{"id":10721,"date":"2016-03-15T03:01:56","date_gmt":"2016-03-15T08:01:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=10721"},"modified":"2016-03-15T03:01:56","modified_gmt":"2016-03-15T08:01:56","slug":"la-espera-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-espera-del-ungido\/","title":{"rendered":"LA ESPERA DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEntonces uno de los criados respondi\u00f3 diciendo: He aqu\u00ed yo he visto a un hijo de Isa\u00ed de Bel\u00e9n, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehov\u00e1 est\u00e1 con \u00e9l. Y Sa\u00fal envi\u00f3 mensajeros a Isa\u00ed, diciendo: Env\u00edame a David tu hijo, el que est\u00e1 con las ovejas. Y tom\u00f3 Isa\u00ed un asno cargado de pan, una vasija de vino y un cabrito, y lo envi\u00f3 a Sa\u00fal por medio de David su hijo. Y viniendo David a Sa\u00fal, estuvo delante de \u00e9l; y \u00e9l le am\u00f3 mucho, y le hizo su paje de armas. Y Sa\u00fal envi\u00f3 a decir a Isa\u00ed: Yo te ruego que est\u00e9 David conmigo, pues ha hallado gracia en mis ojos. Y cuando el esp\u00edritu malo de parte de Dios ven\u00eda sobre Sa\u00fal, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Sa\u00fal ten\u00eda alivio y estaba mejor, y el esp\u00edritu malo se apartaba de \u00e9l\u201d (1 S. 16:18\u201323).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que era el ungido dej\u00f3 de serlo; y el que no era el ungido, ahora lo es. El cambio en Sa\u00fal y en David es muy notable. Del primero leemos: <em>\u201cel Esp\u00edritu de Jehov\u00e1 se apart\u00f3 de Sa\u00fal\u201d <\/em>(16:14). Del segundo leemos: <em>\u201cel Esp\u00edritu de Jehov\u00e1 vino sobre David\u201d <\/em>(16:13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo tiempo Dios se provee de ungidos. Ellos no son imprescindibles; cuando Dios los tiene que cambiar, los cambia. Sa\u00fal dej\u00f3 de ser el ungido por su desobediencia a Dios. \u00c9l y el pueblo perdonaron a Agag, rey de Amalec, sus ovejas, su ganado, sus carneros <em>\u201cy de todo lo bueno\u201d <\/em>(15:9). Esta actitud desagrad\u00f3 a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or le habl\u00f3 al profeta Samuel y le dijo:<em> \u201cMe pesa haber <\/em><em>puesto por rey a Sa\u00fal, porque se ha vuelto de en pos de m\u00ed, y no ha cumplido mis palabras\u201d <\/em>(15:11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda esa noche Samuel se la pas\u00f3 en oraci\u00f3n (15:11). Temprano en la ma\u00f1ana fue al encuentro de Sa\u00fal. Al llegar se le dijo: <em>\u201cSa\u00fal ha venido a Carmel, y he aqu\u00ed se levant\u00f3 un monumento, y dio la vuelta, y pas\u00f3 adelante y descendi\u00f3 a Gilgal\u201d <\/em>(15:12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSe levant\u00f3 un monumento\u201d. <\/em>El ungido tiene que cuidarse de la tentaci\u00f3n de levantarse o dejar que le levanten \u201cun monumento\u201d. Si el ungido es verdaderamente espiritual, rechazar\u00e1 todo lo que pueda traerle gloria personal y hacerlo el centro de su ministerio. Sa\u00fal ya estaba perdiendo la unci\u00f3n en su vida. Estaba en posici\u00f3n, pero sin unci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal tambi\u00e9n hab\u00eda ca\u00eddo en la mentira. Leemos: <em>\u201cVino, pues, Samuel a Sa\u00fal, y Sa\u00fal le dijo: Bendito seas t\u00fa de Jehov\u00e1; yo he cumplido la palabra de Jehov\u00e1\u201d <\/em>(15:13). Conoc\u00eda la palabra de Dios, pero no la cumpl\u00eda, no la obedec\u00eda; la ten\u00eda en la mente, pero no en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mentirle al profeta de Dios, que estaba en autoridad espiritual sobre \u00e9l, Sa\u00fal le ment\u00eda a Dios mismo. Samuel lo confront\u00f3 con esta interrogante: <em>\u201c\u00bfPues qu\u00e9 balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis o\u00eddos?