{"id":1159,"date":"2015-11-30T19:30:30","date_gmt":"2015-12-01T00:30:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-restaura-la-esperanza\/"},"modified":"2015-11-30T19:30:30","modified_gmt":"2015-12-01T00:30:30","slug":"el-restaura-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-restaura-la-esperanza\/","title":{"rendered":"El restaura la esperanza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Cita B&iacute;blica:<\/strong> 2 Reyes 4:8&ndash;10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tD&eacute;jame decirte hoy que Dios har&aacute; historia y jam&aacute;s seremos los mismos. El Se&ntilde;or ha dicho; tendr&eacute; herencia en la tierra. &iquest;Cu&aacute;ntos tienen palabras prof&eacute;ticas que aun no se han cumplido?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tYo vengo a decirte hoy que ya es el tiempo. Dios est&aacute; acelerando las cosas. El Padre quiere restaurar tu esperanza hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tAlgunos de ustedes han perdido la esperanza, pero hoy vas a recuperar lo perdido, palabras prof&eacute;ticas; llevan a&ntilde;os orando y diciendo: Se&ntilde;or acu&eacute;rdate de la palabra. Y Dios ha hablado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2 Reyes 4: 8. <strong>&ldquo;Aconteci&oacute; tambi&eacute;n que un d&iacute;a pasaba Eliseo por Sunem; y hab&iacute;a all&iacute; una mujer importante, que le invitaba insistentemente a que comiese; y cuando &eacute;l pasaba por all&iacute;, ven&iacute;a a la casa de ella a comer&rdquo;<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEra una mujer importante, de mucho dinero, era importante en su comunidad. Quiz&aacute;s alimentaba a los pobres, ancianos, hu&eacute;rfanos, era de mucho dinero y aunque; ella estaba bien en lo financiero hab&iacute;a un hueco en su coraz&oacute;n, porque hab&iacute;an promesas que no se hab&iacute;an cumplido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2 Reyes 4: 9. <strong>&ldquo;Y ella dijo a su marido: He aqu&iacute; ahora, yo entiendo que &eacute;ste que siempre pasa por nuestra casa, es var&oacute;n santo de Dios&rdquo;<\/strong>. Cuando ella ve a Eliseo, ella reconoce al var&oacute;n de Dios, reconoci&oacute; al profeta, reconoci&oacute; que hab&iacute;a algo sobre ese hombre. Este no es un hombre com&uacute;n hay algo especial en el, lo observaba. Esta mujer dijo: quiero una doble porci&oacute;n de lo que ese hombre tiene, veo algo en su vida y eso lo quiero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEso es lo que quiere el Padre que tengas. Busca a alguien que camine en victoria, busca a alguien que tenga lo que t&uacute; deseas y ag&aacute;rrate de esa persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2 Reyes 4: 10. <strong>&ldquo;Yo te ruego que hagamos un peque&ntilde;o aposento de paredes, y pongamos all&iacute; cama, mesa, silla y candelero, para que cuando &eacute;l viniere a nosotros, se quede en &eacute;l&rdquo;<\/strong>. La sunamita dijo: yo tengo que hacer algo, voy hacer un aposento, porque cuando el pasa por aqu&iacute; derrama su coraz&oacute;n, ministra su alma, se queda y profetiza. Yo reconozco que hay algo sobre &eacute;l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEsta mujer no se fue donde vende corotos usados. Sino que se fue a la mejor tienda. Edifico un cuarto hermoso, compro la mejor cama, coloco las mejores sabanas, etc. Construyo el lugar m&aacute;s excelente para el profeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2 Reyes 4: 11. <strong>&ldquo;Y aconteci&oacute; que un d&iacute;a vino &eacute;l por all&iacute;, y se qued&oacute; en aquel aposento, y all&iacute; durmi&oacute;&rdquo;<\/strong>. Cada vez que Eliseo pasaba se quedaba en aquel lugar, descasaba sobre aquella cama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEliseo venia de recibir la doble porci&oacute;n de El&iacute;as, se supon&iacute;a que el pr&oacute;ximo gran profeta seria Giezi.