{"id":10749,"date":"2016-03-15T14:47:45","date_gmt":"2016-03-15T19:47:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=10749"},"modified":"2016-03-15T14:47:45","modified_gmt":"2016-03-15T19:47:45","slug":"la-necesidad-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-necesidad-del-ungido\/","title":{"rendered":"LA NECESIDAD DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAs\u00ed el sacerdote le dio el pan sagrado, porque all\u00ed no hab\u00eda otro pan sino los panes de la proposici\u00f3n, los cuales hab\u00edan sido quitados de la presencia de Jehov\u00e1, para poner panes calientes el d\u00eda que aquellos fueron quitados\u201d (1 S. 21:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY el sacerdote respondi\u00f3: La espada de Goliat el filisteo, al que t\u00fa venciste en el valle de Ela, est\u00e1 aqu\u00ed envuelta en un velo detr\u00e1s del efod; s\u00ed quieres tomarla, t\u00f3mala; porque aqu\u00ed no hay otra sino como esa. Y dijo David: Ninguna como ella; d\u00e1mela\u201d (1 S. 21:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del ungido David haberse separado del pr\u00edncipe Jonat\u00e1n se fue a Nob (21:1); lugar que quedaba en el monte Scopus, uno de los picos del monte de los Olivos, en la falda oriental. Al ser destruida Silo, lugar donde estaba el tabern\u00e1culo y el arca del pacto (1 S. 4:4; cp. 4:10); los sacerdotes sin el arca huyeron a Nob y all\u00ed establecieron el tabern\u00e1culo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arca del pacto capturada fue llevada por los filisteos de Eben-ezer a Asdod, una de las ciudades de la pent\u00e1polis filistea (1 S. 5:1). Pero all\u00ed la pusieron en el templo de Dag\u00f3n y su estatua se cay\u00f3 el primer d\u00eda (5:3) y el segundo d\u00eda volvi\u00f3 a caerse y se hizo pedazos (5:4). Siendo luego heridos con tumores los habitantes de Asdod (5:6). De ah\u00ed la pasaron a la ciudad filistea de Gat y tumores tambi\u00e9n hirieron a sus habitantes (5:8\u20139) y de ah\u00ed a Ecr\u00f3n donde el juicio divino tambi\u00e9n lleg\u00f3 (5:10-12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de siete meses de estar el arca de Dios presa en territorio filisteo (6:1), fue colocado en un carro nuevo uncido con dos vacas y dejando atr\u00e1s sus becerros probaron a ver si el carro segu\u00eda a Bet-semes o se volv\u00eda atr\u00e1s donde estaban los becerros, de esta manera sabr\u00edan si era un accidente lo ocurrido entre ellos o juicios divino (6:7-10). Las vacas siguieron el camino de Bet-semes y de all\u00ed los de Quiriat-jearim llevaron el arca a la casa de Abinadab y all\u00ed se qued\u00f3 veinte a\u00f1os (6:19\u201321).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacerdote Ahimelec al cual vino el ungido, debe haber sido biznieto de El\u00ed y posiblemente corresponde al Ahias de 14:3 o alg\u00fan descendiente del sumo sacerdote El\u00ed (22:9). En todo caso el ungido va al sacerdote en busca de ayuda. Los ungidos siempre buscan la ayuda espiritual de personas espirituales y maduras en Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacerdote se sorprendi\u00f3 de no verlo con una escolta real, sino solo (21:2). El temor hace mentir al ungido al decir: <em>\u201cEl rey me encomend\u00f3 un asunto, y me dijo: Nadie sepa cosa alguna del asunto a que t\u00e9 envi\u00f3, y lo que te he encomendado\u2026\u201d <\/em>(21:2). Aun los ungidos por miedo, y al sentirse perseguidos pueden fallarle a Dios con mentiras que los ayuden; en vez de encomendar a Dios su causa y protecci\u00f3n. No nos olvidemos que el ungido en este momento era un joven de veinte a\u00f1os, ya que estuvo en exilio diez a\u00f1os (2 S. 5:4\u20135).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La necesidad del alimento<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cAhora, pues, \u00bfqu\u00e9 <\/em><em>tienes a mano? Dame cinco panes, o lo que tengas\u201d <\/em>(21:3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido estaba en necesidad de ser alimentado. Y \u00e9l va a quien lo puede alimentar. Su necesidad era f\u00edsica. Pero los ungidos tambi\u00e9n tienen necesidades espirituales y emocionales. Necesitan buscar a un Ahimelec que pueda supl\u00edrselas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho del ungido pedir \u00fanicamente <em>\u201ccinco panes\u201d <\/em>por lo menos es indicativo quiz\u00e1 del reducido grupo que lo acompa\u00f1aba, que por cierto eran j\u00f3venes (21:5). El ungido no es