{"id":1025,"date":"2015-11-30T19:25:14","date_gmt":"2015-12-01T00:25:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/luchando-con-dios\/"},"modified":"2015-11-30T19:25:14","modified_gmt":"2015-12-01T00:25:14","slug":"luchando-con-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/luchando-con-dios\/","title":{"rendered":"Luchando con Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"> \tSi se acuerdan, la semana pasada les dije que si quer&iacute;amos las bendiciones de Dios, entonces tenemos que estar dispuestos a alzar nuestras manos y arrebatarlas. Tenemos que estar dispuestos a luchar en contra de toda oposici&oacute;n y tomar lo que Dios tiene para nosotros. Frecuentemente el creyente deja de hacer esto, no lo hacemos porque dejamos que nuestro pasado influencie de la manera que pensamos, nos comportamos, y sentimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> \tEs por esa raz&oacute;n que quiero que hoy examinemos un acontecimiento en la historia que nos demostrara que las bendiciones de Dios si est&aacute;n a nuestro alcance. Quiero que hoy examinemos un acontecimiento hist&oacute;rico que nos ense&ntilde;a, sin que quepa duda alguna, que Dios si nos quiere bendecir, sin importarle nuestro pasado, pero m&aacute;s importante que todo nos demuestra que si verdaderamente queremos la bendici&oacute;n tenemos que estar dispuestos a luchar por ella. Pasemos ahora a la Palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> \tG&eacute;nesis 32:24-30 &#8211; As&iacute; se qued&oacute; Jacob solo; y luch&oacute; con &eacute;l un var&oacute;n hasta que rayaba el alba. 25 Y cuando el var&oacute;n vio que no pod&iacute;a con &eacute;l, toc&oacute; en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyunt&oacute; el muslo de Jacob mientras con &eacute;l luchaba. 26 Y dijo: D&eacute;jame, porque raya el alba. Y Jacob le respondi&oacute;: No te dejar&eacute;, si no me bendices. 27 Y el var&oacute;n le dijo: &iquest;Cu&aacute;l es tu nombre? Y &eacute;l respondi&oacute;: Jacob. 28 Y el var&oacute;n le dijo: No se dir&aacute; m&aacute;s tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. 29 Entonces Jacob le pregunt&oacute;, y dijo: Decl&aacute;rame ahora tu nombre. Y el var&oacute;n respondi&oacute;: &iquest;Por qu&eacute; me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo all&iacute;. 30 Y llam&oacute; Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> \tComo siempre digo, para tener un mejor entendimiento del mensaje, tenemos que repasar un poco de historia, as&iacute; que con esto mente conozcamos un poco mejor a Jacob. Pregunt&eacute;monos, &iquest;qui&eacute;n era Jacob? Cuando Isaac tomo por mujer a Rebeca, ello no pod&iacute;a engendrar, entonces Isaac oro y Dios le concedi&oacute; su oraci&oacute;n. Rebeca engendr&oacute; dos varones, engendr&oacute; a gemelos (G&eacute;nesis 25:21; 25:24-26). Ambos eran queridos por su padre, pero Esa&uacute; era el mayor y el preferido (G&eacute;nesis 25:28), y tal como se acostumbraba, &eacute;l seria el heredero de todos los bienes de su padre. Cuando su padre Isaac estaba ya debilitado y casi a punto de morir, Jacob y su madre Rebeca conspiraron en contra de Esa&uacute;, y le robaron la herencia a Esa&uacute; (G&eacute;nesis 27:6-28). Debido a esto acto de robo, Esa&uacute; aborreci&oacute; a su hermano y procuraba matarle (G&eacute;nesis 27:41). Una ves que este plan llego a los o&iacute;do de su madre Rebeca, ella nuevamente le ayudo y Isaac escapo la ira y venganza que su hermano planeaba (G&eacute;nesis 27:42-43). Isaac vivi&oacute; por un tiempo con Leb&aacute;n y fue bendecido grandemente por Dios, pero llego el d&iacute;a cuando Dios le dijo que era hora de regresar a su casa (G&eacute;nesis 31:3). Jacob hab&iacute;a enviado un mensaje a su hermano y le dec&iacute;a que regresar&iacute;a a casa nuevamente (G&eacute;nesis 32-3-5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> \tLe respuesta que &eacute;l recibi&oacute; no fue muy agradable, ya que le