{"id":12011,"date":"2016-03-22T19:47:28","date_gmt":"2016-03-23T00:47:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=12011"},"modified":"2016-03-22T19:47:28","modified_gmt":"2016-03-23T00:47:28","slug":"la-compostura-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-compostura-del-ungido\/","title":{"rendered":"LA COMPOSTURA DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLev\u00e1ntate pues, ahora, y ve afuera y habla bondadosamente a tus siervos; porque juro por Jehov\u00e1 que si no sales, no quedar\u00e1 ni un hombre contigo esta noche; y esto te ser\u00e1 peor que todos los males que te han sobrevenido desde tu juventud hasta ahora\u201d (2 S. 19:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cap\u00edtulo 19 de 2 Samuel se le puede llamar: \u201cEl cap\u00edtulo de la reconciliaci\u00f3n y del perd\u00f3n\u201d. La muerte de Absal\u00f3n de victoria se transform\u00f3 en luto (19:1); afectando el \u00e1nimo del pueblo que luch\u00f3 a favor del ungido (19:2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab, su sobrino, y general de su ej\u00e9rcito, quien dirigi\u00f3 la muerte de Absal\u00f3n, le hizo una severa y directa confrontaci\u00f3n sobre la verg\u00fcenza que este hab\u00eda producido en el pueblo, teniendo en poco el sacrificio humano, y amando al rebelde Absal\u00f3n (19:5\u20136). Con amenaza de una deserci\u00f3n de su ej\u00e9rcito, Joab, lo presion\u00f3 a dirigirse al pueblo, aunque ya Israel se hab\u00eda vuelto a sus lugares (19:7\u20138).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Israel se comentaba que David hab\u00eda huido de Jerusal\u00e9n y que Absal\u00f3n al que ellos ungieron estaba muerto, ten\u00edan que hacer volver al ungido (19:9\u201310). Por intermedio de los sacerdotes Sadoc y Abiatar, el ungido, se ofreci\u00f3 regresar a Jud\u00e1 para que lo recibieran de nuevo como rey, y a Amasa, general de Absal\u00f3n le ofreci\u00f3 sustituir a Joab (19:11\u201313). Con esta oferta y condiciones se gan\u00f3 el coraz\u00f3n de Jud\u00e1, y en Gilgal esta lo recibi\u00f3 (19:14\u201315).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simei hijo de Gera, de Benjam\u00edn, en Gilgal lleg\u00f3 al ungido y se arrepinti\u00f3 por el maltrato que dio al ungido al salir este de Jerusal\u00e9n (19:16\u201320). Estaba acompa\u00f1ado por un ej\u00e9rcito de veinte mil hombres de Benjam\u00edn (19:17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abisai, hermano de Joab y sobrino del ungido, aconsej\u00f3 al ungido para que diese muerte a Simei (19:21). El rey haciendo uso de su derecho real, le concedi\u00f3 la vida (19:22\u201323) y se\u00f1al\u00f3 el mal proceder de Abisai.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mefi-boset, hijo de Jonatan, y nieto de Sa\u00fal, fue uno de los que descendi\u00f3 a recibir al ungido en actitud de humillaci\u00f3n (19:24). Le explic\u00f3 al ungido que no lo hab\u00eda acompa\u00f1ado porque fue enga\u00f1ado por su siervo, el cual lo calumni\u00f3 (19:25\u201327). Apel\u00f3 a la generosidad y justicia del rey, y este determin\u00f3 que sus tierras confiscadas y dadas a Siba fueran ahora dividas (19:28\u201329). Mefi-boset no estaba interesado en tierras (19:30).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Barzilai galaadita, un anciano de ochenta a\u00f1os y rico, benefactor del ungido, vino a este, el cual le ofreci\u00f3 indemnizarlo por vida (19:31\u201334). Por su avanzada edad opt\u00f3 por recomendar a su siervo para gozar de los privilegios ofrecidos (19:35\u201340).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Gilgal los de Jud\u00e1 y los de Israel cruzaron palabras violentas sobre el regres\u00f3 y derecho de recibir al rey, hablando con m\u00e1s fuerza y argumento los de Jud\u00e1 (19:41\u201343).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La confrontaci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cLev\u00e1ntate pues, ahora, y ve afuera y habla bondadosamente a tus siervos; porque juro por Jehov\u00e1 que si no sales, no quedar\u00e1 ni un hombre contigo esta noche\u2026\u201d <\/em>(19:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte inesperada de Absal\u00f3n removi\u00f3 los sentimientos del ungido (19:1\u20132). La actitud del rey afect\u00f3 al pueblo, haci\u00e9ndolo sentirse avergonzado (19:3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido, en se\u00f1al de duelo y luto, gritaba: <em>\u201c\u00a1Absal\u00f3n, Absal\u00f3n, hijo m\u00edo, hijo m\u00edo!