{"id":11688,"date":"2016-03-16T03:34:14","date_gmt":"2016-03-16T08:34:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dos-vidas-doslecciones\/"},"modified":"2016-03-16T03:34:14","modified_gmt":"2016-03-16T08:34:14","slug":"dos-vidas-doslecciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dos-vidas-doslecciones\/","title":{"rendered":"Dos vidas, dos&nbsp;lecciones"},"content":{"rendered":"<p>Por: pastor Daniel Brito<\/p>\n<p>T\u00edtulo: Dos vidas, dos lecciones<\/p>\n<p>Texto:<\/p>\n<p>(Lucas 16:19-31) \u00abHab\u00eda un hombre rico que se vest\u00eda lujosamente y daba espl\u00e9ndidos banquetes todos los d\u00edas.20 A la puerta de su casa se tend\u00eda un mendigo llamado L\u00e1zaro, que estaba cubierto de llagas21 y que hubiera querido llenarse el est\u00f3mago con lo que ca\u00eda de la mesa del rico. Hasta los perros se acercaban y le lam\u00edan las llagas. 22 \u00bbResulta que muri\u00f3 el mendigo, y los \u00e1ngeles se lo llevaron para que estuviera al lado de Abraham. Tambi\u00e9n muri\u00f3 el rico, y lo sepultaron.23 En el infierno, en medio de sus tormentos, el rico levant\u00f3 los ojos y vio de lejos a Abraham, y a L\u00e1zaro junto a \u00e9l.24 As\u00ed que alz\u00f3 la voz y lo llam\u00f3: &#8220;Padre Abraham, ten compasi\u00f3n de m\u00ed y manda a L\u00e1zaro que moje la punta del dedo en agua y me refresque la lengua, porque estoy sufriendo mucho en este fuego.&#8221; 25 Pero Abraham le contest\u00f3: &#8220;Hijo, recuerda que durante tu vida te fue muy bien, mientras que a L\u00e1zaro le fue muy mal; pero ahora a \u00e9l le toca recibir consuelo aqu\u00ed, y a ti, sufrir terriblemente.26 Adem\u00e1s de eso, hay un gran abismo entre nosotros y ustedes, de modo que los que quieren pasar de aqu\u00ed para all\u00e1 no pueden, ni tampoco pueden los de all\u00e1 para ac\u00e1.&#8221; 27 \u00bb\u00c9l respondi\u00f3: &#8220;Entonces te ruego, padre, que mandes a L\u00e1zaro a la casa de mi padre,28 para que advierta a mis cinco hermanos y no vengan ellos tambi\u00e9n a este lugar de tormento.&#8221; 29 Pero Abraham le contest\u00f3: &#8220;Ya tienen a Mois\u00e9s y a los profetas; \u00a1que les hagan caso a ellos!&#8221; 30 &#8220;No les har\u00e1n caso, padre Abraham \u2014replic\u00f3 el rico\u2014; en cambio, si se les presentara uno de entre los muertos, entonces s\u00ed se arrepentir\u00edan.&#8221; 31 Abraham le dijo: &#8220;Si no les hacen caso a Mois\u00e9s y a los profetas, tampoco se convencer\u00e1n aunque alguien se levante de entre los muertos.\u00bb<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>Esta historia tiene varios temas para tratar. Solamente trataremos las vidas y las decisiones de estos dos personajes. Dejaremos los detalles del Hades, y de la separaci\u00f3n de los lugares donde las personas van a pasar la eternidad para otra ocasi\u00f3n. En realidad no sabemos nada de estas dos personas, ni cuando es qu\u00e9 vivieron. Lo que s\u00ed sabemos es que nuestro Salvador quer\u00eda ense\u00f1arnos varias lecciones usando el ejemplo de esta historia. Trataremos los siguientes Puntos:<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">(1) Una gran apariencia delante de la gente.<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">(2) Una gran pobreza.<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">(3) Enterrado sin nada, pero llevado por los \u00c1ngeles.<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">(4) Rico en este mundo, pero sin nada en el venidero.<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">(5) El que es negligente en esta vida, lo recordar\u00e1 en la venidera.<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">(6) El que no escucha y cree en JESUCRISTO en esta vida, la perder\u00e1 para la siguiente.<\/p>\n<p>Lecci\u00f3n<\/p>\n<p>1.\tUna gran apariencia delante de la gente. \u2014 Es muy interesante notar que el Texto Sagrado no menciona el nombre de este hombre rico, pero s\u00ed menciona el nombre del mendigo. La historia que hemos le\u00eddo, nos muestra un hombre rico que lo ten\u00eda todo. Por lo menos ante los ojos de la gente. Que f\u00e1cil es envidiar al que aparenta tenerlo todo sin uno conocer su vida a fondo.