{"id":1154,"date":"2015-11-30T19:30:14","date_gmt":"2015-12-01T00:30:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-dios-soy-poderoso\/"},"modified":"2015-11-30T19:30:14","modified_gmt":"2015-12-01T00:30:14","slug":"en-dios-soy-poderoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-dios-soy-poderoso\/","title":{"rendered":"En Dios soy poderoso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Base B&iacute;blica: 2 Reyes 4:1-7<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Introducci&oacute;n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&iquest;A quien recurrimos cuando atravesamos por alg&uacute;n problema o necesitad y requerimos de un milagro? Es probable que luchemos en nuestras fuerzas en procura de soluciones y s&oacute;lo nos damos por vencidos cuando llegamos al l&iacute;mite de nuestras fuerzas. Las Escrituras nos ense&ntilde;an que debemos confiar plenamente en el Se&ntilde;or y recurrir a &Eacute;l. Cuando lo hacemos, reconociendo que en nuestras capacidades resulta imposible hacer algo, se libera el poder de Dios y ocurren los milagros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>I. A Dios recurrimos cuando necesitamos un milagro (v. 1)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t1. Generalmente buscamos resolver los problemas en nuestras fuerzas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \ta. Agotamos todas las posibilidades \tb. Llegamos al l&iacute;mite de nuestras fuerzas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2. El ser cristianos no nos exime de enfrentar dificultades<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \ta. Satan&aacute;s busca poner tropiezo al cristiano \tb. Como cristianos podemos confiar y refugiarnos en Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t3. Dios es la &uacute;nica soluci&oacute;n para nuestros problemas, cualesquiera que sean<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>II. Los milagros de Dios se producen cuando activamos nuestra fe (vv.2-4)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t1. En manos de Dios, lo poco nuestro es mucho en manos de Dios (v. 2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \ta. Dios tiene una salida. \tb. A veces nosotros&mdash;como la viuda&mdash;dimensionamos los problemas: \tb.1. Consideramos que no hay soluci&oacute;n. \tb.2. Consideramos que llegamos al l&iacute;mite de las fuerzas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2. El obrar de Dios no tiene l&iacute;mites (v. 3)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \ta. Dios nos muestra la salida \tb. Dios obra de manera que rompen con nuestra l&oacute;gica humana<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t3. Fe es actuar (v. 4)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>III. Cuando nos movemos en la dimensi&oacute;n del poder de Dios, los milagros ocurren (vv.5-7)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t1. Cuando aplicamos nuestra l&oacute;gica, levantamos una barrera delante de Dios (v. 5)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \ta. Simplemente confiamos en el poder de Dios \tb. Cuando nuestra confianza es s&oacute;lida, damos de fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2. El poder de Dios es ilimitado, pero llega hasta donde nos alcance la fe (v. 6)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \ta. Hubo provisi&oacute;n de muchas vasijas \tb. Cesaron las vasijas y ces&oacute; el aceite<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t3. Dios tiene su propio tiempo y su propia manera de obrar (v. 7)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \ta. Dios no obra conforme a nuestra voluntad \tb. A Su manera, Dios resuelve nuestros problemas en el momento oportuno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Conclusi&oacute;n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tResulta interesante reflexionar en el hecho de que lo poco nuestro es mucho en manos de Dios. &Eacute;l tiene su propio tiempo y maneras de obrar. Basta con que dejemos de racionalizar la ocurrencia de los milagros con nuestra l&oacute;gica. Si lo hacemos, levantamos una enorme barrera que impide el mover de Dios. Hoy aprendemos que fe es actuar.&nbsp;Y lo hacemos nos movemos en la dimensi&oacute;n del poder de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Nada hall&oacute; sino hojas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEra una promesa incumplida. De todos los defectos, no hab&iacute;a ninguno que resultara m&aacute;s ofensivo para Jes&uacute;s que la hipocres&iacute;a (ver com. Mateo&nbsp; 6: 2; 23:13). A semejanza de la higuera est&eacute;ril, la religi&oacute;n Jud&iacute;a estaba desprovista de frutos. Abundaba en formas y ceremonias, pero le faltaba la verdadera piedad (Ver com. Marcos. 