{"id":11573,"date":"2016-03-16T03:32:50","date_gmt":"2016-03-16T08:32:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-hombre-que-llevo-la-cruz-dejesus\/"},"modified":"2016-03-16T03:32:50","modified_gmt":"2016-03-16T08:32:50","slug":"el-hombre-que-llevo-la-cruz-dejesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-hombre-que-llevo-la-cruz-dejesus\/","title":{"rendered":"El hombre que llev\u00f3 la Cruz de&nbsp;JES\u00daS"},"content":{"rendered":"<p>Por: pastor Daniel Brito<\/p>\n<p>T\u00edtulo: El hombre que llev\u00f3 la Cruz de JES\u00daS<\/p>\n<p>Texto: (Marcos 15:21) \u00abA uno que pasaba por all\u00ed de vuelta del campo, un tal Sim\u00f3n de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, lo obligaron a llevar la cruz.\u00bb<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>Todos los a\u00f1os durante Semana Santa leemos la historia de la crucifixi\u00f3n en la Biblia, y pasamos por el relato de este hombre poco conocido, y tal vez no le ponemos mucha atenci\u00f3n porque en realidad \u00e9stos relatos tratan sobre la Obra Redentora de nuestro SE\u00d1OR JES\u00daS. Pero el ESP\u00cdRITU SANTO quer\u00eda que el nombre de Sim\u00f3n fuera recordado, e inspir\u00f3 a los Escritores Sagrados para incluirlo en el relato, dejando algunas lecciones para cada uno de nosotros. Trataremos los siguientes puntos:<\/p>\n<p>1)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Trasfondo<\/p>\n<p>2)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un hombre que no era conocido<\/p>\n<p>3)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No fue una coincidencia<\/p>\n<p>4)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El que no lleva su propia cruz&#8230;<\/p>\n<p>5)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>Lecci\u00f3n<\/p>\n<ol>\n<li>\u00a01.\u00a0\u00a0\u00a0 Trasfondo. \u2013 El ap\u00f3stol Juan es el \u00fanico que nos dice en los Evangelios que JESUCRISTO fue obligado a llevar Su Cruz (Juan 19:17) \u00abJes\u00fas sali\u00f3 cargando su propia cruz hacia el lugar de la Calavera (que en arameo se llama G\u00f3lgota).\u00bb<\/li>\n<\/ol>\n<p>(a)\u00a0 En el mundo Romano, la persona condenada a morir en una Cruz, despu\u00e9s de ser azotado y golpeado, era obligado a llevar su cruz por el camino hacia el lugar de la crucifixi\u00f3n. La procesi\u00f3n casi siempre segu\u00eda la ruta m\u00e1s larga para que el pueblo fuera testigo y sirviera de escarmiento.<\/p>\n<p>(b)\u00a0 El SE\u00d1OR JES\u00daS bajo el peso de su carga se debilit\u00f3 a tal grado que no pudo seguir el paso de sus ejecutores, los soldados, que ni los golpes, ni las maldiciones, pod\u00edan obligarlo a seguir adelante.<sup><sup>[i]<\/sup><\/sup><\/p>\n<ol>\n<li>\u00a02.\u00a0\u00a0\u00a0 Un hombre que no era conocido. \u2013 Sim\u00f3n era un Jud\u00edo de la provincia de Cirene en el Norte de \u00c1frica, en lo que hoy d\u00eda es el pa\u00eds de Libia, donde hab\u00eda una comunidad Jud\u00eda de buen tama\u00f1o. Sim\u00f3n seguramente que hab\u00eda ahorrado durante mucho tiempo para poder asistir a la fiesta de la Pascua. Era el deseo de todo Jud\u00edo piadoso el ser obediente a la ley de Mois\u00e9s y por lo menos tratar de asistir a alguna de las TRES fiestas que era obligatorio para todo Israelita asistir cada a\u00f1o.<\/li>\n<\/ol>\n<p>(a)\u00a0 Sim\u00f3n llegaba del campo, no de trabajar porque apenas eran las nueve de la ma\u00f1ana, y se encuentra con la procesi\u00f3n que llevaba a nuestro SE\u00d1OR para ser crucificado.