{"id":12015,"date":"2016-03-22T19:49:06","date_gmt":"2016-03-23T00:49:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=12015"},"modified":"2016-03-22T19:49:06","modified_gmt":"2016-03-23T00:49:06","slug":"el-censo-del-ungido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-censo-del-ungido\/","title":{"rendered":"EL CENSO DEL UNGIDO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY dijo el rey a Joab, general del ej\u00e9rcito que estaba con \u00e9l: Recorre ahora todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beerseba, y haz un censo del pueblo, para que yo sepa el n\u00famero de la gente\u201d (2 S. 24:2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2 Samuel 24:1\u201317 se menciona la grave falta del ungido al ordenar a su general Joab, que censara el ej\u00e9rcito de Israel y el de Jud\u00e1 (24:1\u20132). Joab lo trato de persuadir pero el rey persisti\u00f3 en su orden (24:3\u20134). A los nueve meses y veinte d\u00edas, despu\u00e9s de haber recorrido todo el territorio (24:5\u20138); Joab le dio el censo de ochocientos mil hombres en Israel y con Jud\u00e1 quinientos mil hombres (24:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jehov\u00e1 le dio convicci\u00f3n en su coraz\u00f3n y le redarguy\u00f3 de este pecado de censo (24:10). Por intermedio del profeta Gad, Jehov\u00e1, le present\u00f3 una opci\u00f3n de tres juicios (24:11\u201312). Primero, siete a\u00f1os de hambre. Segundo, tres meses en los cuales David ser\u00eda perseguido y huir\u00eda de sus enemigos. Tercero, tres d\u00edas de peste (24:13). David opt\u00f3 por el juicio de la peste (24:14), donde murieron setenta mil hombres (24:15) Jehov\u00e1 detuvo al \u00e1ngel de la muerte que iba a destruir a Jerusal\u00e9n (24:16).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La preocupaci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cVolvi\u00f3 a encenderse la ira de Jehov\u00e1\u2019 contra <\/em><em>Israel e incit\u00f3 a David contra ellos a que dijese: Ve haz un censo de Israel y de Jud\u00e1\u201d <\/em>(24:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el relato de 1 Cr\u00f3nicas 21, ubica lo mencionado en 2 Samuel, el censo de Israel y Jud\u00e1, como un acontecimiento en la postrimer\u00eda del reinado del ungido. Diferente a 2 Samuel 24:1 donde se ve a Jehov\u00e1 como el que incita al ungido a realizar el censo, en 1 Cr\u00f3nicas 21:1 leemos: <em>\u201cPero Satan\u00e1s se levant\u00f3 contra Israel e incit\u00f3 a David a que hiciese censo de Israel\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta discrepancia debe entenderse como que Dios al estar airado con Israel por algo desconocido, le permiti\u00f3 a Satan\u00e1s influenciar a David con algo que ya este ya estaba cultivando en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David se estaba preocupando por lo que humanamente ten\u00eda, por los recursos del poder militar humano, y en esa preocupaci\u00f3n quer\u00eda poner su confianza. En el poder humano, m\u00e1s que en el poder divino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las preocupaciones pueden apagar la fe la esperanza y la confianza en el gran poder de Dios. Un grado de preocupaci\u00f3n es normal y hasta beneficia al ser humano, pero demasiado preocupaci\u00f3n es anormal, enferma y genera miedo ante lo futuro. Esta da\u00f1a la fe del ungido.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La persuasi\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cJoab respondi\u00f3 al rey: A\u00f1ada Jehov\u00e1 tu Dios al pueblo cien veces tanto como son, y que lo vea mi se\u00f1or el rey; mas \u00bfpor qu\u00e9 se complace en esto mi se\u00f1or el rey?\u201d <\/em>(24:3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato de 1 Cr\u00f3nicas 21:3 a\u00f1ade: <em>\u201c\u2026\u00bfno son todos \u00e9stos siervos de mi se\u00f1or? Para qu\u00e9 procura mi se\u00f1or esto, que ser\u00e1 para pecado a Israel?\u201d <\/em>Joab a pesar de haberle dado al ungido tantos dolores de cabeza y haberlo metido en tantos problemas; trat\u00f3 de persuadir al ungido para que este no hiciera pecar al pueblo y \u00e9l mismo tambi\u00e9n pecara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le record\u00f3 al ungido: (1) Dios pod\u00eda multiplicarle en cien por ciento a su ej\u00e9rcito. (2) Sus hombres estaban para servirle al ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notemos la pregunta de Joab: <em>\u201c\u00bfpor qu\u00e9 se complace en esto mi se\u00f1or el rey?