{"id":10511,"date":"2016-03-11T19:35:33","date_gmt":"2016-03-12T00:35:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-arrepentimiento-de-los-ninivitas\/"},"modified":"2016-03-11T19:35:33","modified_gmt":"2016-03-12T00:35:33","slug":"el-arrepentimiento-de-los-ninivitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-arrepentimiento-de-los-ninivitas\/","title":{"rendered":"El arrepentimiento de los Ninivitas"},"content":{"rendered":"<p> \t&#8220;Y comenz\u00f3 Jon\u00e1s a entrar por la ciudad, camino de un d\u00eda, y predicaba diciendo: De aqu\u00ed a cuarenta d\u00edas N\u00ednive ser\u00e1 destruida&#8221; (Jon\u00e1s 3:4).<\/p>\n<p> \t&#8220;Los hombres de N\u00ednive se levantar\u00e1n en el juicio con esta generaci\u00f3n, y la condenar\u00e1n; porque ellos se arrepintieron a la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s, y he aqu\u00ed m\u00e1s que Jon\u00e1s en este&nbsp; lugar&#8221; (Mateo 12:41).<\/p>\n<p> \tNuestro Se\u00f1or nunca perdi\u00f3 la paciencia con su auditorio y nunca present\u00f3 acusaciones injustas contra ninguna persona. Todas sus reprensiones eran bien merecidas. Los hombres de N\u00ednive se arrepintieron y se volvieron a Dios a pesar de que:<\/p>\n<p> \tI. SUS LLAMAMIENTOS AL ARREPENTIMIENTO NO FUERON MUCHOS.<\/p>\n<p> \tMuchos fieles han sido amonestados y advertidos innumerables veces; sin embargo, permanecen sin arrepentirse; pero: Ninive no hab\u00eda gozado tales privilegios, era un pa\u00eds oscuro y pagano. Ninive solamente oy\u00f3 la voz de un profeta, y no uno de los m\u00e1s grandes, ni de los m\u00e1s afectuosos. N\u00ednive oy\u00f3 a este profeta una sola vez, en un serm\u00f3n al aire libre, muy corto y mon\u00f3tono. N\u00ednive no hab\u00eda o\u00eddo la Buena Nueva; solamente oy\u00f3 los truenos de la Ley, y nada m\u00e1s. Sin embargo, la obediencia a esta amonestaci\u00f3n fue inmediata, universal, pr\u00e1ctica y aceptable a Dios; de tal modo que la ciudad fue salvada.<\/p>\n<p> \tII. EL MENSAJE DEL PROFETA NO ERA MUY ANIMADOR.<\/p>\n<p> \t1. No proclamaba promesas de perd\u00f3n.<\/p>\n<p> \t2. Ni siquiera mencionaba el arrepentimiento, y, por lo tanto, no ofrec\u00eda esperanza.<\/p>\n<p> \t3. Solamente amenazaba de una ruina total: &#8220;N\u00ednive ser\u00e1 destruida.&#8221; Su mensaje empez\u00f3 y termin\u00f3 con amenazas.<\/p>\n<p> \t4. Cit\u00f3 una fecha muy pr\u00f3xima: &#8220;Dentro de cuarenta d\u00edas, y Sin embargo, el pueblo convirti\u00f3 este mensaje amenazador en un Evangelio, y actu\u00f3 de tal modo que obtuvo liberaci\u00f3n; mientras que muchos de nosotros, ricos y privilegiados, teniendo la segura promesa del Se\u00f1or, la hacemos in\u00fatil a causa de nuestra incredulidad.<\/p>\n<p> \tIII. EL MISMO PROFETA NO AYUD\u00d3 A SUS ESPERANZAS.<\/p>\n<p> \tJon\u00e1s no fue un pastor tierno y amante, deseoso de recoger la oveja perdida.<\/p>\n<p> \t1. No le gustaba el ministerio que le hab\u00eda sido encargado, y sin duda lo cumpli\u00f3 de una manera ruda y dura.<\/p>\n<p> \t2. No pronunci\u00f3 palabras de amor y simpat\u00eda, pues no la hab\u00eda en su coraz\u00f3n. Era de la escuela de El\u00edas y no conoc\u00eda nada del amor que ard\u00eda en el coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p> \t3. Nunca ofreci\u00f3 una oraci\u00f3n amorosa ni mostr\u00f3 piedad por el pueblo amonestado.<\/p>\n<p> \t4. Antes bien, se disgust\u00f3 de que la ciudad fuese perdonada. Sin embargo, aquel pueblo obedeci\u00f3 a su voz y obtuvo misericordia, prestando o\u00eddo a su advertencia. \u00bfNo averg\u00fcenza este ejemplo a muchos que han sido favorecidos con las m\u00e1s tiernas y amantes advertencias? Ciertamente, avergonz\u00f3 a los que vivieron en los d\u00edas de nuestro Se\u00f1or, pues no puede haber dos caracteres m\u00e1s contrastados que Jon\u00e1s y Jes\u00fas. De cierto, Uno &#8220;m\u00e1s grande&#8221;, mucho mejor y m\u00e1s tierno de coraz\u00f3n, estaba all\u00ed.<\/p>\n<p> \tIV. LA ESPERANZA QUE DABA A LOS NINIVITAS SU ARREPENTIMIENTO ERA MUY D\u00c9BIL.