{"id":11954,"date":"2016-03-21T16:14:32","date_gmt":"2016-03-21T21:14:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=11954"},"modified":"2016-03-21T16:14:32","modified_gmt":"2016-03-21T21:14:32","slug":"la-proteccion-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-proteccion-del-ungido\/","title":{"rendered":"LA PROTECCI\u00d3N DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cQu\u00e9date conmigo, no temas; quien buscare mi vida, buscar\u00e1 tambi\u00e9n la tuya; pues conmigo estar\u00e1s a salvo\u201d (1 S. 22:23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noticia pronto le lleg\u00f3 al no ungido de que David estaba en el bosque de Haret (22:5). Leemos: <em>\u201cOy\u00f3 Sa\u00fal que se sab\u00eda de David y de los que estaban con \u00e9l. Y Sa\u00fal estaba sentado en Gabaa, debajo de un tamarisco sobre un alto; y ten\u00eda su lanza en su mano, y todos sus siervos estaban alrededor de \u00e9l\u201d <\/em>(22:6). Los no ungidos vigilan de cerca a los ungidos y siempre informan por d\u00f3nde estos andan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llama la atenci\u00f3n el hecho de que Sa\u00fal estaba sentado en Gabaa, en un lugar alto y debajo de un \u00e1rbol de tamarisco, t\u00edpico de los lugares semidesiertos. All\u00ed ten\u00eda su lanza y estaba rodeado por sus siervos. Los no ungidos tambi\u00e9n tienen su gente que los cuidan y en posiciones altas se protegen. Esa lanza en su mano era para un d\u00eda matar al ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed Sa\u00fal acus\u00f3 a sus siervos de estar conspirando contra \u00e9l, buscando posiciones con David, al igual que su hijo hizo alianza con \u00e9l y nadie se lo descubri\u00f3 (22:7\u20138).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doeg edomita que era uno de los principales de Sa\u00fal y que hab\u00eda estado en Nob cuando el ungido comi\u00f3 del pan sagrado (21:6\u20137), delat\u00f3 a Sa\u00fal la actuaci\u00f3n de Abimelec hacia David, d\u00e1ndole provisiones, la espada y ayud\u00e1ndolo a consultar a Jehov\u00e1 (22:9\u201310).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal envi\u00f3 por Abimelec, y todos los sacerdotes de Nob (22:11). Lo acus\u00f3 de haber conspirado junto a David contra \u00e9l (22:13). El sacerdote Abimelec sali\u00f3 en defensa del ungido con estas palabras: <em>\u201c\u00bfY qui\u00e9n entre todos tus siervos es tan fiel como David, yerno tambi\u00e9n del rey, que sirve a tus \u00f3rdenes y es ilustre en tu casa?\u201d <\/em>(22:14). Para Abimelec David era un siervo fiel, obediente e ilustre. Adem\u00e1s le recuerda a Sa\u00fal que era su yerno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Molesto ante las palabras de Abimelec (22:15), Sa\u00fal le dio \u00f3rdenes a sus siervos para que mataran a los sacerdotes de Jehov\u00e1, ya que seg\u00fan \u00e9l, estaban con David (22:16\u201317). Pero sus siervos, no quisieron cumplir con sus \u00f3rdenes. Estos respetaban a los sacerdotes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que son sacerdotes espirituales de Dios, siempre estar\u00e1n a favor del ungido. Los que tienen respeto hacia los que sirven a Dios, nunca se levantar\u00e1n y buscar\u00e1n la muerte espiritual de estos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Doeg edomita le dijo Sa\u00fal: <em>\u201cVuelve t\u00fa, y arremete contra los sacerdotes. Y se volvi\u00f3 Doeg el edomita y acometi\u00f3 a los sacerdotes, y mat\u00f3 en aquel d\u00eda ochenta y cinco varones que vest\u00edan efod de lino\u201d <\/em>(22:18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre habr\u00e1 un Doeg edomita que har\u00e1 el trabajo sucio para los no ungidos. Un carnal que obedecer\u00e1 a los carnales. Aunque hab\u00eda estado en el tabern\u00e1culo en Nob con los sacerdotes, nunca hab\u00eda estado con Dios. Era un religioso sin temor de Dios en su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cY a Nob, ciudad de los sacerdotes, hiri\u00f3 a filo de espada; as\u00ed a hombres como a mujeres, ni\u00f1os hasta los de pecho, bueyes, asnos y ovejas, todo lo hiri\u00f3 a filo de espada\u201d <\/em>(22:19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doeg edomita fue un asesino de la santidad y del culto a Dios. Mat\u00f3 todo lo que hab\u00eda sido consagrado para Dios. Los carnales son enemigos de la santidad, aborrecen la adoraci\u00f3n, detectan la consagraci\u00f3n.