{"id":12005,"date":"2016-03-22T19:44:41","date_gmt":"2016-03-23T00:44:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=12005"},"modified":"2016-03-22T19:44:41","modified_gmt":"2016-03-23T00:44:41","slug":"el-manipuleo-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-manipuleo-del-ungido\/","title":{"rendered":"EL MANIPULEO DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cConociendo Joab hijo de Sarvia que el coraz\u00f3n del rey se inclinaba por Absal\u00f3n, envi\u00f3 Joab a Tecoa, y tom\u00f3 de all\u00e1 una mujer astuta, y le dijo: Yo te ruego que finjas estar de duelo, y te vistas ropas de luto, y no te unjas con \u00f3leo, sino pres\u00e9ntate como una mujer que desde mucho tiempo est\u00e1 de duelo por alg\u00fan muerto; y entrar\u00e1s al rey, y le hablar\u00e1s de esta manera. Y puso Joab las palabras en su boca. Entr\u00f3, pues, aquella mujer de Tecoa al rey, y postr\u00e1ndose en tierra sobre su rostro, hizo reverencia, y dijo: \u00a1Socorro, oh rey!\u201d (2 S. 14:1\u20133).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capitulo 13 de Segundo Samuel termina con estas palabras: <em>\u201cY el rey David deseaba ver a Absal\u00f3n; pues ya estaba consolado acerca de Amn\u00f3n, que hab\u00eda muerto\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Absal\u00f3n huy\u00f3 a Gesur, despu\u00e9s de haber dado orden de muerte para su hermano Amn\u00f3n, en venganza por la violaci\u00f3n sexual que este le hizo a Tamar su hermana, y all\u00e1 estuvo tres a\u00f1os (13:38).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab, sobrino de David, primo de Absal\u00f3n y comandante del ej\u00e9rcito de Israel, conociendo que David se inclinaba a favor de Absal\u00f3n, utiliz\u00f3 a una mujer astuta de Tecoa, para que con una historia inventada, donde su marido hab\u00eda muerto, y en una ri\u00f1a de sus hijos uno mat\u00f3 al otro, y su familia le exig\u00eda que el que mat\u00f3 fuera muerto, y dej\u00e1ndola sin un heredero (14:1\u20137).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido simpatiz\u00f3 con la supuesta causa de la fingida viuda de Tecoa (14:8\u201310). Ella hizo que el rey se comprometiera con su palabra dando seguridad y protecci\u00f3n al supuesto hijo vivo y vengador (14:11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego ella confront\u00f3 al ungido y le se\u00f1al\u00f3 su propia conducta al no permitir a Absal\u00f3n regresar de su destierro (14; 12\u201317). El ungido luego interroga a la mujer y confirma su convicci\u00f3n que detr\u00e1s de todo esto estaba su sobrino Joab (14:18\u201320).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido luego dio orden a Joab de que hiciera regresar a Absal\u00f3n (14:21); lo cual agradeci\u00f3 Joab (14:22). El pr\u00edncipe Absal\u00f3n fue tra\u00eddo por Joab a Jerusal\u00e9n, bajo condici\u00f3n de permanecer en su casa y no ver el rostro del ungido (14:23\u201324).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Absal\u00f3n se describe como apuesto y gal\u00e1n, con larga cabellera, padre de tres hijos y de una hija llamada Tamar en memoria de su hermana (14:25\u201327). Durante dos a\u00f1os no vio el rostro del rey (14:28); en total cinco a\u00f1os sin ver al ungido. Absal\u00f3n quiso entonces enviarlo al rey, pero Joab se neg\u00f3 (14:29). Dando \u00f3rdenes a sus siervos de quemarle su campo de cebada, que estaba junto al de \u00e9l (14:30).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al Joab cuestionar el mal proceder de los siervos de Absal\u00f3n contra \u00e9l, le respondi\u00f3: <em>\u201cHe aqu\u00ed yo he enviado por ti, diciendo que vinieses ac\u00e1, con el fin de enviarte al rey para, decirle: \u00bfPara qu\u00e9 vine de Gesur? Mejor me fuera estar aun all\u00e1. Vea yo ahora el rostro del rey; y si hay en m\u00ed pecado, m\u00e1teme\u201d <\/em>(14:32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab intercedi\u00f3 ante el ungido por Absal\u00f3n (14:33). La presencia de Absal\u00f3n en el palacio real provocar\u00eda problemas futuros al ungido.