\u201d <\/em>(15:14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el vers\u00edculo 15 Sa\u00fal trat\u00f3 de justificar su desobediencia por culpar al pueblo y buscar granjearse el agrado de Dios: <em>\u201cDe Amalec los han tra\u00eddo; porque el pueblo perdon\u00f3 lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehov\u00e1 tu Dios, pero lo dem\u00e1s lo destruimos\u201d <\/em>(15:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal ya era un l\u00edder sin autoridad espiritual. Respond\u00eda a los impulsos de la carne y no del Esp\u00edritu. En los vers\u00edculos 22 al 23, el profeta Samuel le muestra a Sa\u00fal que ha sido desobediente, rebelde y obstinado. Al rechazar <em>\u201cla palabra de Jehov\u00e1\u201d, <\/em>Dios lo rechaz\u00f3 como rey ungido. Era todav\u00eda rey, pero ya no estaba ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed en adelante Sa\u00fal jug\u00f3 \u201cal espiritual\u201d. Aunque acepto su pecado, se justific\u00f3 al decir: <em>\u201cporque tem\u00ed al pueblo y consent\u00ed a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado\u201d <\/em>(15:24). Dej\u00f3 de ser una autoridad espiritual al obedecer a los que no eran espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notemos que Sa\u00fal dice: <em>\u201cperdona<\/em><strong><em>&#8230;<\/em><\/strong><em> ahora mi pecado\u201d. <\/em>En vez de decirle al profeta: \u201cP\u00eddele a Jehov\u00e1 que perdone mi pecado\u201d. Estaba buscando el favor del profeta, en lugar del favor de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego invit\u00f3 a Samuel para que lo acompa\u00f1ara en la adoraci\u00f3n a Dios (15:25), pero Samuel le dijo: <em>\u201cNo volver\u00e9 contigo\u201d <\/em>(15:26). Al Samuel querer irse, Sa\u00fal lo asi\u00f3 por el manto, y este se le rasg\u00f3 (15:27). Samuel le profetiz\u00f3: <em>\u201cJehov\u00e1 ha rasgado hoy de ti el reino de <\/em><em>Israel, y lo ha dado a un pr\u00f3jimo tuyo mejor que t\u00fa\u201d <\/em>(15:28). Esa expresi\u00f3n: <em>\u201cun pr\u00f3jimo tuyo\u201d, <\/em>se lee en 1 Samuel 28:17: <em>\u201ctu compa\u00f1ero, David\u201d. <\/em>Notemos la declaraci\u00f3n: <em>\u201cmejor que t\u00fa\u201d. <\/em>Dios siempre tiene alguien mejor que nosotros, cuando dejamos de calificar para su trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 15:30 leemos: <em>\u201cY \u00e9l dijo: Yo he pecado; pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y vuelvas conmigo para que adore a Jehov\u00e1 tu Dios\u201d. <\/em>Despu\u00e9s de Samuel adorar con Sa\u00fal, pidi\u00f3 que le trajeran a Agag, rey amalecita, y le dio muerte (15:32\u201333). El verdadero arrepentimiento debe llevar a la renuncia de todo pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego leemos que Samuel y Sa\u00fal jam\u00e1s se volvieron a ver. Pero el profeta lo lloraba (15:35), hasta que Jehov\u00e1 le pidi\u00f3 que no llorara m\u00e1s porque ya se hab\u00eda provisto de otro ungido. Sa\u00fal perdi\u00f3 toda sensibilidad espiritual. Estaba m\u00e1s interesado en su reputaci\u00f3n, en reconocimiento y en honra humana, que en el favor y la gracia de Dios en su vida. Por eso le dijo a Samuel: <em>\u201cpero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel\u201d.<\/em><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>El ungido espera como adorador<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el Esp\u00edritu de Jehov\u00e1 se apart\u00f3 de Sa\u00fal, dicen las Escrituras que <em>\u201cle atormentaba un esp\u00edritu malo de parte de Jehov\u00e1\u201d <\/em>(16:14). La casa espiritual de Sa\u00fal qued\u00f3 desocupada al mudarse el Esp\u00edritu Santo. Su ministerio se qued\u00f3 sin unci\u00f3n. La unci\u00f3n de todo ministerio es la presencia del Esp\u00edritu Santo. Cuando se pierde la unci\u00f3n, tambi\u00e9n se pierde la autoridad espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun los que serv\u00edan a Sa\u00fal se dieron cuenta del ataque demon\u00edaco sobre su vida. Por eso dec\u00edan: <em>\u201cHe aqu\u00ed ahora, un esp\u00edritu malo de parte de Dios te atormenta\u201d <\/em>(16:15). Cuando se opera fuera de la unci\u00f3n, los que est\u00e1n cerca de nosotros se dan cuenta. La desobediencia a la Palabra de Dios y la falta de sometimiento a su voluntad, hace al creyente indefenso a los ataques del maligno. Sa\u00fal