{"id":1052,"date":"2015-11-30T19:26:04","date_gmt":"2015-12-01T00:26:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esclavos-de-lo-que-decimos-y-duenos-de-lo-que-callamos\/"},"modified":"2015-11-30T19:26:04","modified_gmt":"2015-12-01T00:26:04","slug":"esclavos-de-lo-que-decimos-y-duenos-de-lo-que-callamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esclavos-de-lo-que-decimos-y-duenos-de-lo-que-callamos\/","title":{"rendered":"Esclavos de lo que decimos y due\u00f1os de lo que callamos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"> \tEcclesiastes 3:7b &#8211; tiempo de callar, y tiempo de hablar;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tProverbios 18:21 &#8211; La muerte y la vida est&aacute;n en poder de la lengua,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tY el que la ama comer&aacute; de sus frutos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&quot;Las palabras son como las abejas, tienen miel y aguij&oacute;n.&quot;&nbsp; Proverbio Suizo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tProverbios 12:18&nbsp; &#8211; Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada;&nbsp; Mas la lengua de los sabios es medicina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&iquest;Hermano porque no vino? &iexcl;Est&aacute; usted faltando mucho ultimamente!(DANDO MUERTE)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&iexcl;Hermano que bueno que vino! me da gusto que pudiera venir. (DANDO VIDA)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tProverbios 15:4&nbsp; &#8211; La lengua apacible es &aacute;rbol de vida;&nbsp;&nbsp; Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de esp&iacute;ritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPalabras tan f&aacute;ciles y breves como las siguientes tienen un efecto impactante en nuestros interlocutores:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&iexcl;Gracias! \tPerd&oacute;n \tDisculpa me \tTe extra&ntilde;e \tLo siento, me equivoque \tQue bueno que est&eacute;s bien \tQue bien le va ese color \tQue bonita se le ve esa blusa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSalmos 140:3&nbsp; &#8211; Aguzaron su lengua como la serpiente;&nbsp;&nbsp; Veneno de &aacute;spid hay debajo de sus labios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tH&aacute;blame Para que yo te conozca. Seneca<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tMateo 12:34&nbsp;&nbsp; &#8211; &iexcl;Generaci&oacute;n de v&iacute;boras!&nbsp; &iquest;C&oacute;mo pod&eacute;is hablar lo bueno,&nbsp; siendo malos?&nbsp; Porque de la abundancia del coraz&oacute;n habla la boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSantiago 3:1,2&nbsp; &#8211; Hermanos m&iacute;os,&nbsp; no os hag&aacute;is maestros muchos de vosotros,&nbsp; sabiendo que recibiremos mayor condenaci&oacute;n. Porque todos ofendemos muchas veces.&nbsp; Si alguno no ofende en palabra,&nbsp; &eacute;ste es var&oacute;n perfecto,&nbsp; capaz tambi&eacute;n de refrenar todo el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEs mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras. Shakespeare<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tUna cometa se puede recoger una vez echada a volar. Pero las palabras jam&aacute;s se podr&aacute;n recoger una vez que han salido de nuestra boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEclesiast&eacute;s 5:4&nbsp; &#8211; Cuando a Dios haces promesa,&nbsp; no tardes en cumplirla;&nbsp; porque &eacute;l no se complace en los insensatos.&nbsp; Cumple lo que prometes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEclesiast&eacute;s 5:5&nbsp; &#8211; Mejor es que no prometas,&nbsp; y no que prometas y no cumplas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEclesiast&eacute;s 5:6&nbsp; &#8211; No dejes que tu boca te haga pecar,&nbsp; ni digas delante del &aacute;ngel,&nbsp; que fue ignorancia.&nbsp; &iquest;Por qu&eacute; har&aacute;s que Dios se enoje a causa de tu voz,&nbsp; y que destruya la obra de tus manos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tMateo 5:33-37 Adem&aacute;s hab&eacute;is o&iacute;do que fue dicho a los antiguos:&nbsp; No perjurar&aacute;s,&nbsp; sino cumplir&aacute;s al Se&ntilde;or tus juramentos.- Pero yo os digo:&nbsp; No jur&eacute;is en ninguna manera;&nbsp; ni por el cielo,&nbsp; porque es el trono de Dios;ni por la tierra,&nbsp; porque es el estrado de sus pies;&nbsp; ni por Jerusal&eacute;n,&nbsp; porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurar&aacute;s,&nbsp; porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. Pero sea vuestro hablar:&nbsp; S&iacute;,&nbsp; s&iacute;;&nbsp; no,&nbsp; no;&nbsp; porque lo que es m&aacute;s de esto,&nbsp; de mal procede.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSomos esclavos de lo que decimos y due&ntilde;os de lo que callamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSantiago 5:12&nbsp; &#8211; Pero sobre todo,&nbsp; hermanos m&iacute;os,&nbsp; no jur&eacute;is,&nbsp; ni por el cielo,&nbsp; ni por la tierra,&nbsp; ni por ning&uacute;n otro juramento;&nbsp; sino que vuestro s&iacute; sea s&iacute;,&nbsp; y vuestro no sea no,&nbsp; para que no caig&aacute;is en condenaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tCuando no pensamos lo que decimos, decimos lo que realmente pensamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSantiago 1:19&nbsp; &#8211; Por esto,&nbsp; mis amados hermanos,&nbsp; todo hombre sea pronto para o&iacute;r,&nbsp; tardo para hablar,&nbsp; tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&ldquo;No hay cosa m&aacute;s dif&iacute;cil, bien mirado, que conocer un necio si es callado&rdquo;.