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>El entrometimiento<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cConociendo Joab hijo de Sarvia que el coraz\u00f3n del rey se inclinaba por Absal\u00f3n\u201d <\/em>(14:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la vida pol\u00edtica del ungido, Joab usa intercambiablemente dos sombreros: el de sobrino como hijo de Sarvia hermana de David y el de comandante militar. Muchas veces no supo separar una posici\u00f3n de la otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab fue un tremendo guerrero, estratega militar y fiel escudero del ungido; pero tambi\u00e9n le fue un tremendo dolor de cabeza. Era un entrometido que se met\u00eda en lo que no le importaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conociendo que el coraz\u00f3n del ungido se inclinaba y sent\u00eda por su hijo Absal\u00f3n, Joab en vez de orarle a Dios para que arreglara las cosas, decide que \u00e9l mismo arreglar\u00eda esa situaci\u00f3n de padre a hijo de David con Absal\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es peligroso tratar de ayudar a Dios. Joab ten\u00eda el s\u00edndrome de \u201carr\u00e9glalo todo\u201d. Por eso utiliz\u00f3 a una mujer de Tecoa, <em>\u201castuta\u201d, <\/em>que la hizo pretender que era viuda, con dos hijos y que uno mat\u00f3 al otro, mientras la familia reclamaba justicia. Con esta historia se present\u00f3 delante del ungido (14:2\u20137).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta mujer <em>\u201castuta\u201d <\/em>de Tecoa encarnaba la mentira y el enga\u00f1o. Estaba dispuesta a mentirle en su cara al ungido. Leemos: <em>\u201cY puso Joab las palabras en su boca\u201d <\/em>(14:3). Ser\u00eda la interlocutora de Joab. No hablar\u00eda por s\u00ed misma, hablar\u00eda por otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos se convierten en interlocutores de otros contra los ungidos. Se dejan usar por personas negativas que solo se interesan en manipular y aprovecharse de la bondad del ungido. El grave problema de Joab era que se entromet\u00eda en los asuntos personales del ungido, hablaba lo que no ten\u00eda que hablar y hac\u00eda lo que no ten\u00eda que hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esta historia creada por Joab, la mujer de Tecoa apel\u00f3 a los buenos sentimientos del ungido, y lo hizo hablar con justicia (14:8\u201311). Luego con la propia palabra del ungido, lo confronta con su actitud hacia su hijo Absal\u00f3n y lo puso cara a cara con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos son personas de palabra. Cuando empe\u00f1an su palabra comprometen su car\u00e1cter. Por eso los ungidos no son ligeros en contestar u opinar. Se toman el tiempo para analizar lo que otros dicen. Hay que saber cuando, c\u00f3mo y d\u00f3nde contestar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta Nat\u00e1n le cont\u00f3 a David una par\u00e1bola de la familia y el hombre que perdi\u00f3 la sola corderita a manos del rico, a lo que David reaccion\u00f3 con molestia y dict\u00f3 sentencia de muerte y de remuneraci\u00f3n (2 S. 12:5\u20136). Por su propia palabra el profeta de parte de Dios le acus\u00f3 y sentenci\u00f3 (12:7\u201315).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La intuici\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEntonces David respondi\u00f3 y dijo a la mujer: Yo te ruego que no me encubras nada de lo que yo te preguntare. Y la mujer dijo: hable mi se\u00f1or rey\u201d <\/em>(14:18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido se mueve por intuici\u00f3n espiritual. En su esp\u00edritu discern\u00eda algo. sent\u00eda que detr\u00e1s de toda esa conversaci\u00f3n estaba en la mente de Joab. Algo que dijo esta mujer de Tecoa le encendi\u00f3 la luz roja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cY el rey dijo: \u00bfNo anda la mano de Joab contigo en todas estas cosas? La mujer respondi\u00f3 y dijo: Vive tu alma, rey se\u00f1or m\u00edo, que no hay que apartarse a derecha ni a izquierda de todo lo que mi se\u00f1or el rey ha hablado; porque tu siervo Joab, \u00e9l me mand\u00f3, y \u00e9l puso en boca de tu sierva todas estas palabras. Para mudar el aspecto de las cosas Joab tu siervo ha hecho esto; pero mi se\u00f1or es sabio conforme a la sabidur\u00eda de un \u00e1ngel de Dios, para conocer lo que hay en la tierra\u201d <\/em>(14:19\u201320).