\u201d <\/em>(24:3). Hay cosas que el ungido desea hacer solo para su propia complacencia. No todo lo que nos complace a nosotros le agrada a Dios. David se interes\u00f3 m\u00e1s en complacerse as\u00ed mismo, que en complacer a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cPero la palabra del rey prevaleci\u00f3 sobre Joab y sobre los capitanes del ej\u00e9rcito. Sali\u00f3, pues Joab, con los capitanes del ej\u00e9rcito, de delante del rey, para hacer el censo del pueblo de Israel\u201d <\/em>(24:4). En 1 Cr\u00f3nicas 21:4 se a\u00f1ade: <em>\u201cMas la orden del rey pudo m\u00e1s que Joab\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido se impuso por encima del consejo de Joab. No lo escuch\u00f3, ni le hizo caso. Se tranc\u00f3 en su postura y no se abri\u00f3 a la sugerencia que sus subalternos le presentaron. A estos no le qued\u00f3 otra alternativa que obedecer la voz mandataria de sus autoridad, y emprendieron la labor del censo (24:5\u20137), que le tom\u00f3 <em>\u201cnueve meses y veinte d\u00edas\u201d <\/em>(24:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joab le inform\u00f3 al ungido que Israel ten\u00eda ochocientos mil hombres fuertes y Jud\u00e1 quinientos mil hombres (24:9). En 1 Cr\u00f3nicas 21:5 se da el n\u00famero de un mill\u00f3n cien mil los hombres de guerra de Israel y cuatrocientos setenta mil los de Jud\u00e1. La discrepancia de estos totales es dif\u00edcil explicarla. Los levitas y los benjaminitas no se incluyeron en el censo, y la raz\u00f3n fue: <em>\u201cporque la orden del rey era abominable a Joab\u201d <\/em>(21:6). La explicaci\u00f3n puede ser que Joab no acab\u00f3 de contar para el censo porque el juicio divino lleg\u00f3 (1 Cr. 27:24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La convicci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cDespu\u00e9s que David hubo censado al pueblo, le pes\u00f3 en su coraz\u00f3n, y dijo David a Jehov\u00e1: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto, mas ahora, oh Jehov\u00e1, te ruego que quites el pecado de tu siervo, porque yo he hecho muy neciamente\u201d <\/em>(24:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa expresi\u00f3n <em>\u201cporque yo he hecho muy neciamente\u201d <\/em>se lee en 1 Cr\u00f3nicas 21:8, <em>\u201cporque he hecho muy locamente\u201d. <\/em>El ungido reconoci\u00f3 y admiti\u00f3 que actu\u00f3 como un necio y como un loco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa orden de censar al pueblo fue una falla espiritual para el ungido: <em>\u201cle pes\u00f3 en su coraz\u00f3n\u201d <\/em>(24:10) y <em>\u201cesto desagrad\u00f3 a Dios, e hiri\u00f3 a Israel\u201d <\/em>(1 Cr. 21:7). David admiti\u00f3 la gravedad de su pecado, lo confes\u00f3 a Dios y se ampar\u00f3 en su misericordia (24:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primer paso, <em>reconocer que se ha pecado, \u201cyo he pecado gravemente por haber hecho esto\u201d. <\/em>El pecado no se puede excusar por el ungido. despu\u00e9s de su experiencia de 2 Samuel 12:1\u201315, el ungido aprendi\u00f3 que Dios es un detective espiritual, y que le saca a cualquiera su expediente del pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo paso, <em>pedir perd\u00f3n por el pecado, \u201cmas ahora, oh Jehov\u00e1 te ruego que quites el pecado de tu siervo\u201d. <\/em>A pesar de su pecado, el ungido se ve como un <em>\u201csiervo\u201d. <\/em>Los siervos tambi\u00e9n pecan, aunque no quieran pecar, pero saben buscar el perd\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se pierde la convicci\u00f3n de pecado, es porque la unci\u00f3n ya se ha ido, se ha perdido, ya no se tiene. Sin la unci\u00f3n se vive para el mundo, con la unci\u00f3n se vive para el cielo.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La selecci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cVe y di a David: as\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: Tres cosas te ofrezco, t\u00fa escoger\u00e1s una de ellas, para que yo la haga\u201d (24:12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su postrimer\u00eda Dios le env\u00eda a Gad el profeta, a David, con tres juicios divinos, d\u00e1ndole a este la oportunidad de escoger uno (24:11). Samuel, Nat\u00e1n y Gad fueron tres profetas que influyeron en la vida y el llamado del ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jehov\u00e1, por intermedio del profeta Gad, le ofrece tres alternativas a David, y la que escogiera traer\u00eda el juicio divino a la naci\u00f3n: (1) Tres a siete a\u00f1os de hambre (2 S. 24:13; cp.. 1 Cr. 21:12). (3) Tres d\u00edas con la palabra de peste sobre la naci\u00f3n de Israel (2 S. 24:13; cp. 1 Cr. 21:12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido