{"id":11674,"date":"2016-03-16T03:34:00","date_gmt":"2016-03-16T08:34:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-mensaje-del-reino-de-dios-lealtad-alrey\/"},"modified":"2016-03-16T03:34:00","modified_gmt":"2016-03-16T08:34:00","slug":"el-mensaje-del-reino-de-dios-lealtad-alrey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-mensaje-del-reino-de-dios-lealtad-alrey\/","title":{"rendered":"El Mensaje del Reino de DIOS: Lealtad al&nbsp;Rey"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por: pastor Daniel Brito<\/p>\n<p>T\u00edtulo:\u00a0 El Mensaje del Reino de DIOS: Lealtad al Rey<\/p>\n<p>Texto: Lucas 14:15-27<\/p>\n<p>\u201cAl o\u00edr esto, uno de los que estaban *sentados a la mesa con Jes\u00fas le dijo: <\/p>\n<p>\u2014\u00a1*Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios! <\/p>\n<p>16 Jes\u00fas le contest\u00f3: <\/p>\n<p> \u2014Cierto hombre prepar\u00f3 un gran banquete e invit\u00f3 a muchas personas.17 A la hora del banquete mand\u00f3 a su siervo a decirles a los invitados: &#8220;Vengan, porque ya todo est\u00e1 listo.&#8221; 18 Pero todos, sin excepci\u00f3n, comenzaron a disculparse. El primero le dijo: &#8220;Acabo de comprar un terreno y tengo que ir a verlo. Te ruego que me disculpes.&#8221; 19 Otro adujo: &#8220;Acabo de comprar cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlas. Te ruego que me disculpes.&#8221; 20 Otro aleg\u00f3: &#8220;Acabo de casarme y por eso no puedo ir.&#8221; 21 El siervo regres\u00f3 y le inform\u00f3 de esto a su se\u00f1or. Entonces el due\u00f1o de la casa se enoj\u00f3 y le mand\u00f3 a su siervo: &#8220;Sal de prisa por las plazas y los callejones del pueblo, y trae ac\u00e1 a los pobres, a los inv\u00e1lidos, a los cojos y a los ciegos.&#8221; 22 &#8220;Se\u00f1or \u2014le dijo luego el siervo\u2014, ya hice lo que usted me mand\u00f3, pero todav\u00eda hay lugar.&#8221; 23 Entonces el se\u00f1or le respondi\u00f3: &#8220;Ve por los caminos y las veredas, y obl\u00edgalos a entrar para que se llene mi casa.24 Les digo que ninguno de aquellos invitados disfrutar\u00e1 de mi banquete.&#8221; <\/p>\n<p>El precio del discipulado <\/p>\n<p> 25 Grandes multitudes segu\u00edan a Jes\u00fas, y \u00e9l se volvi\u00f3 y les dijo:26 \u00abSi alguno viene a m\u00ed y no sacrifica el amor a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun a su propia *vida, no puede ser mi disc\u00edpulo.27 Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi disc\u00edpulo.\u201d<\/p>\n<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>Volvemos a retomar el tema del Reino de Dios que estuvimos tratando hace unas lecciones pasadas. En \u00e9sta estaremos tratando el tema de la LEALTAD que nuestro SE\u00d1OR JESUCRISTO requiere de TODA persona que quiere ser parte del REINO DE LOS CIELOS. Trataremos los siguientes puntos:<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">1) Trasfondo<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">2) El Costo del Discipulado<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">3) Considerando el Costo<\/p>\n<p>Lecci\u00f3n<\/p>\n<p>1. Trasfondo. &#8211; La historia en el cap\u00edtulo 14 comienza con nuestro SE\u00d1OR JESUCRISTO en casa de un Fariseo prominente, observando la forma en que ellos buscaban sentarse en el mejor asiento de importancia. Es ah\u00ed donde nuestro SE\u00d1OR les hace ver la diferencia entre los que pertenecen al Reino de Dios, y los que est\u00e1n fuera del Reino quienes buscan solamente sus propios intereses. Eso hizo que uno de los que estaban presente exclamara: \u201cAl o\u00edr esto, uno de los que estaban *sentados a la mesa con Jes\u00fas le dijo: \u2014\u00a1*Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios!\u201d, seguido por la Par\u00e1bola de la gran Cena, donde JESUCRISTO habl\u00e1ndole a Jud\u00edos les dice que ellos siendo los primeros CONVIDADOS a la Cena, hab\u00edan rehusado asistir. De ah\u00ed que las puertas se abren para todos los gentiles, o sea, los no Jud\u00edos, para que todo aquel que oye y responde al LLAMADO del Reino de Dios, pueda entrar al banquete de la gran Cena en el Reino de los Cielos. Pero notemos las Palabras de JESUCRISTO despu\u00e9s que sale de casa del Fariseo, sobre el COSTO DEL DISCIPULADO en el siguiente punto.<\/p>\n<p>2. El Costo del Discipulado. &#8211; \u201cGrandes multitudes segu\u00edan a Jes\u00fas, y \u00e9l se volvi\u00f3 y les dijo:26 \u00abSi alguno viene a m\u00ed y no sacrifica el amor a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun a su propia *vida, no puede ser mi disc\u00edpulo.27 Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi disc\u00edpulo.\u201d<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a. Vivimos tiempos donde est\u00e1 muy de moda el \u201cegocentrismo\u201d, o sea, esa creencia exagerada que busca sus propios intereses personales, y el \u201cego\u00edsmo\u201d, que al igual que el \u201cegocentrismo\u201d, busca lo propio solamente. Se oye de la importancia de la \u201cautoestima\u201d, y de hacer lo que uno \u201csiente\u201d qu\u00e9 es bueno para uno mismo. Debemos notar que en \u201cparte\u201d esas eran las creencias de los Fariseos.