{"id":11999,"date":"2016-03-22T19:35:52","date_gmt":"2016-03-23T00:35:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=11999"},"modified":"2016-03-22T19:35:52","modified_gmt":"2016-03-23T00:35:52","slug":"el-maltrato-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-maltrato-del-ungido\/","title":{"rendered":"EL MALTRATO DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEntonces Han\u00fan tom\u00f3 los siervos de David, les rap\u00f3 la mitad de la barba, les cort\u00f3 los vestidos por la mitad hasta las nalgas, y los despidi\u00f3\u201d (2 S. 10:4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este capitulo 10 de 2 Samuel resalta las victorias alcanzadas por el ej\u00e9rcito del ungido. El rey de los amonitas hab\u00eda fallecido, y su hijo Han\u00fan lo sucedi\u00f3 en el trono (10:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David buscando las buenas relaciones con el nuevo rey; as\u00ed como las tuvo con su padre, le envi\u00f3 delegados para apoyarlo emocionalmente a causa de la muerte de Nahas su padre (10:2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pr\u00edncipes amonitas vieron esta visita a su territorio como un acto de espionaje, y convencieron a Han\u00fan, el cual <em>\u201cles rap\u00f3 la mitad de la barba, les cort\u00f3 los vestidos por la mitad hasta las nalgas, y los despidi\u00f3\u201d <\/em>(10:4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ser informado el ungido, los mand\u00f3 a buscar y se les pidi\u00f3 que se quedasen en Jeric\u00f3 hasta que les creciera la barba, para que se librasen de la verg\u00fcenza (10:5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los amonitas entonces al ver que su acci\u00f3n recibir\u00eda represalia de parte del ungido, contratan a los sirios como soldados mercenarios (10:6). Los dos sobrinos de David, Joab y Abisai, valientes de su ej\u00e9rcito, enfrentaron a los enemigos del ungido y los derrotaron (10:9\u201310). Luego en el Jord\u00e1n, el ungido con su gente, personalmente enfrentaron, a los enemigos (10:17).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La intenci\u00f3n del ungido<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY dijo David: Yo har\u00e9 misericordia con Han\u00fan hijo de Nahas, como su padre la hizo conmigo. Y envi\u00f3 David sus siervos para consolarlo por su padre\u2026\u201d <\/em>(10:2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nahas, padre de Han\u00fan, muri\u00f3, toc\u00e1ndole al \u00faltimo ser su sucesor como rey amonita. Al enterarse el ungido de su deceso, decidi\u00f3 expresar un sentimiento de misericordia con el nuevo rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido envi\u00f3 una delegaci\u00f3n de sus oficiales para consolar al rey Han\u00fan. Esto lo hacia en agradecimiento a la memoria del rey Nahas. La intenci\u00f3n de David era sincera, su motivaci\u00f3n era pura, no ten\u00eda ninguna agenda secreta, su acci\u00f3n era motivada por el agradecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos nunca olvidan a los que en el pasado los trataron bien. Y si no pueden mostrarles a estos su agradecimiento, lo har\u00e1n con algunos de su familiares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el trato de los ungidos la misericordia y la consolaci\u00f3n son virtudes gemelas. No dan a otros lo que se merecen por sus malos hechos, y cuando ven a alguien pasando por el sufrimiento son un pa\u00f1uelo de consolaci\u00f3n. El ungido envi\u00f3 a sus siervos como delegados de consolaci\u00f3n.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La sospecha al ungido<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cLos pr\u00edncipes de los hijos de Am\u00f3n dijeron a Han\u00fan su se\u00f1or: \u00bfTe parece que por honrar David a tu padre te ha enviado consoladores? \u00bfNo ha enviados David sus siervos a ti para reconocer e inspeccionar la ciudad, para destruirla?\u201d <\/em>(10:3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pr\u00edncipes amonitas sospecharon de la buena intenci\u00f3n del ungido. La falta de fe, acompa\u00f1ada del miedo, hacen que uno malinterprete las buenas acciones de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con mucha frecuencia los ungidos caer\u00e1n bajo el manto de la sospecha. Los de mentalidad carnal juzgar\u00e1n equivocadamente las motivaciones e intenciones de los ungidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los pr\u00edncipes amonitas se les ocurri\u00f3 creer que el ungido bajo pretexto de consolar al rey, envi\u00f3 a un grupo de analistas militares, para estudiar las defensas militares de su ciudad y luego a su tiempo invadirla y destruirla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellos manifestaron celo y prejuicio contra el ungido. Ten\u00edan miedo de que les fuera a quitar lo que ten\u00edan; adem\u00e1s de que lo estaban juzgando antes de tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. El maltrato al ungido<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEntonces Han\u00fan tom\u00f3 los siervos de David, les rap\u00f3 la mitad de la barba, les corto los vestidos por la mitad hasta las nalgas, y lo despidi\u00f3\u201d <\/em>(10:4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hagamos un poco de historia el rey Nahas hab\u00eda sido derrotado por el reci\u00e9n proclamado rey Sa\u00fal (1 S. 11:1\u201315). Este rey de Am\u00f3n, hoy Jordania, se levant\u00f3 contra Jabes de Galaad y los de ah\u00ed