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>El aviso<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY Abiatar dio aviso a David de c\u00f3mo Sa\u00fal hab\u00eda dado muerte a los sacerdotes de Jehov\u00e1\u201d <\/em>(22:21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doeg no tuvo ninguna misericordia para con los sacerdotes y familiares en Nob. Leemos: \u201cPero uno de los hijos de Ahimelec hijo de Ahitob, que se llamaba Abiatar, escap\u00f3, y huy\u00f3 tras David\u201d (22:20). Al diablo se le escap\u00f3 uno que se fue a refugiar con el ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 23:6\u201312, Abiatar se presenta como un sacerdote que al huir de Sa\u00fal, llev\u00f3 el efod y con este David consultaba a Dios. Al ungido nunca le faltar\u00e1n los profetas y los sacerdotes. Dios protege a Abiatar, ya que este ser\u00e1 un instrumento para que la voluntad divina se revelara al ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Doeg edomita dio muerte a los santos de Dios, Dios hacia a Sa\u00fal responsable de esto. Los no ungidos un d\u00eda tendr\u00e1n que responder a Dios por muchas cosas que hacen mal por intermedio de otros. Dios los llamar\u00e1 a cuentas por todas esas muertes espirituales de ministerios que estaban a su servicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Sa\u00fales aborrecen todos los que se asocien con la unci\u00f3n y que se identifiquen con el ungido. Ser amigo del ungido, es constituirse en enemigo de Sa\u00fal. Darle pan sagrado al ungido es caer bajo la sentencia del no ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero siempre Dios tendr\u00e1 un Abiatar, que escapar\u00e1 de la muerte, y llegar\u00e1 al ungido para avisarle de lo que ha hecho Sa\u00fal. El ungido necesita de un Abiatar, que se preocupe por \u00e9l, que lo cuide, que lo prevenga contra el peligro espiritual. Y que huya para estar a su lado.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>El consuelo<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cQu\u00e9date conmigo, no temas; quien buscare mi vida, buscar\u00e1 tambi\u00e9n la tuya; pues conmigo estar\u00e1s a salvo\u201d <\/em>(22:23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de su crisis, en la tormenta de su prueba, en el fuego de la oposici\u00f3n, en el laberinto sin salida, hay para el ungido una persona que necesita de consolaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos necesitan tener un ministerio de consolaci\u00f3n. Que en el momento precario y dif\u00edcil puedan acercarse a otros con un mensaje de consolaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque David era un ungido herido emocionalmente y con mucho dolor en el alma, no obstante supera su telara\u00f1a de conflictos emocionales y de tristezas internas, para dar los primeros auxilios espirituales al sacerdote de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestra necesidad nosotros podemos ser los instrumentos que el Se\u00f1or Jesucristo utilic\u00e9 por medio del Esp\u00edritu Santo, para socorrer a otros. Abiatar escap\u00f3 de la muerte para ser protegido por David.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios nos va a permitir atravesar por muchas situaciones, experimentar muchas pruebas, ser golpeados muchas veces, estar a punto de morir. De esa manera aprenderemos a ser sensibles ante las tragedias ajenas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mala experiencia de Abiatar lo hace recurrir al ungido. Gente adolorida, triste, afligida, que lo han perdido todo, son los que recurren al Se\u00f1or Jesucristo en busca de refugio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le invito a analizar lo expresado por David. Sus palabras son las apropiadas para el ungido. Est\u00e1n cargadas de sinceridad, de confianza y de apoyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, <em>\u201cqu\u00e9date conmigo, no temas\u201d. <\/em>David le ofrece su compa\u00f1\u00eda al sacerdote al decirle: <em>\u201cqu\u00e9date conmigo\u201d. <\/em>Los ministros muchas veces se sienten solos, faltos de compa\u00f1\u00eda. Necesitan