&nbsp; Alonso de Ercilla. Poeta y guerrero espa&ntilde;ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tProverbios 17:28&nbsp; &#8211; Aun el necio,&nbsp; cuando calla,&nbsp; es contado por sabio;&nbsp;&nbsp; El que cierra sus labios es entendido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tHay silencios que hieren pero hay palabras que curan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLas palabras suaves son argumentos firmes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tProverbios 15:1 &#8211; La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra &aacute;spera hace subir el furor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tJuan&nbsp; 4:16 &#8211; Jes&uacute;s le dijo:&nbsp; Ve,&nbsp; llama a tu marido,&nbsp; y ven ac&aacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tJuan&nbsp; 4:17 &#8211; Respondi&oacute; la mujer y dijo:&nbsp; No tengo marido.&nbsp; Jes&uacute;s le dijo:&nbsp; Bien has dicho:&nbsp; No tengo marido;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tJuan&nbsp; 4:18 &#8211; porque cinco maridos has tenido,&nbsp; y el que ahora tienes no es tu marido;&nbsp; esto has dicho con verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tJuan&nbsp; 4:19 &#8211; Le dijo la mujer:&nbsp; Se&ntilde;or,&nbsp; me parece que t&uacute; eres profeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tJuan&nbsp; 8:10 &#8211; Enderez&aacute;ndose Jes&uacute;s,&nbsp; y no viendo a nadie sino a la mujer,&nbsp; le dijo:&nbsp; Mujer,&nbsp; &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n los que te acusaban?&nbsp; &iquest;Ninguno te conden&oacute;?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tJuan&nbsp; 8:11 &#8211; Ella dijo:&nbsp; Ninguno,&nbsp; Se&ntilde;or.&nbsp; Entonces Jes&uacute;s le dijo:&nbsp; Ni yo te condeno;&nbsp; vete,&nbsp; y no peques m&aacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEn las muchas palabras no falta pecado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&quot;Se necesitan dos a&ntilde;os para aprender a hablar pero 70 para aprender a callar.&quot; Hemingway<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&quot;Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras.&quot;&nbsp; Lao-ts&eacute; (570 aC-490 aC) Fil&oacute;sofo chino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEl chisme<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tMichel Eyquem de Montaigne (1533-1592) Escritor y fil&oacute;sofo franc&eacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tProverbios 18:8 &#8211; Las palabras del chismoso son como bocados suaves,&nbsp;&nbsp; Y penetran hasta las entra&ntilde;as.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSi alguien predica un serm&oacute;n excelente, talvez el mejor que haya usted escuchado en su vida, solo ser&aacute; la mitad de todo. &iquest;Qu&eacute; har&aacute; Ud. Con el mensaje que ha escuchado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&ldquo;Una bala puede matar al cuerpo, dejarlo sin vida pero una sola palabra puede desgarrar el alma y matarle, dej&aacute;ndola a&uacute;n con vida y sufriendo. &quot;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa coherencia consiste en poner , tus palabras y tus hechos en equilibrio. Pablo Ortega<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSantiago 1:22 &#8211; Pero sed hacedores de la palabra,&nbsp; y no tan solamente oidores,&nbsp; enga&ntilde;&aacute;ndoos a vosotros mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSantiago 1:23 &#8211;&nbsp; Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella,&nbsp; &eacute;ste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSantiago 1:24 &#8211;&nbsp; Porque &eacute;l se considera a s&iacute; mismo,&nbsp; y se va,&nbsp; y luego olvida c&oacute;mo era.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSantiago 1:25 &#8211;&nbsp; Mas el que mira atentamente en la perfecta ley,&nbsp; la de la libertad,&nbsp; y persevera en ella,&nbsp; no siendo oidor olvidadizo,&nbsp; sino hacedor de la obra,&nbsp; &eacute;ste ser&aacute; bienaventurado en lo que hace.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSantiago 2:14 &#8211; Hermanos m&iacute;os,&nbsp; &iquest;de qu&eacute; aprovechar&aacute; si alguno dice que tiene fe,&nbsp; y no tiene obras?&nbsp; &iquest;Podr&aacute; la fe salvarle?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSantiago 2:15 &#8211; Y si un hermano o una hermana est&aacute;n desnudos,&nbsp; y tienen necesidad del mantenimiento de cada d&iacute;a,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSantiago 2:16 &#8211;&nbsp; y alguno de vosotros les dice:&nbsp; Id en paz,&nbsp; calentaos y saciaos,&nbsp; pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo,&nbsp; &iquest;de qu&eacute; aprovecha?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSantiago 2:17 &#8211; As&iacute; tambi&eacute;n la fe,&nbsp; si no tiene obras,&nbsp; es muerta en s&iacute; misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&ldquo;El &uacute;nico medio de salir ganando de una discusi&oacute;n es evitarla&rdquo;.