{"id":12009,"date":"2016-03-22T19:46:24","date_gmt":"2016-03-23T00:46:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=12009"},"modified":"2016-03-22T19:46:24","modified_gmt":"2016-03-23T00:46:24","slug":"la-orden-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-orden-del-ungido\/","title":{"rendered":"LA ORDEN DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY el rey mand\u00f3 a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: Tratad benignamente por amor a m\u00ed al joven Absal\u00f3n. Y todo el pueblo oy\u00f3 cuando dio el rey orden acerca de Absal\u00f3n a todos los capitanes\u201d (2 S. 18:5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo 18 de 2 Samuel describe la muerte del pr\u00edncipe Absal\u00f3n. David organiz\u00f3 su ej\u00e9rcito en tres divisiones, y al frente de cada divisi\u00f3n puso a sus dos sobrinos Joab y Abisai e Itai geteo (18:1\u20132).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al deseo del ungido de ir a la guerra, sus hombres le pidieron que no fuera (18: 2\u20134). No obstante pidi\u00f3 que a Absal\u00f3n lo trataran bien (18:5). \u00a1Amaba a su hijo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en el campo de batalla con unas veinte mil bajas entre combatientes (18:6\u20138), Absal\u00f3n huyendo en su mulo, qued\u00f3 trabado con su largo cabello en una gran encina (18:9). Joab fue avisado sobre esto, lleg\u00f3 al lugar le clav\u00f3 tres dardos al coraz\u00f3n, y le orden\u00f3 a sus diez escuderos que le dieran muerte (18:10\u201315).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por orden de Joab la guerra se detuvo y Absal\u00f3n fue echado en un hoyo en el campo, que se cubri\u00f3 con piedras (18:16\u201317), que contrastaba con la columna que hab\u00eda levantado en el valle del rey o torrente de Cedr\u00f3n entre Jerusal\u00e9n y el monte de los Olivos (18:18). Sin los honores de un pr\u00edncipe, como un enemigo cualquiera termin\u00f3 en una fosa com\u00fan el pr\u00edncipe Absal\u00f3n.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La organizaci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cDavid, pues, pas\u00f3 revista al pueblo que ten\u00eda consigo, y puso sobre ellos jefes de millares y jefes de centenas\u201d <\/em>(18:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido conoc\u00eda el principio de organizar al pueblo para el cumplimiento de una tarea. \u00c9l personalmente <em>\u201cpas\u00f3 revista al pueblo que ten\u00eda consigo\u201d. <\/em>Los supervis\u00f3, evalu\u00f3 y seleccion\u00f3 para la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy d\u00eda, la tem\u00e1tica de la guerra espiritual, no solo es sensaci\u00f3n religiosa sino tema de mercadeo. Los cristianos tambi\u00e9n tienen sus \u201cfiebres espirituales\u201d y las editoriales, distribuidores y libreros se encargan de que las mismas se mantengan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra espiritual siempre ha sido una acci\u00f3n combativa de la iglesia. Las t\u00e1cticas y log\u00edsticas var\u00edan, pero el principio siempre es el mismo. \u00a1Guerrear es un compromiso espiritual!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos se entusiasman con la \u201cguerra espiritual\u201d, la resumen en marchas, conciertos y gritos de combate, carentes de unidad, de sometimiento, de entrega espiritual y de apoyo econ\u00f3mico a la obra de Dios. M\u00e1s que soldados en la guerra, son ni\u00f1os y ni\u00f1as escuchas. Juegan m\u00e1s a la \u201cguerra espiritual\u201d, que pelear en la misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David estaba convencido que esta guerra contra Absal\u00f3n, no era el juego de ni\u00f1os. Ese pueblo ten\u00eda que ser organizado. \u00c9l solo no los pod\u00eda dirigir, los organiz\u00f3 en millares y centenas y jefes sobre estos, y sobre los jefes de millares puso a Joab, Abisai y a Itai geteo (18:2).