{"id":11957,"date":"2016-03-21T16:16:04","date_gmt":"2016-03-21T21:16:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=11957"},"modified":"2016-03-21T16:16:04","modified_gmt":"2016-03-21T21:16:04","slug":"el-perdon-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-perdon-del-ungido\/","title":{"rendered":"EL PERD\u00d3N DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHe aqu\u00ed han visto hoy tus ojos c\u00f3mo Jehov\u00e1 te ha puesto hoy en mis manos en la cueva; y me dijeron que te matase, pero te perdon\u00e9, porque dije: No extender\u00e9 mi mano contra mi se\u00f1or, porque es el ungido de Jehov\u00e1. Y mira, padre m\u00edo, mira la orilla de tu manto en mi mano; porque yo cort\u00e9 la orilla de tu manto, y no te mat\u00e9. Conoce, pues, y ve que no hay mal ni traici\u00f3n en mi mano, ni he pecado contra ti; sin embargo, t\u00fa andas a caza de mi vida para quit\u00e1rmela. Juzgue Jehov\u00e1 entre t\u00fa y yo, y v\u00e9ngueme de ti Jehov\u00e1; pero mi mano no ser\u00e1 contra ti\u201d (1 S. 24:10\u201312).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las fortalezas de En-gadi (24:1), el ungido se fue a refugiar. Sa\u00fal supo que David estaba all\u00ed, y al terminar con los filisteos volvi\u00f3 a la persecuci\u00f3n del ungido (24:2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con tres mil soldados lo busc\u00f3 por entre las pe\u00f1as (24:2). Y luego se meti\u00f3 en una cueva <em>\u201cpara hacer sus necesidades\u201d <\/em>(24:3, Versi\u00f3n Popular). La iron\u00eda de esto es que David y sus hombres estaban refugiados en esa misma cueva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la visita inesperada de Sa\u00fal, los hombres de David le dijeron: <em>\u201cHoy se cumple la promesa que te hizo el Se\u00f1or de que pondr\u00eda en tus manos a tu enemigo. Haz con \u00e9l lo que mejor te parezca\u201d (<\/em>24:4, <em>Versi\u00f3n Popular).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese d\u00eda, Dios le cumpli\u00f3 una profec\u00eda al ungido. All\u00ed ten\u00eda a Sa\u00fal desprevenido, susceptible, f\u00e1cil de ser atacado\u2026 A pesar de que sus hombres le sugieren que aproveche bien esa oportunidad contra su enemigo, el ungido solo le cort\u00f3 un pedazo de su manto (24:4). Aun haciendo esto, le mortific\u00f3 la conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notemos c\u00f3mo el ungido habl\u00f3 a sus hombres: <em>\u201c\u00a1El Se\u00f1or me libre de alzar mi mano contra mi se\u00f1or el rey!\u201d <\/em>(24:6, Versi\u00f3n Popular). Sa\u00fal sali\u00f3 de la cueva (24:7), ignorando el grave peligro que corri\u00f3 de morir a manos del ungido. Luego el ungido le testific\u00f3 al no ungido de lo que no le hizo al mostrarle el pedazo del manto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David pod\u00eda discrepar con Sa\u00fal, pero le respeto su investidura como rey. Solo Dios que le permiti\u00f3 ser rey, pod\u00eda quitarlo como rey. Los t\u00e9rminos \u201crey\u201d y \u201cungido\u201d son intercambiables. Hablan de una investidura para una posici\u00f3n. Respetar la posici\u00f3n es respetar la investidura.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La ocasi\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026 entr\u00f3 Sa\u00fal en ella para cubrir sus pies; y David y sus hombres estaban sentados en los rincones de la cueva\u201d <\/em>(24:3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n <em>\u201cpara cubrir sus pies\u201d (Reina-Valera), <\/em>se lee en la <em>Versi\u00f3n Popular \u201cpara hacer sus necesidades\u201d. <\/em>Sa\u00fal entr\u00f3 a la cueva para defecar. Su posici\u00f3n lo hacia susceptible ante cualquier enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El