{"id":10126,"date":"2016-03-11T19:25:42","date_gmt":"2016-03-12T00:25:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dispuestos-a-servir-a-dios\/"},"modified":"2016-03-11T19:25:42","modified_gmt":"2016-03-12T00:25:42","slug":"dispuestos-a-servir-a-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dispuestos-a-servir-a-dios\/","title":{"rendered":"Dispuestos a servir a Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La palabra de Dios se encuentra en el Nuevo Testamento en la ep\u00edstola de Santiago Cap\u00edtulo 4 vers\u00edculo 1 al 17<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Santiago<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Cap\u00edtulo 4<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4:1 \u00bfDe d\u00f3nde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? \u00bfNo es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?<br \/>\n4:2 Codici\u00e1is, y no ten\u00e9is; mat\u00e1is y ard\u00e9is de envidia, y no pod\u00e9is alcanzar; combat\u00eds y luch\u00e1is, pero no ten\u00e9is lo que dese\u00e1is, porque no ped\u00eds.<br \/>\n4:3 Ped\u00eds, y no recib\u00eds, porque ped\u00eds mal, para gastar en vuestros deleites.<br \/>\n4:4 \u00a1Oh almas ad\u00falteras! \u00bfNo sab\u00e9is que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.<br \/>\n4:5 \u00bfO pens\u00e1is que la Escritura dice en vano: El Esp\u00edritu que \u00e9l ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?<br \/>\n4:6 Pero \u00e9l da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.<br \/>\n4:7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huir\u00e1 de vosotros.<br \/>\n4:8 Acercaos a Dios, y \u00e9l se acercar\u00e1 a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble \u00e1nimo, purificad vuestros corazones.<br \/>\n4:9 Aflig\u00edos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.<br \/>\n4:10 Humillaos delante del Se\u00f1or, y \u00e9l os exaltara.<br \/>\n4:11 Hermanos, no murmur\u00e9is los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si t\u00fa juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.<br \/>\n4:12 Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero t\u00fa, \u00bfqui\u00e9n eres para que juzgues a otro?<br \/>\n4:13 \u00a1Vamos ahora! los que dec\u00eds: Hoy y ma\u00f1ana iremos a tal ciudad, y estaremos all\u00e1 un a\u00f1o, y traficaremos, y ganaremos;<br \/>\n4:14 cuando no sab\u00e9is lo que ser\u00e1 ma\u00f1ana. Porque \u00bfqu\u00e9 es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.<br \/>\n4:15 En lugar de lo cual deber\u00edais decir: Si el Se\u00f1or quiere, viviremos y haremos esto o aquello.<br \/>\n4:16 Pero ahora os jact\u00e1is en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala;<br \/>\n4:17 y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santiago el autor de la ep\u00edstola no se presenta como ap\u00f3stol, sino que se denomina simplemente como Santiago, siervo de Dios y del Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Desarrollo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra de Dios nos habla de d\u00f3nde vienen las guerras y los pleitos, y estos vienen de nosotros mismos, debido a que muchas veces nuestro coraz\u00f3n esta lleno de envidias, y provoca que nuestro coraz\u00f3n se ensucie con el pecado, y un coraz\u00f3n con envidia no puede servir a Dios como es debido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No debemos ser amigos del mundo; \u00bfa qu\u00e9 se refiere esto? Si nosotros vivimos en este mundo, el cual esta lleno de pecado, para el mundo en este tiempo el pecado es normal. Nosotros debemos ser luz entre esta oscuridad. \u00a0Esto no significa que nos debemos aislar de las personas, sino que debemos testificar lo que Dios ha hecho con nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos tener un coraz\u00f3n humilde y sincero ante la presencia del Se\u00f1or, debemos purificar nuestro coraz\u00f3n, y para llegar a esto debemos aceptar a Jesucristo como nuestro salvador y pedir perd\u00f3n por nuestros pecados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No debemos ser murmuradores de nuestros hermanos, ya que nosotros no somos jueces, y que el murmurar provoca divisi\u00f3n, y una casa dividida no prevalece. \u00a0Debemos aprender a perdonar como Cristo nos ha perdonado a nosotros; somos siervos de Dios esto significa que estamos llamados para servir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No podemos jactarnos del d\u00eda de ma\u00f1ana, ya que este no nos pertenece; primero debemos tener presente a Cristo en nuestras vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos recordar que sabemos hacer lo bueno, y si no hacemos lo bueno hacemos lo malo, y esto es pecado. Dios ama al pecador pero aborrece el pecado, tenemos una libre decisi\u00f3n pero muchas veces decidimos y decidimos mal, por no colocar a Dios primero en nuestras decisiones; Dios perdona nuestro pecado, pero debemos responder por las consecuencias de este.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfEstamos dispuestos a servir a Dios como es debido?\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra de Dios se encuentra en el Nuevo Testamento en la ep\u00edstola de Santiago Cap\u00edtulo 4 vers\u00edculo 1 al 17 Santiago Cap\u00edtulo 4 4:1 \u00bfDe d\u00f3nde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? \u00bfNo es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? 4:2 Codici\u00e1is, y no ten\u00e9is; mat\u00e1is y ard\u00e9is de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dispuestos-a-servir-a-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDispuestos a servir a Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10126","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10126"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10126\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}