{"id":11959,"date":"2016-03-21T16:16:59","date_gmt":"2016-03-21T21:16:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=11959"},"modified":"2016-03-21T16:16:59","modified_gmt":"2016-03-21T21:16:59","slug":"la-coincidencia-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-coincidencia-del-ungido\/","title":{"rendered":"LA COINCIDENCIA DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cGu\u00e1rdeme Jehov\u00e1 de extender mi mano contra el ungido de Jehov\u00e1. Pero toma ahora la lanza que est\u00e1 a su cabecera, y la vasija de agua, y v\u00e1monos\u201d (1 S. 26:11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 tremenda coincidencia! La historia relatada en 1 Samuel 26 enmarca parecidos a lo relatado en 1 Samuel 24. En ambos episodios el ungido pudo haber dado muerte al no ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las coincidencias son notables: (1) Sa\u00fal llev\u00f3 consigo tres mil hombres (24:2; cp. 26:2). (2) Sa\u00fal estaba desprevenido (24:3; cp. 26:5). (3) A David le sugieren que de muerte a Sa\u00fal (24:4; cp. 26:8). (4) David respet\u00f3 a Sa\u00fal como el ungido de Jehov\u00e1 (24:6; cp. 26:9). (5) David dej\u00f3 se\u00f1al a Sa\u00fal de que lo pod\u00eda matar (24:4, 11; cp. 26:8, 12). (6) David le dirigi\u00f3 un peque\u00f1o discurso (24:9\u201315; cp. 26:18\u201320). (7) Sa\u00fal aparenta estar arrepentido (24:16\u201321; cp. 26:21\u201325).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las acciones y el mensaje repetidos del ungido al no ungido, tendr\u00e1n muchas veces reacciones emocionales del segundo, pero no un coraz\u00f3n genuinamente arrepentido. Sa\u00fal es un actor repitiendo las mismas escenas.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La oportunidad<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026Sa\u00fal estaba tendido durmiendo\u2026\u201d <\/em>(26:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los de Zif ya hab\u00edan tratado de entregar a David en el desierto (23:14\u201315, 19); y ahora aparecen de nuevo ante Sa\u00fal en Gabaa para inf\u00f3rmale que el ungido estaba escondido <em>\u201cen el collado del Haquila al oriente del desierto\u201d <\/em>(26:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De alguna manera el ungido tuvo la revelaci\u00f3n de que Sa\u00fal lo persegu\u00eda (26:3) Por medio de dos esp\u00edas descubri\u00f3 donde estaba Sa\u00fal (26:4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llegar a donde estaba Sa\u00fal, lo encontr\u00f3 durmiendo junto Abner su general, ambos descuidados (26:5). Tarde o temprano el no ungido y su persona clave se dormir\u00e1n y ser\u00e1n vistas por el ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos esp\u00edas enviados por David fueron sus valientes Ahimelec Heteo y su sobrino Abisai. A la invitaci\u00f3n de que uno de los dos descendiera con \u00e9l, Abisai se ofreci\u00f3 como voluntario (26:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abisai le declar\u00f3: <em>\u201cYo descender\u00e9 contigo\u201d <\/em>(26:6). El ungido siempre encontrar\u00e1 a un Abisai que ser\u00e1 su escudero en misiones dif\u00edciles y de gran riesgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando David y Abisai llegaron al campamento, Sa\u00fal estaba tendido en tierra y Abner y el ej\u00e9rcito dorm\u00edan a distancia. A la cabecera Sa\u00fal ten\u00eda su lanza clavada (26:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al no ungido le llegar\u00e1 el momento cuando se dormir\u00e1 y se desarmar\u00e1. Tendr\u00e1 su momento susceptible ante el ungido. El perseguidor puede llegar a ser exterminado f\u00e1cilmente. Pero el ungido es una persona de integridad que no toma ventajas contra alguien desaventajado.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La tentaci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tu mano\u2026\u201d <\/em>(26:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya antes el ungido hab\u00eda escuchado un mensaje parecido que ten\u00eda el mismo tono, que buscaba el mismo resultado (24:4). El ungido tiene que cuidarse de esos mensajes que parecen tener el acento de Dios, pero est\u00e1n plagados de los borrones de la carne.