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a.\tEl hombre era Jud\u00edo y, como Jud\u00edo, ten\u00eda que conocer la Ley de Mois\u00e9s; por lo menos lo esencial. Era un hombre secular, profano, que parece que no le importaba las cosas espirituales para nada. El Texto Sagrado dice que s\u00e9 vest\u00eda lujosamente y hac\u00eda banquetes todos los d\u00edas. Eso nos muestra una persona dedicada a sus PLACERES solamente. Seguramente que por su mente no hab\u00eda ning\u00fan inter\u00e9s en el conocer a Dios, y aun menos en servirle.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">b.\tEste hombre ten\u00eda dinero, y por esa raz\u00f3n parece que ten\u00eda muchos amigos. El dinero atrae amistades interesadas. Veamos el siguiente punto.<\/p>\n<p>2.\t Una gran pobreza. \u2014 Como ya hemos dicho, el Texto Sagrado no menciona el nombre del rico, pero s\u00ed menciona el nombre del pobre. Su nombre era L\u00c1ZARO.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a.\tEl nombre de L\u00e1zaro quiere decir: \u201cDios ha ayudado, o Dios es El ayudador\u201d.\u00b2  El nombre es el mismo ELIEZER del Antiguo Testamento.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">b.\tQu\u00e9 contraste tan grande con esta otra persona que es parte de la historia que nuestro Salvador est\u00e1 contando. Es un hombre pobre, enfermo, lleno de llagas. En aquellos tiempos no hab\u00eda ayuda social ni cheques del Seguro Social ni del Welfare. Una persona que no pod\u00eda trabajar, lo m\u00e1s probable era que lo echaran a la calle a mendigar. Es algo muy com\u00fan en muchas naciones todav\u00eda en nuestros d\u00edas. Este hombre no ten\u00eda absolutamente nada. Com\u00eda las migajas, las sobras de la casa de este hombre rico.<\/p>\n<p style=\"padding-left:90px;\">i.\tPero en el contexto del intercambio de palabras entre el rico y Abraham en el Hades, cuando Abraham le dice al rico que: \u201cSi no les hacen caso a Mois\u00e9s y a los profetas, tampoco se convencer\u00e1n aunque alguien se levante de entre los muertos.\u201d, podemos notar que el rico fue desobediente a la Palabra de Dios, pero L\u00e1zaro era un Jud\u00edo piadoso. No ten\u00eda nada, pero hab\u00eda sido obediente a las Escrituras. Sigamos con el tema.<\/p>\n<p>3.\tEnterrado sin nada, pero llevado por los \u00c1ngeles. \u2014 Este hombre L\u00e1zaro fue enterrado seguramente como se entierra a un animal. No hab\u00eda dinero para \u00e9l. No se dice nada si ten\u00eda familiares. Lo que s\u00ed dice el Texto Sagrado en el vers\u00edculo 22 es que: \u00abResulta que muri\u00f3 el mendigo, y los \u00e1ngeles se lo llevaron para que estuviera al lado de Abraham.\u00bb \u00a1O cuanto fallamos al mirar a la gente y juzgarlos seg\u00fan las cosas que poseen! No es lo que la persona tiene en cuanto a bienes materiales, sino qu\u00e9 es lo que ha preparado para el m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a.\tLa gente prepara su vida con inversiones y compras de bienes y planean su futuro econ\u00f3mico aqu\u00ed en la tierra. Eso est\u00e1 bien siempre y cuando tambi\u00e9n se hagan planes para donde se va a ir a pasar la eternidad. Sigamos con el siguiente punto.<\/p>\n<p>4.\tRico en este mundo, pero sin nada en el venidero. \u2014 Cuando este rico muere, seguramente que le hicieron un funeral costoso y lo enterraron en un lugar de lujo. Los funerales y los entierros dicen mucho de lo que la persona pose\u00eda, pero no siempre dice lo que la persona hizo para prepararse para el mundo venidero, o para el m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a.\tEste hombre era un simple id\u00f3latra, un adorador de sus riquezas y sus placeres. Nuestro Salvador lo aclar\u00f3 bien en Mateo 6:24:<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">i.