ego\u00edsta al pensar \u00fanicamente en sus necesidades, tambi\u00e9n piensa en las necesidades de los que comparten con \u00e9l. En la oraci\u00f3n modelo se nos ense\u00f1a a orar: <em>\u201cEl pan nuestro de cada d\u00eda, d\u00e1noslo hoy\u201d <\/em>(Mt. 6:11). Nuestras oraciones no pueden ser ego\u00edstas o individuales, tienen que ser tambi\u00e9n por otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido cuando ora intercede por los que est\u00e1n cerca de \u00e9l. Lo que desea para s\u00ed mismo tambi\u00e9n lo desea para los que creen en su visi\u00f3n y est\u00e1n dispuestos a pagar el precio del rechazo y del repudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notemos con que autoridad el ungido pide: <em>\u201cAhora, pues, \u00bfqu\u00e9 tienes a mano? Dame cinco panes, o lo que tengas\u201d. <\/em>Los ungidos hablan con autoridad y esa autoridad se deriva de su relaci\u00f3n y comuni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos no son tampoco personas caprichosas o voluntariosas. David pidi\u00f3 <em>\u201ccinco panes\u201d <\/em>y si no se ten\u00edan, pues lo que tuviera. Aqu\u00ed se descubre el esp\u00edritu negociador del ungido. El cual pide y no exige. Los ungidos no son \u201cdictadores espirituales\u201d. La dictadura espiritual es se\u00f1al de que falta la verdadera unci\u00f3n que se expresa en autoridad espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahimelec le dice a David: <em>\u201cNo tengo pan com\u00fan a la mano, solamente tengo pan sagrado; pero lo dar\u00e9 si los criados se han guardado a lo menos de mujeres\u201d <\/em>(21:4). El ungido puede participar de las cosas sagradas, pero si desea que los que lo acompa\u00f1en tambi\u00e9n participen debe asegurarse de que espiritualmente est\u00e1n aptos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacerdote no ten\u00eda problemas en darle el pan de la proposici\u00f3n al ungido, pero le preocupa los que est\u00e1n con el ungido. Para el ungido y sus asociados Dios tiene los mismos requisitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie mejor que el ungido para conocer los que ministran a su lado, que lo acompa\u00f1an, que est\u00e1n a su servicio. El ungido responde: <em>\u201cEn verdad las mujeres han estado lejos de nosotros ayer y anteayer; cuando yo sal\u00ed, ya los vasos de los j\u00f3venes eran santos aunque el viaje es profano; \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s no ser\u00e1n santos hoy sus vasos?\u201d <\/em>(21:5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los soldados israelitas se les exig\u00eda continencia sexual en las expediciones militares. Su atenci\u00f3n ten\u00eda que estar concentrada en la guerra y en sus enemigos. Nada ni nadie deber\u00eda tomar su concentraci\u00f3n. Dios desea que muchas veces nos concentremos en lo que tenemos que hacer para \u00c9l y no en otras cosas o deseos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David sab\u00eda desde hacia dos d\u00edas, que tanto \u00e9l como los j\u00f3venes que le acompa\u00f1aban estaban santos. El ungido tambi\u00e9n tiene que cuidar de su santidad y velar por la misma, es f\u00e1cil velar por la santidad de otros y descuidar la nuestra. Los ungidos no son intocables, creyendo que nada los puede tocar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos deben promover la santidad entre los j\u00f3venes y por eso ellos tienen que darles ejemplos con su conducta y acciones. Los j\u00f3venes que quieran comer del <em>\u201cpan sagrado\u201d <\/em>deben ser santos. Tienen que apartarse de muchas cosas que los har\u00e1n impuros y rechazados por Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cAs\u00ed el sacerdote le dio el pan sagrado, porque all\u00ed no hab\u00eda otro pan sino los panes de la proposici\u00f3n, los cuales hab\u00edan sido quitados de la presencia de Jehov\u00e1, para poner panes calientes el d\u00eda que aquellos fueron quitados\u201d <\/em>(21:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Lev\u00edtico 24:5\u20139 se nos menciona el pan de la proposici\u00f3n. (1) Eran doce tortas de flor de harina. Representando las doce tribus de Israel. (2) Se pon\u00eda en l\u00edneas en la mesa limpia. Ante Dios las tribus ten\u00edan que estar ordenadas y limpias. (3) Se pon\u00edan en dos hileras y sobre cada hilera el incienso puro, cada israelita ten\u00eda que ser un perfume para Dios. (4) Cada d\u00eda de reposo se cambiaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Lev\u00edtico 