{"id":10741,"date":"2016-03-15T14:44:14","date_gmt":"2016-03-15T19:44:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=10741"},"modified":"2016-03-15T14:44:14","modified_gmt":"2016-03-15T19:44:14","slug":"los-peligros-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-peligros-del-ungido\/","title":{"rendered":"LOS PELIGROS DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY desde aquel d\u00eda Sa\u00fal no mir\u00f3 con buenos ojos a David. Aconteci\u00f3 al otro d\u00eda, que un esp\u00edritu malo de parte de Dios tom\u00f3 a Sa\u00fal, y \u00e9l desvariaba en medio de la casa. David tocaba con su mano como los otros d\u00edas; y ten\u00eda Sa\u00fal la lanza en la mano. Y arroj\u00f3 Sa\u00fal la lanza, diciendo: Enclavar\u00e9 a David a la pared. Pero David lo evadi\u00f3 dos veces. Mas Sa\u00fal estaba temeroso de David, por cuanto Jehov\u00e1 estaba con \u00e9l, y se hab\u00eda apartado de Sa\u00fal; por lo cual Sa\u00fal 1o alej\u00f3 de s\u00ed, y le hizo jefe de mil; y sal\u00eda y entraba delante del pueblo\u201d (1 S. 18:9\u201313).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tarde o temprano el ungido ser\u00e1 perseguido por el no ungido. Los que pierden la unci\u00f3n de Dios aborrecen a los que todav\u00eda la mantienen. Sa\u00fal comenz\u00f3 celando al ungido y termin\u00f3 tratando de matarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando no se opera en el Esp\u00edritu de Dios, se opera en la carne. Sa\u00fal antes era dirigido por el Esp\u00edritu Santo y ahora lo vemos manipulado por un esp\u00edritu malo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos tienen que cuidarse mucho de los no ungidos. Estos los rechazan, los aborrecen, los quieren destruir, les envidian su consagraci\u00f3n. La espiritualidad de David hacia que la carnalidad de Sa\u00fal se sintiera inc\u00f3moda.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La mirada de Sa\u00fal<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY desde aquel d\u00eda Sa\u00fal no mir\u00f3 con buenos ojos a David\u201d <\/em>(18:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquella celebraci\u00f3n donde se cant\u00f3 a Sa\u00fal y a David, d\u00e1ndole m\u00e1s m\u00e9rito al segundo que al primero (18:7), fue la semilla del celo y de la rencilla que el maligno sembr\u00f3 en el coraz\u00f3n del no ungido. Sa\u00fal con la unci\u00f3n era sensible a las cosas de Dios, pero sin ella era recipiente f\u00e1cil para el maligno. Cuando se pierde la espiritualidad, la carne toma el control.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mirada de Sa\u00fal hacia David cambi\u00f3. Ya no ve\u00eda en David un aliado, sino un contrincante; no ve\u00eda un servidor, sino un usurpador; no ve\u00eda en \u00e9l la bendici\u00f3n, sino la maldici\u00f3n; no ve\u00eda la seguridad, sino el peligro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSa\u00fal no mir\u00f3 con buenos ojos a David\u201d <\/em>significa que perdi\u00f3 la visi\u00f3n espiritual. Cuando se pierde la visi\u00f3n espiritual no se ve lo que Dios est\u00e1 haciendo y quiere hacer a trav\u00e9s de otros. Sin visi\u00f3n no hay enfoque espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los ungidos hay que mirarlos espiritualmente y no carnal. Por encima de todo lo que no nos agrade de ellos, sus debilidades y sus faltas, se tiene que mirar su motivaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSa\u00fal no mir\u00f3 con buenos ojos a David\u201d <\/em>significa que al perder la unci\u00f3n, perdi\u00f3 su confianza en Dios. Por esto se llen\u00f3 de temores y le falt\u00f3 fe. Estaba operando por los sentidos y no por la fe. La falta de fe produce miop\u00eda espiritual. Se pierde la visi\u00f3n de los prop\u00f3sitos de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSa\u00fal no mir\u00f3 con buenos ojos a David\u201d <\/em>significa que en el coraz\u00f3n donde antes hubo aceptaci\u00f3n, ahora hay rechazo; donde hubo amor, ahora hay odio; donde hubo agradecimiento, ahora hay repudio; donde hubo admiraci\u00f3n, ahora hay celo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un l\u00edder ungido provocar\u00e1 la carnalidad en otros. Los carnales no pueden comprender c\u00f3mo Dios puede usar a otra persona distinta a ellos. Principalmente cuando tienen alguna posici\u00f3n que los pone m\u00e1s elevados que otros. Sa\u00fal estaba elevado por la posici\u00f3n, pero David lo estaba m\u00e1s por la unci\u00f3n. Las posiciones no dan estatura, la unci\u00f3n s\u00ed. La inseguridad de Sa\u00fal lo llev\u00f3 a mirar con celos a David.