\u201d <\/em>(19:4). Necesitaba ventilar y exteriorizar sus sentimientos. Era rey, guerrero, adorador, m\u00fasico, consejero\u2026 pero, tambi\u00e9n era padre. A pesar de lo malo que fue Absal\u00f3n como hijo, en David ten\u00eda a un padre que lo amaba m\u00e1s all\u00e1 de sus faltas y rebeliones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab, fr\u00edo, insensible y amparado en su posici\u00f3n como general, confront\u00f3 al ungido: <em>\u201cHoy has avergonzado el rostro de todos tus siervos, que hoy han librado tu vida y la vida de tus hijos y de tus hijas, y la vida de tus mujeres, y la vida de tus concubinas, amando a los que te aborrecen, y aborreciendo a los que te aman, porque hoy has declarado que nada te importan tus pr\u00edncipes y siervos; pues hoy me has hecho ver claramente que si Absal\u00f3n viviera, aunque todos nosotros estuvi\u00e9ramos muertos entonces estar\u00edas contento\u201d <\/em>(19:5\u20136).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab sab\u00eda que el causante de ese dolor paternal lo era \u00e9l. Viol\u00f3 la orden dada por el ungido. Se sent\u00eda culpable en su conciencia, pero militarmente cumpli\u00f3 con su deber. La muerte es la sentencia por traici\u00f3n, insubordinaci\u00f3n y golpe de estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se percat\u00f3 de la manera en que habl\u00f3 al ungido. No le respet\u00f3 sus sentimientos. Se sobrepas\u00f3 a su autoridad delegada. Todo lo que le expres\u00f3 fue la pura verdad, pero en un esp\u00edritu herido. Luego lo amenaz\u00f3 con la deserci\u00f3n del ej\u00e9rcito y le profetiz\u00f3 maldici\u00f3n (19:7), oblig\u00e1ndolo a levantarse y a dirigirse al pueblo, lo que hizo el rey (19:8\u20139).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La reconciliaci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cVosotros sois mis hermanos, mis huesos y mi carne sois. \u00bfPor qu\u00e9, pues, ser\u00e9is vosotros los postreros en hacer volver al rey?\u201d <\/em>(19:12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece ser que los ancianos de Jud\u00e1, ten\u00edan sus reservas en recibir al ungido. Por intermedio de los sacerdotes Sadoc y Abiatar, David anima a los ancianos de Jud\u00e1, sus hermanos, sus huesos y su carne para que le hicieran volver (19:9\u201312).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pueblo en general sab\u00eda que David hab\u00eda sido su h\u00e9roe, y que huy\u00f3 por miedo de Absal\u00f3n, muerto Absal\u00f3n no le quedaba otro camino que reinstalar a David, a su antigua posici\u00f3n degradando a Joab (19:13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este compromiso el ungido se gan\u00f3 el coraz\u00f3n del ej\u00e9rcito de Jud\u00e1, y este le pidi\u00f3 a \u00e9l y a sus siervos que regresaran (19:14). En Gilgal el pueblo vino a recibir a David.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ungidos deben tener la sabidur\u00eda para entender cuando es necesario negociar, y aun cambiar a alg\u00fan l\u00edder por causa de la unidad del pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La aceptaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cY dijo el rey a Simei: No morir\u00e1s. Y el rey se lo jur\u00f3\u201d <\/em>(19:23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 actitud tomar\u00eda el ungido contra los que lo maldijeron y la traicionaron? \u00bfC\u00f3mo tratar\u00eda a los que lo ayudaron? \u00bfSe vengar\u00eda o perdonar\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Simei el hijo de Gera, hijo de Benjam\u00edn, de la casa de Sa\u00fal, que lo maldijo y le tir\u00f3 piedras (16:5\u201313), el ungido lo perdon\u00f3 (19:16\u201320). Este recibi\u00f3 al rey con veinte mi soldados, con Siba el criado de Sa\u00fal, con sus quince hijos y sus veinte siervos (19:16\u201317).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido no pag\u00f3 mal con mal, supo perdonar a Simei cuando este le pidi\u00f3 perd\u00f3n (19:19\u201320). Abisai recomend\u00f3 al ungido la muerte para Simei (19:20). El ungido contest\u00f3: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia, para que hoy me se\u00e1is adversario?\u2026 \u00bfPues no s\u00e9 yo que hoy soy rey sobre Israel?