24:9 leemos: <em>\u201cY ser\u00e1 de Aar\u00f3n y de sus hijos, los cuales lo comer\u00e1n en lugar santo; porque es cosa muy santa para \u00e9l, de las ofrendas encendidas a Jehov\u00e1, por derecho perpetuo\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo los sacerdotes pod\u00edan comer el pan sagrado que hab\u00eda estado ante la presencia de Dios por siete d\u00edas. La necesidad del ungido se puso por encima de esta prohibici\u00f3n religiosa. Al ungido se le permite hacer algo que a nadie m\u00e1s se le permit\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Mateo 12:3\u20134 leemos: <em>\u201cPero \u00e9l les dijo: \u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo lo que hizo David, cuando \u00e9l y los que con \u00e9l estaban tuvieron hambre; c\u00f3mo entr\u00f3 en la casa de Dios, y comi\u00f3 los panes de la proposici\u00f3n, que no les era l\u00edcito comer ni a \u00e9l ni a los que con \u00e9l estaban, sino solamente a los sacerdotes?\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas emple\u00f3 este suceso hist\u00f3rico ante los fariseos para demostrarles que la necesidad humana estaba por encima del ritualismo religioso. Los disc\u00edpulos un s\u00e1bado tuvieron hambre y arrancaron espigas y se pusieron a comer, siendo criticados por los fariseos (Mt. 12:1\u20132).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los ungidos las personas en necesidad son m\u00e1s importantes que la religi\u00f3n, que la tradici\u00f3n, que el dogma y que el ritualismo. Lamentablemente muchos religiosos se interesan m\u00e1s en las cosas que en las gentes. En lo que pasa en el d\u00eda que en lo que significa el d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido por ser el ungido puede gozar de algunos derechos que a otros le son prohibidos. Nadie, absolutamente nadie, pod\u00eda comer del <em>\u201cpan sagrado\u201d <\/em>a no ser que fuera del oficio sacerdotal, pero el ungido si pudo comer. Tuvo derecho a comer de la ofrenda perfumada que se le hab\u00eda presentado a Dios.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La necesidad de la protecci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY David dijo a Ahimelec: \u00bfNo tienes aqu\u00ed a mano lanza o espada? Porque no tom\u00e9 en mi mano mi espada ni mis armas, por cu\u00e1nto la orden del rey era apremiante\u201d <\/em>(21:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido todav\u00eda se est\u00e1 cuidando y por eso no le dice la verdad al sacerdote Ahimelec, implicando que estaba bajo \u00f3rdenes del rey Sa\u00fal. El ungido entonces pasa a presentarle una segunda necesidad al sacerdote Ahimelec, estaba desarmado y ten\u00eda que armarse. Los ungidos no pueden andar desarmados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la petici\u00f3n del ungido el sacerdote le responde: <em>\u201cLa espada de Goliat el filisteo, al que tu venciste en el valle de Ela, est\u00e1 aqu\u00ed envuelta en un velo detr\u00e1s del efod; si quieres tomarla, t\u00f3mala; porque aqu\u00ed no hay otra sino esa\u201d <\/em>(21:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El efod aqu\u00ed mencionado no era la vestidura sacerdotal (cp. 1 S. 2:18), sino alg\u00fan objeto o caja con el cual se pod\u00eda consultar a Dios (1 S. 23:6\u20139) y lo m\u00e1s probable que en esto se guardaba el Urim y el Tumin (cp. 1 S. 28:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s del efod se hab\u00eda guardado la espada de Goliat, al que David hab\u00eda vencido con la honda y que con su propia espada le corto la cabeza. La misma parece que se le hab\u00eda dedicado a Dios y por eso estaba envuelta detr\u00e1s del efod.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Dios no hay coincidencias sino prop\u00f3sitos. Ya Dios sab\u00eda que alg\u00fan d\u00eda esa misma espada de Goliat ser\u00eda necesitada por el ungido. Y Dios us\u00f3 a alguien para gu\u00e1rdasela al ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La espada de Goliat le recordar\u00eda al ungido que el Dios que estuvo con \u00e9l en el pasado, lo estar\u00e1 en el presente y en el futuro. As\u00ed como venci\u00f3 a un Goliat humano grande y corpulento, el ungido vencer\u00eda a muchos otros Goliat espirituales que se le levantar\u00edan en su camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cY dijo David: Ninguna como ella; d\u00e1mela\u201d <\/em>(21:9). En ese momento esa espada era lo que el ungido necesitaba. Dios siempre le da a sus ungidos lo que necesitan. Ya no ser\u00eda la espada de Goliat, ser\u00eda la espada de David.