{"id":1214,"date":"2015-11-30T19:33:09","date_gmt":"2015-12-01T00:33:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-te-sacara-del-desierto\/"},"modified":"2015-11-30T19:33:09","modified_gmt":"2015-12-01T00:33:09","slug":"dios-te-sacara-del-desierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-te-sacara-del-desierto\/","title":{"rendered":"Dios te sacar\u00e1 del desierto"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> \t<strong>2 Reyes 20:5-6<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"> \t<strong>En la Palabra de Dios leemos la historia de un siervo quien Dios le cambi&oacute; el tiempo<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tv. 5 Vuelve, y d&iacute; a Ezequ&iacute;as, pr&iacute;ncipe de mi pueblo: As&iacute; dice Jehov&aacute;, el Dios de David tu padre: Yo he o&iacute;do tu oraci&oacute;n, y he visto tus l&aacute;grimas; he aqu&iacute; que yo te sano; al tercer d&iacute;a subir&aacute;s a la casa de Jehov&aacute;. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tv. 6&nbsp; Y a&ntilde;adir&eacute; a tus d&iacute;as quince a&ntilde;os, y te librar&eacute; a ti y a esta ciudad de mano del rey de Asiria; y amparar&eacute; esta ciudad por amor a m&iacute; mismo, y por amor a David mi siervo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDios quiere hacer de cada una de nuestras vidas algo especial. Hay momentos en que no entendemos los cambios de Dios, muchas veces no entendemos porque Dios permite tanta cosas adversas en nuestras vidas, muchas veces no entendemos el mover de Dios y eso hace que en ocasiones nos sintamos frustrados. Es entonces cuando el desaliento viene, el des&aacute;nimo viene; y en nuestra mente racional el diablo comienza colocar palabras tales como: Mejor vete a otra Iglesia, renuncia al ministerio, has un pare.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDios a cada uno de nosotros sus hijos, nos habla a trav&eacute;s de se&ntilde;ales, porque quiere restaurarnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPosiblemente en este tiempo en cada uno de nosotros Dios esta moviendo nuestro &aacute;rbol para hacer caer cada uno de los frutos que no le son agradables a El; tal vez Dios nos quiere amasar y hacer de nosotros una mejor vasija.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tHay momentos en los cuales nos encontramos en toda clase de abundancia, otros tiempos de escasez, y otros caminamos por otros tipos de desierto en nuestra vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Lucas 22:31-32 <\/strong>&nbsp;&ldquo;Dijo tambi&eacute;n el Se&ntilde;or: Sim&oacute;n, Sim&oacute;n, he aqu&iacute; Satan&aacute;s os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y t&uacute;, una vez vuelto, confirma a tus hermanos&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDe cierta forma el enemigo no nos quiere ver bendecidos, no nos quiere ver gozosos, no nos quiere ver victoriosos; y en muchas ocasiones pide a Dios permiso para zarandear nuestras vidas. Y pueda que Dios se la de, pero si eso sucede, dejarme decirte que Dios no va a permitir que satan&aacute;s toque tu vida, podr&aacute; quitarte todo lo que tengas pero jam&aacute;s podr&aacute; tocar tu vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tAs&iacute; como a Job, que se le permiti&oacute; a satan&aacute;s quitarle todo hasta dejarlo en la ruina, pero su vida fue guardada. Al final de todo satan&aacute;s tubo que devolverle tres veces lo que le hab&iacute;a robado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tHoy te digo en el nombre del Se&ntilde;or Jesucristo que satan&aacute;s tendr&aacute; que devolverte tres veces lo que te ha quitado, satan&aacute;s tendr&aacute; que devolverte el auto que te quito, la casa que te quito, la salud que te quito; hoy satan&aacute;s tendr&aacute; que devolverte con intereses el dinero que te ha robado. Quiz&aacute;s ha truncado tu ministerio, y te ha hecho cometer muchos errores que hoy te ha costado tu avance; pero hoy te digo a ti mujer, a ti hombre, a ti joven que Dios hoy te levantara de nuevo, restaurara tus fuerzas, tu ministerio no acaba aqu&iacute;, tu ministerio apenas comienza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tMuchas veces Dios tiene que permitir que pasemos por el desierto, muchas veces Dios tiene que pulirnos, tratarnos y prepararnos para recibir la bendici&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Marcos 2:21-22<\/strong>&nbsp; &ldquo;Nadie pone remiendo de pa&ntilde;o nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tRecuerdo en una ocasi&oacute;n yo le ped&iacute;a a Dios que me llenara