apilaban en un estanque esperando que un hecho sobrenatural les devolviera la salud; Pensemos en lo siguiente, si se daba el milagro de sanaci&oacute;n en las personas que tocaban el agua, no suced&iacute;a por el poder del &aacute;ngel, sino por la fe en el &uacute;nico Dios que exist&iacute;a en ellos, ya que el &aacute;ngel era para ellos un representante de ese poder divino, as&iacute; que su fe aunque torcida era reconocida finalmente por Dios, porque &Eacute;l que ve en los corazones sabe cuando se le busca y nos devuelve al camino. As&iacute; que Dios que no es un Padre que olvide los lamentos de sus hijos y en su infinita misericordia conced&iacute;a la sanaci&oacute;n por el poder de la fe de ellos. La tradici&oacute;n y las falsas creencias han conferido no solo a los &aacute;ngeles sino que tambi&eacute;n a muchos otros seres y potestades, tanto o m&aacute;s importancia que a su creador, el problema del culto por ejemplo a los &aacute;ngeles radica precisamente en eso, en que es un culto, en que declinamos nuestra fe en solicitud de sus favores dejando de lado que la &uacute;nica devoci&oacute;n y adoraci&oacute;n verdadera es s&oacute;lo para con Dios, Que m&aacute;s decir al respecto si Dios mismo env&iacute;a a los &aacute;ngeles a servir a su amad&iacute;simo hijo Cristo cuando es tentado en el desierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&iquest;En qu&eacute; momento o en que palabra entregada por Dios verdadero se nos pide culto a sus siervos los &aacute;ngeles o cualquier otro ser de su creaci&oacute;n?, &iexcl;En ning&uacute;n momento!; &iquest;C&oacute;mo entonces nos volcamos con esa fe que no nos pertenece sino que proviene de Dios mismo y la ponemos a los pies de todo aquel que con &ldquo;prodigios&rdquo; mancha su nombre invoc&aacute;ndolo para fines oscuros, enga&ntilde;&aacute;ndonos y encadenando nuestra alma a su servicio?. Notemos tambi&eacute;n un hecho fundamental, Dios no es un Dios caprichoso que confiera beneficios por rango o por privilegios, el no ofrecer&iacute;a su amor y dones al primero que entrara en un estanque o al primero que entrara de rodillas en un templo, o al que cantara m&aacute;s alto, o al que cargara m&aacute;s cruces de madera o al que se flagelara m&aacute;s veces, o es m&aacute;s, al que diera m&aacute;s limosna, m&aacute;s ayunos o mandas; &iexcl;No!, de ninguna manera, el nos ense&ntilde;a en toda su palabra y nos ense&ntilde;a por medio de su amado hijo Jes&uacute;s, que &Eacute;l ama al peque&ntilde;o y afligido, al d&eacute;bil y necesitado, que el socorre a todos por igual, el &uacute;nico requisito es que le entreguen su vida y su fe completa y amorosamente con &uacute;nica y verdadera adoraci&oacute;n, y entonces no existe mal o enfermedad que no sea quitada, no hay quebrantamiento que no nos enaltezca, no hay muerte que nos alcance en la vida eterna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&ldquo;Y hab&iacute;a all&iacute; un hombre que hac&iacute;a treinta y ocho a&ntilde;os que estaba enfermo. Cuando Jes&uacute;s lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo as&iacute;, le dijo: &iquest;Quieres ser sano? Se&ntilde;or, le respondi&oacute; el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jes&uacute;s le dijo: Lev&aacute;ntate, toma tu lecho y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tom&oacute; su lecho, y anduvo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&iexcl;Que maravilla!, Como podemos negar el amor y la misericordia divina, al leer como es que un hombre que siempre estaba presente solicitando recobrar su salud, era olvidado de esos poderes sobrenaturales que se hac&iacute;an presentes en la creencia popular y que solo asist&iacute;an al mas r&aacute;pido o fuerte, mencionando que siempre eran los mejores los que recib&iacute;an el beneficio. Sin embargo Dios se compadece de su condici&oacute;n y toma en cuenta su fe y es as&iacute; como llega Cristo y le ofrece ser sanado, pero se lo ofrece para que este hombre reconozca su propia fe en Dios y le glorifique, es as&iacute; como por medio de esa fe y por el poder de Jes&uacute;s conferido por el Padre le devuelve la salud poniendo de manifiesto que los poderes menores de este mundo son incapaces ante el &uacute;nico y verdadero Dios. Esto no es solo una historia de tiempos b&iacute;blicos, es una historia que vemos reflejada cada d&iacute;a en el mundo que vivimos, cuando tantos hombres y mujeres poderosos, ricos y llenos de &ldquo;gracias&rdquo; y privilegios, entregan su vida a poderes oscuros, practicando magia, adivinaci&oacute;n, rituales sat&aacute;nicos, y