{"id":1023,"date":"2015-11-30T19:25:11","date_gmt":"2015-12-01T00:25:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-copas-transformadas-en-bendicion\/"},"modified":"2015-11-30T19:25:11","modified_gmt":"2015-12-01T00:25:11","slug":"las-copas-transformadas-en-bendicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-copas-transformadas-en-bendicion\/","title":{"rendered":"Las copas transformadas en bendici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"> \tMateo 26:36-44<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tIntroducci&oacute;n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tUna joven se acerc&oacute; a mi oficina porque ten&iacute;a una necesidad. Esta muchacha con s&oacute;lo 20 a&ntilde;os y en su plena juventud me expresa que tiene una preocupaci&oacute;n muy grande. Su rostro estaba cansado, triste y angustiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tCuando comenzamos a dialogar, sus l&aacute;grimas empezaron a salir y me dice: Pablo, no s&eacute; que hacer. Visit&eacute; al m&eacute;dico y me diagnosticaron que ten&iacute;a leucemia. Al escuchar la noticia me sent&iacute; desorientada y muy triste. A medida que se iba dando la conversaci&oacute;n, pude definir que hab&iacute;a algo m&aacute;s que le causaba dolor y tristeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tCuando entramos al punto familiar, esta joven me expresaba la falta de comunicaci&oacute;n, relaci&oacute;n y di&aacute;logo con su madre. La &uacute;nica interacci&oacute;n que hab&iacute;a entre ambas era de camino de su casa al trabajo y viceversa, sin mediar palabra alguna. Cuando llegaba a su hogar, se encerraba en su cuarto. Su relaci&oacute;n con el hermano, era nula; y de su padre, no sab&iacute;a su destino. La Biblia establece que debemos cantar con inteligencia. Esto significa que debemos cantar sabiendo lo que estamos cantando. Hay un coro conocido en la comunidad cristiana que dice: &ldquo;No puede estar triste un coraz&oacute;n que tiene a Cristo, no puede estar triste un coraz&oacute;n que tiene a Dios.&rdquo; Si esto fuera cierto, la vida del cristiano ser&iacute;a mucho m&aacute;s f&aacute;cil. Si eso fuera as&iacute;, todos ser&iacute;amos cristianos porque a nadie le gusta sufrir. Seg&uacute;n los textos de referencia en la narrativa de Mateo, Jes&uacute;s, el modelo de nuestra vida, a pesar de su exitoso ministerio, pas&oacute; por momentos de dolor, tristezas y angustias. Si Jes&uacute;s, como hijo de Dios, tuvo sus momentos dif&iacute;ciles, entonces, los creyentes no estamos exentos de sentirnos tristes en algunas ocasiones de nuestras vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDesarrollo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tMateo comienza esta narrativa con Jes&uacute;s y sus disc&iacute;pulos dirigi&eacute;ndose al monte Getzeman&iacute; a orar. All&iacute;, Jes&uacute;s les indica que lo esperen hasta que &eacute;l baje del monte de orar. El Se&ntilde;or lleva consigo a Pedro, Santiago y Juan hasta cierto punto del camino. En ese momento, le confiesa a sus tres escogidos que su alma estaba muy &ldquo;triste hasta la muerte&rdquo;. Entend&iacute;a el Maestro que el momento de su muerte se acercaba. El Jes&uacute;s hist&oacute;rico comenzaba a sentir el dolor de la cruz. Hay momentos en la vida de cada creyente en donde llegan tristezas, angustias y aflicci&oacute;n. Esos sentimientos no nos catalogan como m&aacute;s o menos espirituales que otros. Cuando llegan esos momentos de tristezas y dolor, debemos hacer como el Maestro y buscar personas de nuestra confianza para que nos acompa&ntilde;en en medio de la situaci&oacute;n. La vida tiene sus alegr&iacute;as, pero tambi&eacute;n tiene sus sinsabores, por lo tanto, no todo es color de rosa. Si comparamos a una rosa con nuestra vida, la flor es hermosa no importando el color que tenga. Pero tambi&eacute;n, la rosa tiene espinas en su tallo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tCuando nos sentimos alegres, nuestra vida refleja colores de amor y esperanza. Cuando llegan los tropiezos y las tormentas, que son sin&oacute;nimos de las espinas, nuestra vida se siente triste y sin consuelo. Luego que Jes&uacute;s le confiesa su dolor a Pedro, Santiago y Juan, les pide que se quedaran en ese lugar en oraci&oacute;n. Jes&uacute;s se retira quedando solo, se postra y comienza a orar. En medio de su dolor, el Maestro nos ense&ntilde;a que las copas, tormentas o experiencias negativas en la vida se combaten a trav&eacute;s de la oraci&oacute;n. La oraci&oacute;n es el arma que tiene el creyente para luchar contra las adversidades, y nos llena de fortaleza. Cuando hay tristeza y angustia en nuestro