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tGiezi y Eliseo ten&iacute;an una buena relaci&oacute;n. Eliseo ministraba y Giezi se quedaba abajo conversando con aquella mujer. Luego de hablar largo rato algo empieza a salir de ella; esta esperanza que ya hab&iacute;a perdido, este gran deseo, que ella nunca hab&iacute;a podido tener un hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2 Reyes 4: 12. <strong>&ldquo;Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta sunamita. Y cuando la llam&oacute;, vino ella delante de &eacute;l&rdquo;<\/strong>. Eliseo fue tan bendecido en aquella casa que le dice a Giezi que llame a la sunamita para bendecirla. Le dice que; ella ha sido tan amable con &eacute;l, me has preparado un aposento, me hiciste la mejor comida, me has hecho sentir como en casa. &iquest;Qu&eacute; puedo hacer yo por ti ahora?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2 Reyes 4: 13. <strong>&ldquo;Dijo &eacute;l entonces a Giezi: Dile: He aqu&iacute; t&uacute; has estado sol&iacute;cita por nosotros con todo este esmero; &iquest;qu&eacute; quieres que haga por ti? &iquest;Necesitas que hable por ti al rey, o al general del ej&eacute;rcito?&#8230;&rdquo;<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa mujer le responde que ella no necesita nada. 2 Reyes 4: 13. <strong>&ldquo;&hellip; Y ella respondi&oacute;: Yo habito en medio de mi pueblo&rdquo;<\/strong>. Giezi interrumpe la conversaci&oacute;n y le dice: eso no fue lo que me dijiste cuando est&aacute;bamos en la mesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&iquest;Sabes? Cuando te acercas a la gente y comienzas hablar con ellas y le preguntas: &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s? Ellos responden: Bien, en bendici&oacute;n, pero entre m&aacute;s tiempo pasas con ellos te das cuenta que tienen esperanzas, deseos, palabras prof&eacute;ticas que ya han olvidado y en otras se han dado por vencidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEsta mujer ya se hab&iacute;a dado por vencida con aquello. Giezi le dice: t&uacute; me dijiste que quer&iacute;as tener un hijo. &iquest;Qu&eacute; paso? Ella agacho la cabeza. El profeta pregunta: &iquest;Es verdad? Ella dice: es que ya hace tanto tiempo, si hubo un tiempo en el que yo quer&iacute;a un hijo, pero&hellip; ya ha pasado tanto tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tQuiz&aacute;s tienes algunas esperanzas, promesas de parte de Dios, pero ya ha pasado tanto tiempo. Entonces viene un profeta y te dice: veo algo en ti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEl profeta le dice: &iquest;Es verdad? Y ella responde: si. 2 Reyes 4: 16. <strong>&ldquo;Y &eacute;l le dijo: El a&ntilde;o que viene, por este tiempo, abrazar&aacute;s un hijo&hellip;&rdquo;<\/strong>. Eliseo le dice el a&ntilde;o que viene tendr&aacute;s tu hijo. 2 Reyes 4: 16. <strong>&ldquo;&hellip; Y ella dijo: No, se&ntilde;or m&iacute;o, var&oacute;n de Dios, no hagas burla de tu sierva&rdquo;<\/strong>. La sunamita le dijo: mire profeta no se juegue conmigo, no me mienta, no me diga mentiras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&iquest;Por qu&eacute; ella dijo eso?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPorque llevaba tanto tiempo creyendo que ya no le quedaba nada de esperanza. No me digas si Dios no lo va a hacer. El profeta le dijo de aqu&iacute; a un a&ntilde;o tendr&aacute;s en tus brazos a un hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&iquest;Qu&eacute; paso? Paso el a&ntilde;o y esta mujer dio a luz un hijo. Luego el ni&ntilde;o creci&oacute;. 2 Reyes 4: 18. <strong>&ldquo;Y el ni&ntilde;o creci&oacute;&hellip;&rdquo;<\/strong>. Pero de repente al ni&ntilde;o le da algo como una hemorragia o derrame cerebral. 2 Reyes 4: 19 20. <strong>&ldquo;Y dijo a su padre: &iexcl;Ay, mi cabeza, mi cabeza!&#8230; y muri&oacute;&rdquo;<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tAquel ni&ntilde;o no solo fue un hijo, ese ni&ntilde;o representaba la promesa de Dios, representaba el destino de ella, su futuro, era m&aacute;s que su hijo, era su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tElla toma a su hijo lo acuesta y sale a buscar el profeta. 2 Reyes 4: 22. <strong>&ldquo;Llamando luego a su marido, le dijo: Te ruego que env&iacute;es conmigo a alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al var&oacute;n de Dios, y regrese&rdquo;<\/strong>. Ese tiempo quiz&aacute;s Eliseo ya estaba viejo o cansado, pero toma su vara y se la entrega a Giezi, y le dice: ve y pon la vara sobre el cuerpo del ni&ntilde;o y lev&aacute;ntalo. 