poderes sobrenaturales que no son otra cosa que la pobre oferta del dios de este mundo, Satan&aacute;s. No se trata de ver quien es mas poderoso o quien tiene m&aacute;s capacidades, tampoco quien puede ver el futuro, ni conjurar a la tierra, todo ello es el oro de los &ldquo;tontos&rdquo;. Tu Dios te pide que solo lo ames a &eacute;l, te pide que entregues tu vida a su ley, y te advierte tan claramente que no admite excusas, que te cuides de los falsos dioses, de las ilusiones que te brindan un efecto enervante de poder, de ese poder transitorio que nos pone con jerarqu&iacute;a en este mundo sobre los dem&aacute;s y que causa la envidia de aquellos que no buscan la riqueza del alma sino la riqueza que se vuelve herrumbre de muerte, que nos encadena como esclavos al mundo y por ello nos trae como &uacute;nica ganancia lo que es de su naturaleza, el mal por el mal; la tristeza, la carencia, el dolor, la enfermedad, la soledad; &iquest;Tu crees que si vives en Dios todo esto se te manifestar&aacute;? Nada puede ser manifestado contrario a su naturaleza, la naturaleza divina es perfecta y en la perfecci&oacute;n se da todo bien. Si tu vida es una larga cadena de penas y carencias, &iquest;Por qu&eacute; no analizas a que te encuentras ligado?, &iquest;Por qu&eacute; no revisas en donde tienes tu fe?, No sea que cuando te des cuenta ya est&eacute;s pagando la factura de tu propia condenaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&rdquo;Y era d&iacute;a de reposo aquel d&iacute;a. Entonces los jud&iacute;os dijeron a aquel que hab&iacute;a sido sanado: Es d&iacute;a de reposo; no te es l&iacute;cito llevar tu lecho. El les respondi&oacute;: El que me san&oacute;, &eacute;l mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. Entonces le preguntaron: &iquest;Quien es el que te dijo: Toma tu lecho y anda? Y el que hab&iacute;a sido sanado no sab&iacute;a qui&eacute;n fuese, porque Jes&uacute;s se hab&iacute;a apartado de la gente que estaba en aquel lugar. Despu&eacute;s le hall&oacute; Jes&uacute;s en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques m&aacute;s, para que no te venga alguna cosa peor. El hombre se fue, y dio aviso a los jud&iacute;os, que Jes&uacute;s era el que le hab&iacute;a sanado. Y por esta causa los jud&iacute;os persegu&iacute;an a Jes&uacute;s, y procuraban matarle, porque hac&iacute;a estas cosas en el d&iacute;a de reposo. Y Jes&uacute;s les respondi&oacute;: Mi padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo..&rdquo; &iquest;Por qu&eacute; ser&aacute; que Jes&uacute;s siendo Jud&iacute;o hizo estas cosas en el d&iacute;a de reposo guardado tan celosamente por la tradici&oacute;n y ley jud&iacute;a?, Jes&uacute;s conoc&iacute;a la ley y recordemos adem&aacute;s que la respetaba y daba cumplimiento en todo momento, y as&iacute; lo ense&ntilde;&oacute;; Es claro que no lo hac&iacute;a por olvido o por infringir el mandamiento y demostrar cuan poderoso era, no, lo hacia para demostrar que ninguna ley humana es m&aacute;s que la voluntad divina, por lo mismo los jud&iacute;os lo persegu&iacute;an tan encarnizadamente, ya que no es que defendieran la ley de Dios sino que defend&iacute;an todo el aparato de poder que hab&iacute;an establecido en torno a la misma, para poder ellos vanagloriarse y conseguir los beneficios de este mundo sobre sus propios hermanos. Por eso eran como sepulcros blanqueados, ya que estaban muertos porque menospreciaban la voluntad de Dios y lo ofend&iacute;an usando su nombre para vestirse con sus vestidos de santidad robados a la adoraci&oacute;n &uacute;nica y verdadera. Cuando Jes&uacute;s halla al hombre de nuevo en el templo ya curado este, le habla orden&aacute;ndole que ya no peque m&aacute;s para que no sea llamado el mal aumentado a su vida, pensemos un poco,&iquest; A que pecado se refer&iacute;a Jes&uacute;s?, Bien podr&iacute;an ser un sinf&iacute;n de pecados, pero el que vemos m&aacute;s claramente es el pecado de omisi&oacute;n al poder del verdadero Dios, ya que Jes&uacute;s al sanarlo le ense&ntilde;a que la verdad no estaba en las aguas de un estanque sino en las aguas de vida de la fe y la entrega a Dios, y tambi&eacute;n le ense&ntilde;a que no hay hombre o mujer peque&ntilde;os para la misericordia divina, Dios mira a todos sus hijos y les env&iacute;a el socorro, a pesar de que no se lo agradecemos.