{"id":10723,"date":"2016-03-15T03:07:37","date_gmt":"2016-03-15T08:07:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=10723"},"modified":"2016-03-15T03:07:37","modified_gmt":"2016-03-15T08:07:37","slug":"la-oportunidad-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-oportunidad-del-ungido\/","title":{"rendered":"LA OPORTUNIDAD DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY el pueblo le respondi\u00f3 las mismas palabras, diciendo: As\u00ed se har\u00e1 al hombre que le venciere\u201d (1 S. 17:27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios muchas veces permite oportunidades en nuestra vida que si se pasan por alto estancan o afectan nuestro futuro. A todo ser humano, tarde o temprano, nos llega la oportunidad de ser y de hacer algo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos de Dios manifiestan sensibilidad a las oportunidades que el Esp\u00edritu Santo les ofrece. En cosas sencillas y naturales puede que Dios nos est\u00e9 conduciendo, nos haya tomado de la mano, para ser parte de su plan y prop\u00f3sito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David, sin darse cuenta, andaba acompa\u00f1ado por Dios. Cada oportunidad que se le presentaba la aprovechaba y la misma lo llevaba a otra mayor oportunidad. Los prop\u00f3sitos de Dios en nuestra vida comienzan siempre peque\u00f1os. Las oportunidades deben aprovecharse al m\u00e1ximo, ya que puede que nunca jam\u00e1s se vuelvan a repetir. Una oportunidad de Dios puede cambiar nuestro destino y darnos un mejor futuro.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La oportunidad de servir<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY dijo Isa\u00ed a David su hijo: Toma ahora para tus hermanos un efa de este grano tostado, y estos diez panes, y ll\u00e9valo pronto al campamento a tus hermanos\u201d <\/em>(17:17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los ungidos siempre le llegar\u00e1 la oportunidad de servir a Dios y de servir a otros. El ungido se caracteriza por tener un coraz\u00f3n para servir. Servir a otros es m\u00e1s importante que si nos sirven a nosotros. Ejemplo nos dio nuestro Se\u00f1or Jesucristo: <em>\u201ccomo el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos\u201d <\/em>(Mt. 20:28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la tarea de servir debemos estar bajo la voluntad de los que Dios ha puesto sobre nosotros como autoridades espirituales. La autoridad de David era su padre Isa\u00ed, por lo tanto se someti\u00f3 a la voluntad de \u00e9l y obedeci\u00f3 sus palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David ten\u00eda que llevar <em>\u201cun efa de este grano tostado\u201d <\/em>y <em>\u201cdiez panes\u201d <\/em>a sus hermanos. No era un grano cualquiera ni diez panes cualquiera. Su disciplina estaba en obedecer al pie de la letra. Dios siempre nos prueba en cosas peque\u00f1as antes de delegarnos las cosas mayores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Mateo 25:21 leemos: <em>\u201cBien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondr\u00e9; entra en el gozo de tu se\u00f1or\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A todos nos llegar\u00e1 la oportunidad de servir a otros. Al buen samaritano de la par\u00e1bola le lleg\u00f3 en el camino de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 (Lc. 10:30\u201337). \u00c9l ayud\u00f3 con los primeros auxilios a un desconocido que fue asaltado en el camino. El sacerdote y el levita que lo pudieron ayudar, no lo hicieron. No les import\u00f3 aquel pr\u00f3jimo para nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de la entrega que ten\u00eda que hacer David, su padre Isa\u00ed le encarg\u00f3 rigurosamente: <em>\u201cy mira si tus hermanos est\u00e1n buenos, y toma prendas de ellos\u201d <\/em>(17:18). A Isa\u00ed le interesaba saber en que estado f\u00edsico se encontraban sus hijos Eliab, Abinadab y Sama; y que se le presentara algo de ellos para comprobar que estaban bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ungido siempre se le dar\u00e1 la oportunidad de preocuparse por sus hermanos. El bienestar de nuestros hermanos es algo que debe incumbirnos a todos. En G\u00e9nesis 4:9 leemos: <em>\u201cY Jehov\u00e1 dijo a Ca\u00edn: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Abel tu hermano? Y \u00e9l respondi\u00f3: No s\u00e9. \u00bfSoy yo acaso guarda de mi hermano?\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la pregunta divina, Ca\u00edn responde con un no me importa. Y en su interrogante lo que afirma es: \u201cYo no soy el guarda de mi hermano\u201d. Ca\u00edn no era un servidor. A \u00e9l solo le interesaba \u00e9l. Era el centro y la circunferencia de sus propias relaciones.