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos son personas tranquilas de esp\u00edritu. Saben actuar con calma ante las presiones psicol\u00f3gicas de los que est\u00e1n cerca de ellos y dan la apariencia de que se preocupan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego Abisai le agrega a lo dicho: <em>\u201cahora, pues, d\u00e9jame que le hiera con la lanza, y lo enclavar\u00e9 en la tierra de un golpe, y no le dar\u00e9 un segundo golpe\u201d. <\/em>Sobre este sobrino de David, que lleg\u00f3 a ser uno de sus generales y estuvo en la lista de los treinta valientes leemos: <em>\u201cY Abisai hermano de Joab, hijo de Sarvia, fue el principal de los treinta. Este alz\u00f3 su lanza contra trescientos, a quienes mat\u00f3, y gan\u00f3 renombre con los tres.\u201d <\/em>(2 S. 23:18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abisai era un l\u00edder excepcional, valiente y destacado, que por su jefe har\u00eda cualquier cosa. Si el ungido le permit\u00eda actuar, con esto buscar\u00eda adelantar el prop\u00f3sito de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La defensa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026No le mates: porque \u00bfqui\u00e9n extender\u00e1 su mano contra el ungido de Jehov\u00e1, y ser\u00e1 inocente?\u201d <\/em>(26:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido le dio una orden: <em>\u201cno le mates\u201d. <\/em>En esas palabras demostr\u00f3 su autoridad. Los ungidos tienen que aprender a decir que no. El decir que \u201cno\u201d ayuda al ungido a honrar su posici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido le dio una raz\u00f3n: <em>\u201c\u00bfqui\u00e9n extender\u00e1 su mano contra el ungido de Jehov\u00e1, y ser\u00e1 inocente?\u201d <\/em>Una vez m\u00e1s respet\u00f3 la unci\u00f3n que tuvo Sa\u00fal y la posici\u00f3n que continuaba teniendo. Solo Dios pod\u00eda juzgar al que hab\u00eda sido su ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido es <em>misericordioso. <\/em>Ten\u00eda toda la raz\u00f3n para matar a Sa\u00fal, este lo hab\u00eda difamado, hab\u00eda hablado mal de \u00e9l, pero a pesar de todo no desea su mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido es <em>justo. <\/em>Aplicar la justicia motivado por la venganza es ser injusto. David no quiso convertirse en juez de Sa\u00fal. Por el contrario, se constituy\u00f3 en su defensa. Matar a Sa\u00fal en esa oportunidad y de esa manera era algo injusto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido es <em>espiritual. <\/em>No entender\u00eda porque Sa\u00fal lo persegu\u00eda y buscaba matarlo, pero en su coraz\u00f3n sabe que ese hombre con una telara\u00f1a de defectos, de manifestaciones carnales, de ataduras espirituales, fue ungido para ocupar la posici\u00f3n que ten\u00eda. El \u00fanico que lo pod\u00eda despedir de ese trabajo fue el que lo contrat\u00f3. Sa\u00fal todav\u00eda estaba bajo contrato con Dios.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La prueba<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSe llev\u00f3, pues David la lanza y la vasija\u2026\u201d <\/em>(26:12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abisai fue instruido por David para tomar la lanza y la vasija que pertenec\u00eda a Sa\u00fal y luego lo invit\u00f3 a retirarse. Leemos: <em>\u201c\u2026 y se fueron; y no hubo nadie que viese, ni entendiese, ni velase, pues todos dorm\u00edan; porque un profundo sue\u00f1o enviado de Jehov\u00e1 hab\u00eda ca\u00eddo sobre ellos\u201d <\/em>(26:12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal y sus hombres estaban bajo la anestesia de Dios. Dios les dio <em>\u201cun profundo sue\u00f1o\u201d. <\/em>Eso demuestra que el director de todo este drama lo era Dios. \u00c9l es el que cambia el escenario. \u00c9l da sue\u00f1os a algunos como a Jacob (Gn. 28:10\u201317); Jos\u00e9 el patriarca (Gn. 37:5, 9); Fara\u00f3n (Gn. 41:1; cp. 41:25\u201332); Nabucodonosor (Dn 2:1, 27\u201336); Jos\u00e9 el carpintero (Mt. 1:20\u201321). Le quita el sue\u00f1o a otros como Nabucodonosor (Dn. 2:1) y la esposa de Poncio Pilato (Mt. 27:19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este episodio de David y Sa\u00fal en el cap\u00edtulo 26 tiene ciertos parecido con el cap\u00edtulo 24: (1) En ambos Sa\u00fal reconoce su voz y lo llama \u201chijo m\u00edo David\u201d (26:17; cp. 24:16). (2) En ambos David fue tentado por alguien para dar muerte a Sa\u00fal (26:8; cp. 24:4). (3) En ambos David tom\u00f3 algo de Sa\u00fal como prueba de sus encuentros con \u00e9l (26:12; cp. 24:4). (4) En ambos David defendi\u00f3 a Sa\u00fal porque era \u201cel ungido de Jehov\u00e1\u201d (26:9; cp. 24:6). (5) En ambos David defendi\u00f3 