&iquest;Que es lo que hace el hombre despu&eacute;s que Jes&uacute;s lo conmina a reformar su vida de pecado? Pues corre a denunciar a Jes&uacute;s ante sus perseguidores, devolviendo as&iacute; mal por el bien divino; Si el hombre sanado hubiere reconocido a Jes&uacute;s como uno m&aacute;s de tantos &quot;sanadores&quot; con poderes sobrenaturales, obviamente que no hubiese sido el Cristo anunciado por los profetas. Un Cristo que traer&iacute;a sanidad al alma y al cuerpo, por el poder del Esp&iacute;ritu, hubiera sido un hijo del dios del mundo, de esos que causan la perdici&oacute;n de los hombres y la corrupci&oacute;n del esp&iacute;ritu; Pero al no ser as&iacute;, al reconocer la Divinidad de Jes&uacute;s, lo que intenta es causarle da&ntilde;o y esto se entiende porque nos ha sido ense&ntilde;ado que ning&uacute;n reino dividido prevalece, as&iacute; el mal no puede luchar contra el mal, pero si puede tratar de mellar la fe de aquellos que buscan el bien. Entonces: &iquest;Por qu&eacute; buscamos enaltecer un mundo sobrenatural si seremos felices si vivimos dando gloria por el mundo natural y bello de la adoraci&oacute;n &uacute;nica y verdadera a Dios?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tHab&iacute;a un hombre santo y fiel llamado Job que es probado en su fidelidad a Dios y le sobrevienen toda suerte de desgracias y penas que dif&iacute;cilmente soportar&iacute;amos cualquiera de nosotros, es tentado a claudicar y llega a sentir debilidad ante la prueba, m&aacute;s se fortalece y en su gran fe confiesa &rdquo;Oye, te ruego, y hablar&eacute;; Te preguntar&eacute;, y tu me ense&ntilde;ar&aacute;s. De o&iacute;das te hab&iacute;a o&iacute;do; M&aacute;s ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza&#8230;.&rdquo;(Job. 42:4-6). Despu&eacute;s de la gran prueba, Job es bendecido multiplicando todo lo que antes hab&iacute;a tenido, la abundancia y la dicha lo acompa&ntilde;an hasta el final de sus d&iacute;as. &iquest;Qu&eacute; esperas tu que suceda en tu vida? &iquest;Crees que tus penas son una injusticia o acaso has forjado tu propio mal?, Si Dios hoy te hablara y te dijese: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; has hecho de lo que te entregue el d&iacute;a que llegaste a la vida&#8230;..?&rdquo; &iquest;T&uacute; que le dir&iacute;as?, &iquest;Tendr&aacute;s el valor de decirle que has corrido en pos de dioses ajenos y los has adorado poniendo tu fe en ellos?, o &iquest;Acaso podr&aacute;s decirle que es un Dios sordo que te dejo a tu suerte en manos del enemigo? &iquest;Qu&eacute; tantas justificaciones podr&iacute;as inventar para finalmente reconocer que has sido d&eacute;bil y sobre todo cobarde para reconocer tu error y enfrentar las consecuencias del pecado con valor? &iquest;Por qu&eacute; ante ese pecado que te averg&uuml;enza cierras los ojos y simplemente te dejas llevar porque consideras que todo esta perdido, que es muy dif&iacute;cil conseguir enmendarte, conseguir el perd&oacute;n y la misericordia divina? &iquest;Qu&eacute; clase de Padre crees tu que es Dios que olvida a sus hijos en el sufrimiento?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tTe ruego que abras tu coraz&oacute;n y sueltes las ataduras que te mantienen como barco anclado en alta mar, expuesto a toda clase de tempestades y peligros, y que en este momento extiendas las velas de la fe y la adoraci&oacute;n &uacute;nica a Dios para que corras veloz con los vientos de la renovaci&oacute;n, de ese renacer en la vida eterna. Renazcamos pues por la fe en la felicidad de una vida libre de ataduras, libre para decidir que por amor seguiremos a Dios, por amor verdadero. Alabemos su nombre y su gloria que no tiene fin, cantemos alabanzas y sintamos renacer la felicidad en nuestras vidas, ninguna pena lo es cuando en el d&iacute;a de la prueba el Padre nos acompa&ntilde;a y nos da la mano. Vivamos confiados porque el mundo es el estrado de sus pies.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tBendito seas por siempre.. Se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/1785-renacimiento-por-la-fe\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&ldquo;Por tanto, nosotros tambi&eacute;n, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despoj&eacute;monos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, Puestos los ojos en Jes&uacute;s, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de &eacute;l sufri&oacute; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/renacimiento-por-la-fe\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRenacimiento por la fe\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1000","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1000","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1000"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1000\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}