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La oportunidad de obedecer<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSe levant\u00f3, pues, David de ma\u00f1ana, y dejando las ovejas al cuidado de un guarda, se fue con su carga como Isa\u00ed le hab\u00eda mandado; y lleg\u00f3 al campamento cuando el ej\u00e9rcito sal\u00eda en orden de batalla, y daba el grito de combate\u201d <\/em>(17:20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David se presenta como un madrugador: <em>\u201cSe levant\u00f3, pues, David de ma\u00f1ana\u201d. <\/em>Los hombres y mujeres de Dios que han sido ungidos para alg\u00fan ministerio y que verdaderamente aman a Dios, saben madrugar para \u00c9l. Son personas que llegan temprano a las citas de Dios. Prefieren levantarse temprano, a dejar que el d\u00eda se les vaya en tonter\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David se presenta como alguien responsable, <em>\u201cy dejando las ovejas al cuidado de un guarda\u201d. <\/em>El ungido es siempre una persona responsable. No descuida lo que se le ha delegado. Cuando no puede atender algo, delega en otro para que se lo atienda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David se presenta como alguien que llega a tiempo: <em>\u201cy lleg\u00f3 al campamento cuando el ej\u00e9rcito sal\u00eda en orden de batalla, y daba el grito de combate\u201d. <\/em>Muchos creyentes por llegar siempre tarde no oyen el grito de combate. Se pierden el inici\u00f3 de las cosas. No alcanzan a recibir las primeras bendiciones. A los ungidos les gusta aprovecharlo todo. No se pierden ni los anuncios. Nadie les tiene que contar porque ya ellos lo experimentaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con David se cumple ese adagio: \u201cDios ayuda al que madruga\u201d. Madrugue y est\u00e9 temprano en todas las reuniones espirituales y ver\u00e1 la manera en que Dios lo ayuda. Sea un \u00e1guila que vuela temprano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo este pasaje descubrimos a David como un creyente que sabe obedecer y obedece. Los ungidos deben caracterizarse por tener un esp\u00edritu de obediencia. La obediencia no se declara, sino que se practica, se realiza y se manifiesta. Los obedientes no son volcanes que ocasionalmente hacen erupci\u00f3n, son cataratas continuas que dejan caer las aguas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oportunidad de obedecer nos permite ver: <em>\u201cel ej\u00e9rcito sal\u00eda en orden de batalla\u201d, <\/em>y o\u00edr: <em>\u201cy daba el grito de combate\u201d. <\/em>Los ungidos tienen sus sentidos de la vista y del o\u00eddo sensibles a todo lo que ocurre en el plano de lo natural y en el plano de lo sobrenatural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1 Corintios 2:9 leemos: <em>\u201cCosas que ojo no vio, ni o\u00eddo oy\u00f3, ni han subido en coraz\u00f3n de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La oportunidad de recibir<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEntonces habl\u00f3 David a los que estaban junto a \u00e9l, diciendo: \u00bfQu\u00e9 har\u00e1n al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque \u00bfqui\u00e9n es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?\u201d <\/em>(17:26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1 Samuel 17:22 leemos: <em>\u201cEntonces David dej\u00f3 su carga en mano del que guardaba el bagaje, y corri\u00f3 al ej\u00e9rcito; y cuando lleg\u00f3, pregunt\u00f3 por sus hermanos, si estaban bien\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal y los hombres de Israel al escuchar al gigante se llenaban de miedo (17:11) y hu\u00edan (17:24). A los o\u00eddos de David llegaron las palabras del provocador que insultaba al ej\u00e9rcito del Dios viviente. Para David, Dios estaba vivo y \u00e9l era un representante de \u00c9l. Al ungido no le importa lo que hablan los enemigos de la obra de Dios, porque sabe que cuando lo atacan verbalmente se est\u00e1n oponiendo al mismo Dios. La ofensa de Goliat David la tom\u00f3 personalmente contra el Eterno y por esto sali\u00f3 en defensa del testimonio de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces el ungido responde con indignaci\u00f3n de esp\u00edritu: <em>\u201cEntonces habl\u00f3 David a los que estaban junto a \u00e9l, diciendo: \u00bfQu\u00e9 har\u00e1n al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque \u00bfqui\u00e9n es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?\u201d <\/em>(17:26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque a David se le ofrec\u00eda la oportunidad de recibir algo material \u2014de ser bendecido junto con su familia y de entrar a la familia real\u2014, la oportunidad de recibir de Dios mismo el privilegio de servirle era todav\u00eda mayor. El sembrar en el servicio para Dios le producir\u00eda beneficios innumerables. Cualquier negocio con Dios siempre produce grandes dividendos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Dios nos da la oportunidad de servirle, de obedecerle y de recibir de \u00c9l. (2) Los ungidos son siempre sensibles a estas oportunidades; que muchas veces aparecen y desaparecen, vienen y se esfuman. (3) Una oportunidad de Dios puede ser la llave para abrir la puerta de un brillante futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (25). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cY el pueblo le respondi\u00f3 las mismas palabras, diciendo: As\u00ed se har\u00e1 al hombre que le venciere\u201d (1 S. 17:27). Introducci\u00f3n Dios muchas veces permite oportunidades en nuestra vida que si se pasan por alto estancan o afectan nuestro futuro. 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