informaron que su hermano venia a recibirle acompa&ntilde;ado de un ejercito, Esa&uacute; venia acompa&ntilde;ado de 400 hombres; esto causo temor en Jacob porque el pens&oacute; que su hermano venia a destruirle (G&eacute;nesis 32-7-8). Jacob en ese momento pudo huir, en ese momento pod&iacute;a haber tomado todo o suyo y correr hacia otra tierra, pero no lo hizo as&iacute;. Jacob hab&iacute;a recibido promesa de Dios, y &eacute;l ahora no contar&iacute;a con su propia inteligencia y poder, sino que &eacute;l ahora clamaba a Dios (G&eacute;nesis 32:9-12). Su oraci&oacute;n no fue vanagloriosa, no fue pidiendo cosas par gastar en su deleite, no fue una para satisfacer sus deseos, su oraci&oacute;n fue reconociendo que &eacute;l no era merecedor de todas las bendiciones que Dios hab&iacute;a derramado sobre &eacute;l, y buscando Su bendici&oacute;n y protecci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> \tCuando le oramos al Padre tenemos que tener mucho cuidado con lo que le pedimos. Tenemos que tener mucho cuidado de no postrarnos ante su presencia pidiendo cosas que no necesitamos, pero que pensamos que las merecemos. Dios sabe exactamente lo que cada uno de nosotros necesita y merece. &iquest;Que es entonces una oraci&oacute;n correcta? Una oraci&oacute;n correcta a Dios es una oraci&oacute;n que pide solamente Su gloria y voluntad (1 Juan 5:14). Cuando queremos que Dios nos escuche tenemos que pedir que &Eacute;l se glorifique en nosotros. Tenemos que glorificarle en todo momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> \tEn muchas ocasiones nosotros le pedimos al Padre con mucha insistencia. Le pedimos y pedimos, y le volvemos a pedir, pero no pedimos Su gloria sino hacemos oraciones que solo sirven para satisfacer nuestros deseos de la carne. Oraciones que solo sirven para satisfacer los deseos de este mundo, y a consecuencia no recibimos (Santiago 4:3). Pero este no fue el caso de Jacob. Tenemos mucho que aprender de estos pasajes b&iacute;blicos, y de la historia de Jacob y Esa&uacute;. Pregunt&eacute;monos, &iquest;al vernos enfrentados a situaciones que aparentan ser destructivas clamanos la bendici&oacute;n y protecci&oacute;n de Dios? En otras palabras, &iquest;estamos dispuestos a luchar con Dios? Ahora, no me vayan a mal interpretar, f&iacute;jense bien que dije luchar con Dios y no en contra de Dios. En estos vers&iacute;culos que hemos le&iacute;do en el d&iacute;a de hoy vemos exactamente esto, vemos que Jacob lucho con Dios a trav&eacute;s de la oraci&oacute;n, el lucho para que Dios lo bendijera. Aqu&iacute; en estos vers&iacute;culos encontramos exactamente como debemos ser, encontramos como nuestras oraciones deben ser.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> \tAqu&iacute; leemos: &ldquo;As&iacute; se qued&oacute; Jacob solo; y luch&oacute; con &eacute;l un var&oacute;n hasta que rayaba el alba. 25 Y cuando el var&oacute;n vio que no pod&iacute;a con &eacute;l, toc&oacute; en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyunt&oacute; el muslo de Jacob mientras con &eacute;l luchaba. 26 Y dijo: D&eacute;jame, porque raya el alba. Y Jacob le respondi&oacute;: No te dejar&eacute;, si no me bendices&rdquo;. &iquest;Contra quien lucho aqu&iacute; Jacob? &Eacute;l lucho contra un &aacute;ngel del Se&ntilde;or, y &eacute;l no dejar&iacute;a de luchar hasta que Dios le bendijera. Nosotros tenemos que hacer igual, nosotros no podemos dejar de perseverar en nuestras oraciones. Dios esta en busca a personas dispuestas a soportar, dispuestas a pase lo que pase mantenerse firmes en la fe. Hermanos, el demonio toma mucha satisfacci&oacute;n cuando puede destruir lo que Dios ha comenzado en nosotros. El demonio se satisface grandemente cuando puede apartarnos de la voluntad de Dios. El demonio se satisface cuando caemos en su trampa, cuando caemos derrotados. Es por esta raz&oacute;n que les digo que tenemos que persistir en nuestras oraciones. Jacob quer&iacute;a la bendici&oacute;n de Dios, y &eacute;l no soltar&iacute;a al &aacute;ngel, &eacute;l no dejar&iacute;a de luchar hasta recibir la bendici&oacute;n. &iquest;Quieres ser bendecido? Pero creo que la mejor pregunta seria, &iquest;estas dispuesto a luchar? Tenemos que confiar que Dios nos escucha, tenemos que perseverar en todo momento. Hoy quiero que todos aqu&iacute; nos demos cuenta que Dios nos ha ungido. Nosotros, el Cuerpo de Cristo, somos el pueblo ungido por Dios (Mateo 5:13-15). Quiero dirigirme a todas las cabezas de familia aqu&iacute; en este d&iacute;a y a todos los que reciben estas predicas por el Internet. Tenemos mucho que aprender de Jacob, tenemos que aprender que no podemos ser temerosos. Jacob tem&iacute;a que su hermano le hiciera el mal debido al mal que &eacute;l le hab&iacute;a hecho en el pasado. Las cosas a Jacob no le aparentaban estar muy buenas. A nosotros nos pasa igual, las cosas pueden aparentar malas, quiz&aacute;s no le veamos la soluci&oacute;n, pero recordemos que para Dios no hay nada imposible (Lucas 1:37). Jacob era la cabeza de esa familia, &eacute;l era el responsable de todos ellos, y vemos que llevo a cabo esa responsabilidad con seriedad. Como cabezas de familia tenemos que tomar esta responsabilidad en serio; recordemos que el ser cabeza de familia no es solo el trabajar y darles a nuestras familias las mejores vidas que podamos. Como cabezas de familias nosotros tenemos que dar el ejemplo, tenemos que combatir las fuerzas del enemigo que nos atacan a diario. Como cabezas de familias tenemos que hacer tal como hizo Jacob, no dejar de luchar por la bendici&oacute;n de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> \tContinuando vemos que la perseverancia de Jacob produjo algo bien grande, aqu&iacute; leemos: &ldquo;Y el var&oacute;n le dijo: &iquest;Cu&aacute;l es tu nombre? Y &eacute;l respondi&oacute;: Jacob. 28 Y el var&oacute;n le dijo: No se dir&aacute; m&aacute;s tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. 29 Entonces Jacob le pregunt&oacute;, y dijo: Decl&aacute;rame ahora tu nombre. Y el var&oacute;n respondi&oacute;: &iquest;Por qu&eacute; me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo all&iacute;. 30 Y llam&oacute; Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.&rdquo; Jacob antes de su experiencia con Dios, se llamaba &ldquo;Enga&ntilde;ador&rdquo;, pero ahora se llamar&iacute;a Israel &ldquo;el que pelea con Dios&rdquo;. Esto nos demuestra claramente que Dios no esta mirando nuestros pasados, que Dios no esta concentrado en lo que fuimos, nos demuestra que Dios esta viendo lo que podemos ser. Esto nos demuestra claramente que al tener un encuentro con Dios &Eacute;l nos transforma, nunca m&aacute;s seremos lo que fuimos. Creo firmemente que el prop&oacute;sito de todo creyente debe ser de conocer mejor a nuestro Dios. Creo firmemente que el prop&oacute;sito de todo Cristiano debe ser de conocer la voluntad de Dios en nuestras vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> \tDebemos orar sin cesar pidi&eacute;ndole al Padre sin cesar que nos revele su prop&oacute;sito en nuestras vidas, pidi&eacute;ndole al Padre que podamos servir de ejemplo en este mundo. Pidi&eacute;ndole al padre poder de lo alto para que nuestro testimonio sea digno de &Eacute;l. Pidi&eacute;ndole al Padre que nos d&eacute; sabidur&iacute;a y paciencia de lo alto. D&aacute;ndole gracias al Padre por todas las bendiciones que ha derramado sobre nosotros, d&aacute;ndole gracias por su misericordia y gracia. Les digo que si todos aqu&iacute; or&aacute;ramos de la misma manera. Si todos aqu&iacute; or&aacute;ramos sin cesar pidiendo estas cosas, todos alcanzar&iacute;amos ver un gran cambio en el cuerpo de Cristo. Si todos aqu&iacute; or&aacute;semos de esta manera seremos cambiados por completo, seremos transformados en la persona que Dios quiere que seamos. Aqu&iacute; tambi&eacute;n vemos que Jacob le pone al lugar un nombre nuevo, le pone Peniel, que significa cara a cara con Dios. El nombre que le pone