&nbsp; Dale Carnegie. Escritor y profesor<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tTito 3:9 &#8211;&nbsp; Pero evita las cuestiones necias,&nbsp; y genealog&iacute;as,&nbsp; y contenciones,&nbsp; y discusiones acerca de la ley;&nbsp; porque son vanas y sin provecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tNo debe de ser contencioso<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tA palabras de borrachos o&iacute;dos de cantinero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLos clavos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&Eacute;rase una vez un chico con mal car&aacute;cter. Su padre, para darle una lecci&oacute;n, le dio un saco lleno de clavos y le dijo que clavara uno, en la verja del jard&iacute;n, cada vez que perdiera la paciencia o se enfadara con alguien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEl primer d&iacute;a clav&oacute; 37 clavos. Durante las semanas siguientes se concentr&oacute; en controlarse y d&iacute;a a d&iacute;a disminuy&oacute; la cantidad de clavos nuevos en la verja. Hab&iacute;a descubierto que era m&aacute;s f&aacute;cil controlarse que clavar clavos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tFinalmente lleg&oacute; un d&iacute;a en el que ya no clav&oacute; ning&uacute;n nuevo clavo. Entonces fue a ver a su padre para explic&aacute;rselo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSu padre le dijo que era el momento de quitar un clavo por cada d&iacute;a que no perdiera la paciencia. Los d&iacute;as pasaron y finalmente el chico pudo decir a su padre que hab&iacute;a quitado todos los clavos de la valla. El padre condujo a su hijo hasta ella y le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&#8211; Hijo m&iacute;o, te has comportado muy bien, pero mira todos los agujeros que han quedado en la empalizada. Ya nunca ser&aacute; como antes. Cuando discutes con alguien y le dices cualquier cosa ofensiva le deSantiago una herida como &eacute;sta. Puedes clavar una navaja a un hombre y despu&eacute;s retirarla, pero siempre quedar&aacute; la herida. No importan las veces que le pidas perd&oacute;n, la herida permanecer&aacute;. Una herida provocada con la palabra hace tanto da&ntilde;o como una herida f&iacute;sica. Los amigos son joyas raras de encontrar; est&aacute;n listos para escucharte cuando tienes necesidad, te sostienen y te abren su coraz&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSalmos 64:2 &#8211; Esc&oacute;ndeme del consejo secreto de los malignos,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDe la conspiraci&oacute;n de los que hacen iniquidad,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSalmos 64:3 &#8211; Que afilan como espada su lengua;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLanzan cual saeta suya,&nbsp; palabra amarga,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSalmos 64:4 &#8211; Para asaetear a escondidas al &iacute;ntegro;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDe repente lo asaetean,&nbsp; y no temen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tHay que conectar el cerebro antes de echar andar la lengua<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tTodos los &oacute;rganos humanos se cansan alguna vez, salvo la lengua. (Konrad Adenauer)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSomos culpables de las palabras que decimos y tambi&eacute;n de las que no decimos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa confesi&oacute;n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEl que se averg&uuml;ence de m&iacute;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tNegaci&oacute;n de Pedro<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEl consejo a nuestros hijos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDavid no reprendi&oacute; a su hijo y pag&oacute; las consecuencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2 Samuel 13:21&nbsp; &#8211; Y luego que el rey David oy&oacute; todo esto,&nbsp; se enoj&oacute; mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tProverbios 13:24 &#8211; El que detiene el castigo,&nbsp; a su hijo aborrece; Mas el que lo ama,&nbsp; desde temprano lo corrige.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/1986-entre-las-palabras-y-el-silencio\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ecclesiastes 3:7b &#8211; tiempo de callar, y tiempo de hablar; Proverbios 18:21 &#8211; La muerte y la vida est&aacute;n en poder de la lengua, Y el que la ama comer&aacute; de sus frutos. &quot;Las palabras son como las abejas, tienen miel y aguij&oacute;n.&quot;&nbsp; Proverbio Suizo Proverbios 12:18&nbsp; &#8211; Hay hombres cuyas palabras son como golpes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esclavos-de-lo-que-decimos-y-duenos-de-lo-que-callamos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEsclavos de lo que decimos y due\u00f1os de lo que callamos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1052","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1052","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1052"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1052\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}