{"id":12000,"date":"2016-03-22T19:36:17","date_gmt":"2016-03-23T00:36:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=12000"},"modified":"2016-03-22T19:36:17","modified_gmt":"2016-03-23T00:36:17","slug":"el-pecado-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-pecado-del-ungido\/","title":{"rendered":"EL PECADO DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY sucedi\u00f3 Un d\u00eda, al caer la tarde, que se levant\u00f3 David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba ba\u00f1ando, la cual era muy hermosa. Envi\u00f3 David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsab\u00e9 hija de Eliam, mujer de Ur\u00edas heteo. Y envi\u00f3 David mensajeros, y la tom\u00f3; y vino a \u00e9l y \u00e9l durmi\u00f3 con ella. Luego ella se purific\u00f3 de su inmundicia, y se volvi\u00f3 a su casa. Y concibi\u00f3 la mujer, y envi\u00f3 a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta\u201d (2 S. 11:2\u20135).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era un tiempo de guerra, posiblemente el verano, y el ungido se qued\u00f3 en su palacio en Jerusal\u00e9n mientras Joab y sus siervos derrotaban a los amonitas (11:2). Una tarde el ungido vio a una hermosa mujer ba\u00f1\u00e1ndose en su terraza, esposa de uno de sus siervos Ur\u00edas heteo, la cual hizo llegar a \u00e9l y tuvo relaciones \u00edntimas, quedando embarazada (11:2\u20135).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido trat\u00f3 de encubrir sus pecado, d\u00e1ndole a Ur\u00edas heteo licencia del ej\u00e9rcito para visitar a su esposa, pero este prefiri\u00f3 dormir a la puerta del palacio del rey (11:6\u20139). Luego trato de emborracharlo para ver si se allegaba a su esposa, pero esto tambi\u00e9n le fall\u00f3 (11:10\u201313).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces mediante una carta a Joab, su sobrino y comandante del ej\u00e9rcito israelita, pidi\u00f3 que a este se le pusiera en una posici\u00f3n de mucho peligro (11:14\u201316). Lo esperado sucedi\u00f3, Ur\u00edas heteo muri\u00f3 (11:17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con un mensajero, en un di\u00e1logo y un simulacro ya planificado, el rey ser\u00eda informado de la muerte de Ur\u00edas heteo (11:18\u201324).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de Betsab\u00e9 guardar luto por su marido, el rey la hizo su mujer (11:26\u201327). El cap\u00edtulo termina: <em>\u201cMas esto que David hab\u00eda hecho, fue desagradable ante los ojos de Jehov\u00e1\u201d <\/em>(11:26).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La ocasi\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cAconteci\u00f3 el a\u00f1o siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envi\u00f3 a Joab, y con \u00e9l a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rab\u00e1, pero David se qued\u00f3 en Jerusal\u00e9n\u201d <\/em>(11:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posiblemente ese <em>\u201ctiempo que salen los reyes a la guerra\u201d <\/em>sea el verano. El ungido era un rey y ese tiempo de guerra era tambi\u00e9n su tiempo. El ungido debe ser un buen administrador de su tiempo. A cada cosa debe darle su tiempo. Hay tiempo de guerra y hay tiempo de paz; hay tiempo de trabajar y hay tiempo de descansar. Como lo expresa Eclesiast\u00e9s: <em>\u201cTodo tiene su tiempo\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tiempo bien administrado puede ser el mejor aliado de cualquier ungido, pero mal administrado puede ser un tremendo enemigo. \u00a1Deje que el tiempo sea su amigo y no su enemigo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David deleg\u00f3 a Joab y a sus siervos la direcci\u00f3n del ej\u00e9rcito israelita en la guerra. Esa no era una guerra para ser delegada en otro. El ungido deleg\u00f3 en Joab lo que le tocaba hacer. Hay ministerios que no se pueden delegar a nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de todo los amonitas fueron derrotados y la ciudad de Rab\u00e1 sitiada. El \u00e9xito no siempre es se\u00f1al de que el ungido est\u00e1 activo y cumpliendo con su deber.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cpero David se qued\u00f3 en Jerusal\u00e9n\u201d. <\/em>El ungido mand\u00f3 y no fue. Otros salieron y \u00e9l se qued\u00f3.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La persona<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY sucedi\u00f3 un d\u00eda, al caer la tarde, que se levant\u00f3 David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real, y vio desde el terrado a una mujer que se estaba ba\u00f1ando, la cual era muy hermosa\u201d <\/em>(11:2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY sucedi\u00f3 un d\u00eda\u2026\u201d <\/em>En un d\u00eda muchas cosas pueden suceder. Lo que ha costado muchos d\u00edas de consagraci\u00f3n, de experiencias y de aprendizaje, se puede perder en un d\u00eda. El testimonio de toda una vida se puede arruinar en un solo d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cAl caer la tarde, que se levant\u00f3 David de su lecho\u2026\u201d <\/em>El ungido estaba durmiendo, cuando deber\u00eda haber estado despierto. Ministros o ungidos que duermen cuando deben estar despiertos pueden ser victimas de situaciones que le pueden hacer da\u00f1o espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY se paseaba sobre el terrado de la casa real\u2026\u201d <\/em>En eso no hab\u00eda nada de malo, pero el tiempo y el lugar era malo. Muchas veces estar en el lugar y en horas equivocadas puede ser un desastre personal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Probablemente David se paseaba en el terrado porque ya hab\u00eda visto en el pasado a Betsab\u00e9, y le estaba dando lugar en