<\/p>\n<p>(b)\u00a0 Uno puede imaginarse cuando Sim\u00f3n escucha los lamentos de las mujeres que segu\u00edan a JES\u00daS, y las maldiciones de los soldados Romanos. Es ah\u00ed donde Sim\u00f3n seguramente que sinti\u00f3 la mano pesada del Centuri\u00f3n, o como ocurr\u00eda en muchos casos, la lanza del soldado Romano sobre su hombro con la orden de ayudar a JES\u00daS.<\/p>\n<ol>\n<li>\u00a03.\u00a0\u00a0\u00a0 No fue una coincidencia. \u2013 No sabemos si Sim\u00f3n de Cirene hab\u00eda escuchado en persona a JES\u00daS, o visto alguno de los tantos Milagros que nuestro SE\u00d1OR obr\u00f3 en medio del pueblo. Tampoco sabemos si Sim\u00f3n hab\u00eda o\u00eddo hablar de JES\u00daS. Lo que s\u00ed sabemos es que no fue una coincidencia que Sim\u00f3n llegara en ese mismo momento para encontrarse con el SE\u00d1OR JES\u00daS que iba rumbo a dar Su Vida por los pecadores.<\/li>\n<\/ol>\n<p>(a)\u00a0 Este relato nos muestra la Soberan\u00eda de DIOS no solamente sobre Sim\u00f3n de Cirene, sino sobre cada uno de nosotros, porque no es una coincidencia que estamos en este lugar en esta noche.<\/p>\n<p>(b)\u00a0 Sim\u00f3n ayud\u00f3 al SE\u00d1OR JES\u00daS parte del camino llevando Su Cruz donde iba a ser crucificado. Pero la verdadera ayuda no era para el SE\u00d1OR JES\u00daS que en esos momentos se hab\u00eda debilitado f\u00edsicamente, sino para Sim\u00f3n de Cirene, porque en ese momento estaba siendo llamado no solamente por los Romanos a un servicio temporal, sino por el mismo SE\u00d1OR JES\u00daS para recibir la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<ol>\n<li>\u00a0i.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No hay duda que Sim\u00f3n tuvo un encuentro con el SE\u00d1OR JES\u00daS, lo cual cambi\u00f3 su vida totalmente, porque seg\u00fan nos dice nuestro Texto, Sim\u00f3n era el padre de Alejandro y de Rufo, seguramente que en el tiempo que Marcos escribi\u00f3 su Evangelio, eran creyentes conocidos por la iglesia de Roma, a quien parece ser que el Evangelio de Marcos iba dirigido.<\/li>\n<\/ol>\n<ol>\n<li>\u00a0ii.\u00a0\u00a0 Algunos a\u00f1os despu\u00e9s, el ap\u00f3stol Pablo en su Ep\u00edstola a los Romanos, le env\u00eda saludos a Rufo y a su madre, el hijo y la esposa de Sim\u00f3n de Cirene.<\/li>\n<\/ol>\n<ol>\n<li>\u00a0A.\u00a0 (Romanos 16:13) \u00abSaluden a Rufo, distinguido creyente,[c] y a su madre, que ha sido tambi\u00e9n como una madre para m\u00ed.\u00bb<\/li>\n<\/ol>\n<ol>\n<li>\u00a04.\u00a0\u00a0\u00a0 El que no lleva su propia cruz&#8230;. \u2013 (Lucas 9:22-25) \u00abEl Hijo del hombre tiene que sufrir muchas cosas y ser rechazado por los *ancianos, los jefes de los sacerdotes y los *maestros de la ley. Es necesario que lo maten y que resucite al tercer d\u00eda. Dirigi\u00e9ndose a todos, declar\u00f3: \u2014Si alguien quiere ser mi disc\u00edpulo, que se niegue a s\u00ed mismo, lleve su cruz cada d\u00eda y me siga.24 Porque el que quiera salvar su *vida, la perder\u00e1; pero el que pierda su vida por mi causa, la salvar\u00e1.25 \u00bfDe qu\u00e9 le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se destruye a s\u00ed mismo? Si alguien se averg\u00fcenza de m\u00ed y de mis palabras, el Hijo del hombre se avergonzar\u00e1 de \u00e9l cuando venga en su gloria y en la gloria del Padre y de los santos \u00e1ngeles.