preserva y perpetua, no el honor de su valent&iacute;a o de su victoria, sino el honor de la libre y soberana gracia de Dios. Esto nos dice que no fue por la valent&iacute;a y las fuerzas de Jacob que recibi&oacute; la bendici&oacute;n de Dios, sino que solo por Su misericordia la alcanzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> \t&iquest;Quieres ser bendecido? Entonces no permitas que nada ni nadie te detenga de llegar ante Su presencia. No dejes de luchar en todo momento. El Se&ntilde;or quiere que hoy recibas esa paz, el Se&ntilde;or quiere que hoy recibas ese descanso (Mateo 11:28-29). Jacob estaba atado al pasado, el remordimiento se lo com&iacute;a y causaba gran temor, pero Dios libero su alma. Pregunt&eacute;monos, &iquest;qu&eacute; nos impide nuestro caminar hoy en d&iacute;a? Cristo quiere quitar de tus manos las cadenas que te atan, Cristo quiere derrumbar las barreras y obst&aacute;culos que podamos tener en nuestro caminar, Cristo quiere liberarte de la prisi&oacute;n en que te encuentras (Hechos 12:7-8). Puedes ser libre en el d&iacute;a de hoy, puedes obtener Su perd&oacute;n y recibir Su misericordia no importa lo grande que pienses que has pecado. Cristo quiere bendecirte en el d&iacute;a de hoy, pero para que esto suceda, tenemos que ser persistentes en todo lo que hacemos. Tenemos que ser persistentes en nuestra fe si queremos recibir las bendiciones de Dios. Es tiempo de dejar el jugar a la iglesia, es el tiempo de dejar de ser Cristianos solo en ocasiones especiales o parte del tiempo. Es hora de servir a nuestro Padre celestial, es hora de permitir que el Esp&iacute;ritu Santo sea reflejado en todo lo que hacemos. El Se&ntilde;or nos ha escogido, el Se&ntilde;or nos ha llamado para que sirvamos de luz en este mundo de tinieblas (Mateo 5:14). &iquest;No es esto una gran bendici&oacute;n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> \tPara concluir. Jacob lucho con Dios reclamando su bendici&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; bendici&oacute;n recibi&oacute; Jacob por su perseverancia? La Palabra de Dios nos dice: &ldquo;Pero Esa&uacute; corri&oacute; a su encuentro y le abraz&oacute;, y se ech&oacute; sobre su cuello, y le bes&oacute;; y lloraron&rdquo; (G&eacute;nesis 33:4). Ese encuentro con su hermano despu&eacute;s de 20 a&ntilde;os que el tanto tem&iacute;a no sucedi&oacute; como &eacute;l pens&oacute;. &Eacute;l hab&iacute;a mandado a dividir su campamento en dos secciones porque &eacute;l pens&oacute; que as&iacute; podr&iacute;a salvar a algunos cuando Esa&uacute; los atacara, pero Dios no permiti&oacute; tal ataque. Dios recompensa la perseverancia de Jacob, y a consecuencia restaura la familia. Esto es lo que Dios busca de Su pueblo; &Eacute;l busca que su pueblo este dispuesto a perseverar en toda ocasi&oacute;n. Jacob nunca podr&iacute;a derrotar al &aacute;ngel de Dios, Jacob con toda su fuerza nunca podr&iacute;a aguantar al &aacute;ngel de Dios. Pero Dios no estaba probando su fuerza f&iacute;sica, Dios estaba probando su fuerza espiritual. Dios nos prueba a nosotros de la misma manera. Al vernos confrontados con situaciones dif&iacute;ciles, no podemos desmayar, no podemos desanimarnos, tenemos que perseverar y reclamar la bendici&oacute;n de Dios. Jacob no solt&oacute; al &aacute;ngel hasta que le bendijera, &iquest;har&aacute;s tu igual? Cuando ores por una situaci&oacute;n dile al Padre &ldquo;No te dejar&eacute;, si no me bendices&rdquo;. Lucha con Dios y reclama las bendiciones para tu vida.<\/p>\n<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/1840-luchando-con-dios\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si se acuerdan, la semana pasada les dije que si quer&iacute;amos las bendiciones de Dios, entonces tenemos que estar dispuestos a alzar nuestras manos y arrebatarlas. Tenemos que estar dispuestos a luchar en contra de toda oposici&oacute;n y tomar lo que Dios tiene para nosotros. 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