no ungido tendr\u00e1 su momento de descuido ante el ungido. Cometer\u00e1 errores que lo pondr\u00e1n en una situaci\u00f3n peligrosa. Para el ungido esa era la cueva de la vida, para el no ungido era la cueva de la muerte. Lo que es vida para uno, puede ser muerte para el otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Sa\u00fal le llegar\u00e1 esa \u201cocasi\u00f3n\u201d cuando tendr\u00e1 que entrar a la cueva de David. El ungido en su cueva pod\u00eda hacer con \u00e9l como le placiera. En los <em>\u201crincones de la cueva\u201d, <\/em>David con sus hombres estaban sentados. Tenemos que aprender a sentarnos y a esperar en Dios. El Sa\u00fal que nos persigue un d\u00eda tendr\u00e1 la necesidad de entrar a nuestra cueva y all\u00ed se quitar\u00e1 su manto. El manto era s\u00edmbolo de su posici\u00f3n, representaba su autoridad e investidura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Busquemos <em>\u201cun rinc\u00f3n\u201d <\/em>para <strong>orar<\/strong>. La oraci\u00f3n todav\u00eda es el arma principal en la guerra espiritual. Iglesias guerreando con los m\u00edsiles de la oraci\u00f3n producen bajas al ej\u00e9rcito enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la oraci\u00f3n se han ganado guerras mundiales. Se han derrumbado imperios. Se han convertido enemigos del evangelio. Se han tomado fortalezas espirituales. Se han soltado nudos de opresi\u00f3n. Se han abierto puertas para el evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Busquemos <em>\u201cun rinc\u00f3n\u201d <\/em>para <strong>adorar<\/strong>. La adoraci\u00f3n es el pasadizo secreto a la presencia de Dios. Adorar es invitar a Dios a acercarse a nosotros. \u00a1Es nuestro esp\u00edritu que se abraza con su Esp\u00edritu! Adorar es el cl\u00edmax de toda intimidad del coraz\u00f3n humano con el coraz\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Busquemos <em>\u201cun rinc\u00f3n\u201d <\/em>para <strong>alabar<\/strong>. Nuestras reuniones deben ser verdaderas celebraciones. El gozo y la alegr\u00eda deben se\u00f1alar las mismas. Si el mundo no cree por el evangelio que predicamos, debe convencerse por el gozo que expresamos. Cada reuni\u00f3n debe ser una \u201cfiesta\u201d espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres de David entendieron que el descuido de Sa\u00fal era un cumplimiento prof\u00e9tico (24:4). Por eso declararon: <em>\u201cHaz con \u00e9l lo que mejor te pareciera\u201d (Versi\u00f3n Popular).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus hombres interpretaron aquello como prof\u00e9tico y a su manera. El ungido se cuida mucho de c\u00f3mo otros interpretan las situaciones para darle un tono prof\u00e9tico. Aunque esto era halagador, el ungido no se dej\u00f3 manipular por la opini\u00f3n de otros. La presi\u00f3n puede hacer que los ungidos act\u00faen en la carne y no seg\u00fan los dictados de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el ungido muchos quieren jugar al \u201ccolegio de los profetas\u201d. Ser sus agentes prof\u00e9ticos. \u00a1Mucho cuidado ungido! \u00a1No adelantes el prop\u00f3sito de Dios por una profec\u00eda mal infundada! \u00a1\u00d3yelo todo y ret\u00e9n lo bueno!<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La orden<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026 y no les permiti\u00f3 que se levantasen contra Sa\u00fal\u2026\u201d <\/em>(24:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante lo que parec\u00eda una profec\u00eda de cumplimiento inmediato, pero que era un razonamiento carnal, el ungido responde con prudencia y altura ministerial. Escuchemos lo que dijo: <em>\u201c\u00a1El Se\u00f1or me libre de alzar mi mano contra mi se\u00f1or el rey!