que los que tengan el esp\u00edritu y el coraz\u00f3n de David se les acerquen y compartan con ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David le dijo a Abiatar: <em>\u201cno temas\u201d. <\/em>Los ungidos y los visionarios son atacados por el temor. Si un mensaje necesitan los que son usados por el Esp\u00edritu Santo, es que no se dejen amarrar por el temor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El temor es el hacha que le quiere cortar los brazos a la unci\u00f3n y a la visi\u00f3n. Hay hombres y mujeres que son ungidos y visionarios impotentes, porque dejaron que esa enfermedad llamada temor los contagiara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El temor nos hace tartamudear en el lenguaje de la fe. El temor nos encierra en un cuarto peque\u00f1o y oscuro. El temor no permite que el gigante dormido dentro de nosotros se despierte. El temor nos tiene siempre como cola y no como cabeza (Dt. 28:13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, <em>\u201cquien buscare mi vida, buscar\u00e1 tambi\u00e9n la tuya\u201d. <\/em>\u00a1Tremendo consuelo! David est\u00e1 dispuesto a morir por el sacerdote. Estas palabras dan evidencia de su fidelidad. Voluntariamente se comprometi\u00f3 con el sacerdote. En los momentos dif\u00edciles los ungidos conocer\u00e1n qui\u00e9nes est\u00e1n con su visi\u00f3n. Con los ungidos o flotamos o nos ahogamos!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vida por vida, esto es una entrega total. Abiatar hab\u00eda renunciado a todo por el ungido. Por causa de Jesucristo debemos renunciar a todo. Nuestra vida se la tenemos que dedicar a \u00c9l. Para Cristo vivimos y para Cristo morimos (Ro. 14:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercero, <em>\u201cpues conmigo estar\u00e1s a salvo\u201d. <\/em>David era un hombre de fe que hablaba fe. A Abiatar le inyect\u00f3 fe. Los que tienen fe siempre se las pasan transmitiendo la misma a los dem\u00e1s. \u00a1Piensan con fe! \u00a1Hablan con fe! \u00a1Act\u00faan con fe! \u00a1Se mueven con fe! \u00a1Miran con fe! \u00a1Estar cerca de ellos o escucharlos a ellos, es uno llenarse de fe! \u00a1Nuestra fe debe contagiar a los dem\u00e1s!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que uno siembra, eso cosecha (2 Co. 9:6). El que siembra amor, cosecha amor. El que siembra paz, cosecha paz. El que siembra comprensi\u00f3n, cosecha comprensi\u00f3n. El que siembra perd\u00f3n, cosecha perd\u00f3n. El que siembra ayuda, cosecha ayuda. El que siembra atenci\u00f3n, cosecha atenci\u00f3n. El que siembra respeto, cosecha respeto. El que siembra para la obra de Dios, cosecha prosperidad. El que siembra fe, cosecha fe. Cualquier semilla que sembremos, buena o mala, la cosecharemos. Sembrar una buena semilla ser\u00e1 tener una buena cosecha. Sembrar una mala semilla ser\u00e1 tener una mala cosecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos creyentes no cosechan bien porque no saben donde sembrar. Tampoco saben c\u00f3mo sembrar. Ni les interesa saber cuanto sembrar. Si nuestra siembra es abundante, nuestra cosecha ser\u00e1 grande.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siembre una sonrisa y cosechar\u00e1 una sonrisa. Siembre afecto y cosechar\u00e1 afecto. Siembre amistad y cosechar\u00e1 amistad. Siembre una buena mirada y cosechar\u00e1 una buena mirada. La ley espiritual de la siembra y de la cosecha nunca falla. Toda buena semilla que sembremos Dios le dar\u00e1 el crecimiento (1 Co. 3:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El ministro necesita de un David que lo asesore, que le avise del peligro y que le avise cuando algo no este marchando bien. (2) El ministro necesita de un David que se le acerque, lo consuele y que le inyecte fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (129). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cQu\u00e9date conmigo, no temas; quien buscare mi vida, buscar\u00e1 tambi\u00e9n la tuya; pues conmigo estar\u00e1s a salvo\u201d (1 S. 22:23). Introducci\u00f3n La noticia pronto le lleg\u00f3 al no ungido de que David estaba en el bosque de Haret (22:5). Leemos: \u201cOy\u00f3 Sa\u00fal que se sab\u00eda de David y de los que estaban con \u00e9l. 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