{"id":10744,"date":"2016-03-15T14:45:26","date_gmt":"2016-03-15T19:45:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=10744"},"modified":"2016-03-15T14:45:26","modified_gmt":"2016-03-15T19:45:26","slug":"el-complot-contra-el-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-complot-contra-el-ungido\/","title":{"rendered":"EL COMPLOT CONTRA EL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY Jonat\u00e1n habl\u00f3 bien de David a Sa\u00fal su padre, y le dijo: No peque el rey contra su siervo David, porque ninguna cosa ha cometido contra ti, y porque sus obras han sido muy buenas para contigo; pues \u00e9l tom\u00f3 su vida en su mano, y mat\u00f3 al filisteo, y Jehov\u00e1 dio gran salvaci\u00f3n a todo Israel. T\u00fa lo viste, y te alegraste; \u00bfpor qu\u00e9, pues, pecar\u00e1s contra la sangre inocente, matando a David sin causa? Y escuch\u00f3 Sa\u00fal la voz de Jonat\u00e1n, y juro Sa\u00fal: Vive Jehov\u00e1, que no morir\u00e1\u201d (1 S. 19:4\u20136).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los no ungidos har\u00e1n todo lo posible por eliminar la presencia de los ungidos. Buscar\u00e1n que personas que est\u00e1n cerca de ellos se presten como instrumentos de destrucci\u00f3n para acabar con los ungidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jonat\u00e1n su cu\u00f1ado y Mical su esposa fueron fieles a David, no prest\u00e1ndose a ser usados por su padre Sa\u00fal contra el ungido; por el contrario, lo cuidaron y le avisaron del complot que Sa\u00fal hab\u00eda fraguado contra \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el ministerio se necesitan personas que sean fieles a los ungidos. Que se muevan a la vanguardia y a la retaguardia de ellos, avis\u00e1ndoles de los peligros, cuid\u00e1ndolos de la mala voluntad de otros y defendiendo el testimonio de ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia debe ser la primera en dar testimonio de los ungidos. Nunca debe dejarse usar ni por la carne y menos por el diablo, para destruir el ministerio del ungido. Jonat\u00e1n y Mical con facilidad pudieron contribuir a la muerte de David el ungido, pero como eran fieles y conoc\u00edan el coraz\u00f3n del ungido no lo hicieron.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>El complot contra el ungido<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cHabl\u00f3 Sa\u00fal a Jonat\u00e1n su hijo, y a todos sus siervos, para que matasen a David; pero Jonat\u00e1n hijo de Sa\u00fal amaba a David en gran manera, y dio aviso a David, diciendo: Sa\u00fal mi padre procura matarte; por tanto, cu\u00eddate hasta la ma\u00f1ana, y estate en lugar oculto y esc\u00f3ndete\u201d <\/em>(19:1\u20132).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1 Samuel 18:30 leemos: <em>\u201cY salieron a campa\u00f1a los pr\u00edncipes de los filisteos; y cada vez que sal\u00edan, David ten\u00eda m\u00e1s \u00e9xito que todos los siervos de Sa\u00fal, por lo cual se hizo de mucha estima su nombre\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres y mujeres de Dios cuando son ungidos no tienen que buscar hacerse famosos porque Dios los hace famosos. David no buscaba el reconocimiento, pero Dios se lo daba. Sencillamente era fiel en lo que se le encomendaba y Dios lo pon\u00eda en alto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gracia de Dios manifestada en David lo hacia sobresalir sobre todos los siervos de Sa\u00fal. Los ungidos son levantados en el ascensor de la gracia divina. Dios siempre los hace sobresalir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De David leemos: <em>\u201cpor lo cual se hizo de mucha estima su nombre\u201d. <\/em>Era conocido porque Dios lo daba a conocer. No se hizo as\u00ed mismo de un nombre, Dios lo hizo de un nombre. El nombre de Sa\u00fal perdi\u00f3 estima y el nombre de David gan\u00f3 estima. Sa\u00fal, por ser carnal, no pod\u00eda entender lo que estaba sucediendo entre \u00e9l y el ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces emprendi\u00f3 una campa\u00f1a difamatoria, sembrando ciza\u00f1as en otros con la finalidad de que mataran al ungido. El que ya no ten\u00eda ministerio quer\u00eda eliminar al que ten\u00eda ministerio. El carnal quer\u00eda destruir al espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicen las Escrituras: <em>\u201cHabl\u00f3 Sa\u00fal a Jonat\u00e1n su hijo, y a todos sus siervos, para que matasen a David\u201d <\/em>(19:1). Hay que tener mucho cuidado con lo que dice el no ungido. Su lenguaje es mortal. En lo que dice y c\u00f3mo lo dice