declar\u00f3 al profeta Gat: <em>\u201cEn grande angustia estoy; caigamos ahora en mano de Jehov\u00e1, porque sus misericordias son muchas, mas no caiga yo en manos de hombres\u201d <\/em>(24:14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido sab\u00eda que Dios ten\u00eda misericordia, que caer en su mano ser\u00eda mejor que experimentar hambre o ser derrotado en guerra. El juicio de la plaga de peste dej\u00f3 una mortandad de setenta mil hombres (24:15). Ese juicio abarc\u00f3 desde Dan a Beerseba (24:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el \u00e1ngel de la muerte iba a tocar a Jerusal\u00e9n, Dios se retract\u00f3 del juicio y declar\u00f3 al \u00e1ngel: <em>\u201cBasta ahora, det\u00e9n tu mano. Y el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 estaba junto a la era de Arauna jebuseo\u201d <\/em>(24:16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De manera muy interesante el \u00e1ngel se detiene precisamente en la era de Arauna Jebuseo, al lugar donde Abraham iba a sacrificar a Isaac (22:2), donde Salom\u00f3n construy\u00f3 el templo (2 Cr. 3:1) y que se reconoc\u00eda como el monte Moriah, y que en su cima un d\u00eda tambi\u00e9n Jes\u00fas de Nazaret fue crucificado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gad instruy\u00f3 al ungido para que levantara un altar en la era de Arauna Jebuseo (24:18), lo cual este obedeci\u00f3 (24:19). Arauna recibi\u00f3 con benepl\u00e1cito al rey y a su comitiva, ofreci\u00e9ndole bueyes para el holocausto, con los trillos y yugos para le\u00f1a (24:22\u201322).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ungido le ofreci\u00f3 a Arauna cincuenta siclos de plata (24:24) que parece ser el precio por los bueyes y la era. En 1 Cr\u00f3nicas se dice que David pag\u00f3 seiscientos siclos de oro y se refiere a toda la propiedad. Arauna y Ornan (1 Cr. 21:20\u201325) son la misma persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos: <em>\u201cY edific\u00f3 all\u00ed David un altar a Jehov\u00e1, y sacrific\u00f3 holocaustos y ofrendas de paz, y Jehov\u00e1 oy\u00f3 las suplicas de la tierra, y ces\u00f3 la plaga en Israel\u201d <\/em>(24:25). Aqu\u00ed el ungido se presenta como un sacerdote, fue tambi\u00e9n <em>profeta <\/em>(2 S. 23:1\u20137) y <em>rey. <\/em>Los tres regalos que los magos del oriente (Mt. 2:1) dieron al infante Jes\u00fas, oro, incienso y mirra (Mt. 2:11) simbolizan sus funciones mesi\u00e1nicas del Rey, Sacerdote, y Profeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el ungido adulter\u00f3 las consecuencias del pecado le afectaron solo a \u00e9l (2 S. 12:11). Ahora por causa de su pecado las consecuencias alcanzaron a la naci\u00f3n de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David vio al \u00e1ngel que destruir\u00eda al pueblo y le habl\u00f3 a Jehov\u00e1: <em>\u201cYo pequ\u00e9, yo hice la maldad, \u00bfque hicieron esta ovejas? Te ruego que tu mano se vuelva contra m\u00ed, y contra la casa de mi padre\u201d <\/em>(24:17). Arauna o Ornan tambi\u00e9n vio al \u00e1ngel (1 Cr. 21:20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pecado del ungido puede producir mortandad en el pueblo de Dios. Por lo que hizo David otros pagaron las consecuencias. El ungido tiene que cuidarse de no cometer un pecado que pueda molestar a Dios contra el pueblo al que dirige o ministra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tabern\u00e1culo de Mois\u00e9s estaba en Gaba\u00f3n (1 Cr. 21:29). Pero David no fue all\u00ed por miedo al \u00e1ngel de Jehov\u00e1. Aqu\u00ed se nos da la raz\u00f3n hist\u00f3rica de porque en la era de Arauna jebuseo se levant\u00f3 el tabern\u00e1culo de David.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Las preocupaciones pueden engendrar dudas en el coraz\u00f3n del ungido. (2) El ungido debe ser sensible y obediente al consejo de sus subalternos. (3) Cuando el ungido ha pecado, debe arrepentirse y confesar su pecado a Dios. (4) El pecado del ungido puede afectar a todo un pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Kittim, S. (2002). <em>David el ungido &#8211; sermones de grandes personajes bi\u0301blicos : Kittim, Silva<\/em> (301). Grand Rapids, Michigan, EE. UU. de A.: Editorial Portavoz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cY dijo el rey a Joab, general del ej\u00e9rcito que estaba con \u00e9l: Recorre ahora todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beerseba, y haz un censo del pueblo, para que yo sepa el n\u00famero de la gente\u201d (2 S. 24:2). 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