{"id":1155,"date":"2015-11-30T19:30:15","date_gmt":"2015-12-01T00:30:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/llamados-por-dios\/"},"modified":"2015-11-30T19:30:15","modified_gmt":"2015-12-01T00:30:15","slug":"llamados-por-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/llamados-por-dios\/","title":{"rendered":"Llamados por Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Base Escritural: Juan 6:60-71<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Introducci&oacute;n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tCuando Dios nos llama, nos concede un enorme privilegio porque nos transforma en hijos suyos. Lo m&aacute;s grande de ese regalo inmerecido, es que por la obra de Jes&uacute;s en la cruz, borra nuestros pecados, nos ofrece una nueva vida, escucha nuestras oraciones y derrama sobre nuestras vidas abundantes bendiciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>I. EL LLAMAMIENTO DE DIOS IMPLICA RENUNCIAR A LA CARNE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t1. No todos est&aacute;n dispuestos a pagar el precio (vv. 60, 66)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&ldquo;&#8230;Al o&iacute;rlas, muchos de sus disc&iacute;pulos&#8230;&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \ta. Hay quienes aman m&aacute;s al mundo que a Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tb. Hay quienes vuelven la mirada atr&aacute;s<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2. Los misterios de Dios se entienden por la obra del Esp&iacute;ritu Santo (vv. 61-63)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \ta. Sujetos a la carne, no ascendemos en la dimensi&oacute;n espiritual (vv. 61, 62)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tb. Jesucristo marc&oacute; las diferencias (v. 63)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tc. Oraci&oacute;n, ayuno y Palabra de Dios&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \td. La dimensi&oacute;n material: la carne (v. 63)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>II. EL LLAMAMIENTO VIENE DEL PADRE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t1. El nos escogi&oacute; desde la fundaci&oacute;n del mundo (v.65)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&#8230;Se preocup&oacute; por nuestras vidas. Nos valor&oacute;&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2. Razonamiento: Si el Padre nos llam&oacute;, nos ayuda a permanecer firmes (v.65)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>III. LA DECISI&Oacute;N DE PERMANECER FIRMES ES NUESTRA, NO DE DIOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t1. Tenemos libertad de elegir (v.64 a)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \ta. Es una decisi&oacute;n personal: Creer, medir las consecuencias y preguntarnos con sinceridad: &iquest;C&oacute;mo est&aacute; mi vida? &iquest;Qu&eacute; necesita mi vida? &iquest;D&oacute;nde puedo encontrar aquello que anhelo para tener paz interior y lograr la realizaci&oacute;n personal y espiritual?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tUna vez lo hacemos, cada quien decide si reconoce en Jes&uacute;s el Se&ntilde;or el camino a una vida plena, y si lo recibe o no en su coraz&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tb. Quien tiene conciencia del llamado, no renuncia&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2. Sigamos adelante o volvamos atr&aacute;s, debemos enfrentar las consecuencias (vv.67-69)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&#8230; No debemos sentirnos presionados al momento de elegir&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Conclusi&oacute;n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDios nos ofrece una nueva oportunidad gracias a la obra redentora del Se&ntilde;or Jesucristo porque nos ama. Desea lo mejor para nosotros. Sin embargo, ese cambio en nuestra vida no viene hasta tanto aceptamos, de manera voluntaria, a Jes&uacute;s como nuestro Se&ntilde;or y Salvador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Nada hall&oacute; sino hojas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEra una promesa incumplida. De todos los defectos, no hab&iacute;a ninguno que resultara m&aacute;s ofensivo para Jes&uacute;s que la hipocres&iacute;a (ver com. Mateo&nbsp; 6: 2; 23:13). A semejanza de la higuera est&eacute;ril, la religi&oacute;n Jud&iacute;a estaba desprovista de frutos. Abundaba en formas y ceremonias, pero le faltaba la verdadera piedad (Ver com. Marcos. 7: 2-3; t. IV, pp. 32-34).