coraz&oacute;n, &eacute;stas no se combaten con una oraci&oacute;n com&uacute;n de todo los d&iacute;as. Esta debe ser una oraci&oacute;n intercesora, donde a veces tenemos que postrarnos y humillarnos, como los hizo Jes&uacute;s. Acci&oacute;n que al ser humano se le hace dif&iacute;cil hacer en medio de las dificultades. Jes&uacute;s comenz&oacute; su oraci&oacute;n de una manera particular y especial. Su desesperaci&oacute;n era tal, que le dice: &ldquo;Padre, pasa de m&iacute; esta copa&rdquo;. Le suplica a Dios como su Padre para que le ayudara en medio de su adversidad. El reconoc&iacute;a que el &uacute;nico que pod&iacute;a ayudarle en su situaci&oacute;n era su Padre. &Eacute;l sab&iacute;a que ten&iacute;a que cumplir con la voluntad de su Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tA pesar de su situaci&oacute;n dif&iacute;cil, Jes&uacute;s no le recrimin&oacute; a Dios, no hizo un inventario de su vida. Hay veces que en los momentos que tenemos que postrarnos y reconocer a Dios como nuestro Padre, lo que hacemos es un recuento de las cosas buenas que hemos hecho. Para luego preguntar, el porqu&eacute; de las cosas. Se&ntilde;or, &iquest;por qu&eacute; a m&iacute; que voy a la iglesia todos los d&iacute;as? &iquest;Por qu&eacute;, Se&ntilde;or, si yo oro todo el d&iacute;a, ofrendo, leo la Biblia? &iquest;Qu&eacute; mal yo he hecho? Adem&aacute;s de reclamar, le pedimos a Dios que conteste nuestras oraciones, seg&uacute;n nos convenga. Queremos controlar, a trav&eacute;s de la oraci&oacute;n, la acci&oacute;n divina de nuestra vida. En medio de las angustias y los tormentos no es momento de reclamar ni recriminar. Es momento de postrarse, humillarse y esperar en Dios. En ese momento, debemos decir como el ciego Bartimeo: &ldquo;Hijo de David, ten misericordia de m&iacute;&rdquo;. Luego de postrarse, Jes&uacute;s le dice pasa de m&iacute; esta copa, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya. La copa se refiere a las situaciones dif&iacute;ciles que tenemos que enfrentar en la vida. La copa que Jes&uacute;s ten&iacute;a que enfrentar era de muerte. Una muerte no muy f&aacute;cil, sino llena de angustia y dolor por misericordia a nosotros. Pero, a pesar de su s&uacute;plica solicitando ser liberado de esa situaci&oacute;n, Jes&uacute;s reconoc&iacute;a que eso ten&iacute;a que acontecer. Es por esto, que le dice al Padre que se haga su voluntad. Hay distintas clases de copas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEst&aacute;n las copas que se presentan a nuestra vida por razones naturales. Estas son enfermedades, muerte, situaciones que son producto de los cambios climatol&oacute;gicos, etc. Tambi&eacute;n est&aacute;n las copas que surgen como consecuencias de nuestras acciones como individuos. Ejemplo de &eacute;stas son, guerras, vicios, las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual, accidentes por exceso de velocidad o estado de embriagu&eacute;s, c&aacute;ncer en los pulmones de tanto fumar, maltratos. Por &uacute;ltimo, est&aacute;n las copas que provienen de Dios para el crecimiento y madurez espiritual. &Eacute;stas no son muy comunes, solo se presentan en una o dos ocasiones en la vida. No es cierto que todas las situaciones que vienen a mi vida provienen de Dios. Jes&uacute;s tenia un prop&oacute;sito, el cual era morir en la cruz del calvario para nuestra salvaci&oacute;n. &Eacute;ste s&oacute;lo pas&oacute; por una copa. Cada copa tiene su experiencia y ense&ntilde;anza, pero tambi&eacute;n trae consigo la bendici&oacute;n de Dios. La narrativa del Evangelio nos ense&ntilde;a que tenemos que pedirle a Dios que haga su voluntad en medio de la situaci&oacute;n. Algo muy cierto es que cada copa debe ser pasada por cada individuo como su propia experiencia &iacute;ntima. Las copas de nuestra vida puedan ser experiencias traum&aacute;ticas. Pero algo bien importante de todo esto es que cada copa tiene su calvario y cada calvario tiene su cruz y cada cruz tiene su resurrecci&oacute;n y en cada resurrecci&oacute;n podemos ver el rostro de Dios de una manera &iacute;ntima y personal. &iexcl;Jes&uacute;s fue al monte a orar! Y cuando regres&oacute;, encontr&oacute; a los disc&iacute;pulos durmiendo. Tres veces lo hizo, y tres veces los encontr&oacute; durmiendo, seg&uacute;n esta narrativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tNuestras copas no podemos depositarlas como cargas a otras personas. Hay ocasiones que la iglesia busca al pastor o la anciana para que oren por su copa. Mientras &eacute;stos le acompa&ntilde;an en la oraci&oacute;n, usted contin&uacute;a su rutina de vida, con su tristeza y dolor; pero no saca ni cinco minutos para pedirle a Dios por su