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La condici\u00f3n de Sa\u00fal<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cAconteci\u00f3 al otro d\u00eda, que un esp\u00edritu malo de parte de Dios tom\u00f3 a Sa\u00fal, y \u00e9l desvariaba en medio de la casa. David tocaba con su mano como los otros d\u00edas; y ten\u00eda Sa\u00fal la lanza en la mano\u201d <\/em>(18:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se nos presenta a Sa\u00fal, el que hab\u00eda sido ungido por el Esp\u00edritu Santo, tomado por un esp\u00edritu malo. Esta expresi\u00f3n <em>\u201cun esp\u00edritu malo de parte Dios tom\u00f3 a Sa\u00fal\u201d <\/em>implica que ya no gozaba de la protecci\u00f3n divina. Sin esta, Sa\u00fal era victima de cualquier mal esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los esp\u00edritus malos o demonios son reales. Pueden tomar a cualquiera que este fuera de la protecci\u00f3n de Dios. Pero los que est\u00e1n con Dios y Dios con ellos, no hay demonio que pueda pedir permiso para poseerlos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que juegan con los demonios se exponen a caer bajo su influencia. Las obras de la carne, las debilidades y las tentaciones a las cuales se exponen los creyentes no se deben confundir con posesiones demon\u00edacas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los demonios molestan, atemorizan, confunden y manipulan a los creyentes que no tienen autoridad espiritual para confrontarlos, resistirlos y reprenderlos. Cuando uno sabe qui\u00e9n es uno en Dios y la posici\u00f3n que en Cristo tenemos, no habr\u00e1 demonio que se atreva. Cuando el Esp\u00edritu Santo se mud\u00f3 de la casa espiritual de Sa\u00fal, un demonio la tom\u00f3. Donde vive el Esp\u00edritu Santo, no puede vivir el demonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal desvariaba de un lugar para otro por causa de la influencia demon\u00edaca. Estaba desequilibrado, inestable, extremadamente deprimido, porque estaba vac\u00edo de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando nos llenamos de Dios, las depresiones, las angustias, el aborrecimiento, la melancol\u00eda y todos esos males emocionales tienen que desaparecer. El gran problema de Sa\u00fal era que se hab\u00eda vaciado de Dios. \u00c9l abandon\u00f3 a Dios y Dios lo abandon\u00f3 a \u00e9l. Le fall\u00f3 a Dios y Dios ya no estaba comprometido con \u00e9l. Le dio lugar a la carne y un mal esp\u00edritu tom\u00f3 direcci\u00f3n de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras David continuaba tocando el arpa en el palacio para Sa\u00fal, este jugaba con su lanza. La adoraci\u00f3n manten\u00eda a David ocupado en las cosas de Dios. La lanza distra\u00eda a Sa\u00fal con las tentaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La agresi\u00f3n de Sa\u00fal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY arroj\u00f3 Sa\u00fal la lanza, diciendo: Enclavar\u00e9 a David a la pared. Pero David lo evadi\u00f3 dos veces\u201d <\/em>(18:11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El no ungido busca matar al ungido. Dos veces planific\u00f3 Sa\u00fal darle muerte a David; lo pens\u00f3 y lo manifest\u00f3. Pero el ungido lo supo evadir. Aunque adoraba a Dios, no se descuid\u00f3 de la astucia y de las ma\u00f1as de Sa\u00fal. El ungido aunque espiritual, sab\u00eda c\u00f3mo moverse m\u00e1s ligero que la lanza de Sa\u00fal. Se hizo un experto en evadir el ataque del enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos tienen que aprender c\u00f3mo evadir lanzas. No pueden dejarse enclavar a alguna pared de vituperio y de cr\u00edtica. Las paredes del palacio eran buenas para poner adornos, pero no con el ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una lanza que a menudo le arrojan al ungido es la <em>indiferencia. <\/em>Pero aunque lo traten con indiferencia, no se deja enclavar a la pared. La indiferencia lo podr\u00e1 atacar, pero no lo paralizar\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra lanza que le tiran a los ungidos es la <em>cr\u00edtica. <\/em>Por bien que haga las cosas, siempre alguien le encontrar\u00e1 algo malo. La lengua de muchos ser\u00e1n lanzas que tendr\u00e1 que esquivar con mucho estilo y protocolo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notemos que David no reaccion\u00f3 respondiendo agresi\u00f3n con agresi\u00f3n. El ungido no se puede rebajar al nivel del no ungido. No puede permitir que las acciones del no ungido lo vayan a descontrolar y lleguen a determinar su manera de actuar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido tiene que aprender a evitar conflictos. No maximiza el problema, sino que lo minimiza. La clave de todo ministerio de \u00e9xito es resolver problemas y no fomentar problemas. Para David quejarse de que Sa\u00fal le arrojaba lanzas era alimentar un problema, pero esquivando las lanzas resolv\u00eda el problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos son personas que el Esp\u00edritu Santo los hace \u00e1giles. No son lentos en reaccionar. Piensan ligero y act\u00faan ligero. David nunca baj\u00f3 la guardia ante Sa\u00fal. Tocaba el arpa <em>\u201ccon su mano\u201d <\/em>y manten\u00eda los ojos abiertos. Con el enemigo uno nunca se puede descuidar. Es peligroso y busca siempre un descuido para atacar, aun cuando estamos adorando y ministrando delante de Dios.