<\/p>\n<p> \tNo era m\u00e1s que un &#8220;\u00bfQui\u00e9n sabe?&#8221;<\/p>\n<p> \t1. No ten\u00edan ninguna revelaci\u00f3n acerca del car\u00e1cter del Dios de Israel.<\/p>\n<p> \t2. No sab\u00edan nada de un sacrificio redentor.<\/p>\n<p> \t3. No hab\u00edan recibido ninguna invitaci\u00f3n a buscar al Se\u00f1or, ni siquiera ning\u00fan mandato de arrepentirse.<\/p>\n<p> \t4. Su confianza era simplemente negativa. Nada les hab\u00eda sido dicho, ni en favor ni en contra del arrepentimiento, pero pensaron que nada pod\u00edan perder con arrepentirse.<\/p>\n<p> \t5. El argumento positivo era muy d\u00e9bil. La misi\u00f3n del profeta era advertir, y el avisar implica un cierto grado de misericordia cuando precede al castigo; por esto se aventuraron a una d\u00e9bil esperanza, dici\u00e9ndose: &#8220;\u00a1Qui\u00e9n sabe si Dios tendr\u00e1 misericordia&#8221; \u00bfNo tenemos nosotros mucho m\u00e1s que esto? \u00bfNo es mucho mejor el Evangelio? \u00bfNo nos aventuraremos sobre las bases tanto m\u00e1s firmes que tenemos? Dios advierte&nbsp; antes de herir, amenaza antes de castigar. Caigamos, pues, de rodillas ante el Se\u00f1or, nuestro Hacedor. Entonces se apaciguar\u00e1 su ira; har\u00e1 en nosotros una pascua diaria, y sus rayos pasar\u00e1n por encima de nosotros sin herirnos.<\/p>\n<p> \t&#8220;He o\u00eddo dice el se\u00f1or Daniel Wilson en uno de sus sermones acerca de cierta persona cuyo nombre podr\u00eda citar que fue tentado a poner fin a su vida, la cual pensaba, si la continuaba solamente servir\u00e1 para aumentar su pecado y consiguiente condenaci\u00f3n, de la que no pod\u00eda escapar. Puesto que ten\u00eda que ir al infierno, cuanto m\u00e1s pronto vaya mejor. Y, adem\u00e1s, es preferible, antes que continuar la vida desastrosa, atormentada con la perspectiva de lo que viene. &#8220;Bajo la influencia de tales sugestiones, fue al r\u00edo con el prop\u00f3sito de arrojarse al agua, pero le pareci\u00f3 o\u00edr una voz que le dec\u00eda: &#8220;\u00bfQui\u00e9n sabe?&#8221; Esto le detuvo y empez\u00f3 a decirse a s\u00ed mismo: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 Dios ha hecho proclamar el Evangelio? ;Qui\u00e9n sabe si una persona como yo no puede encontrar misericordia! \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el resultado si me pongo ahora a orar a Dios?<\/p>\n<p> \t\u00bfCu\u00e1les son los prop\u00f3sitos de Dios para m\u00ed si me arrepiento?&#8221; &#8220;Bajo tales pensamientos decidi\u00f3 probarlo, y Dios hizo por su gracia que todas sus dudas y temores desaparecieran al arrojarse por la fe en los brazos de Cristo, que es poderoso para salvar eternamente a los que vienen a El. Humildemente dese\u00f3 y esper\u00f3 misericordia para su alma, y no fue<br \/> \tdecepcionado, sino que vino a ser un cristiano eminente y m\u00e1s tarde un ministro del Evangelio. Con su propia experiencia de las riquezas de la gracia, fue grandemente estimulado y bendecido para la conversi\u00f3n y consolaci\u00f3n de muchas o tras personas.&#8221;<\/p>\n<p> \tAutor: Desconocido<br \/> \tMinisterio:<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Y comenz\u00f3 Jon\u00e1s a entrar por la ciudad, camino de un d\u00eda, y predicaba diciendo: De aqu\u00ed a cuarenta d\u00edas N\u00ednive ser\u00e1 destruida&#8221; (Jon\u00e1s 3:4). &#8220;Los hombres de N\u00ednive se levantar\u00e1n en el juicio con esta generaci\u00f3n, y la condenar\u00e1n; porque ellos se arrepintieron a la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s, y he aqu\u00ed m\u00e1s que Jon\u00e1s &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-arrepentimiento-de-los-ninivitas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl arrepentimiento de los Ninivitas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10511","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10511"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10511\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}