\u201d <\/em>(19:22). Sus sobrinos Joab y Abisai, se hab\u00edan pasado de la raya con el ungido, y le llevaban la contraria. Bas\u00e1ndose en la revelaci\u00f3n de su autoridad reacciona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dirigiendo a Simei declar\u00f3: <em>\u201cno morir\u00e1s\u201d, <\/em>y lo hizo con juramento (19:23). Los ungidos tienen que hablar con autoridad y tomar la decisi\u00f3n que m\u00e1s convenga. A Mefi-boset, hijo de Jonatan, a quien su siervo Siba acus\u00f3 de infidelidad al rey, al este descender a recibir al ungido, con una pobre apariencia, pero con una explicaci\u00f3n al porque no acompa\u00f1o al ungido (19:24\u201326), poni\u00e9ndose bajo la justicia y la gracia del rey (19:27\u201328). El ungido determin\u00f3 que las tierras fueran dividas entre Siba y Mefi-boset (19:29). Este \u00faltimo no estaba interesado en lo material, sino en saber que el rey volvi\u00f3 en paz (19:30). Demostr\u00f3 un esp\u00edritu desinteresado y satisfecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Barzilai galaadita, que acompa\u00f1\u00f3 al ungido al otro lado del Jord\u00e1n con la edad de ochenta a\u00f1os (19:31\u201332), y que de sus riquezas bendijo al ungido (19:32), le prometi\u00f3 sustentarle en Jerusal\u00e9n (19:33). Barzilai prefiri\u00f3 que su siervo Quimam fuera recompensado y no \u00e9l, a lo que David accedi\u00f3 y al que honr\u00f3 (19:35\u201340).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La reclamaci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026Nosotros tenemos en el rey diez partes, y en el mismo David m\u00e1s que vosotros. \u00bfPor que, pues, nos hab\u00e9is tenido en poco?\u2026\u201d <\/em>(19:43).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres de Israel se quejaron al rey de David, porque los hombres de Jud\u00e1 hab\u00edan llevado al rey y lo ayudaron a \u00e9l y a las personas significantes a cruzar el Jord\u00e1n (19:41).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a los hombres de Jud\u00e1 la raz\u00f3n es que David era su pariente y eso no era motivo para que aquellos se enojaran, ya que de \u00e9l no recib\u00edan comida ni regalos (19:42).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este conflicto nos recuerda de aquel en el Nuevo Testamento, cuando los griego murmuraron de los hebreos, porque sus viudas eran desatendidas (Hch. 6:1). Los doce convocaron a la multitud, le presentaron un plan de nominaciones y elecciones (6:2\u20133). Pero ellos era m\u00e1s importante la oraci\u00f3n y el ministerio de la palabra (6:4). El resultado fue que se eligieron a siete \u201cservidores\u201d griegos (6:4\u20136).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres de Israel reclamaban: <em>\u201cNosotros tenemos en el rey diez partes, y en el mismo David m\u00e1s que vosotros\u2026\u201d <\/em>(19:43). David era rey no de dos tribus, Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, sino de diez tribus m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El l\u00edder nunca debe olvidar que su llamado es servir a todos, a todo el reba\u00f1o, buenos y malos, fieles e infieles, sinceros e insinceros. No puede tener favoritismo. Cada uno tiene derecho a su ministerio y su unci\u00f3n la debe compartir con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres de Israel se hab\u00edan sentido que los de Jud\u00e1 los ten\u00edan en poco, y que de ellos naci\u00f3 la idea de hacer regresar al rey (19:43). Un grupo se tomaba el m\u00e9rito que ten\u00eda que ser compartido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cY las palabras de los hombres de Jud\u00e1 fueron m\u00e1s violentas que la de los hombres de Israel\u201d <\/em>(19:43). Ese grupo que habla con violencia, que quiere callar a otros, que siempre busca ganar, que hiere emocionalmente, que son agresivos en su conducta y trato, el ungido siempre los tendr\u00e1 presentes. Por eso, necesita mucho tracto y cuidado para ser un buen arbitro de conflictos. Su sabidur\u00eda est\u00e1 en reconciliar las diferencias y armonizar los temperamentos, porque tiene que trabajar con todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El ungido siempre se encontrar\u00e1 con el esp\u00edritu de Joab, el que hiere los sentimientos del l\u00edder como autoridad espiritual. (2) El ungido con sabidur\u00eda promover\u00e1 a algunos, y substituir\u00e1 a otros l\u00edderes por amor a la visi\u00f3n. (3) El ungido sabr\u00e1 siempre perdonar, restaurar y recompensar a otros. (4) El ungido buscar\u00e1 siempre reconciliar las partes en disputa y ser\u00e1 el elemento aglutinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (283). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLev\u00e1ntate pues, ahora, y ve afuera y habla bondadosamente a tus siervos; porque juro por Jehov\u00e1 que si no sales, no quedar\u00e1 ni un hombre contigo esta noche; y esto te ser\u00e1 peor que todos los males que te han sobrevenido desde tu juventud hasta ahora\u201d (2 S. 19:7). 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