7: 2-3; t. IV, pp. 32-34).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEn Dios nos esperan grandes cosas busquemos su reino y justicia y todo lo dem&aacute;s se nos ser&aacute; a&ntilde;adido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDar frutos, por que son los frutos de los que trato ense&ntilde;ar Jes&uacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Los frutos:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPer&icirc; (\u05e4\u05b0\u05bc\u05e8\u05b4\u05d9, H6529), &laquo;fruto; recompensa; precio; ganancias; productos; resultados&raquo;. Este vocablo est&aacute; en garitica y egipcio. Per&icirc; aparece unas 120 veces en el hebreo b&iacute;blico durante todos los per&iacute;odos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPrimero, per&icirc; se refiere al producto comestible maduro de una planta o su &laquo;fruto&raquo;. Este significado amplio es evidente en Deuteronomio 7:13 : &laquo;Tambi&eacute;n bendecir&aacute; el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano y tu vino nuevo y tu aceite, la cr&iacute;a de tus vacas y el incremento de tus ovejas&raquo;. La primera vez que aparece, el t&eacute;rmino se usa para significar tanto &laquo;&aacute;rboles&raquo; como sus &laquo;frutos&raquo;: &laquo;Produzca la tierra hierba, plantas que den semilla y &aacute;rboles frutales que den fruto, seg&uacute;n su especie&raquo; (G&eacute;nesis 1:11 RV ). En Salmos 107:34, el vocablo se usa como calificativo de &laquo;tierra&raquo;; una &laquo;tierra fruct&iacute;fera&raquo; es una &laquo;tierra de frutos&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSegundo, per&icirc; significa &laquo;progenitura&raquo; o el &laquo;fruto del vientre&raquo;. En Deuteronomio 7:13, el t&eacute;rmino significa &laquo;descendencia humana&raquo;, pero tambi&eacute;n puede decirse de animales (G&eacute;nesis 1:21-22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tTercero, el &laquo;producto&raquo; o &laquo;resultado&raquo; de una acci&oacute;n a veces se denomina, po&eacute;ticamente, &laquo;fruto&raquo;: &laquo;Entonces dir&aacute; el hombre: Ciertamente el justo tiene frutos; ciertamente hay un Dios que juzga la tierra&raquo; (Salmos 58:11 RV ; &laquo;hay recompensa para el justo&raquo; lba ). Isaias 27:9 (lba ) habla del &laquo;fruto del perd&oacute;n de su pecado&raquo; (&laquo;todo el fruto capaz de apartar su pecado&raquo; bj ), o sea, el resultado de la acci&oacute;n divina de purificar a Israel. La mujer sabia compra un terreno y siembra con sus ganancias o &laquo;fruto de sus manos&raquo; (Proverbio 31:16). En otras palabras, su recompensa es recibir el &laquo;producto&raquo; de sus labores (Proverbio 31:31). Los justos ser&aacute;n recompensados &laquo;seg&uacute;n su camino y seg&uacute;n el fruto de sus obras&raquo; (Jerem&iacute;as 17:10; cf. 21:14). En la mayor&iacute;a de pasajes como este, la&nbsp;RV y sus revisiones traducen per&icirc; como &laquo;fruto&raquo; (cf. Proverbios 18:21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa doble negaci&oacute;n hace que la prohibici&oacute;n sea m&aacute;s enf&aacute;tica. La esterilidad del &aacute;rbol representaba la improductividad de Israel, y la maldici&oacute;n, el juicio que Jes&uacute;s iba a pronunciar al d&iacute;a siguiente: &quot;Vuestra casa os es dejada desierta&quot;(Ver com. Mateo. 23: 38). Fue tambi&eacute;n al d&iacute;a siguiente cuando Jes&uacute;s censur&oacute; severamente a los escribas y a los fariseos por sus pretensiones hip&oacute;critas (Mateo. 23: 13-33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEl prop&oacute;sito de esta par&aacute;bola convertida en realidad era preparar las mentes de los disc&iacute;pulos para las escenas de los d&iacute;as siguientes, durante los cuales los dirigentes Jud&iacute;os confirmar&iacute;an su rechazo de Jes&uacute;s. Con frecuencia, este tipo de par&aacute;bolas induce m&aacute;s eficazmente a la reflexi&oacute;n que lo que podr&iacute;a hacerlo las meras palabras. Hay otras par&aacute;bolas transformadas en realidad en Isa. 20:2-6 y Ezequiel. 4: 1 a 5: 17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Conclusi&oacute;n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEstamos en el plan de Dios vamos a poner a Dios en el nuestro.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/2360-en-soy-poderoso\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Base B&iacute;blica: 2 Reyes 4:1-7 Introducci&oacute;n: &iquest;A quien recurrimos cuando atravesamos por alg&uacute;n problema o necesitad y requerimos de un milagro? Es probable que luchemos en nuestras fuerzas en procura de soluciones y s&oacute;lo nos damos por vencidos cuando llegamos al l&iacute;mite de nuestras fuerzas. 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