su coraz\u00f3n a la tentaci\u00f3n o la estaba buscando con su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY vio desde el terrado a una mujer que se estaba ba\u00f1ando, la cual era muy hermosa\u201d. <\/em>Todo coincidi\u00f3 a la misma vez para el ungido. Era como si \u00e9l estuviera buscando la tentaci\u00f3n. Por otra parte, era como si la tentaci\u00f3n lo buscara a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La ca\u00edda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY envi\u00f3 David mensajeros, la tom\u00f3; y vino a \u00e9l, y \u00e9l durmi\u00f3 con ella. Luego ella se purific\u00f3 de su inmundicia, y se volvi\u00f3 a su casa\u201d <\/em>(11:4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pecado de Sa\u00fal fue contra la autoridad de Dios, el de rebeli\u00f3n. El pecado del ungido fue contra la santidad de Dios, el adulterio. Pecado es pecado, pero Dios trata con m\u00e1s severidad a los que se rebelan contra su autoridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido al no refrenar sus pasiones naturales, y darle rienda a las mismas, viol\u00f3 la \u00e9tica ministerial. El que hab\u00eda derrotado a un gigante, hab\u00eda vencido ej\u00e9rcitos, fue derrotado por una baja pasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Betsab\u00e9 no hizo absolutamente nada por mantener la santidad de su matrimonio. No supo decir no. Se acost\u00f3 con \u00e9l, luego se purific\u00f3 religiosamente y despu\u00e9s se regres\u00f3 a su casa muy tranquila.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambos adulteraron y violaron el contrato matrimonial. Por vez primera el ungido hab\u00eda perdido el brillo de la santidad. Se hab\u00eda transformado en un vaso deshonrado. El hombre fuerte se hab\u00eda hecho d\u00e9bil. En minutos se deslizo del esfuerzo que le hab\u00eda tomado toda una vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Flavio Josefo arroja luz a lo acontecido: <em>\u201cUna tarde David fue a pasear por el terrado del palacio, como era su costumbre. Desde all\u00ed vio a una mujer muy hermosa ba\u00f1\u00e1ndose en <\/em><em>su casa con agua fr\u00eda. Se llamaba Betsab\u00e9. Cautivado por su belleza e incapaz de refrenar su deseo envi\u00f3 a buscar a la mujer y durmi\u00f3 con ella. Quedando embarazada. Betsab\u00e9 le pidi\u00f3 al rey alguna manera de ocultar su pecado, porque seg\u00fan las leyes merec\u00eda la muerte por adulterio\u201d <\/em>(<em>Las obras esenciales, <\/em>publicado por Editorial Portavoz, p. 124).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josefo se\u00f1ala varias cosas: (1) Betsab\u00e9 estaba \u201cba\u00f1\u00e1ndose en su casa con agua fr\u00eda\u201d. Posiblemente para se\u00f1alar que era la estaci\u00f3n calurosa del verano. (2) David paseaba por el terrado \u201ccomo era su costumbre\u201d. Dando a entender que era notorio a los vecinos y a Betsab\u00e9 de estos paseos del rey. (3) La tentaci\u00f3n para David fue irresistible: \u201cCautivado por su belleza e incapaz de refrenar su deseo envi\u00f3 a buscar a la mujer y durmi\u00f3 con ella\u201d. (4) Betsab\u00e9 origina la idea de ocultar el pecado, \u201cle pidi\u00f3 al rey alguna manera de ocultar su pecado\u201d. Con esta declaraci\u00f3n Josefo muestra su simpat\u00eda por David. (5) Betsab\u00e9 estaba consciente de la consecuencia de su pecado, \u201cporque seg\u00fan las leyes merec\u00edan la muerte por adulterio\u201d.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>El resultado<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY concibi\u00f3 la mujer, y envi\u00f3 a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta\u201d <\/em>(11:5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pecado cosecha pecado. Betsab\u00e9 qued\u00f3 encinta en su relaci\u00f3n il\u00edcita con el ungido. Al verse en este problema ella le hizo llegar esta noticia a David: <em>\u201cEstoy encinta\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si ella no hubiera salido encinta, el pecado de ambos tendr\u00eda m\u00e1s posibilidades de esconderse. Aunque no hay nada hecho en oculto que no salga p\u00fablico o a oscuras que no salga a la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Betsab\u00e9 se asust\u00f3: <em>\u201cEstoy encinta\u201d. <\/em>En su vientre llevaba la consecuencia del pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A David esa noticia lo estremeci\u00f3. Si pudi\u00e9ramos penetrar su mente y leer los pensamientos de aquel d\u00eda, esto ver\u00edamos: \u201cAhora, la cosa se me ha puesto bien mal. Si alguien lo descubre, pierdo mi testimonio. Tengo que inventarme algo y as\u00ed cubrir mi falta\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que el ungido necesitaba era confesar su pecado y arrepentirse ante Dios; buscando la expiaci\u00f3n de la sangre de un cordero, que ser\u00eda la \u00fanica cubierta. El ungido no pod\u00eda disimular su pecado, ten\u00eda que confesarlo: aunque eso le costara el reino. Pero el ungido no lo har\u00eda, Dios ten\u00eda que descubrirlo p\u00fablicamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) En tiempo de guerra, el ungido no se puede quedar inactivo. (2) La tentaci\u00f3n siempre es atractiva de frente, pero horrible despu\u00e9s que se va. (3) El ungido tiene que refrenar sus pasiones naturales. (4) Por m\u00e1s que se quiera es dif\u00edcil refrenarse ante el pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (233). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cY sucedi\u00f3 Un d\u00eda, al caer la tarde, que se levant\u00f3 David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba ba\u00f1ando, la cual era muy hermosa. 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