situaci&oacute;n. Mientras otros oran por su problema, usted se queda durmiendo como si nada estuviese pasando. Cuando usted est&aacute; pasando una copa en su vida, el que tiene que interceder para que Dios le ayude a superarla es usted. Usted es quien tiene que velar y orar. La pastora y los ancianos le apoyar&aacute;n en la oraci&oacute;n, pero no van a interceder en la misma intensidad y magnitud que usted. En este relato los disc&iacute;pulos oraron hasta cierto tiempo, pero quien intercedi&oacute; al Padre fue Jes&uacute;s. Quien estaba pasando una copa en su vida era Jes&uacute;s. Por tanto, &eacute;ste or&oacute; y vel&oacute; para que Dios le ayudara a pasar ese momento doloroso. Podr&aacute; haber una experiencia traum&aacute;tica a trav&eacute;s de la copa, pero cuando se intercede por ella, Jes&uacute;s la transforma en una experiencia de paz y fortaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tConclusi&oacute;n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa joven que les hablaba al principio estaba a punto de beber una copa muy dif&iacute;cil. Estaba atravesando una experiencia llena de angustia y soledad. Al salir de mi oficina, Dios la llen&oacute; de esperanza, y tal vez con una nueva visi&oacute;n. Tres meses mas tarde, vuelve a mi oficina, y me dice que ten&iacute;a que hablar nuevamente conmigo. Me indica que durante esos meses surgieron cambios en su vida. Hab&iacute;a visitado al m&eacute;dico, y la leucemia hab&iacute;a desaparecido. Con un rostro lleno de gozo me expresaba que la relaci&oacute;n con su madre hab&iacute;a mejorado, pues no solamente era su madre, sino tambi&eacute;n su amiga. Tambi&eacute;n me confes&oacute; llena de alegr&iacute;a que estaba cogiendo clases b&iacute;blicas, pues pronto se iba a bautizar. Despu&eacute;s de escuchar experiencias como &eacute;stas y reflexionar en ellas, puedo decir que Dios redime las experiencias traum&aacute;ticas de nuestra vida y las convierte en una de paz, gozo y victoria. Cuando las copas lleguen a nuestra vida y nos pongan tristes, tenemos que levantar nuestra mirada al cielo y depositarlas en aquel que nos creo. Sigue los consejos del salmista: &ldquo;alzar&eacute; mis ojos a los montes; &iquest;De d&oacute;nde vendr&aacute; mi socorro? Mi socorro viene del Se&ntilde;or, que hizo los cielos y la tierra.&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tCuando las ponemos en las manos de Dios, cuando nos postramos y humillamos ante su presencia, cuando le permitimos que haga su voluntad, es en ese momento donde Dios se glorifica. Es en ese momento donde Dios ve nuestra debilidad, ve que reconocemos que sin &Eacute;l no somos nada y que dependemos totalmente de &Eacute;l. Ah&iacute;, Dios se manifiesta en bendici&oacute;n, gozo y victoria y nos hace ver nuevamente el amanecer. Hay copas que duran una semana; otras, meses; y a&uacute;n otras, toda una vida; pero en ellas, Jes&uacute;s nos acompa&ntilde;a en todo momento para darnos las fuerzas, la esperanza y principalmente la paz para seguir nuestro caminar. Jes&uacute;s siempre se presenta cuando menos lo imaginamos o cuando m&aacute;s cansados estamos, para decirnos yo soy el que soy, ten fe, sigue adelante. Cuando nuestra vida est&aacute; en las manos de Dios, y las tormentas o copas se levantan, ponte en pie y reclama bandera de victoria. Comienza a disfrutar lo que el salmista experiment&oacute;, que El Se&ntilde;or es nuestro pastor y nada nos faltar&aacute;. Abre tus labios y di como Job en medio de tu copa, &ldquo;de o&iacute;das te hab&iacute;a o&iacute;do, pero ahora mis ojos te ven&rdquo;. Estas experiencias de copas te ayudar&aacute;n a crecer, a madurar y te capacitar&aacute;n para continuar. Yo creo que todos pasamos momentos de tristezas y dolor, pero en medio de ellos, Dios se deja sentir para liberarnos. Cristo dijo: &ldquo;en el mundo tendr&eacute;is aflicci&oacute;n, pero confiad, yo he vencido al mundo.&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tBendici&oacute;n Pastoral El Se&ntilde;or los bendiga y los guarde. Haga el Se&ntilde;or resplandecer su rostro sobre ustedes, y tenga de ustedes misericordia. Alce el Se&ntilde;or sobre ustedes su rostro, y ponga en ustedes la paz. Am&eacute;n.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/1884-las-copas-transformadas-en-bendicion\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mateo 26:36-44 Introducci&oacute;n Una joven se acerc&oacute; a mi oficina porque ten&iacute;a una necesidad. Esta muchacha con s&oacute;lo 20 a&ntilde;os y en su plena juventud me expresa que tiene una preocupaci&oacute;n muy grande. Su rostro estaba cansado, triste y angustiado. 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