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido tuvo la revelaci\u00f3n que Joab era el autor intelectual de esa reuni\u00f3n y de lo declarado por aquella mujer. Esta inmediatamente confes\u00f3: <em>\u201cy \u00e9l puso en boca de tu sierva todas estas palabras\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n le aconsej\u00f3 al ungido: <em>\u201cque no hay que apartarse a derecha ni a izquierda de todo lo que mi se\u00f1or el rey ha hablado\u201d. <\/em>David no deber\u00eda irse a los extremos sino buscar el centro, el equilibrio y hacer lo que en su coraz\u00f3n ser\u00eda lo m\u00e1s correcto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anteriormente ella le dijo al ungido: <em>\u201cmi se\u00f1or el rey es como un \u00e1ngel de Dios para discernir entre lo bueno y lo malo\u201d <\/em>(14:17). Ahora le dice: <em>\u201cpero mi se\u00f1or es sabio conforme a la sabidur\u00eda de un \u00e1ngel de Dios, para conocer lo que hay en la tierra\u201d <\/em>(14:20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ambos pasajes aprendemos que los \u00e1ngeles son sabios y que pueden discernir lo que es bueno y lo que es malo. El ungido pose\u00eda sabidur\u00eda y discernimiento. La unci\u00f3n debe andar acompa\u00f1ada por la sabidur\u00eda y el discernimiento en el ungido, para conocer la voluntad y el prop\u00f3sito divinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David decidi\u00f3 hacer venir a Absal\u00f3n a Jerusal\u00e9n y se lo comunic\u00f3 a Joab. Leemos: <em>\u201cY Joab se postr\u00f3 en tierra sobre su rostro e hizo reverencia, y despu\u00e9s que bendijo al rey, dijo: Hoy ha entendido tu siervo que he hallado gracia en tus ojos, rey se\u00f1or m\u00edo, pues ha hecho el rey lo que su siervo ha dicho\u201d <\/em>(14:22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab conoc\u00eda toda la log\u00edstica del protocolo y la etiqueta social. Sab\u00eda salirse con las suyas con mucha elegancia. Era un mago de situaciones. Se sinti\u00f3 que ante el rey gan\u00f3 una tremenda victoria, de ah\u00ed la expresi\u00f3n: <em>\u201che hallado gracia en tus ojos\u201d. <\/em>Su ego se le aliment\u00f3 bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que revela la verdadera enfermedad, sicol\u00f3gica de Joab se extrapola de esta confesi\u00f3n dicha: <em>\u201cpues ha hecho el rey lo que su siervo ha dicho\u201d <\/em>(14:22). Se sinti\u00f3 con poder de controlar, con capacidad de dictar y como alguien de influencia sobre el ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab era un dictador espiritual en control, que se conformaba con imponer con astucia y sagacidad una que otra idea. Sab\u00eda c\u00f3mo mover los asuntos que a \u00e9l le conven\u00edan. Todo ungido tendr\u00e1 siempre a un Joab que querr\u00e1 de vez en cuando que se hagan las cosas seg\u00fan sus deseos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab fue a Gesur y trajo a Absal\u00f3n (14:23). No obstante este fue sometido a un confinamiento domiciliario (14:24). Con esto el ungido se puso en el centro y evit\u00f3 los extremos de la derecha o la izquierda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. El resultado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cVino, pues, Joab al rey, y se lo hizo saber. Entonces llam\u00f3 a Absal\u00f3n, el cual vino al rey, e inclin\u00f3 su rostro a tierra delante del rey; y el rey bes\u00f3 a Absal\u00f3n\u201d <\/em>(14:33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La apariencia f\u00edsica de Absal\u00f3n contrastaba con su car\u00e1cter. Leemos: <em>\u201cY no hab\u00eda en todo Israel ninguno tan alabado por su hermosura como Absal\u00f3n, desde la planta de su pie hasta su coronilla no hab\u00eda en \u00e9l defecto\u201d <\/em>(14:25). Era una \u201cse\u00f1or universo\u201d una estatua viviente de Miguel \u00c1ngel, el rompe corazones de las se\u00f1oritas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice que anualmente se cortaba el cabello que pesaba <em>\u201cdoscientos siclos de peso real\u201d <\/em>(14:26). Su cabello era cotizado en un precio alto. Tuvo tres hijos y su hija Tamar era muy bonita de rostro (14:27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n, el rey no vio a Absal\u00f3n (14:28). Leemos: <em>\u201cY mand\u00f3 Absal\u00f3n por Joab, para enviarlo al rey, pero \u00e9l no quiso venir, y envi\u00f3 aun por segunda vez, y no quiso venir\u201d <\/em>(14:29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Absal\u00f3n no era f\u00e1cil, mand\u00f3 que sus siervos le quemaran el campo de cebada a su primo Joab y as\u00ed obligarlo a venir a \u00e9l (14:30). Lo cual este hizo (14:31).