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEn Dios nos esperan grandes cosas busquemos su reino y justicia y todo lo dem&aacute;s se nos ser&aacute; a&ntilde;adido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDar frutos, por que son los frutos de los que trato ense&ntilde;ar Jes&uacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Los frutos:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPer&icirc; (\u05e4\u05b0\u05bc\u05e8\u05b4\u05d9, H6529), &laquo;fruto; recompensa; precio; ganancias; productos; resultados&raquo;. Este vocablo est&aacute; en garitica y egipcio. Per&icirc; aparece unas 120 veces en el hebreo b&iacute;blico durante todos los per&iacute;odos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPrimero, per&icirc; se refiere al producto comestible maduro de una planta o su &laquo;fruto&raquo;. Este significado amplio es evidente en Deuteronomio 7:13 : &laquo;Tambi&eacute;n bendecir&aacute; el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano y tu vino nuevo y tu aceite, la cr&iacute;a de tus vacas y el incremento de tus ovejas&raquo;. La primera vez que aparece, el t&eacute;rmino se usa para significar tanto &laquo;&aacute;rboles&raquo; como sus &laquo;frutos&raquo;: &laquo;Produzca la tierra hierba, plantas que den semilla y &aacute;rboles frutales que den fruto, seg&uacute;n su especie&raquo; (G&eacute;nesis 1:11 RV ). En Salmos 107:34, el vocablo se usa como calificativo de &laquo;tierra&raquo;; una &laquo;tierra fruct&iacute;fera&raquo; es una &laquo;tierra de frutos&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSegundo, per&icirc; significa &laquo;progenitura&raquo; o el &laquo;fruto del vientre&raquo;. En Deuteronomio 7:13, el t&eacute;rmino significa &laquo;descendencia humana&raquo;, pero tambi&eacute;n puede decirse de animales (G&eacute;nesis 1:21-22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tTercero, el &laquo;producto&raquo; o &laquo;resultado&raquo; de una acci&oacute;n a veces se denomina, po&eacute;ticamente, &laquo;fruto&raquo;: &laquo;Entonces dir&aacute; el hombre: Ciertamente el justo tiene frutos; ciertamente hay un Dios que juzga la tierra&raquo; (Salmos 58:11 RV ; &laquo;hay recompensa para el justo&raquo; lba ). Isaias 27:9 (lba ) habla del &laquo;fruto del perd&oacute;n de su pecado&raquo; (&laquo;todo el fruto capaz de apartar su pecado&raquo; bj ), o sea, el resultado de la acci&oacute;n divina de purificar a Israel. La mujer sabia compra un terreno y siembra con sus ganancias o &laquo;fruto de sus manos&raquo; (Proverbio 31:16). En otras palabras, su recompensa es recibir el &laquo;producto&raquo; de sus labores (Proverbio 31:31). Los justos ser&aacute;n recompensados &laquo;seg&uacute;n su camino y seg&uacute;n el fruto de sus obras&raquo; (Jerem&iacute;as 17:10; cf. 21:14). En la mayor&iacute;a de pasajes como este, la&nbsp;RV y sus revisiones traducen per&icirc; como &laquo;fruto&raquo; (cf. Proverbios 18:21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa doble negaci&oacute;n hace que la prohibici&oacute;n sea m&aacute;s enf&aacute;tica. La esterilidad del &aacute;rbol representaba la improductividad de Israel, y la maldici&oacute;n, el juicio que Jes&uacute;s iba a pronunciar al d&iacute;a siguiente: &quot;Vuestra casa os es dejada desierta&quot;(Ver com. Mateo. 23: 38). Fue tambi&eacute;n al d&iacute;a siguiente cuando Jes&uacute;s censur&oacute; severamente a los escribas y a los fariseos por sus pretensiones hip&oacute;critas (Mateo. 23: 13-33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEl prop&oacute;sito de esta par&aacute;bola convertida en realidad era preparar las mentes de los disc&iacute;pulos para las escenas de los d&iacute;as siguientes, durante los cuales los dirigentes Jud&iacute;os confirmar&iacute;an su rechazo de Jes&uacute;s. Con frecuencia, este tipo de par&aacute;bolas induce m&aacute;s eficazmente a la reflexi&oacute;n que lo que podr&iacute;a hacerlo las meras palabras. Hay otras par&aacute;bolas transformadas en realidad en Isa. 20:2-6 y Ezequiel. 4: 1 a 5: 17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Conclusi&oacute;n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEstamos en el plan de Dios vamos a poner a Dios en el nuestro.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/2359-llamados-por-dios\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Base Escritural: Juan 6:60-71 Introducci&oacute;n: Cuando Dios nos llama, nos concede un enorme privilegio porque nos transforma en hijos suyos. 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