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La participaci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY dijo el rey al pueblo: Yo tambi\u00e9n saldr\u00e9 con vosotros\u201d <\/em>(18:2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido no es uno que manda, sino que va. Es f\u00e1cil delegar en otros, cuando uno no es capaz de hacer algo. David nunca delegaba algo que \u00e9l mismo no fuera capaz de poder realizarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre los tres comandantes David quer\u00eda supervisar el operativo militar. Para el pueblo la participaci\u00f3n del ungido en el campo de batalla no era lo m\u00e1s recomendable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cMas el pueblo dijo: No saldr\u00e1s; porque si nosotros huy\u00e9remos, no har\u00e1n caso de nosotros, y aunque la mitad de nosotros muera, no har\u00e1n caso de nosotros, mas t\u00fa ahora vales tanto como diez mil de nosotros. Ser\u00e1, pues, mejor que t\u00fa nos des ayuda desde la ciudad\u201d <\/em>(18:3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El l\u00edder vale mucho, y debe ser cuidado del peligro. El pueblo era consciente que si se les persegu\u00eda, o la mayor\u00eda eran muertos en batalla, no ser\u00eda tanta la p\u00e9rdida si se comparaba con lo que le pudiera ocurrir al ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ungido se le necesitaba dando direcci\u00f3n al pueblo con la visi\u00f3n. Mientras viva el visionario vivir\u00e1 la visi\u00f3n. Aunque si algo le pasa Dios le transferir\u00e1 la visi\u00f3n a otro. David no ten\u00eda que probarse nada as\u00ed mismo, ni nada al pueblo que lo conoc\u00eda. El buen maestro deja solo al alumno, pero se queda a su disposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos ungidos se queman o funden antes de tiempo, porque sus subalternos los quieren presentes en todos lados. Se les tiene que considerar su derecho a estar ausentes de muchos compromisos y tareas. Necesitan espacio psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo sugerido por sus hombres, David respondi\u00f3: <em>\u201c\u2026.Yo har\u00e9 lo que bien os parezca\u2026\u201d <\/em>(18:4). El ungido supo prestar atenci\u00f3n al cuidado y preocupaci\u00f3n de sus subalternos. Les hizo caso. No se rebel\u00f3 contra lo que conven\u00eda a su vida, y a la visi\u00f3n. El diablo puede utilizar nuestra propia terquedad e inflexibilidad para arruinar el plan y el prop\u00f3sito divino para con nosotros. Hay que escuchar esas voces que se preocupan por nosotros. Los que velan por nuestra seguridad y estabilidad. La voluntariedad es da\u00f1ina y perjudicial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No siempre los deseos del ungido, es lo que el pueblo sabe que m\u00e1s le conviene. Al ungido se le dijo: <em>\u201cno har\u00e1n caso de nosotros, mas t\u00fa ahora vales tanto como diez mil de nosotros. Ser\u00e1 pues mejor que t\u00fa nos des ayuda desde la ciudad\u201d <\/em>(18:3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 hizo el ungido? Se puso de acuerdo con lo propuesto por sus hombres: <em>\u201cYo har\u00e9 lo que bien os parezca. Y se puso el rey a la entrada de la puerta, mientras sal\u00eda todo el pueblo de ciento y de mil en mil\u201d <\/em>(18:4). Su funci\u00f3n fue organizar delegar y supervisar a sus tropas. El l\u00edder de \u00e9xito es el que se sabe multiplicar en sus subalternos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La petici\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026Tratad benignamente por amor de m\u00ed al joven Absal\u00f3n\u201d <\/em>(18:5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido habl\u00f3 a sus tres generales, Joab, Abisai e Itai, a quienes les encarg\u00f3 encarecidamente la seguridad de Absal\u00f3n. Ellos eran responsables de su orden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Absal\u00f3n hab\u00eda dado orden de matar a su hermano Amn\u00f3n, el primog\u00e9nito del rey David, que al igual que Quileab, su segundo hijo, Absal\u00f3n, el tercero, Adon\u00edas el cuarto, e Itream, el quinto, nacieron en Hebr\u00f3n (3:2\u20135). Luego en Jerusal\u00e9n le nacieron otros hijos llamados. Sam\u00faa, Sobab, Nat\u00e1n, Salom\u00f3n, Ibhar, Elis\u00faa, Nefeg, Jaf\u00eda, Elisama, Eliada y Elifelet (5:13\u201314). Adem\u00e1s de las hijas tenidas. En total diecis\u00e9is hijos varones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Absal\u00f3n, era el hijo de Maaca, cuyo padre era Talmai, rey de Gesur (3:3). De ah\u00ed el que Absal\u00f3n despu\u00e9s de vengar con la muerte de Amn\u00f3n, la violaci\u00f3n de Tamar se fue a Talmai, hijo de Amiud, rey de Gesur (13:38). All\u00ed se refugi\u00f3 con su abuelo y bisabuelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sentimientos del ungido estaban muy atados a su hijo Absal\u00f3n: <em>\u201cTratad benignamente por