transmite un esp\u00edritu de muerte, de destrucci\u00f3n y de hacer da\u00f1o al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los no ungidos tienen gente que piensan como ellos. Tienen o\u00eddos para ellos. F\u00e1cilmente se dejan influenciar por ellos. Pero tambi\u00e9n se encuentran con personas que no se dejan infectar por su esp\u00edritu malo, celoso, contencioso, envidioso y homicida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cpero Jonat\u00e1n hijo de Sa\u00fal amaba a David en gran manera\u201d <\/em>(19:1). David hab\u00eda conquistado el coraz\u00f3n de Jonat\u00e1n el pr\u00edncipe. Los ungidos necesitan alg\u00fan Jonat\u00e1n que los amen y que en el momento de la dificultad se los demuestren.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jonat\u00e1n inmediatamente le avis\u00f3 a David del complot de su padre Sa\u00fal y le aconsej\u00f3 cuidarse y ocultarse (19:2). El verdadero Jonat\u00e1n es el que cuida y protege al ungido. Lo mantiene siempre sobre aviso de cualquier peligro y de mal contra \u00e9l.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La intercesi\u00f3n por el ungido<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY yo saldr\u00e9 y estar\u00e9 junto a mi padre en el campo donde est\u00e9s; y hablar\u00e9 de ti a mi padre, y te har\u00e9 saber lo que haya\u201d <\/em>(19:3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jonat\u00e1n estaba dispuesto a interceder ante su padre Sa\u00fal por su amigo David. Un buen amigo es el que sale en defensa aunque le cueste ser malentendido o impopular. La verdadera amistad se demuestra en los momentos dif\u00edciles. Cuando todos se van, el amigo viene. Cuando todos nos abandonan, el amigo nos acompa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los vers\u00edculos 4 al 5 Jonat\u00e1n hizo una tremenda defensa a favor de David ante Sa\u00fal, su acusador. Jesucristo ante el Padre celestial es nuestro <em>mediador <\/em>(2 Ti. 2:5); nuestro <em>intercesor <\/em>(Ro. 8:34) y nuestro abogado (1 Jn. 2:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La defensa de Jonat\u00e1n se presenta muy bien elaborada. Sus argumentos eran precisos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, <em>\u201cy Jonat\u00e1n habl\u00f3 bien de David a Sa\u00fal su padre\u201d <\/em>(19:4). Si queremos ayudar a un ungido, hablemos bien de \u00e9l ante los dem\u00e1s, y en especial ante sus enemigos. Si no vamos a decir algo bueno del ungido, mejor call\u00e9monos la boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, <em>\u201cno peque el rey contra su siervo David\u201d <\/em>(19:4). Los ungidos son siervos contra los cuales tenemos que cuidarnos de no pecar. Nadie llegar\u00e1 a ser un ungido sin antes no es reconocido como un siervo. Los ungidos son siempre servidores. El servicio es la plataforma sobre la cual se levantan los ungidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercero, <em>\u201cporque ninguna cosa ha cometido contra ti\u201d <\/em>(19:4). Verdaderamente Sa\u00fal no ten\u00eda un motivo justificado para eliminar a David. Los motivos de Sa\u00fal eran ficticios y creados en la f\u00e1brica del celo y de la envidia. Cuando un no ungido se levante contra un ungido, confrontemos al primero con la verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuarto, <em>\u201cy porque sus obras han sido muy buenas para contigo\u201d <\/em>(19:4). En otras palabras: \u201cAqu\u00ed el malo no es el ungido, sino t\u00fa que has dejado de ser el ungido. Al perder tu unci\u00f3n no ves las cosas buenas que \u00e9l ha hecho contigo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quinto, <em>\u201cpues \u00e9l tom\u00f3 su vida en su mano, y mat\u00f3 al filisteo\u201d <\/em>(19:5). Los no ungidos se olvidan pronto de lo que Dios ha hecho por medio de los ungidos. Hay que refrescarles la memoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sexto, <em>\u201cy Jehov\u00e1 dio gran salvaci\u00f3n a todo Israel\u201d <\/em>(19:5). Con estas palabras Jonat\u00e1n lo lleva a pensar en el Dios que salv\u00f3 a Israel mediante aquel humilde pastor de ovejas, que como un atrevido en la fe enfrent\u00f3 al gigante filisteo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jonat\u00e1n termina su argumento final con estas palabras: <em>\u201cT\u00fa lo viste, y te alegraste; \u00bfpor qu\u00e9, pues, pecar\u00e1s contra la sangre inocente, <\/em><em>matando a David sin causa?