sin el Esp\u00edritu Santo era v\u00edctima de un esp\u00edritu malo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus criados entonces le recomiendan: <em>\u201cDiga, pues, nuestro se\u00f1or a tus siervos que est\u00e1n delante de ti, que busquen a alguno que sepa tocar el arpa, para que cuando est\u00e9 sobre ti el esp\u00edritu malo de parte de Dios, \u00e9l toque con su mano, y tengas\u201d <\/em>(16:16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal necesitaba un ministerio de alabanza y adoraci\u00f3n. Un ministro que estuviera ungido por Dios para tocar a Dios. Veamos el \u00e9nfasis: <em>\u201cque sepa tocar el arpa\u201d. <\/em>Los que ministran para Dios y de parte de \u00c9l deben saber hacer bien las cosas. Dios exige calidad y excelencia ministerial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel esp\u00edritu malo ven\u00eda sobre Sa\u00fal. Era un esp\u00edritu de opresi\u00f3n. Ese esp\u00edritu atacaba sus emociones y sentimientos. Le produc\u00eda tormento psicol\u00f3gico, inseguridad, esquizofrenia y un complejo de persecuci\u00f3n como lo veremos m\u00e1s adelante en su vida. Solamente por un ministerio ungido por Dios, Sa\u00fal tendr\u00eda alivio (16:16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal estuvo de acuerdo con sus criados y declar\u00f3: <em>\u201cBuscadme, pues, ahora alguno que toque bien, y tra\u00e9dmelo\u201d <\/em>(16:17). Entonces la providencia de Dios trae a la mente de uno de los criados de Sa\u00fal, la persona del joven pastor de Bel\u00e9n. \u00c9l declar\u00f3: <em>\u201cHe aqu\u00ed yo he visto a un hijo de Isa\u00ed de Bel\u00e9n, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehov\u00e1 est\u00e1 con \u00e9l\u201d <\/em>(16:18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cQue sabe tocar\u201d. <\/em>Los que Dios quiere usar son quienes primero han aprendido a hacer las cosas bien. El que tiene un llamado se prepara con anticipaci\u00f3n al ministerio. No espera entrar al ministerio para luego prepararse. El llamado lleva a la preparaci\u00f3n. Los hombres y mujeres de Dios saben hacer las cosas bien. No dan mediocridad en su ministerio. Buscan siempre la excelencia. A alguien que no le gusta ensayar no debe entrar a un ministerio de m\u00fasica y canto. A otro que no le gusta estudiar no debe entrar al ministerio de la ense\u00f1anza y predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY es valiente\u201d. <\/em>La marca espiritual de los que fluyen con la unci\u00f3n es que son valientes. En ellos no se descubren part\u00edculas de cobard\u00eda. El Esp\u00edritu Santo en control de una vida la hace valiente. Le da autoridad y la hace funcionar en autoridad. Un creyente valiente reconoce que tiene autoridad espiritual; y en el mundo espiritual, es una autoridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY vigoroso\u201d. <\/em>Los hombres y mujeres llenos del Esp\u00edritu Santo son en\u00e9rgicos, transmiten vida, son din\u00e1micos, contagian a otros con su personalidad. Tienen un estilo de vida que los dem\u00e1s quieren imitar. Transforman con sus palabras y acciones. En ellos se descubre un esp\u00edritu templado y controlado, no un esp\u00edritu ambivalente y de doble \u00e1nimo. En Santiago 1:8 leemos: <em>\u201cEl hombre de doble \u00e1nimo es inconstante en todos sus caminos\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cPrudente en sus palabras\u201d. <\/em>Los ungidos se cuidan c\u00f3mo hablan, de qu\u00e9 hablan, de qui\u00e9n hablan, d\u00f3nde hablan y por qu\u00e9 hablan. La lengua es la mayor tentaci\u00f3n que tienen que vencer los hombres y mujeres de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY hermoso\u201d. <\/em>La apariencia dice mucho. La hermosura espiritual del creyente lo pondr\u00e1 en gracia delante de los dem\u00e1s. El pecado afea, la santidad hermosea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY Jehov\u00e1 est\u00e1 con \u00e9l\u201d. <\/em>Lo m\u00e1s importante para cualquier creyente no es creernos que estamos con Dios, sino saber que Dios est\u00e1 con nosotros. El secreto del \u00e9xito de David y de cualquier ungido, es de que Dios est\u00e9 con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de David fue formada en el molde de la adoraci\u00f3n. Era un verdadero adorador. La oferta de una posici\u00f3n como rey no se le fue a la cabeza, sino que continu\u00f3 adorando a Dios en la pradera, en el campo y en el palacio. Para el adorador su actitud en la adoraci\u00f3n es m\u00e1s importante que el lugar de la adoraci\u00f3n (Jn. 4:24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El adorador pone a Dios primero y en el ejercicio de su adoraci\u00f3n bendice a otros. Dios le trae al palacio para adorar. El d\u00eda que llegara a ser rey, \u00e9l tendr\u00eda que reconocer que lo m\u00e1s importante de su ministerio era adorar a Dios.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>El ungido espera como un servidor<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal mand\u00f3 a buscar a David. Le dijo a su padre Isa\u00ed: <em>\u201cEnv\u00edame a David tu hijo, el que est\u00e1 con las ovejas\u201d <\/em>(16:19). Isa\u00ed lo env\u00eda a Sa\u00fal con un asno y provisiones (16:20). Leemos: <em>\u201cY viniendo David a Sa\u00fal, estuvo delante de \u00e9l; y \u00e9l le am\u00f3 mucho, y le hizo su paje de armas\u201d <\/em>(16:21). Vino a Sa\u00fal para ser su servidor. La ruta m\u00e1s corta hacia el ministerio es a trav\u00e9s del servicio. Adorar a Dios y servir a nuestros hermanos debe ser la mayor meta de nuestra vida y ministerio. David siempre estuvo a la disposici\u00f3n de Sa\u00fal. Eso hizo que Sa\u00fal lo amara mucho. De tal manera que aquel m\u00fasico pronto lleg\u00f3 a tener una posici\u00f3n de confianza muy respetada en el mundo antiguo: la de paje de armas o escudero. Esta era una posici\u00f3n de respeto, confianza, lealtad y estima. El paje de armas ten\u00eda que defender, proteger, honrar y estar dispuesto a dar su vida, si era necesario, por defender la de su se\u00f1or. Hoy d\u00eda necesitamos de pajes de armas que protejan la visi\u00f3n de su l\u00edder, que lo defiendan a \u201ccapa y espada\u201d, que le sean fieles en todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David fue probado por Sa\u00fal y decidi\u00f3 dejarlo con \u00e9l. Leemos: <em>\u201cY Sa\u00fal envi\u00f3 a decir a Isa\u00ed: Yo te ruego que este David conmigo, pues ha hallado gracia en mis ojos\u201d <\/em>(16:22). Los que son servidores, Dios los pone en <em>\u201cgracia\u201d <\/em>delante de los dem\u00e1s. David fue levantado en gracia porque sab\u00eda ser un servidor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como resultado de un ministro ungido, adorador y servidor, el esp\u00edritu malo que atormentaba a Sa\u00fal no pod\u00eda resistirse ante David: <em>\u201cY cuando el esp\u00edritu malo de parte de Dios ven\u00eda sobre Sa\u00fal, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Sa\u00fal ten\u00eda alivio y estaba mejor, y el esp\u00edritu malo se apartaba de \u00e9l\u201d <\/em>(16:23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por medio de la alabanza y de un ministerio ungido hay liberaci\u00f3n espiritual. Los m\u00fasicos y los cantores son ministros de Dios. Su posici\u00f3n no es para entretener, sino para ministrar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Aunque David ya sab\u00eda que estaba ungido, no por eso se fue a buscar una posici\u00f3n en el palacio. Por el contrario, se qued\u00f3 pastoreando las pocas ovejas que se le hab\u00eda encomendado. (2) En el momento de Dios lleg\u00f3 al palacio como un adorador y un servidor. (3) Un ungido espera siempre como adorador y servidor. Su programa est\u00e1 en las manos de Dios, a \u00e9l solo le resta esperar. En la espera Dios siempre obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (15). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEntonces uno de los criados respondi\u00f3 diciendo: He aqu\u00ed yo he visto a un hijo de Isa\u00ed de Bel\u00e9n, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehov\u00e1 est\u00e1 con \u00e9l. 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