amor de m\u00ed al joven Absal\u00f3n\u201d <\/em>(18:5). Esa era la raz\u00f3n principal por la cual el ungido no pod\u00eda participar activamente de este operativo militar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el ungido pone a la familia por encima de la visi\u00f3n. Y compromete su actuaci\u00f3n p\u00fablica por favorecer a sus hijos puede poner en una situaci\u00f3n dif\u00edcil a sus subalternos. David no estaba pensando como un <em>ungido visionario, <\/em>sino como un padre. Ir a la batalla hubiera significado interpretar los problemas por sentimientos y emociones y no por un razonamiento claro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el bosque de Efra\u00edn, las tropas rebeldes de Absal\u00f3n, atacaron a las tropas fieles del ungido, d\u00e1ndose un saldo de veinte mil hombres (18:6). La batalla fue recia y sus efectos nacionales (18:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Absal\u00f3n en el bosque, mientras montaba su mulo, se encontr\u00f3 con los fieles del ungido, y mientras hu\u00eda de ellos, su largo cabello se le enred\u00f3 en un \u00e1rbol de encima, desmont\u00e1ndose accidentalmente de su mulo y qued\u00e1ndose colgado por su pelo (18:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un siervo de David avis\u00f3 a Joab y este le reprendi\u00f3 por no haberle dado muerte a Absal\u00f3n (18:10\u201311), y aun lo hubiera recompensado. A lo que el hombre le record\u00f3 la orden dada por el ungido (18:12), adem\u00e1s de que \u00e9l no traicionar\u00eda al rey (18:13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab le contest\u00f3: <em>\u201cNo malgastar\u00e9 mi tiempo contigo\u201d <\/em>(18:14). Acto seguido le tir\u00f3 tres dardos al coraz\u00f3n de Absal\u00f3n, su primo, quien continu\u00f3 vivo y le orden\u00f3 a sus diez escuderos darle muerte (18:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el toque de trompeta detuvo a sus tropas de perseguir al ej\u00e9rcito de Israel (18:6). En el mismo bosque cavaron un hoyo, echaron el cad\u00e1ver de Absal\u00f3n y lo cubrieron con piedras (18:7). Lo enterraron en una fosa com\u00fan sin pompa funeraria y sin honores de pr\u00edncipe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas veces los fieles al ungido tendr\u00e1n que tomar decisiones raras, que no les agradar\u00e1n y que el ungido desaprueba, pero que el tiempo justificar\u00e1 como sabias y prudentes. Con la muerte de Absal\u00f3n se detuvo la guerra, la naci\u00f3n dividida se reunific\u00f3 y el trono le regres\u00f3 al ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Absal\u00f3n era el problema, era la causa de todo mal que ocurr\u00eda, era el que quer\u00eda matar al ungido y a su visi\u00f3n. Con su muerte ya se pod\u00eda tocar la trompeta de la paz y de la victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David nunca hubiera eliminado a Absal\u00f3n. Ese problema \u00e9l no lo pod\u00eda resolver. Es m\u00e1s, lo hubiera mantenido por mucho tiempo. \u00a1La sangre pesa m\u00e1s que el agua!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo \u00faltimo que se nos dice de Absal\u00f3n, que por no tener hijo, levant\u00f3 en el valle del rey, una columna para perpetuar su memoria, llamada Columna de Absal\u00f3n (18:18). Cuando se visita a Israel, en el valle de Josafat o torrente de Cedr\u00f3n, hay un monumento, probablemente de la \u00e9poca macabea, que se le conoce como \u201cEl pilar de Absal\u00f3n\u201d. En la edad media los padres jud\u00edos con sus hijos les arrojaban piedras y dec\u00edan: \u201cAbsal\u00f3n, hijo rebelde\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El ungido para ganar la guerra se tiene que organizar. (2) El ungido no siempre tendr\u00e1 que hacer las cosas, las debe delegar. (3) El ungido muchas veces no est\u00e1 apto para tomar ciertas decisiones, en especial en cuanto a su familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (274). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cY el rey mand\u00f3 a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: Tratad benignamente por amor a m\u00ed al joven Absal\u00f3n. Y todo el pueblo oy\u00f3 cuando dio el rey orden acerca de Absal\u00f3n a todos los capitanes\u201d (2 S. 18:5). Introducci\u00f3n El cap\u00edtulo 18 de 2 Samuel describe la muerte del pr\u00edncipe Absal\u00f3n. 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