{"id":10722,"date":"2016-03-15T03:03:35","date_gmt":"2016-03-15T08:03:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=10722"},"modified":"2016-03-15T03:03:35","modified_gmt":"2016-03-15T08:03:35","slug":"la-responsabilidad-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-responsabilidad-del-ungido\/","title":{"rendered":"LA RESPONSABILIDAD DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPero David hab\u00eda ido y vuelto, dejando a Sa\u00fal, para apacentar las ovejas de su padre en Bel\u00e9n\u201d (1 S. 17:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de su posici\u00f3n como m\u00fasico en la corte del rey Sa\u00fal, y de su prestigiosa promoci\u00f3n como paje de armas, David nunca se olvid\u00f3 de su humilde posici\u00f3n como pastor de ovejas en los campos de Bel\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre sus nuevas responsabilidades sab\u00eda intercalar su responsabilidad primera, que era la pastoril. David ten\u00eda coraz\u00f3n de pastor y en cada oportunidad que pod\u00eda lo manifestaba. El llamado original de Dios a nuestra vida nunca debe olvidarse por las posiciones y las promociones.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La ocasi\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSali\u00f3 entonces del campamento de los filisteos un palad\u00edn, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y ten\u00eda de altura seis codos y un palmo\u201d <\/em>(17:4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gigante Goliat, campe\u00f3n de los filisteos, cuya estatura era de casi tres metros. En su condici\u00f3n de campe\u00f3n invicto de los filisteos, desde Soco y Azeca, retaba al pueblo de Israel en busca de un contrincante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su estatura y sus aparejos militares (17:5) se sumaban a su impresionante y amenazante apariencia. El diablo sabe apelar a lo externo para atemorizar a los hijos de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Goliat de nuestra vida buscan ocasi\u00f3n para hacer gala de su intimidaci\u00f3n. Les gusta pararse desafiantes delante de nosotros. El temor es el arma m\u00e1s cortante de Satan\u00e1s. El diablo lo que busca es el lugar y la oportunidad para manifestarse. Efesios 4:27 nos recuerda: <em>\u201cni deis lugar al diablo\u201d. <\/em>La palabra griega que se traduce \u201clugar\u201d es <em>topos <\/em>e implica darle permiso al diablo para controlar las acciones del creyente.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La expresi\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY se par\u00f3 y dio voces a los escuadrones de Israel, dici\u00e9ndoles: \u00bfPara qu\u00e9 os hab\u00e9is puesto en orden de batalla? \u00bfNo soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Sa\u00fal? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra m\u00ed\u201d <\/em>(17:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Goliat era un \u201cboc\u00f3n\u201d, un palabrero. Sab\u00eda emplear muy bien las palabras para sembrar miedo y temor en los o\u00eddos de los que les faltaba unci\u00f3n. Cuando falta unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, se les cree al diablo y sus demonios todo lo que dicen. Los ungidos no le prestan atenci\u00f3n a las palabras del diablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Goliat le cuestion\u00f3 al pueblo de Israel su posici\u00f3n de batalla: <em>\u201c\u00bfPara qu\u00e9 os hab\u00e9is puesto en orden de batalla?\u201d <\/em>Afirm\u00f3 su propia identidad: <em>\u201c\u00bfNo soy yo el filisteo<\/em><strong>&#8230;<\/strong><em>?\u201d <\/em>Vio a los soldados de Israel como: <em>\u201c<\/em><strong>&#8230;<\/strong><em>los siervos de Sa\u00fal\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diablo no tiene derecho a cuestionar nuestra posici\u00f3n espiritual, ni nuestra manera de orar, de alabar y de adorar. Nuestra <em>\u201corden de batalla\u201d <\/em>no le tiene que importar a \u00e9l ni a sus servidores. No nos interesa que \u00e9l se nos identifique, ya que por su apariencia y palabras discernimos qui\u00e9n es y qui\u00e9nes son sus demonios asociados. Tampoco nos debe dar \u00f3rdenes. Estas las da Jesucristo y los ungidos de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Goliat declar\u00f3: <em>\u201cEscoged de entre vosotros un hombre que venga contra m\u00ed\u201d. <\/em>\u00c9l sab\u00eda lo que dec\u00eda y lo que quer\u00eda. Los hombres escogen a su manera, pero solo Dios escoge ungidos. Cualquier contrincante escogido por el pueblo, Goliat lo har\u00eda papilla; pero a un ungido no lo masticar\u00eda, y menos lo digerir\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Goliat habl\u00f3 muy seguro de s\u00ed mismo: <em>\u201cSi \u00e9l pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere m\u00e1s que \u00e9l, y lo venciere, vosotros ser\u00e9is nuestros siervos y nos servir\u00e9is\u201d <\/em>(17:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diablo lo que busca es vencer al creyente quit\u00e1ndole la fe y haci\u00e9ndolo su esclavo. Pero al creyente se le recuerda: <em>\u201cSometeos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huir\u00e1 de vosotros\u201d <\/em>(Stg. 4:7). El sometimiento a Dios implica una renuncia a la divisi\u00f3n y rebeli\u00f3n espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Goliat ten\u00eda el poder que los israelitas le hab\u00edan dado y que cre\u00edan que \u00e9l ten\u00eda. Pero le faltaba autoridad. El creyente en Cristo Jes\u00fas tiene autoridad espiritual y tiene poder delegado por el Esp\u00edritu Santo. El nombre de Jesucristo y la Palabra de Dios dan autoridad; el Esp\u00edritu Santo y la sangre de Jesucristo dan poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente Goliat declara: <em>\u201cHoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo\u201d <\/em>(17:10). \u00c9l ve\u00eda el campamento de Israel, pero no el campamento de Dios. Cre\u00eda que retaba a Israel, pero ignoraba que era al Dios de Israel al que estaba provocando. Le ped\u00eda un <em>\u201cchata\u201d <\/em>a Israel, pero Dios le ten\u00eda guardado a un campe\u00f3n ungido que se hab\u00eda entrenado bien. Al campe\u00f3n de la hora, Dios le ten\u00eda a un ungido de peso completo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras de Goliat surtieron su efecto: <em>\u201cOyendo Sa\u00fal y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo\u201d <\/em>(17:11). Los que no est\u00e1n ungidos tienen o\u00eddos para escuchar las amenazas del diablo; le creen, se turban y le tienen miedo. Sus o\u00eddos se abren para recibir mensajes de derrota y de des\u00e1nimo. Los verdaderos ungidos responden siempre a la voz de Dios y no se dejan turbar ni amedrentar de nada ni nadie. Estos responden siempre a una palabra de fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La persona<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cPero David hab\u00eda ido y vuelto, dejando a Sa\u00fal, para apacentar las ovejas de su padre en Bel\u00e9n\u201d <\/em>(17:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1 Samuel 17:12 David es nuevamente presentado como el hijo de Isa\u00ed, el efrateo de Bel\u00e9n de Jud\u00e1, padre de ocho hijos. En 17:13 se nos declara que los tres hermanos mayores de David llamados Eliab, Abinadab y Sama formaban parte del ej\u00e9rcito de Sa\u00fal. En 17:14 se nos declara que <em>\u201cDavid era el menor\u201d. <\/em>En el plan y prop\u00f3sito de Dios los menores pueden ser usados para su gloria y honra. David aunque era el menor, para Dios ya ten\u00eda la edad espiritual que lo calificaba para ser usado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante lo que leemos en 1 Samuel 17:14: <em>\u201cSiguieron, pues, los tres mayores a Sa\u00fal\u201d. <\/em>Ellos segu\u00edan a un no ungido, pero David segu\u00eda a la fuente de toda unci\u00f3n. El que sigue a los no ungidos ser\u00e1 un no ungido, pero el que sigue a Dios tendr\u00e1 la unci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, <em>\u201cDavid hab\u00eda ido y vuelto\u201d <\/em>(17:15a). El mismo que sal\u00eda era el que regresaba. Por dentro y por fuera segu\u00eda siendo David. Los lugares no lo cambiaban, ni el p\u00fablico lo da\u00f1aba. En el campo o el palacio era el mismo. Los ungidos son siempre de una misma cara, de un mismo coraz\u00f3n y se conducen igual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, <em>\u201cdejando a Sa\u00fal\u201d <\/em>(17:15b). El ungido no puede permanecer mucho tiempo al lado de Sa\u00fal. El comportamiento y lenguaje de Sa\u00fal, despu\u00e9s de mucho tiempo cerca de \u00e9l, afecta al ungido. \u00c9l se cuida de no parecerse a Sa\u00fal y de no asimilar sus malas costumbres. El ungido est\u00e1 para ayudar a Sa\u00fal por lo que para no perder la unci\u00f3n, de vez en cuando el ungido tiene que retirarse al desierto con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tercer lugar, <em>\u201cpara apacentar las ovejas de su padre en Bel\u00e9n\u201d <\/em>(17:15c). David no era due\u00f1o de alg\u00fan reba\u00f1o. Las ovejas no eran de \u00e9l, eran de su padre. Con esto Dios le estaba ense\u00f1ando a no hacerse due\u00f1o de algo, sino a ser un buen administrador de los bienes puestos bajo su cuidado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1 Corintios 4:2 leemos: <em>\u201cAhora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel\u201d. <\/em>La fidelidad es la clave de todo buen administrador. Ante el due\u00f1o, el administrador es responsable, consecuente y fiel a lo encargado. En el administrador el propietario puede confiar, puede delegar y puede tener la seguridad que no le fallara. El ungido nunca se adue\u00f1ar\u00e1 de lo que no es de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos siempre tienen un coraz\u00f3n pastoral. Ellos sienten por las ovejas. En vez de las ovejas venir a ellos y buscarlos, ellos van y buscan a las ovejas. El esp\u00edritu pastoral debe ser una carga en los ungidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El ungido no le permitir\u00e1 a Satan\u00e1s que lo intimide con palabras de derrota, sino que reaccionar\u00e1 a la palabra de fe. (2) El ungido reconoce su posici\u00f3n espiritual y de esa posici\u00f3n deriva su autoridad espiritual. (3) El ungido se cuida de los no ungidos y guarda su coraz\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (21). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPero David hab\u00eda ido y vuelto, dejando a Sa\u00fal, para apacentar las ovejas de su padre en Bel\u00e9n\u201d (1 S. 17:15). 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