de su presencia, que me llenara de su poder, que me llenara de su Esp&iacute;ritu; y duraba horas or&aacute;ndole as&iacute; al Se&ntilde;or; realmente yo deseaba ser usado por Dios, anhelaba su presencia; pero por m&aacute;s que ped&iacute;a y ped&iacute;a no se me daba nada. Hasta que una vez leyendo las escrituras me encontr&eacute; con este pasaje de Marcos 2:22 fue entonces cuando entend&iacute; que Dios no pod&iacute;a echar su vino nuevo en este odres viejo; comprend&iacute; entonces que primero deb&iacute;a dejarme moldear y limpiar por el para luego ser lleno de ese vino nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEse proceso tuve que pasarlo en un desierto, y de eso precisamente Dios quiere hablarte hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Oseas 2:14-17<\/strong>&nbsp;&ldquo;Por tanto, he aqu&iacute;, la seducir&eacute;, la llevar&eacute; al desierto, y le hablar&eacute; al coraz&oacute;n. Le dar&eacute; sus vi&ntilde;as desde all&iacute;, y el valle de Acor por puerta de esperanza. Y all&iacute; cantar&aacute; como en los d&iacute;as de su juventud, como en el d&iacute;a en que subi&oacute; de la tierra de Egipto. Suceder&aacute; en aquel d&iacute;a&#8211;declara el SE&Ntilde;OR&#8211; que me llamar&aacute;s Ish&iacute; y no me llamar&aacute;s m&aacute;s Baal&iacute;. Porque quitar&eacute; de su boca los nombres de los Baales, y nunca m&aacute;s ser&aacute;n mencionados por sus nombres&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tHoy mencionaremos tres puntos por los cuales somos llevados al <strong>desierto<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t1. Somos llevados al desierto cuando nos alejamos de Dios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Hebreos 3:8-10<\/strong>&nbsp; &ldquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tNo endurezc&aacute;is vuestros corazones,&nbsp; Como en la provocaci&oacute;n, en el d&iacute;a de la tentaci&oacute;n en el desierto, Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta a&ntilde;os. A causa de lo cual me disgust&eacute; contra esa generaci&oacute;n, Y dije: Siempre andan vagando en su coraz&oacute;n, Y no han conocido mis caminos&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tA&nbsp;veces&nbsp; Dios permite que habitemos en el desierto porque nos hemos alejado de &Eacute;l, por alguna raz&oacute;n dejamos de venir a la Iglesia, dejamos de escuchar el devocional, dejamos de leer la Biblia y decidimos hacerle frente a nuestra situaci&oacute;n en nuestras fuerzas. Solo en el desierto nos daremos cuanta que apartados de el nada podemos hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2. Somos llevados al desierto para hablar a nuestro coraz&oacute;n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>1 Cr&oacute;nicas 28:9<\/strong>&nbsp; &ldquo;Y t&uacute;, Salom&oacute;n, hijo m&iacute;o, reconoce al Dios de tu padre, y s&iacute;rvele con coraz&oacute;n perfecto y con &aacute;nimo voluntario; porque Jehov&aacute; escudri&ntilde;a los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si t&uacute; le buscares, lo hallar&aacute;s; mas si lo dejares, &eacute;l te desechar&aacute; para siempre&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tMuchas veces somos llevados al desierto para hacernos ver lo que hace falta en nuestro coraz&oacute;n y en nuestra vida y que solamente El puede llenarnos a plenitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSalom&oacute;n se le estaba da&ntilde;ando el coraz&oacute;n y Jehov&aacute; trata con el, le habla y le aconseja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t3. Somos llevados al desierto como un tiempo de prueba:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tMuchas veces vivimos tiempos gloriosos, y Dios permite tiempos de derrota tambi&eacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tCuando nos encontramos en tiempo de desierto, la mayor&iacute;a de veces nos sentimos solos, apartados, tristes, que nadie comprende ni nos entiende. Creemos que estamos solos y que nunca saldremos de este percance. Lo interesante de todo esto es que aun estando en el desierto Dios estar&aacute; con nosotros para fortalecernos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Ex&oacute;do 13:22<\/strong>&nbsp;&ldquo;No quit&oacute; de delante del pueblo la columna de nube durante el d&iacute;a, ni la columna de fuego durante la noche&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tAs&iacute; como estuvo con su pueblo al sacarlo de Egipto, mientras anduvieron por el desierto Dios les mando una nube en el d&iacute;a y una columna de fuego en las noches