su inocencia de mal hacia Sa\u00fal (26:18; cp. 24:11). (6) En ambos David se compar\u00f3 a una pulga (26:20; cp. 24:14). (7) En ambos David es visto por Sa\u00fal con un futuro brillante (26:25; cp. 24:20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abner era el principal general de Sa\u00fal pero en este episodio David lo hace lucir mal ante Sa\u00fal (26:14\u201316). Abner era responsable por la seguridad personal de Sa\u00fal. Ten\u00eda que cuidarlo a capa y espada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo 26:21 leemos del aparente arrepentimiento de Sa\u00fal: <em>\u201cEntonces dijo Sa\u00fal: He pecado, vu\u00e9lvete, hijo m\u00edo David, que ning\u00fan mal te har\u00e9 m\u00e1s, porque mi vida ha sido estimada preciosa hoy a tus ojos. He aqu\u00ed yo he hecho neciamente, y he errado en gran manera\u201d. <\/em>Sa\u00fal era un artista juzgando al arrepentido. Ya antes hizo un simulacro: <em>\u201cY alzo Sa\u00fal su voz y llor\u00f3\u201d <\/em>(24:16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David conoc\u00eda la ley espiritual de siembre y cosecha (2 Co. 9:6; G\u00e1. 6:7). En 26:24 leemos: <em>\u201cY he aqu\u00ed, como tu vida ha sido estimada preciosa hoy a mis ojos, as\u00ed sea mi vida a los ojos de Jehov\u00e1, y me libre de toda aflicci\u00f3n\u201d. <\/em>Haciendo bien a otros, Dios nos har\u00e1 bien a nosotros.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La profec\u00eda<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026Bendito eres t\u00fa, hijo m\u00edo David, sin duda emprender\u00e1s t\u00fa cosas grandes, y prevalecer\u00e1s\u2026\u201d <\/em>(26:25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal sin desearlo, sin programarlo, sin premeditaci\u00f3n\u2026estaba profetiz\u00e1ndole al ungido:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, le declara: <em>\u201cbendito eres t\u00fa\u201d. <\/em>El no ungido testifica que el ungido es y est\u00e1 bendecido. El mundo tiene que admitir tarde o temprano que los ungidos tienen una posici\u00f3n de bendici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, le declara: <em>\u201csin duda emprender\u00e1s t\u00fa cosas grandes\u201d. <\/em>Dios le revel\u00f3 a Sa\u00fal la visi\u00f3n del ungido. Los ungidos hacen y har\u00e1n <em>\u201ccosas grandes\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercero, le declara: <em>\u201cy prevalecer\u00e1s\u201d. <\/em>Aqu\u00ed le habla de sus futuras victorias. Sa\u00fal ten\u00eda ante s\u00ed a un triunfador. Aunque estaba con esmero y paciencia sembrando para su futuro. Los ungidos se capacitan y preparan en la escuela del desierto para el momento que Dios los usara. Su futuro se determina por su esfuerzo en el presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cEntonces David se fue por su camino, y Sa\u00fal se volvi\u00f3 a su lugar\u201d <\/em>(26:25). En 24:22 se le\u00eda: <em>\u201cEntonces David jur\u00f3 a Sa\u00fal. Y se fue Sa\u00fal a su casa y David y sus hombres subieron al lugar fuerte\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido conoce <em>\u201csu camino\u201d <\/em>y nada ni nadie le apartar\u00e1 de ese camino. Caminar\u00e1 por donde Dios lo autorice. Por su parte Sa\u00fal a <em>\u201csu lugar\u201d <\/em>o a <em>\u201csu casa\u201d. <\/em>Sa\u00fal ten\u00eda <em>\u201ccasa\u201d, <\/em>el ungido ten\u00eda el <em>\u201cdesierto\u201d. <\/em>Es mejor el desierto con la presencia de Dios, que una casa con la ausencia de Dios. Para el ungido el desierto implicaba un retiro con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El ungido tendr\u00e1 la oportunidad de eliminar a Sa\u00fal, pero dejar\u00e1 todo en la manos de Dios. (2) El ungido se cuidar\u00e1 de aquellos asociados que le transmiten mensajes carnales. (3) El ungido ante la tentaci\u00f3n de la venganzas se mostrar\u00e1 misericordioso, justo y espiritual. (4) El ungido haciendo bien a sus enemigos sembrar\u00e1 bien ante Dios. (5) El ungido un d\u00eda tendr\u00e1 que escuchar del no ungido profec\u00eda de bendici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (156). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cGu\u00e1rdeme Jehov\u00e1 de extender mi mano contra el ungido de Jehov\u00e1. Pero toma ahora la lanza que est\u00e1 a su cabecera, y la vasija de agua, y v\u00e1monos\u201d (1 S. 26:11). Introducci\u00f3n \u00a1Qu\u00e9 tremenda coincidencia! 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