{"id":12006,"date":"2016-03-22T19:45:08","date_gmt":"2016-03-23T00:45:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=12006"},"modified":"2016-03-22T19:45:08","modified_gmt":"2016-03-23T00:45:08","slug":"la-sublevacion-contra-el-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-sublevacion-contra-el-ungido\/","title":{"rendered":"LA SUBLEVACI\u00d3N CONTRA EL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEntonces envi\u00f3 Absal\u00f3n mensajeros por todas las tribus de Israel, diciendo: Cuando oig\u00e1is el sonido de la trompeta dir\u00e9is: Absal\u00f3n reina en Hebr\u00f3n\u201d (2 S. 15:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo 15 de Segundo Samuel es el dolor de cabeza del ungido. Con la llegada de Absal\u00f3n lleg\u00f3 tambi\u00e9n un grave problema a la estabilidad del reino del ungido, no era divisi\u00f3n desde afuera, era desde adentro; no era por un particular, sino por un miembro de la familia. Uno que naci\u00f3 en la carne, pero no naci\u00f3 en la visi\u00f3n del ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con sagacidad Absal\u00f3n se fue robando el coraz\u00f3n de Israel (15:6); mostr\u00e1ndose preocupado por el pueblo (15:1\u20133); y expresando su deseo de ayudar (15:4\u20135).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante cuatro a\u00f1os se fue preparando para darle el golpe pol\u00edtico a su padre (15:7) y bajo pretexto de cumplir voto en Gesur, Siria, su padre le dio permiso para viajar y en Hebr\u00f3n se proclamar\u00eda rey (15:9\u201310), y era seguido por gente sencilla, pero tambi\u00e9n de seguidores comprometidos (15:11\u201312).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la noticia de la deserci\u00f3n del pueblo (15:13), el ungido con sus siervos y familia decidi\u00f3 huir de Jerusal\u00e9n, dejando en su casa a diez mujeres concubinas (15:14\u201316). Sus siervos fieles lo siguieron (15:17\u201318).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos siervos fieles que reciben menci\u00f3n honor\u00edfica en la historia son: Itai geteo, que con su familia y sus hombres se decidi\u00f3 a vivir o a morir con el ungido (15:19\u201323). Sadoc, el sumo sacerdote que con los levitas y el arca decidi\u00f3 acompa\u00f1ar al ungido, pero este le aconsej\u00f3 regresarse y desde Jerusal\u00e9n ayudarlo (15:24\u201329). Con tristeza el ungido y sus seguidores subieron el monte de los Olivos, enter\u00e1ndose que Ahitofel, uno de sus consejeros, se le uni\u00f3 a Absal\u00f3n (15:30\u201331). En la cumbre del monte ador\u00f3 a Dios (15:32), encontr\u00e1ndose con Husai a quien aconsej\u00f3 que regresara a Jerusal\u00e9n como su esp\u00eda (15:32\u201337).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La sagacidad<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY acontec\u00eda que cuando alguno se acercaba para inclinarse a \u00e9l, \u00e9l extend\u00eda la mano y lo tomaba, y lo besaba. De esta manera hacia con todos los israelitas que ven\u00edan al rey a juicio, y as\u00ed robaba Absal\u00f3n el coraz\u00f3n de los de Israel\u201d <\/em>(15:5\u20136).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronto Absal\u00f3n <em>\u201cse hizo de carros y caballos, y cincuenta hombres que corriesen delante de \u00e9l\u201d <\/em>(15:1). Poco a poco comenz\u00f3 a levantar su guardia personal. Se estaba preparando para dar un golpe de estado. El esp\u00edritu de rebeli\u00f3n contra el ungido se estaba gestando dentro de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por las ma\u00f1anas se paraba a la puerta principal y se presentaba a los que quer\u00edan ver al rey para expresarles sus problemas, mostr\u00e1ndose preocupado por ellos (15:2\u20133). Su deber como pr\u00edncipe era el de representar al rey, el ungido, m\u00e1s por el contrario lo criticaba con disimulo y se representaba as\u00ed mismo. Les dec\u00eda: <em>\u201cMira, tus palabras son buenas y justas; mas no tienes quien te oiga de parte del rey\u201d <\/em>(15:3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda emprendido una campa\u00f1a de desacredito y de irresponsabilidad contra el reinado del ungido. Para montarse quer\u00eda aplastar al ungido. Pisaba la credibilidad de otro, para resaltar su reputaci\u00f3n. Da\u00f1ando el car\u00e1cter del ungido, retrataba el suyo propio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escuchemos la manera en que enfermaba el coraz\u00f3n de otros: <em>\u201cQui\u00e9n me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen a m\u00ed todos los que tienen pleito o negocio, que yo les har\u00eda justicia\u201d <\/em>(15:4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Besaba y tocaba a los que se le acercaban a \u00e9l (15:5) y as\u00ed comenz\u00f3 a robarse el coraz\u00f3n de los israelitas (15:6). El ungido por sus muchas responsabilidades, descuid\u00f3 ese toque personal y se hab\u00eda alejado del pueblo al que ten\u00eda que ministrar. Absal\u00f3n se aprovech\u00f3 de ese descuido.