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notemos lo que Absal\u00f3n le dice a Joab: <em>\u201c\u00bfPara qu\u00e9 vine de Gesur? Mejor me fuera estar a\u00fan all\u00e1. Vea yo ahora el rostro del rey; y si hay pecado en mi, m\u00e1teme\u201d <\/em>(14:32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Absal\u00f3n era un malagradecido un engre\u00eddo, uno que quer\u00eda siempre que las cosas se hicieran a su manera. Uno de esos que se le extiende la mano y toman el brazo; vienen por alojados y se quieren quedar con la casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se hab\u00eda cansado de la disciplina, y se estaba rebelando contra la misma. Insiste en ver al rostro del rey, aunque eso le significara la muerte. El ungido alej\u00f3 el problema, es decir, Absal\u00f3n, Joab le acerc\u00f3 el problema y ahora el problema se quiere entrar en la casa del ungido. Muchos que son como Joab, aunque ayudan al ungido, tambi\u00e9n le causan problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El esp\u00edritu de Absal\u00f3n era muy arrogante: <em>\u201cVea yo el rostro del rey, y si hay en m\u00ed pecado, m\u00e1teme\u201d. <\/em>Su expresi\u00f3n no refleja arrepentimiento, ni restauraci\u00f3n. Por fuera era como una copa de oro y por dentro estaba llena de veneno. Era un antojado y un insistente molestoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cVino, pues, Joab al rey, y se lo hizo saber. Entonces llam\u00f3 a Absal\u00f3n, el cual vino al rey, e inclin\u00f3 su rostro a tierra delante del rey; y el rey bes\u00f3 a Absal\u00f3n\u201d <\/em>(14:33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se ve la cadena de presi\u00f3n sociol\u00f3gica, Absal\u00f3n presion\u00f3 a Joab y Joab presion\u00f3 a David. Cuando Absal\u00f3n lleg\u00f3 al rey, vino con una actitud nebulosa. No se refiri\u00f3 a \u00e9l como <em>\u201cmi se\u00f1or el rey\u201d. <\/em>No le pidi\u00f3 perd\u00f3n. Aunque s\u00ed actu\u00f3 con protocolo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David fue diferente el ungido nunca se olvida que tambi\u00e9n es padre: <em>\u201cy el rey bes\u00f3 a Absal\u00f3n\u201d. <\/em>Le expres\u00f3 a su hijo rebelde, problem\u00e1tico y voluntarioso, su sentimiento de amor. Los ungidos son padres y son madres. Su unci\u00f3n no los insensibiliza del amor de padre o madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El padre del pr\u00f3digo tambi\u00e9n le bes\u00f3 (Lc. 15:20). En ambos casos el beso habla de perd\u00f3n, de aceptaci\u00f3n y de restauraci\u00f3n. El beso es el s\u00edmbolo m\u00e1s grande del amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un beso de un padre a un hijo o hija; de una madre al hijo o hija; de un esposo a la esposa o viceversa, lo dice todo aunque no se hablen palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David y el padre del pr\u00f3digo ilustran la capacidad de Dios para amarnos y perdonarnos, a causa de su propia naturaleza. Su amor es permanente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El ungido debe estar alerta de esos \u201carr\u00e9glalo todo\u201d, que lo que hacen es da\u00f1arlo todo. (2) El ungido debe moverse por la intuici\u00f3n espiritual. (3) El ungido debe amar a sus hijos por encima de todas sus rebeld\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (254). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cConociendo Joab hijo de Sarvia que el coraz\u00f3n del rey se inclinaba por Absal\u00f3n, envi\u00f3 Joab a Tecoa, y tom\u00f3 de all\u00e1 una mujer astuta, y le dijo: Yo te ruego que finjas estar de duelo, y te vistas ropas de luto, y no te unjas con \u00f3leo, sino pres\u00e9ntate como una mujer que desde &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-manipuleo-del-ungido\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEL MANIPULEO DEL UNGIDO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12005","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12005\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}