{"id":11933,"date":"2016-03-16T03:36:49","date_gmt":"2016-03-16T08:36:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-entrada-delrey\/"},"modified":"2016-03-16T03:36:49","modified_gmt":"2016-03-16T08:36:49","slug":"la-entrada-delrey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-entrada-delrey\/","title":{"rendered":"La Entrada del&nbsp;Rey"},"content":{"rendered":"<p>Por: pastor Daniel Brito<\/p>\n<p>T\u00edtulo: La Entrada del Rey<\/p>\n<p>Texto: Lucas 19:35-40:<\/p>\n<p>\u00abAl d\u00eda siguiente muchos de los que hab\u00edan ido a la fiesta se enteraron de que Jes\u00fas se dirig\u00eda a Jerusal\u00e9n; 13tomaron ramas de palma y salieron a recibirlo, gritando a voz en cuello: &#8211;\u00a1Hosanna! &#8211;\u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or! &#8211;\u00a1Bendito el Rey de Israel! 14Jes\u00fas encontr\u00f3 un burrito y se mont\u00f3 en \u00e9l, como dice la Escritura: <\/p>\n<p>15&#8243;No temas, oh hija de Si\u00f3n; mira, que aqu\u00ed viene tu rey, montado sobre un burrito.&#8221;<\/p>\n<p>16Al principio, sus disc\u00edpulos no entendieron lo que suced\u00eda. S\u00f3lo despu\u00e9s de que Jes\u00fas fue glorificado se dieron cuenta de que se hab\u00eda cumplido en \u00e9l lo que de \u00e9l ya estaba escrito.\u00bb<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n: <\/p>\n<p>Haremos una pausa con el tema de la muerte de JES\u00daS, siendo que el primero de Abril, se conmemora la entrada triunfal a Jerusal\u00e9n por nuestro Salvador, y comienza lo que conocemos como Semana Santa, o Semana Mayor. Trataremos los siguientes Puntos:<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">(1)\tCumplimiento de una Profec\u00eda<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">(2)\tLa entrada del Rey<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">(3)\tEl d\u00eda de la visitaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">(4)\tResumen.<\/p>\n<p>Lecci\u00f3n:<\/p>\n<p>1.\tCumplimiento de una Profec\u00eda. \u2014 Debemos regocijarnos cuando la Biblia menciona Profec\u00edas cumplidas. Es una prueba de la Divinidad de las Escrituras que han sido dadas por el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a.\tCasi 500 a\u00f1os antes de Jesucristo, Zacar\u00edas profetiza de la entrada del Mes\u00edas Rey a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">i.\tZacar\u00edas 9:9 dice: \u00ab\u00a1Al\u00e9grate mucho, hija de Si\u00f3n! \u00a1Grita de alegr\u00eda, hija de Jerusal\u00e9n! Mira, tu rey viene hacia ti, justo, salvador y humilde. Viene montado en un asno, en un pollino, cr\u00eda de asna.\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">b.\tLos jud\u00edos esperaban al rey prometido en las Escrituras. Dios le hab\u00eda prometido al rey David, que uno de sus descendientes estar\u00eda sentado en su trono para siempre. Y esa expectaci\u00f3n se hab\u00eda hecho m\u00e1s real con los hechos milagrosos de JES\u00daS. La gente se preguntaba a s\u00ed misma si \u00c9l era El Cristo, el Mes\u00edas que iba a librarlos del yugo Romano. Un hombre com\u00fan no pod\u00eda hacer los milagros que \u00c9l hac\u00eda. Hasta ahora, nuestro Salvador hab\u00eda esquivado toda proclamaci\u00f3n de ser coronado como Rey. JES\u00daS sab\u00eda muy bien que el pueblo quer\u00eda un Salvador al estilo del mundo. Un Salvador que los har\u00eda independiente de Roma, que les dar\u00eda de comer. JES\u00daS hab\u00eda dicho: \u201cMi reino no es de este mundo\u201d. Con eso no quer\u00eda decir que JES\u00daS nunca iba a reinar en la tierra, sino que Su reino era guiado por principios espirituales y no mundanos. Los deseos de este mundo son pasajeros. Los deseos de Dios son eternos. Veremos el siguiente punto con la entrada Triunfal a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>2.\tLa Entrada del Rey. \u2014 Ese primer d\u00eda de la Semana era el d\u00eda que los Hebreos separaban el cordero que iba a ser sacrificado para la Pascua. Jerusal\u00e9n estaba llena de gente que hab\u00eda venido de todo el mundo conocido, y se estima la cantidad en unos tres millones de personas.[1]  El SE\u00d1OR JES\u00daS sabiendo todas las cosas, hab\u00eda preparado los eventos que iban a ocurrir. Ahora era el tiempo de entrar abiertamente como el Cristo, como el Rey de Israel.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a.\tEl burro no era en Palestina una bestia humilde y s\u00edmbolo de ignorancia como en otros pa\u00edses, sino un animal noble. Los reyes iban a caballo a la guerra; cuando iban en son de paz usaban el burro. Al escoger su montura, JES\u00daS se ofrec\u00eda como rey de amor y de paz, y no como el h\u00e9roe militar y conquistador que la gente esperaba.[2]<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">b.\t\u00a1Hosanna, Hosanna! La gente y los ni\u00f1os gritaban. Hosanna quiere decir: \u201cSalva ahora.