\t \u00abNadie puede servir a dos se\u00f1ores, pues menospreciar\u00e1 a uno y amar\u00e1 al otro, o querr\u00e1 mucho a uno y despreciar\u00e1 al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">b.\t En este vers\u00edculo que hemos le\u00eddo, las riquezas son personificadas como si fueran una persona. Para ser un id\u00f3latra, no se necesita tener \u00eddolos de barro o yeso. Hay \u00eddolos que no se ven por fuera, pero que controlan el coraz\u00f3n de una persona. Sigamos con el siguiente punto.<\/p>\n<p>5.\tEl que es negligente en esta vida, la recordar\u00e1 en la venidera. \u2014 Podemos ver algo bien claro y es que el rico sab\u00eda muy bien donde estaba y, le pide a Abraham que env\u00ede a L\u00e1zaro para que le hable a sus hermanos que quedaron en la tierra. El rico sab\u00eda que sus hermanos eran igual que \u00e9l, adoradores de sus placeres y de sus riquezas. No atend\u00edan a la Palabra de Dios. Este rico ten\u00eda suficiente tiempo donde estaba, para recordar todos sus errores.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a.\tEl ser negligente en ciertas \u00e1reas en esta vida es algo que todos lo hemos sido de vez en cuando. Pero ser negligentes en cuanto a Servir a un SOLO SE\u00d1OR, es idolatr\u00eda. Ser negligente en cuanto a entregar el coraz\u00f3n a JESUCRISTO es perder la vida.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">b.\tNo puede haber nada que impida el que sirvamos y adoremos solamente a nuestro Dios. Sigamos para concluir con el siguiente punto.<\/p>\n<p>6.\tEl que no escucha y cree en JESUCRISTO en esta vida, la perder\u00e1 para la siguiente. \u2014 Esto no tiene nada que ver con la creencia en la reencarnaci\u00f3n. Esa creencia es falsa. En esta historia hemos visto que toda persona decide en esta vida donde va a pasar la eternidad. Cuando se habla de la vida siguiente, se est\u00e1 hablando del m\u00e1s all\u00e1, en fin, de la eternidad. La vida nuestra en realidad es fr\u00e1gil, y corta cuando se compara a la eternidad. Una persona que no decida por JESUCRISTO durante esta vida, la perder\u00e1 para siempre.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a.\tEso nos recuerda el vers\u00edculo 25 de nuestro Texto original: \u201cPero Abraham le contest\u00f3: &#8220;Hijo, recuerda que durante tu vida te fue muy bien, mientras que a L\u00e1zaro le fue muy mal; pero ahora a \u00e9l le toca recibir consuelo aqu\u00ed, y a ti, sufrir terriblemente\u201d<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">b.\tPero el fin de todo lo que hemos hablado es que JESUCRISTO nos llama a vivir vidas entregadas a Dios para pasar la eternidad con \u00c9l. Juan 6:40 dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">i.\t \u00abPorque la voluntad de mi Padre es que todo el que reconozca al Hijo y crea en \u00e9l, tenga vida eterna, y yo lo resucitar\u00e9 en el d\u00eda final.\u00bb<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p>Oremos&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Toda referencia B\u00edblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versi\u00f3n Internacional.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>\u00b2Herbert Lockyer, All the Parables of the Bible, p. 293, Zondervan.<\/p>\n<p>**Este serm\u00f3n fue predicado en Julio, 2007.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: pastor Daniel Brito T\u00edtulo: Dos vidas, dos lecciones Texto: (Lucas 16:19-31) \u00abHab\u00eda un hombre rico que se vest\u00eda lujosamente y daba espl\u00e9ndidos banquetes todos los d\u00edas.20 A la puerta de su casa se tend\u00eda un mendigo llamado L\u00e1zaro, que estaba cubierto de llagas21 y que hubiera querido llenarse el est\u00f3mago con lo que ca\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dos-vidas-doslecciones\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDos vidas, dos&nbsp;lecciones\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11688","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11688"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11688\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}