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al diablo y al mundo Dios le est\u00e1 quitando muchas cosas y se las est\u00e1 dando a los ungidos. Lo que Dios ha santificado en las manos de los ungidos puede ser de gran ayuda y bendici\u00f3n. Lugares que eran utilizados por gente mundana para recrearse en el pecado, hoy d\u00eda Dios los ha transformado en lugares donde se re\u00fanen el pueblo de Dios. Radioemisoras mundanas, profanas y con voces de degenerados, hoy d\u00eda la iglesia las posee y hombres y mujeres transmiten su voz. En otros lugares la iglesia est\u00e1 comprando estaciones de televisi\u00f3n, donde se alimentaba el pecado y ahora se presenta el evangelio que transforma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que tomar la espada de Goliat y convertirla en espada de David. Muchas cosas que el mundo tiene, despu\u00e9s que sean santificadas por Dios y est\u00e9n detr\u00e1s del efod, pueden ser muy buenas en manos de los ungidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahimelec y Abiatar su hijo (Mr. 2:25) estaban guardando la espada de Goliat para el ungido. Muchos creyentes sin saberlo est\u00e1n guardando cosas para los ungidos. Pueden ser libros, mesas, escritorios, veh\u00edculos, ropas y cuantas cosas m\u00e1s. Llegar\u00e1 el momento cuando el ungido tendr\u00e1 necesidad de lo que estamos guardando y se lo tendremos que ofrecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque esa espada no era del ungido, ya que se le hab\u00eda presentado a Dios y dedicado. Cuando el ungido la necesita el sacerdote se la da. Lo que se le presenta a Dios hay que guardarlo hasta que Dios dirija al ungido para que haga uso de esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo los ungidos deben tener acceso a los objetos que est\u00e1n en el santuario. Personas sin unci\u00f3n no tienen derecho a usar lo que ya ha sido santificado por Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1 Samuel 21:7 leemos: <em>\u201cY estaba all\u00ed aquel d\u00eda detenido delante de Jehov\u00e1 uno de los siervos de Sa\u00fal, cuyo nombre era Doeg, edomita, el principal de los pastores de Sa\u00fal\u201d. <\/em>Mientras el ungido conversaba con el sumo sacerdote Ahimelec, un edomita pros\u00e9lito, escuchaba al ungido y vio que se le dio la espada de Goliat (22:9\u201316).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos tienen que cuidarse de los Doeg, son gente mala. Y aunque entran al santuario, todav\u00eda no tienen una revelaci\u00f3n espiritual de los ungidos. Aunque ven al ungido no los reconocen como tal. Se prestan para llevar chismes sobre los ungidos y hacerle da\u00f1o a los que los apoyan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por culpa de Doeg, la ciudad de Nob cay\u00f3 bajo el juicio de Sa\u00fal (22:19). Este mismo Doeg mat\u00f3 a ochenta y cinco sacerdotes de Dios (22:18) Abiatar, hijo de Ahimelec, pudo escapar e inform\u00e1rselo al ungido (22:20\u201323).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Los ungidos cuando tienen necesidad tienen derecho a utilizar el \u201cpan sagrado\u201d, y aunque sea dif\u00edcil de entender esto, Dios lo permite. (2) El trato de Dios con los ungidos muchas veces es exclusivo. (3) Hay cosas del mundo que santificadas pueden ser de una tremenda utilidad a los ungidos. (4) La espada de Goliat no se puede votar, se tiene que envolver en un velo y guardarla y en su momento darle un buen uso. Hay espadas del mundo que est\u00e1n ayudando a los ungidos a ganar muchas batallas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (108). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAs\u00ed el sacerdote le dio el pan sagrado, porque all\u00ed no hab\u00eda otro pan sino los panes de la proposici\u00f3n, los cuales hab\u00edan sido quitados de la presencia de Jehov\u00e1, para poner panes calientes el d\u00eda que aquellos fueron quitados\u201d (1 S. 21:6). \u201cY el sacerdote respondi\u00f3: La espada de Goliat el filisteo, al que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-necesidad-del-ungido\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLA NECESIDAD DEL UNGIDO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10749","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10749"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10749\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}