\u201d (<\/em><em>24:6<\/em><em>, Versi\u00f3n Popular).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido siempre respeta la autoridad delegada, aunque esta le haya fallado a Dios. Pero mientras tenga la posici\u00f3n para la cual fue investido o ungido, se tiene que respetar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La se\u00f1al de un verdadero ungido es que respeta la autoridad y no se rebela contra la misma. David hu\u00eda y no confrontaba la autoridad, aunque ten\u00eda recursos y razones para hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al darle respeto a la autoridad delegada, ense\u00f1aba a sus seguidores el principio de respetar a los que est\u00e1n en autoridad espiritual. Quien se somete a la autoridad delegada y llega a estar en autoridad, los que est\u00e9n bajo su autoridad le dar\u00e1n el mismo respeto que este le daba a su autoridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Watchman Nee ha dicho al particular: \u201cDelante de Dios somos gente que se interesa por los hechos y no por la pol\u00edtica; por lo tanto, no ponemos \u00e9nfasis en el procedimiento. Aunque al cortar la orilla de un manto y llevarnos una lanza y una vasija de agua har\u00edan que se nos prestara m\u00e1s atenci\u00f3n, se nos turbar\u00eda, sin embargo, el coraz\u00f3n. David pod\u00eda someterse a la autoridad. Jam\u00e1s invalid\u00f3 la autoridad de Sa\u00fal; simplemente esperaba en Dios para conseguir su autoridad. No trato de ayudar a Dios para que lo hiciera; en cambio, voluntariamente esperaba en Dios. Todo el que ha de ser autoridad delegada de Dios debe aprender a no tratar de conseguir la autoridad por s\u00ed mismo\u201d <em>(Autoridad espiritual. <\/em>Editorial Vida, 1997, pp. 170\u2013171).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David le cort\u00f3 un pedazo del manto de Sa\u00fal, que este hab\u00eda puesto en alg\u00fan lugar mientras hacia su defecaci\u00f3n. Con esta acci\u00f3n le dejar\u00eda una se\u00f1al de la oportunidad que tuvo en sus manos, pero por respeto a su investidura no la tom\u00f3 (Jue. 3:24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A sus enemigos, los ungidos no los matan cuando tiene la oportunidad, solo les cortan un pedazo del manto. Siempre hay que cortarles algo para que ellos reconozcan qui\u00e9nes somos. El ungido manifiesta su autoridad correctamente y no utiliza su autoridad equivocadamente e ignorantemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun as\u00ed, lo que hizo el ungido fue algo que le molesto. En su esp\u00edritu se sinti\u00f3 mal por su acci\u00f3n. El ungido en las peque\u00f1as acciones que no est\u00e1n de acuerdo con los dictados espirituales de su coraz\u00f3n, se siente mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David refren\u00f3 a sus hombres de hacerle mal a Sa\u00fal (24:7). No le hizo da\u00f1o \u00e9l, pero tampoco le permiti\u00f3 a sus hombres que se lo hicieran. A sus colaboradores les trasfiri\u00f3 su esp\u00edritu perdonador. \u00a1Que tremenda lecci\u00f3n espiritual! \u00a1No pag\u00f3 mal con mal! El ungido no mat\u00f3 a Sa\u00fal, pero tampoco permiti\u00f3 que otros lo mataran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. El perd\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026pero te perdon\u00e9\u2026\u201d <\/em>(24:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los vers\u00edculos 9 al 15 registran el tremendo discurso del ungido dirigido al no ungido. En el mismo le declar\u00f3 el respeto por su posici\u00f3n y por su persona. Tambi\u00e9n le dio testimonio de su integridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero de todo lo dicho impactan estas palabras <em>\u201c\u2026pero te perdon\u00e9\u2026\u201d. <\/em>Los ungidos