<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\"> i.Es ah\u00ed donde JESUCRISTO ADVIERTE con toda claridad, qu\u00e9 es lo que DIOS espera de todo aquel que quiere profesar vivir en el Reino de los Cielos, y es LEALTAD TOTAL.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">b. Noten que JESUCRISTO se vuelve a la gente que lo segu\u00eda y les dijo: \u00abSi alguno viene a m\u00ed y no sacrifica el amor a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun a su propia *vida, no puede ser mi disc\u00edpulo.27 Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi disc\u00edpulo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\"> i.El costo no es \u201cmonetario\u201d, ni de hacer alg\u00fan \u201csacrificio\u201d u \u201cobra\u201d, sino de la ENTREGA total del YO PERSONAL.<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\"> ii.Noten que el amor a JESUCRISTO siempre debe ser MAYOR que el amor a los padres, c\u00f3nyuges, hijos\/as, amigos\/as, posesiones, etc.<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\"> iii.Ese es el gran CONTRASTE entre el Reino de Dios, y el sistema de este mundo donde el \u201cegocentrismo\u201d y el \u201cego\u00edsmo\u201d es com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">c. La entrega TOTAL de la persona a JESUCRISTO, es requerido, como ya lo hemos explicado que es un VOTO DE LEALTAD. \u201cY el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi disc\u00edpulo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\"> i.En otras palabras, nadie puede venir a JESUCRISTO y pensar que no le debe LEALTAD, porque el que no quiere ser LEAL a JESUCRISTO, no puede entrar en el Reino de los Cielos.<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\"> ii.El cargar la cruz es esa entrega total del YO a JESUCRISTO. Es SOMETER EL YO TODO EL TIEMPO a nuestro SE\u00d1OR. Es un proceso de LEALTAD todos los d\u00edas de nuestra vida. Veamos las consideraciones en el siguiente punto final.<\/p>\n<p>3. Considerando el costo. &#8211; (Lucas 14:28-35) \u00abSupongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. \u00bfAcaso no se sienta primero a calcular el costo, para ver si tiene suficiente dinero para terminarla?29 Si echa los cimientos y no puede terminarla, todos los que la vean comenzar\u00e1n a burlarse de \u00e9l,30 y dir\u00e1n: &#8220;Este hombre ya no pudo terminar lo que comenz\u00f3 a construir.&#8221; 31 \u00bbO supongamos que un rey est\u00e1 a punto de ir a la guerra contra otro rey. \u00bfAcaso no se sienta primero a calcular si con diez mil hombres puede enfrentarse al que viene contra \u00e9l con veinte mil?32 Si no puede, enviar\u00e1 una delegaci\u00f3n mientras el otro est\u00e1 todav\u00eda lejos, para pedir condiciones de paz.33 De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi disc\u00edpulo. 34 \u00bbLa sal es buena, pero si se vuelve ins\u00edpida, \u00bfc\u00f3mo recuperar\u00e1 el sabor?35 No sirve ni para la tierra ni para el abono; hay que tirarla fuera.\u00a0 \u00bbEl que tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga.\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a. Estas TRES Par\u00e1bolas siguientes que van unidas al tema, muestran que toda persona que quiera entrar en el Reino de los Cielos, cebe pensar y HACER una DECISI\u00d3N de ENTREGA total al Salvador del mundo.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">b. La vida del creyente aqu\u00ed en la tierra es hacer la obra que la \u201csal\u201d hace en la comida, y es darle sabor. Si el creyente no es LEAL a JESUCRISTO, entonces su vida es ineficaz aqu\u00ed en la tierra; en otras palabras, no sirve para la obra del Reino de Dios, y NO puede ENTRAR en el Reino de los Cielos. Por eso JESUCRISTO dice: \u00abno puede ser mi disc\u00edpulo.\u00bb<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p>Oremos&#8230;.<\/p>\n<p>*Toda referencia B\u00edblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versi\u00f3n Internacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por: pastor Daniel Brito T\u00edtulo:\u00a0 El Mensaje del Reino de DIOS: Lealtad al Rey Texto: Lucas 14:15-27 \u201cAl o\u00edr esto, uno de los que estaban *sentados a la mesa con Jes\u00fas le dijo: \u2014\u00a1*Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios! 16 Jes\u00fas le contest\u00f3: \u2014Cierto hombre prepar\u00f3 un gran banquete &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-mensaje-del-reino-de-dios-lealtad-alrey\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Mensaje del Reino de DIOS: Lealtad al&nbsp;Rey\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11674"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11674\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}