{"id":10533,"date":"2016-03-11T19:36:03","date_gmt":"2016-03-12T00:36:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuatro-secretos-de-la-iglesia-triunfante-2\/"},"modified":"2016-03-11T19:36:03","modified_gmt":"2016-03-12T00:36:03","slug":"cuatro-secretos-de-la-iglesia-triunfante-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuatro-secretos-de-la-iglesia-triunfante-2\/","title":{"rendered":"Cuatro secretos de la Iglesia triunfante"},"content":{"rendered":"<p> \tINTRODUCCI\u00d3N:<\/p>\n<p> \tHoy m\u00e1s que nunca, son muchos los seres humanos en el mundo entero que est\u00e1n en b\u00fasqueda de &#8220;la gran verdad&#8221; Hombres y mujeres a nuestro alrededor, tratando de hallar la soluci\u00f3n para sus vidas Si observamos, los rostros de una gran cantidad de personas que vemos a diario, muestras rasgos de profunda tristeza y preocupaci\u00f3n. Lo grave de todo esto, es que&nbsp; estos individuos creen que el remedio para sus angustias, est\u00e1n guardados en las soluciones materiales, por lo que no logran el tan ansiado alivio para sus almas. Teniendo como base esta situaci\u00f3n, no son pocas las congregaciones que ofrecen promesas muy dif\u00edciles de desechar (liberaci\u00f3n, sanidad, milagros, prosperidad econ\u00f3mica, etc.) Dios tiene poder para realizar todas estas cosas, y a\u00fan mucho m\u00e1s, de eso no existe duda alguna.<\/p>\n<p> \tLa gravedad de todo esto se acent\u00faa, cuando algunos de nosotros nos quedamos mirando, e incluso criticando estas posiciones, mientras que nuestras Iglesias no solo no crecen, sino que se presentan situaciones donde las mismas decrecen a ritmo acelerado.&nbsp; Ante esta circunstancia, solo resta regresar a la fuente verdadera, es decir a la Palabra de Dios, y buscar demandas y ense\u00f1anzas del Se\u00f1or, como lo es la Gran Comisi\u00f3n: Mateo 28: 19-20.&nbsp; Solo con esto y por esto, debemos colmar nuestros templos num\u00e9rica y espiritualmente.<\/p>\n<p> \tUna promesa irrevocable: 2da. Corintios 2: 14-17 Hemos sido salvados por medio de Cristo para vivir de triunfo en triunfo, y esto no solo con respecto a nuestra propia vida espiritual, sino tambi\u00e9n para la gloria de Su Iglesia \u00bfCu\u00e1les son entonces los secretos para gozar de la victoria del Se\u00f1or a trav\u00e9s de su propia Iglesia?, veamos al menos cuatro de ellos<\/p>\n<p> \t1 &#8211; PRIMER SECRETO &#8211; UNA IGLESIA DE ORACI\u00d3N<\/p>\n<p> \tSin que esto ofenda a nadie, debemos reconocer y declarar que existen Iglesias realmente fr\u00edas&#8221; Si no hay oraci\u00f3n, no hay fuego en la Iglesia, y el mundo necesita quitarse el fr\u00edo producido por sus amarguras y tristezas Colosenses 4:2; Efesios 6:18.<\/p>\n<p> \tOrar no significa simplemente acercarse al templo los d\u00edas de reuni\u00f3n y decirle unas cuantas palabras a Dios, muchas veces por mero formulismo, sino que orar significa quebrantarse espiritualmente y de todo coraz\u00f3n. La oraci\u00f3n es la base del &#8220;gran despegue&#8221; de la Iglesia dentro de los cometidos que el Se\u00f1or nos ha dado, para as\u00ed poder sentir el ardor producido por el fuego del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p> \t2 &#8211; SEGUNDO SECRETO &#8211; UNA IGLESIA SIEMPRE LISTA<\/p>\n<p> \tNo alcanza en ninguna congregaci\u00f3n el tener temporadas y esfuerzos especiales para predicar el Evangelio. No es suficiente La Iglesia de Cristo debe predicar el Evangelio sin descanso y sin pausa: 2da. Timoteo 4:1-4.<\/p>\n<p> \tSi el regreso del Se\u00f1or se produjera hoy, nos deber\u00eda encontrar trabajando sin desmayar en Su Obra, mostr\u00e1ndole al mundo que el \u00fanico camino al cielo se llama Jesucristo.<\/p>\n<p> \t3 &#8211; TERCER SECRETO &#8211; UNA IGLESIA DONDE TODOS TRABAJEN<\/p>\n<p> \tCada uno de nosotros es miembro voluntario de la Iglesia de Cristo, y esto es por el amor del Padre, por la gracia del Hijo y por el poder del Esp\u00edritu Santo.&nbsp; El d\u00eda que aceptamos la nueva vida al recibir a Cristo en nuestro coraz\u00f3n, firmamos un &#8220;contrato&#8221; con Dios No es el pastor, no son los di\u00e1conos, no son los ancianos, no son los l\u00edderes los \u00fanicos responsables del trabajo en la Iglesia, sino cada uno de nosotros: Efesios 4: 15b-16.<\/p>\n<p> \t4 &#8211; CUARTO SECRETO &#8211; UNA IGLESIA SIN PECADO<\/p>\n<p> \tOraci\u00f3n &#8211; Siempre lista &#8211; Todos juntos trabajando Pero a\u00fan no es suficiente para obtener un triunfo rotundo, ya que debe ser una Iglesia &#8220;sin mancha&#8221;: &#8211; Sin enga\u00f1o a Dios &#8211; Sin envidias &#8211; Sin habladur\u00edas y calumnias &#8211; Sin un amor hip\u00f3crita &#8211; Donde se acepte que todos tenemos errores y sabiendo perdonar de verdad<\/p>\n<p> \tCONCLUSI\u00d3N<\/p>\n<p> \tOraci\u00f3n &#8211; Prontitud &#8211; Plenitud &#8211; Amor La Iglesia triunfar\u00e1 predicando especialmente y de esta manera la salvaci\u00f3n por medio de Cristo<\/p>\n<p> \tContacte al Autor: tarela [arroba] bellsouth.net<br \/> \tMinisterio: Ministerio La Casa de mi Padre<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTRODUCCI\u00d3N: Hoy m\u00e1s que nunca, son muchos los seres humanos en el mundo entero que est\u00e1n en b\u00fasqueda de &#8220;la gran verdad&#8221; Hombres y mujeres a nuestro alrededor, tratando de hallar la soluci\u00f3n para sus vidas Si observamos, los rostros de una gran cantidad de personas que vemos a diario, muestras rasgos de profunda tristeza &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuatro-secretos-de-la-iglesia-triunfante-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuatro secretos de la Iglesia triunfante\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10533","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10533"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10533\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}