por encima de todo y de todos tiene un coraz\u00f3n grande que sabe perdonar. La primera se\u00f1al del ungido es su respeto por la autoridad delegada. Su segunda se\u00f1al es que practica el perd\u00f3n. \u00a1No mata y perdona! Algunos no matan a Sa\u00fal, pero jam\u00e1s lo perdonan. El que no perdona es tan homicida como el que mata delante de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido no est\u00e1 haciendo un simulacro de espiritualidad enchapada al decir estas palabras. \u00c9l habl\u00f3 con su coraz\u00f3n en la mano. El perdonar no es un florido discurso, es una pr\u00e1ctica demostrada. No se perdona de labios, se perdona con el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que verdaderamente perdona, no sigue recordando la ofensa cometida ni al ofensor. Cuando alguien vive recordando lo que le hicieron, es porque todav\u00eda no ha perdonado totalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos creyentes viven atormentados por su pasado; porque alguien lo abandon\u00f3; alguien lo abus\u00f3 o la ultraj\u00f3\u2026 Mientras no perdonen en sus corazones, su pasado ser\u00e1 su peor carcelero. \u00a1Destierre de su coraz\u00f3n esos recuerdos amargos del pasado! \u00a1Despierte de esa horrible pesadilla! \u00a1Perdone y sonr\u00eda a la vida!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La falta de perd\u00f3n tiene a muchos arrastrando una pesada carga de rencor, de ira y de venganza. Los tiene comi\u00e9ndose por dentro. Les ha quitado el sue\u00f1o. Les ha producido \u00falceras. Les da dolores de cabeza. Los tiene desquit\u00e1ndose con otros. \u00a1Aprenda a perdonar y d\u00e9le la bienvenida a un esp\u00edritu afable!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La falta de perd\u00f3n, sigue a la falta de comunicaci\u00f3n, como las dos causas principales en la mayor\u00eda de los divorcios. Los consejeros matrimoniales saben que estas son dos \u00e1reas delicadas en reestablecer las relaciones y la salud matrimonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos problemas de interrelaciones humanas se resolver\u00edan si una de las dos partes cediera a perdonar a la otra. Esos conflictos humanos sin resolverse traen las guerras, y los cr\u00edmenes premeditados por venganza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Congregaciones se dividen por la falta de perd\u00f3n de pastor a l\u00edderes, de l\u00edderes a pastor, de pastor a feligreses, de feligreses a pastor, de miembros a miembros, de l\u00edderes a l\u00edderes\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido pudo confesar: <em>\u201cpero te perdon\u00e9\u201d. <\/em>\u00bfPodemos nosotros tambi\u00e9n decir as as\u00ed a los que han sido unos Sa\u00fales con nosotros? \u00bfSabr\u00e1n los Sa\u00fales que los hemos perdonado?<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La reacci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026yo entiendo que t\u00fa has de reinar\u2026\u201d <\/em>(24:20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al discurso de David, Sa\u00fal le respondi\u00f3 con otro discurso saturado de emociones. Pero todo este melodrama en Sa\u00fal nos demuestra que m\u00e1s que espiritual, era un emocionalista. Su reacci\u00f3n es emocional y no una conversi\u00f3n racional. Habla con las emociones y no con el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cY alz\u00f3 Sa\u00fal su voz y llor\u00f3\u201d <\/em>(24:16). Su discurso era muy emotivo y no volitivo. Sent\u00eda y no cambiaba. Le habl\u00f3 muy halagadamente al ungido, poro eso no significaba que hab\u00eda cambiando en su coraz\u00f3n. Sa\u00fal era un demagogo, sab\u00eda jugar con las palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos que cuidarnos