para guiarlos; pero mas que para guiarlos lo hizo para darles a entender que estuvieran donde estuvieran &eacute;l estar&iacute;a con ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tJes&uacute;s dijo en Mateo 28:20 &ldquo;Yo estoy con vosotros todos los d&iacute;as hasta el fin del mundo&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tOh hermano no importa por el desierto que est&eacute;s atravesando, no importa las circunstancias, no importa el problema; Jes&uacute;s prometi&oacute; estar contigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<strong>Oseas 2: 18-21<\/strong> &ldquo;En aquel d&iacute;a har&eacute; tambi&eacute;n un pacto por ellos con las bestias del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; quitar&eacute; de la tierra el arco, la espada y la guerra, y har&eacute; que ellos duerman seguros. Te desposar&eacute; conmigo para siempre; s&iacute;, te desposar&eacute; conmigo en justicia y en derecho, en misericordia y en compasi&oacute;n; te desposar&eacute; conmigo en fidelidad, y t&uacute; conocer&aacute;s al SE&Ntilde;OR. Y suceder&aacute; que en aquel d&iacute;a yo responder&eacute;&#8211;declara el SE&Ntilde;OR&#8211;, responder&eacute; a los cielos, y ellos responder&aacute;n a la tierra&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEsto quiere decir lo siguiente, cuando nosotros oremos, nada se va a interponer entre nuestra oraci&oacute;n y Dios. Al encontrarnos en ese momento de intimidad estaremos cerca de nuestro Dios, cuando le hablemos El dar&aacute; orden desde los cielos para que nosotros podamos comer trigo, el cual es figura de la palabra, mosto, es gozo y aceite es unci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tQuiz&aacute;s tu no entiendas porque estas atravesando por el desierto, y a lo mejor no has visto el lado bueno te de todo esto, y es porque Dios est&aacute; tratando contigo, a lo mejor hay cosas que debemos cambiar, a lo mejor hay cosas a las que debemos renunciar, a lo mejor hay cosas a las que estamos aferrados y no queremos soltarnos de ellas, a lo mejor quiera tratar con &nbsp;nuestro coraz&oacute;n y por ello nos dej&oacute; solos por un breve momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tA veces Dios permite el desierto en nuestras vidas porque quiere tratar con nosotros en la soledad y por ir en busca de una soluci&oacute;n no escuchamos la voz de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEso le pas&oacute; a un grupo de personas que no quer&iacute;an o&iacute;r a Dios a trav&eacute;s de mois&eacute;s, mientras iban caminando por el desierto hacia la bendici&oacute;n mucho de ellos murmuraban diciendo: Este ahora nos trae al desierto para que muramos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tCuando Mois&eacute;s subi&oacute; al monte por orden de Dios muchos de ellos perdieron las esperanzas por el desespero y decidieron darle la espalda a Dios y hacerse un dios que los guiara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tCuando salgas del desierto no veras las situaciones, circunstancias y personas de la misma manera. Nuestros ojos ver&aacute;n lo que viene para nosotros, las bendiciones abundantes de parte de Dios, la prosperidad a nuestra vida y Dios comenzar&aacute; a levantarnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPara que esto suceda necesitamos creer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tQuienes no reciben sus bendiciones es porque no est&aacute;n peleando por ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSi cada uno de nosotros estamos pasando un desierto en el cual sentimos que todo esta terminando, es porque Dios quiere que nosotros dependamos totalmente de El.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/2524-dios-te-sacara-del-desierto\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Reyes 20:5-6 En la Palabra de Dios leemos la historia de un siervo quien Dios le cambi&oacute; el tiempo: v. 5 Vuelve, y d&iacute; a Ezequ&iacute;as, pr&iacute;ncipe de mi pueblo: As&iacute; dice Jehov&aacute;, el Dios de David tu padre: Yo he o&iacute;do tu oraci&oacute;n, y he visto tus l&aacute;grimas; he aqu&iacute; que yo te &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-te-sacara-del-desierto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDios te sacar\u00e1 del desierto\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1214","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1214","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1214"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1214\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}