\u201d <\/em>(19:5). \u00a1Que tremendo abogado fue Jonat\u00e1n! Sa\u00fal hab\u00eda visto lo que Dios hizo por medio de David y se hab\u00eda alegrado. \u00c9l sab\u00eda bien que no ten\u00eda causa para sentenciarlo a muerte. Ante el jurado, David era un hombre inocente. M\u00e1s bien merec\u00eda una disculpa formal de parte de Sa\u00fal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La decisi\u00f3n del no ungido<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY escuch\u00f3 Sa\u00fal la voz de Jonat\u00e1n, y jur\u00f3 Sa\u00fal: Vive Jehov\u00e1, que no morir\u00e1\u201d <\/em>(19:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cY escuch\u00f3 Sa\u00fal la voz de Jonat\u00e1n\u201d. <\/em>Una cosa es poder escuchar la voz de alg\u00fan Jonat\u00e1n y otra es escuchar la voz de Dios. Sa\u00fal escuch\u00f3 lo que dijo Jonat\u00e1n, pero m\u00e1s adelante veremos que nunca escuch\u00f3 lo que Dios dec\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La voz de Jonat\u00e1n lo aguantar\u00eda por un tiempo, si hubiera escuchado la voz de Dios se hubiera frenado para siempre. Los o\u00eddos de los no ungidos se cierran a la voz de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante Jonat\u00e1n el no ungido pretende hablar un lenguaje religioso: <em>\u201cVive Jehov\u00e1, que no morir\u00e1\u201d. <\/em>En lo que dice parece transpirar una espiritualidad que no ten\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ahora a Sa\u00fal le conven\u00eda bajar la guardia. Jugar al \u201cbuena gente\u201d. Todo esto era una fachada que estaba presentando. Los ungidos tienen que saber c\u00f3mo juegan los no ungidos. No descuidarse porque siempre hacen trampas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicen las Escrituras: <em>\u201cY llam\u00f3 Jonat\u00e1n a David, y le declar\u00f3 todas estas palabras; y \u00e9l mismo trajo a David a Sa\u00fal, y estuvo delante de \u00e9l como antes\u201d <\/em>(19:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misi\u00f3n de Jonat\u00e1n no estar\u00eda completa hasta que Sa\u00fal se reconciliara con David. Notemos la secuencia verbal: <em>llam\u00f3, declar\u00f3 y trajo. <\/em>Sa\u00fal no vino a David, sino que David fue tra\u00eddo a Sa\u00fal. El ofendido es el que busca la reconciliaci\u00f3n. El perseguido es el que busca la comuni\u00f3n. Los que tienen coraz\u00f3n de siervo se caracterizan por ser gente de paz, de armon\u00eda, de unidad, de perd\u00f3n y de reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cy estuvo delante de \u00e9l como antes\u201d <\/em>(19:7). El ungido nunca cambi\u00f3. Regres\u00f3 a Sa\u00fal y para \u00e9l las cosas eran igual que cuando se hab\u00eda ido. Regres\u00f3 con el mismo \u00e1nimo de trabajar. Los ungidos no se lamentan por el mal que les han hecho, se regocijan en el bien que Dios puede hacer a trav\u00e9s de ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David no regres\u00f3 para sentarse y que le tomaran pena. Leemos: <em>\u201cDespu\u00e9s hubo de nuevo guerra; y sali\u00f3 David y pele\u00f3 contra los filisteos, y los hiri\u00f3 con gran estrago, y huyeron delante de \u00e9l\u201d <\/em>(19:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido regres\u00f3 para pelear contra los filisteos. Mientras el ungido estaba fuera y lejos, nadie molestaba a los filisteos. Cuando lleg\u00f3 el ungido, los filisteos entraron de nuevo en guerra. Y el ungido pele\u00f3 contra ellos, hiri\u00e9ndolos y haci\u00e9ndolos huir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) En el ministerio de un ungido se necesita de un Jonat\u00e1n que lo defienda cuando no puede defenderse. (2) Los amigos del ungido se demuestran ante la adversidad del ungido. (3) Aunque el ungido haya sido la parte ofendida, busca siempre la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (79). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cY Jonat\u00e1n habl\u00f3 bien de David a Sa\u00fal su padre, y le dijo: No peque el rey contra su siervo David, porque ninguna cosa ha cometido contra ti, y porque sus obras han sido muy buenas para contigo; pues \u00e9l tom\u00f3 su vida en su mano, y mat\u00f3 al filisteo, y Jehov\u00e1 dio gran salvaci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-complot-contra-el-ungido\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEL COMPLOT CONTRA EL UNGIDO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10744","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10744","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10744"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10744\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}