\u201d  El pueblo lo recibe como el Rey de Israel, y gritan que los salve. \u00bfLos salve de qu\u00e9? \u00bfDel pecado? No, del yugo romano. De la vida miserable que muchos viv\u00edan. Sus deseos eran como ya dijimos, de este mundo. Regresaban una y otra vez a los deseos temporales y no a los eternos.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">c.\tNo hab\u00eda nadie que gritara: \u00a1S\u00e1lvanos de nuestros pecados! Para la mayor parte, la causa de ese gozo eran los milagros que hab\u00eda visto, y especialmente el milagro de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, que hab\u00eda tenido lugar poco tiempo antes.[3]<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">d.\tA pesar de los gritos de \u00a1Hosanna! Al que viene en el nombre del SE\u00d1OR, Jerusal\u00e9n no acept\u00f3 a JES\u00daS como su rey, al contrario, lo rechaz\u00f3.  Esto nos lleva al \u00faltimo punto de nuestra predicaci\u00f3n, cuando nuestro Salvador va llegando a Jerusal\u00e9n, y pronuncia un lamento por la falta de decisi\u00f3n de la gente.<\/p>\n<p>3.\tEl d\u00eda de la visitaci\u00f3n era real. \u2014 Lucas 19:41-44 dice: \u00abCuando se acercaba a Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas vio la ciudad y llor\u00f3 por ella. 42Dijo: &#8211;\u00a1C\u00f3mo quisiera que hoy supieras lo que te puede traer paz! Pero eso ahora est\u00e1 oculto a tus ojos. 43Te sobrevendr\u00e1n d\u00edas en que tus enemigos levantar\u00e1n un muro y te rodear\u00e1n, y te encerrar\u00e1n por todos lados. 44Te derribar\u00e1n a ti y a tus hijos dentro de tus murallas. No dejar\u00e1n ni una piedra sobre otra, porque no reconociste el tiempo en que Dios vino a salvarte.\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a.\tLa multitud de los disc\u00edpulos estalla en alegres aclamaciones, \u00a1y JES\u00daS llora! Las palabras que pronuncia nos dicen la causa de sus l\u00e1grimas. Pero esas l\u00e1grimas mismas nos revelan, mejor aun que sus palabras, la tierna compasi\u00f3n del Salvador al mismo tiempo que su amor hacia su pueblo cuya ruina \u00c9l conoc\u00eda, y la certidumbre de los juicios de Dios que ese pueblo va a atraer sobre s\u00ed por su endurecimiento.[4]<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">b.\tEl rechazo es por ignorancia, pero es voluntario.\u2013 Noten como JES\u00daS dice: \u00abporque no reconociste el tiempo en que Dios vino a salvarte\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">c.\tHay un tiempo de visitaci\u00f3n que debemos conocer y para el que debemos estar alertados; son d\u00edas en que el mensaje de la Palabra penetra con fuerza en nosotros, y la gracia de Dios llama urgente e insistentemente a la puerta de nuestro coraz\u00f3n.[5]<\/p>\n<p style=\"padding-left:60px;\">i.\tTal vez hoy es el d\u00eda de visitaci\u00f3n para ti que estas presente oyendo esta predicaci\u00f3n. A veces uno pregunta como se puede saber cuando Dios nos est\u00e1 llamando. El simple hecho de estar escuchando el mensaje de la Divina Palabra de Dios es prueba que Dios nos est\u00e1 llamando y visitando.<\/p>\n<p>4.\tResumen de los que hemos aprendido.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">a.\tCumplimiento de una Profec\u00eda que se cumpli\u00f3 exactamente como el profeta Zacar\u00edas lo hab\u00eda dicho por inspiraci\u00f3n Divina.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">b.\tLa entrada del Rey JES\u00daS a Jerusal\u00e9n nos recuerda que un d\u00eda \u00c9l vendr\u00e1 a reinar f\u00edsicamente en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\">c.\tEl d\u00eda de la visitaci\u00f3n fue real para Jerusal\u00e9n, pero lo es tambi\u00e9n para nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n:<\/p>\n<p>Oremos&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Toda referencia B\u00edblica es tomada de la Biblia, Nueva Versi\u00f3n Internacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>1.  G. Cambell Morgan, vol. 5, p. 88<\/p>\n<p>2. William Barclay, p. 347, Comentario al Nuevo Testamento, editorial CLIE.<\/p>\n<p>3.  L. Bonnet, tomo 1, p. 654, Comentario del Nuevo Testamento, Casa Bautista de Publicaciones.<\/p>\n<p>4. Ibid., p. 655<\/p>\n<p>5.  Francisco Lacueva, p. 1331, Comentario de Matthew Henry, traducido por Francisco Lacueva, editorial CLIE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: pastor Daniel Brito T\u00edtulo: La Entrada del Rey Texto: Lucas 19:35-40: \u00abAl d\u00eda siguiente muchos de los que hab\u00edan ido a la fiesta se enteraron de que Jes\u00fas se dirig\u00eda a Jerusal\u00e9n; 13tomaron ramas de palma y salieron a recibirlo, gritando a voz en cuello: &#8211;\u00a1Hosanna! &#8211;\u00a1Bendito el que viene en el nombre del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-entrada-delrey\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Entrada del&nbsp;Rey\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11933","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11933"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11933\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}