le declararon. \u201cHas alianza con nosotros, y te serviremos\u201d (11:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este les contest\u00f3: <em>\u201cCon esta condici\u00f3n har\u00e9 alianza con vosotros, que a cada uno de todos vosotros saque el ojo derecho, y ponga esta afrenta sobre todo Israel\u201d <\/em>(11:2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ancianos de Jabes le pidieron siete d\u00edas, con la esperanza de tener un salvador y de no hallarlo acceder\u00edan a esta afrenta (11:3). Sa\u00fal fue ese defensor que junto a un ej\u00e9rcito de seiscientos mil hombres, siendo la mitad de Israel y la otra mitad de Jud\u00e1 (11:6\u20138), derrot\u00f3 a los amonitas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese rey Nahas, posiblemente mostr\u00f3 su misericordia ayudando a David, cuando este hu\u00eda de Sa\u00fal, recordando lo que el \u00faltimo le hizo a \u00e9l, venci\u00e9ndolo. Su hijo Han\u00fan se dej\u00f3 influenciar por sus pr\u00edncipes y le rapo la mitad de la barba y le cort\u00f3 los vestidos hasta las nalgas a los emisarios del ungido (10:4). Al Nahum afrentar a estos, tambi\u00e9n afrentaba al ungido. Maltratar a un subalterno de un ungido es maltratar a este, es afrenta indirecta a \u00e9l. David los mand\u00f3 a buscar <em>\u201cporque ellos estaban en extremo avergonzados\u201d <\/em>(10:5), y les envi\u00f3 a quedarse en Jeric\u00f3 hasta que la barba les creciera (10:5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los amonitas entonces tomaron veinte mil mercenarios de los siervos de Bet-rehob y de Soba; del rey Maaca mil y de Is-tob a doce mil hombres (10:6). En total un ej\u00e9rcito mercenario de treinta y tres mil hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab, comandante del ungido y su hermano Abisai enfrentaron con mucha estrategia al enemigo sirio y a los amonitas (10:7\u201310), infligi\u00e9ndole derrota. Joab le declar\u00f3 a Abisai su hermano: <em>\u201cSi los sirios pudiere m\u00e1s que yo, t\u00fa me ayudar\u00e1s; y si los hijos de Am\u00f3n pudieren m\u00e1s que t\u00fa, yo te dar\u00e9 ayuda. Esfu\u00e9rzate, y esforc\u00e9monos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehov\u00e1 lo que bien le pareciere\u201d <\/em>(10:11\u201312).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, <em>\u201csi los sirios pudieren m\u00e1s que yo, t\u00fa me ayudar\u00e1s\u201d. <\/em>Joab, el m\u00e1s experimentado, enfrentar\u00eda la fuerza opositora aliada de los sirios. A pesar de su experiencia militar, Joab sab\u00eda que pod\u00eda necesitar ayuda. Su seguridad no le eximia de tomar precauciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, <em>\u201cy si los hijos de Am\u00f3n, pudieren m\u00e1s que t\u00fa, yo te dar\u00e9 ayuda\u201d. <\/em>Abisai tambi\u00e9n pod\u00eda verse en aprietos y en ese caso su hermano Joab le ayudar\u00eda a ganar la victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercero, <em>\u201cesfu\u00e9rzate, y esforc\u00e9monos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios\u201d. <\/em>\u00a1Qu\u00e9 lema maravilloso! \u00a1Esfu\u00e9rzate, y esforc\u00e9monos! Hay que animar a otros y juntos animarnos a favor del pueblo y a favor de Dios. Los escuderos del ungidos son gente de \u00e1nimo, de unidad y de prop\u00f3sito compartido. La unidad hace eficaz la guerra espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuarto, <em>\u201cy haga Jehov\u00e1 lo que bien le pareciere\u201d. <\/em>\u00a1Que tremenda confianza en la providencia divina! Otro tremendo lema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sirios le huyeron a Joab y los amonitas a Abisai (10:13\u201314). Los sirios se reunieron y buscaron refuerzos sirios del otro lado del Jord\u00e1n (10:15\u201316). El ungido entonces entro al escenario, ya no era asunto de delegar, \u00e9l personalmente ten\u00eda que liderar (10:17) y cruz\u00f3 el Jord\u00e1n a Helam, derrotando a sus enemigos. Le infligi\u00f3 a su infanter\u00eda una baja de cuarenta mil hombres y mat\u00f3 a setecientos hombres de los carros de guerra, adem\u00e1s de herir a Sobac, el general de ej\u00e9rcito, que muri\u00f3 (10:18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos de los reyes enemigos del ungido y su pueblo: <em>\u201ccomo hab\u00edan sido derrotados delante de Israel, hicieron paz con Israel y le sirvieron; y de all\u00ed en adelante los sirios temieron ayudar m\u00e1s a los hijos de Am\u00f3n\u201d <\/em>(10:19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos sirios que se pusieron a ayudar a los amonitas aprendieron la gran lecci\u00f3n de su vida. Ayudar a los enemigos del ungido contra este tendr\u00e1 siempre sus severas consecuencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El ungido cuando tiene la oportunidad paga la ayuda que se le dio en el pasado. (2) El ungido estar\u00e1 consciente que muchos sospecharan carnalmente del motivo de sus acciones. (3) El maltrato que se le da a un asociado del ungido se le da a este.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (229). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEntonces Han\u00fan tom\u00f3 los siervos de David, les rap\u00f3 la mitad de la barba, les cort\u00f3 los vestidos por la mitad hasta las nalgas, y los despidi\u00f3\u201d (2 S. 10:4). Introducci\u00f3n Este capitulo 10 de 2 Samuel resalta las victorias alcanzadas por el ej\u00e9rcito del ungido. 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