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La conspiraci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026Y la conspiraci\u00f3n se hizo poderosa, y aumentaba el pueblo que segu\u00eda a Absal\u00f3n\u201d <\/em>(15:12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante cuatros a\u00f1os, Absal\u00f3n se fue robando el coraz\u00f3n de los de Israel (15:6\u20137). Notemos que no se lo fue ganando, porque era un usurpador, manipulador y aprovechador. \u00a1Era un ladr\u00f3n de corazones!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cabo de los cuatro a\u00f1os pidi\u00f3 permiso al rey, para pagar voto a Jehov\u00e1 en Hebr\u00f3n, y este se lo concedi\u00f3 (15:7\u20139). Se hizo acompa\u00f1ar por doscientos hombres sencillos e ignorantes de su plan (15:11). Ya hab\u00eda planificado que en Hebr\u00f3n se proclamar\u00eda rey, y que entonces todas las tribus lo reconocer\u00edan (15:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed en Hebr\u00f3n, se puso en contacto con Ahitofel, consejero de David (15:12). Probablemente fue Ahitofel el instigador y maestro de esta revuelta popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cY la conspiraci\u00f3n se hizo poderosa, y aumentaba el pueblo que segu\u00eda a Absal\u00f3n\u201d <\/em>(15:12). Esa era una divisi\u00f3n en potencia. El ungido tiene que discernir cuando hay planes en su contra. \u00c9l estaba tan seguro de s\u00ed mismo, que se descuid\u00f3 en la seguridad de su gobierno. Perdi\u00f3 la lealtad de uno de sus consejeros llamado Ahitofel y Absal\u00f3n se la rob\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La huida<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEntonces David dijo a todos sus siervos que estaban con \u00e9l en Jerusal\u00e9n: Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar delante de Absal\u00f3n; daos prisa a partir, no sea que apresur\u00e1ndose \u00e9l nos alcance, y arroje el mal sobre nosotros, y hiera la ciudad a filo de espada\u201d <\/em>(15:14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ungido se le notific\u00f3 que el levantamiento militar y popular hab\u00eda tenido \u00e9xito (15:12). Sab\u00eda que tratar de resistir a Absal\u00f3n en Jerusal\u00e9n pon\u00eda en peligro a muchos civiles y traer\u00eda destrucci\u00f3n a la ciudad que conquist\u00f3 y reedific\u00f3, a la vez ten\u00eda que saber con cuantos fieles pod\u00eda contar, lo mejor era huir por el momento (15:14). Sus siervos se pusieron incondicionalmente a sus \u00f3rdenes (15:15). Los que ten\u00edan corazones de siervos se mantienen unidos para defender al ungido y a su visi\u00f3n. Ellos declararon: <em>\u201cHe aqu\u00ed, tus siervos est\u00e1n listos a todo lo que nuestro se\u00f1or el rey decida\u201d <\/em>(15:15). \u00a1Que entrega total!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David sali\u00f3 acompa\u00f1ado de sus mujeres y dej\u00f3 diez concubinas para custodiar la casa (15:16). En un lugar especific\u00f3 se detuvo y vio desfilar a sus siervos, los cereteos, los peleteos, los geteos, seiscientos hombres que desde Gat vinieron a ayudarlo (15:17\u201318). A Itai geteo le pidi\u00f3 que se regresara con sus hombres (15:19\u201320).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Itai geteo le respondi\u00f3: <em>\u201cVive Dios, y vive mi se\u00f1or el rey, que o para muerte o para vida, donde mi se\u00f1or el rey estuviere, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n tu siervo\u201d <\/em>(15:21). A esas palabras el ungido le respondi\u00f3 con la invitaci\u00f3n formal de ser parte de un reino sin palacio y sin ciudad pero con unci\u00f3n y con visi\u00f3n (15:22). Por el torrente de Cedr\u00f3n, pas\u00f3 el rey y el pueblo con direcci\u00f3n al desierto mientras se lloraba el alejamiento del ungido (15:23). Cuando los ungidos se alejan, se llora su partida.