2 Reyes 4: 29. <strong>&ldquo;Entonces dijo &eacute;l a Giezi: Ci&ntilde;e tus lomos, y toma mi b&aacute;culo en tu mano, y ve; si alguno te encontrare, no lo saludes, y si alguno te saludare, no le respondas; y pondr&aacute;s mi b&aacute;culo sobre el rostro del ni&ntilde;o&rdquo;<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tGiezi va y coloca la vara sobre el ni&ntilde;o y no pasa nada. Observa esto: Eliseo no le hubiera pedido a Giezi que hiciera algo si &eacute;l sabe que no era capaz de hacerlo. Giezi ya hab&iacute;a levantado a otras personas de la muerte, &eacute;l tambi&eacute;n hab&iacute;a visto como Eliseo la hac&iacute;a. Giezi una vez hab&iacute;a caminado en gran poder, pero algo paso en su caminar para que perdiera su poder, autoridad, la habilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa sunamita le dice; quiero al profeta. El profeta toma al ni&ntilde;o y hace que el ni&ntilde;o pase hasta el aposento que la madre hab&iacute;a preparado para &eacute;l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tNo puedes esperar hasta que entres en el momento de crisis para ponerte a construir un aposento. Tienes que construirlo cada d&iacute;a, antes de que ocurra algo. Tienes que determinar antes de que venga la crisis, antes de que venga el problema, antes de la dificultad financiera, antes de que el m&eacute;dico te digas que tienes c&aacute;ncer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa mujer tomo al ni&ntilde;o y lo llevo arriba al aposento, en el tiempo de la crisis ella ten&iacute;a un lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tA muchos el enemigo les ha dicho: te equivocaste, ese no fue Dios quien te hablo, esa no fue la Palabra de Dios para ti; y aun as&iacute;, ese deseo&nbsp; nunca se ha ido, est&aacute; all&iacute;. Y Dios te ha hablado que vas a levantar un negocio, que te casaras, que tendr&aacute;s hijo, que te dar&aacute; una casa, que ser&aacute;s pastor, profeta, ap&oacute;stol, que veras a tu familia convertirse. Y t&uacute; has preparado un aposento. El diablo te ha mentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEliseo se acost&oacute; sobre el ni&ntilde;o muerto y coloco una mano sobre la otra, ojo a ojo y boca a boca. Soplo sobre el ni&ntilde;o y no paso nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&Eacute;l pudo haber dicho: bueno ya es tarde, ser&aacute; que ya le toco la hora. Esto era una prueba terrible, pero aquella mujer hab&iacute;a preparado aposento, ella crey&oacute; lo que dijo el profeta. 2 Cr&oacute;nicas 20: 20. <strong>&ldquo;&hellip; Creed en Jehov&aacute; vuestro Dios, y estar&eacute;is seguros; creed a sus<\/strong>&nbsp;<strong>profetas<\/strong><strong>, y ser&eacute;is prosperados&rdquo;<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tOtra vez el profesa sobre el ni&ntilde;o y no pasa nada. Algunos han sido tentados a abandonar, no te des por vencido. 2 Reyes 4: 30. <strong>&ldquo;<\/strong><strong>Y dijo la madre del ni&ntilde;o: Vive Jehov&aacute;, y vive tu alma, que no te dejar&eacute;&rdquo;<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tNo ha terminado la historia, no termina hasta que t&uacute; digas. Mantente ojo a ojo, mano a mano y boca a boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDe repente el ni&ntilde;o resucito, volvi&oacute; la vida. El profeta levanta al ni&ntilde;o y le dice a la madre: aqu&iacute; est&aacute; tu hijo. Porque preparaste un lugar para el Se&ntilde;or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPrepara tu casa, mantente en tu lugar.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/2398-restaura-esperanza-tiempo-promesa\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cita B&iacute;blica: 2 Reyes 4:8&ndash;10 D&eacute;jame decirte hoy que Dios har&aacute; historia y jam&aacute;s seremos los mismos. El Se&ntilde;or ha dicho; tendr&eacute; herencia en la tierra. &iquest;Cu&aacute;ntos tienen palabras prof&eacute;ticas que aun no se han cumplido? Yo vengo a decirte hoy que ya es el tiempo. Dios est&aacute; acelerando las cosas. 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