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>El temor de Sa\u00fal<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cMas Sa\u00fal estaba temeroso de David, por cuanto Jehov\u00e1 estaba con \u00e9l, y se hab\u00eda apartado de Sa\u00fal; por lo cual Sa\u00fal lo alej\u00f3 de s\u00ed, y le hizo jefe de mil; y sal\u00eda y entraba delante del pueblo\u201d <\/em>(18:12\u201313).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los no ungidos aunque lo nieguen o lo quieran ignorar, siempre reconocer\u00e1n la presencia de Dios con ellos. Sa\u00fal sab\u00eda que Dios estaba con David y no con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que pierden la unci\u00f3n, la autoridad espiritual, lo saben. Pueden aparentar, pueden pretender, pueden jugar a que la tienen, pero en su coraz\u00f3n saben que la han perdido. Sa\u00fal sab\u00eda que David ten\u00eda lo que \u00e9l hab\u00eda perdido. \u00c9l ten\u00eda el puesto, David ten\u00eda el poder; \u00e9l ten\u00eda la posici\u00f3n, David ten\u00eda la unci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, Sa\u00fal opt\u00f3 por alejar a David de s\u00ed. Los no ungidos no pueden convivir con los ungidos. El estar cerca de ellos los hace sentirse inc\u00f3modos. Su presencia los molesta. Delante de ellos se sienten fuera de lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mejor era darle un puesto a David y as\u00ed alejarlo del palacio. El ungido tiene que cuidarse de t\u00edtulos y posiciones que lo puedan alejar de su verdadera misi\u00f3n y llamado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notemos <em>\u201cy le hizo jefe de mil\u201d. <\/em>David fue hecho <em>\u201cjefe\u201d <\/em>por Sa\u00fal. Pero los t\u00edtulos no embriagaban a David. No le interesaba ser <em>\u201cjefe\u201d, <\/em>sino servidor. Este titulo no enferm\u00f3 la naturaleza espiritual de David.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que est\u00e1n buscando ser <em>\u201cjefe\u201d, <\/em>es porque todav\u00eda no entienden el prop\u00f3sito de su llamado. Lo mejor es esperar en Dios y que \u00c9l nos d\u00e9 la posici\u00f3n que a su juicio podamos desempe\u00f1ar. No busquemos puestos, busquemos hacer la voluntad de Dios. Los puestos no dan ministerios, dan reconocimiento; solo haciendo la voluntad de Dios tendremos ministerios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El titulo de <em>\u201cjefe\u201d <\/em>no se le fue a la cabeza a David. Leemos: <em>\u201cy sal\u00eda y entraba delante del pueblo\u201d. <\/em>El ministerio de David lo era la gente. Se identificaba con sus necesidades. Conviv\u00eda con ellos. No era el \u201cl\u00edder invisible de la hora\u201d. Su presencia era visible. Era hombre de pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David entraba y sal\u00eda en presencia del pueblo. Sus salidas y entradas no lo cambiaban. De frente y de espalda era el mismo. No era un ministro de espect\u00e1culo, sino un ministro lleno de Dios, que entend\u00eda bien su visi\u00f3n y su misi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Un l\u00edder ungido no ser\u00e1 bien mirado por los que mantienen una actitud carnal. (2) El Esp\u00edritu Santo que habita en el creyente es la \u00fanica garant\u00eda contra la posesi\u00f3n demon\u00edaca. (3) El ser llenos del Esp\u00edritu Santo no implica que nos cruzaremos de brazos ante el enemigo. (4) La presencia de Dios en la vida de un ungido no puede ser ignorada por los que no est\u00e1n ungidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (62). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cY desde aquel d\u00eda Sa\u00fal no mir\u00f3 con buenos ojos a David. Aconteci\u00f3 al otro d\u00eda, que un esp\u00edritu malo de parte de Dios tom\u00f3 a Sa\u00fal, y \u00e9l desvariaba en medio de la casa. David tocaba con su mano como los otros d\u00edas; y ten\u00eda Sa\u00fal la lanza en la mano. 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