\u00bb<\/li>\n<\/ol>\n<p>(a)\u00a0 El SE\u00d1OR JES\u00daS mientras anunciaba Su Muerte en la Cruz y Su Resurrecci\u00f3n en gloria, se dirige a TODOS con voz firme, usando el ejemplo que Sus disc\u00edpulos f\u00e1cilmente entender\u00edan, y es el de llevar la cruz, el ejemplo que ya hemos tratado en nuestra lecci\u00f3n al estar hablando de Sim\u00f3n de Cirene.<\/p>\n<p>(b)\u00a0 La vida Cristiana consiste en RENUNCIAR a s\u00ed mismo para as\u00ed seguir al Salvador.<\/p>\n<ol>\n<li>\u00a0i.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Noten el ejemplo de JESUCRISTO sobre el \u201cganar\u201d y \u201cperder\u201d, algo que toda persona entiende muy bien.<\/li>\n<\/ol>\n<ol>\n<li>\u00a0A.\u00a0 El ganar todas las cosas de la vida pero sin ser \u201cdisc\u00edpulo\u201d de JES\u00daS, es lo mismo que PERDERLO todo.<\/li>\n<\/ol>\n<ol>\n<li>\u00a0ii.\u00a0\u00a0 Eso nos muestra el VALOR del alma para cada persona, porque es su propia vida, la cual en este mundo es temporal, pero es ETERNA en el m\u00e1s all\u00e1.<\/li>\n<\/ol>\n<ol>\n<li>\u00a0A.\u00a0 (Job 1:21) \u00abEntonces dijo: \u00abDesnudo sal\u00ed del vientre de mi madre,y desnudo he de partir.[d] El Se\u00f1or ha dado; el Se\u00f1or ha quitado. \u00a1Bendito sea el *nombre del Se\u00f1or!\u00bb<\/li>\n<\/ol>\n<p>(c)\u00a0 El ap\u00f3stol Pablo nos ense\u00f1a con su propio ejemplo c\u00f3mo el disc\u00edpulo debe crucificar la carne para vencer al mundo todos los d\u00edas.<\/p>\n<ol>\n<li>\u00a0i.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (G\u00e1latas 2:20) \u00abHe sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en m\u00ed. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me am\u00f3 y dio su vida por m\u00ed.\u00bb<\/li>\n<\/ol>\n<ol>\n<li>\u00a05.\u00a0\u00a0\u00a0 Reflexi\u00f3n. \u2013 Sim\u00f3n de Cirene no fue la misma persona desde el momento que fue obligado a llevar la Cruz de JES\u00daS, porque en ese momento, tuvo un encuentro con el Salvador, tomando su PROPIA CRUZ, ya no la del SE\u00d1OR JES\u00daS, para seguirlo, y ser su disc\u00edpulo. As\u00ed tambi\u00e9n lo es con toda persona que viene al SE\u00d1OR JES\u00daS para ser Su disc\u00edpulo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Conclusi\u00f3n <\/p>\n<p>Oremos&#8230;.<\/p>\n<p>*Toda referencia B\u00edblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versi\u00f3n Internacional.<\/p>\n<p>[i]\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Francisco Lacueva, Comentario B\u00edblico de Matthew Henry, p. 1251, editorial CLIE.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: pastor Daniel Brito T\u00edtulo: El hombre que llev\u00f3 la Cruz de JES\u00daS Texto: (Marcos 15:21) \u00abA uno que pasaba por all\u00ed de vuelta del campo, un tal Sim\u00f3n de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, lo obligaron a llevar la cruz.\u00bb Introducci\u00f3n Todos los a\u00f1os durante Semana Santa leemos la historia de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-hombre-que-llevo-la-cruz-dejesus\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl hombre que llev\u00f3 la Cruz de&nbsp;JES\u00daS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11573","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11573"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11573\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}