de esos Sa\u00fales que hablan bien y hablan mucho, sin embargo har\u00e1n mal a los Davides cuando se les pase la emoci\u00f3n. Sa\u00fal hizo una confesi\u00f3n de labios para afuera: \u201cYo entiendo que t\u00fa has de reinar\u201d (24:20). Lo sab\u00eda, pero luchar\u00eda para no dejarlo reinar. \u00a1Qu\u00e9 tremenda iron\u00eda! Sa\u00fal era un rebelde a la visi\u00f3n celestial. Pablo dijo: <em>\u201c\u2026no fui rebelde a la visi\u00f3n celestial\u201d <\/em>(Hch. 26:19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos saben lo que Dios har\u00e1 con los ungidos, peor luchan contra eso. Se rebelan contra la voluntad de Dios. Aunque sepan qui\u00e9n ser\u00e1 el ungido, luchar\u00e1n para que este no llegue a realizar su ministerio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal tambi\u00e9n declara: <em>\u201cbajo tu direcci\u00f3n el reino de Israel har\u00e1 de prosperar\u201d (<\/em>24:20, <em>Versi\u00f3n Popular). <\/em>Le profetiza la verdad, sab\u00eda que ser\u00eda de bendici\u00f3n, pero aun as\u00ed luchar\u00eda para que no fuera una realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno se rebela contra la visi\u00f3n del ungido, cuando se interesa m\u00e1s por la posici\u00f3n, que por la manifestaci\u00f3n de la misma. La visi\u00f3n es el coraz\u00f3n de Dios manifestado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 24:21 leemos: <em>\u201cJ\u00farame, pues, por el Se\u00f1or, que no acabar\u00e1s con mis descendientes ni borrar\u00e1s mi nombre de mi familia\u201d. <\/em>Lo que Sa\u00fal le pidi\u00f3 a David, si este se lo hubiera pedido a \u00e9l, le hubiera dicho que no. Un d\u00eda David ser\u00eda el ungido con autoridad delegada. Sa\u00fal quer\u00eda que esa autoridad y poder salpicara misericordia hacia su familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al no ungido le preocupaba el ser olvidado. Estos ser\u00e1n solamente recordados a causa de los ungidos. David le jur\u00f3 a Sa\u00fal que ser\u00eda as\u00ed (24:22). La historia posterior atestiguar\u00eda que el ungido era una persona de palabra. \u00c9l tendr\u00eda misericordia de la casa de Sa\u00fal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato termina as\u00ed: <em>\u201cy despu\u00e9s Sa\u00fal regres\u00f3 a su palacio, en tanto que David y los suyos se fueron a la fortaleza\u201d <\/em>(24:22, <em>Versi\u00f3n Popular). <\/em>Esa \u201cfortaleza\u201d debe referirse a Masada, cerca de En-gadi, al oeste del Mar Muerto; donde posteriormente Herodes el Grande construy\u00f3 una tremenda fortaleza y despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 70, jud\u00edos zelotes resistieron a los romanos por tres a\u00f1os y terminaron sacrific\u00e1ndose as\u00ed mismo sobre novecientas personas. El ungido a la <em>\u201cfortaleza\u201d <\/em>y el no ungido al <em>\u201cpalacio\u201d. <\/em>Pero un d\u00eda el ungido habitar\u00eda en el palacio. Por ahora, solo tendr\u00eda que esperar el momento de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El ungido en los rincones de la cueva, buscar\u00e1 estar cerca de Dios. (2) El ungido no le hace da\u00f1o a su enemigo, ni deja que sus escuderos tampoco lo hagan. (3) El ungido posee un coraz\u00f3n que perdona. (4) El ungido se cuidar\u00e1 de las muchas palabras bonitas y emotivas que expresa el no ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (145). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHe aqu\u00ed han visto hoy tus ojos c\u00f3mo Jehov\u00e1 te ha puesto hoy en mis manos en la cueva; y me dijeron que te matase, pero te perdon\u00e9, porque dije: No extender\u00e9 mi mano contra mi se\u00f1or, porque es el ungido de Jehov\u00e1. 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