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Los fieles<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEntonces Sadoc y Abiatar volvieron el arca de Dios a Jerusal\u00e9n, y se quedaron all\u00e1\u201d <\/em>(15:29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los fieles que acompa\u00f1aron al ungido estaba el sumo sacerdote Sadoc, Ahimaas su hijo, y Jonatan hijo de Abiatar (15:24, 27), adem\u00e1s de los levitas (15:24). Estos salieron con el arca del pacto. Sacaron de Jerusal\u00e9n la bendici\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el ungido le aconsej\u00f3 regresar con el arca del pacto, por la fe en Dios, \u00e9l volver\u00eda a verla en su tabern\u00e1culo. A ellos les dijo: <em>\u201cMirad, yo me detendr\u00e9 en los vados del desierto, hasta que venga respuesta de vosotros que me d\u00e9 aviso\u201d <\/em>(15:28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos saben que no se pueden adue\u00f1ar de la presencia de Dios, no son due\u00f1os de los avivamientos, cuando se van no se llevan la bendici\u00f3n con ellos. El ungido no quiso dejar al pueblo sin culto y sin presencia de Dios. Con sus pies no destruir\u00eda lo que le cost\u00f3 trabajo construir con sus manos. Aunque a \u00e9l lo rechazaban el ungido no quer\u00eda que la presencia de Dios rechazara al pueblo que se quedaba atr\u00e1s.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La tristeza<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY David subi\u00f3 la cuesta de los Olivos; y la subi\u00f3 llorando, llevando la cabeza cubierta y los pies descalzos\u2026\u201d <\/em>(15:30).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido cruz\u00f3 el torrente de Cedr\u00f3n y ascendi\u00f3 el monte de los Olivos, llorando con la cabeza cubierta y descalz\u00f3, sus seguidores emulaban su ejemplo. \u00c9l lloraba por su reino, lloraba por su ciudad y lloraba por el pueblo que quedaba atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n su descendiente, el Ungido Jes\u00fas, llor\u00f3 por Jerusal\u00e9n desde el monte de los Olivos. Uno llor\u00f3 subiendo y el otro bajando (Lc. 19:41\u201344). Jes\u00fas llor\u00f3 por Jerusal\u00e9n porque no tuvo la revelaci\u00f3n de la paz que \u00c9l tra\u00eda, no conoci\u00f3 el tiempo de la visitaci\u00f3n y se acercaba la destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ungido se le avis\u00f3 de la traici\u00f3n de su consejero Ahitofel, y c\u00f3mo este fue uno de los conspiradores con Absal\u00f3n. \u00c9l or\u00f3 a Dios: <em>\u201cEntorpece ahora, oh Jehov\u00e1, el consejo de Ahitofel\u201d <\/em>(15:31). Estando en la cumbre del monte de los Olivos, Husai arquita, en estado de humillaci\u00f3n se ofreci\u00f3 a seguir al ungido (15:32). David lo aconsej\u00f3 a regresar a Jerusal\u00e9n a ofrecerle fidelidad a Absal\u00f3n, y a contradecir el consejo de Ahitofel ante Absal\u00f3n (15:33\u201334).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Husai ser\u00eda el esp\u00eda del ungido y por intermedio de Ahimaas y de Jonat\u00e1n hijos respectivos de los sacerdotes Sadoc y Abiatar, mantendr\u00eda comunicado y al tanto al ungido (15:35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cas\u00ed vino Husai amigo de David a la ciudad; y Absal\u00f3n <\/em><em>entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n\u201d <\/em>(15:37). Husai \u201camigo de David\u201d, guardar\u00eda su espalda y destruir\u00eda con sabidur\u00eda todo plan en contra del ungido. David era un estratega militar y se estaba preparando para pelear una guerra con log\u00edstica. La falta de experiencia de Absal\u00f3n le dej\u00f3 ver que se estaba enfrentando a un \u201czorro viejo\u201d. Desde la distancia el ungido todav\u00eda controlar\u00eda a Jerusal\u00e9n. Los a\u00f1os de experiencia capacitan a los ungidos para confrontar la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El ungido no puede dejar de tocar al pueblo, porque si no, otros lo tocar\u00e1n. (2) El ungido tiene que cuidarse de los que tienen el coraz\u00f3n de Ahitofel, que promueven la divisi\u00f3n. (3) El ungido sabr\u00e1 cuantos le son fieles ante la persecuci\u00f3n. (4) El ungido nunca se adue\u00f1ara del culto o de la presencia de Dios. (5) El ungido sabr\u00e1 cuando necesita tener esp\u00edas entre el enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (260). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEntonces envi\u00f3 Absal\u00f3n mensajeros por todas las tribus de Israel, diciendo: Cuando oig\u00e1is el sonido de la trompeta dir\u00e9is: Absal\u00f3n reina en Hebr\u00f3n\u201d (2 S. 15:10). Introducci\u00f3n El cap\u00edtulo 15 de Segundo Samuel es el dolor de cabeza del ungido. 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