{"id":12925,"date":"2016-03-29T01:18:19","date_gmt":"2016-03-29T06:18:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adan-y-eva-el-juego-de-la-culpabilidad\/"},"modified":"2016-03-29T01:18:19","modified_gmt":"2016-03-29T06:18:19","slug":"adan-y-eva-el-juego-de-la-culpabilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adan-y-eva-el-juego-de-la-culpabilidad\/","title":{"rendered":"Adan Y Eva: El Juego De La Culpabilidad"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" ><strong>Adan Y Eva: El Juego De La Culpabilidad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" ><strong>\u201cLA MUJER QUE ME DISTE&#8230; ME DIO DEL \u00c1RBOL, Y YO COM\u00cd\u201d (G\u00e9nesis 3:12-13)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Durante cuarenta a\u00f1os, un hombre fuma tres paquetes de cigarrillos al d\u00eda, muere de c\u00e1ncer de pulm\u00f3n m\u00e1s tarde y su familia demanda a la tabacalera&#8230; Una mujer borracha se estrella conduciendo, y despu\u00e9s culpa al due\u00f1o del bar. Tus hijos est\u00e1n descontrolados, as\u00ed que hechas la culpa a la violencia televisiva, a la falta de disciplina en la escuela o a la influencia de sus amigos. <strong>Excusas \u2013 \u00a1tenemos cientos de ellas!<\/strong> Nuestros padres nos fallaron&#8230; Nuestros amigos nos decepcionaron&#8230; Alguien nos dio un mal consejo&#8230; Nuestra <strong>\u201cmedia naranja\u201d<\/strong> no nos entiende. El <strong>\u201cjuego de la culpa\u201d<\/strong> no es nada nuevo; lo hemos estado <strong>\u201cjugando\u201d<\/strong> desde el principio de la creaci\u00f3n. La primera pareja le dio a Dios toda clase de excusas para evitar la responsabilidad de sus acciones. Ad\u00e1n incluso culp\u00f3 a Dios diciendo: <strong>\u201cFue por la mujer que me diste\u201d (cfr. G\u00e9nesis 3:12)<\/strong>. Eva tampoco <strong>\u201cse qued\u00f3 atr\u00e1s\u201d<\/strong>, diciendo: <strong>\u201cLa serpiente me enga\u00f1\u00f3&#8230;\u201d (G\u00e9nesis 3:13b)<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Salom\u00f3n dijo:<strong> \u201cEl de coraz\u00f3n sabio recibe los mandamientos, mas el de labios necios va a su ruina\u201d (Eclesiast\u00e9s 10:8),<\/strong> porque la capacidad de aceptar responsabilidad es el nivel de tu car\u00e1cter y madurez. Pero lo que a\u00fan es m\u00e1s importante es que el Se\u00f1or no puede perdonarte y restaurarte hasta que no reconozcas tu pecado y te alejes de \u00e9l. En ninguna parte de las Escrituras \u00c9l disculpa el pecado de alguien a causa del comportamiento de otra persona. De hecho, <strong>cuando te acostumbras a culpar al otro<\/strong>, nunca llegas a arrepentirte en serio. La Biblia dice que <strong>\u201c&#8230;todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba seg\u00fan lo que haya hecho&#8230;\u201d (2 Corintios 5:10)<\/strong>. Reconocer tus pecados y defectos aqu\u00ed y ahora te libera para recibir el perd\u00f3n de Dios y seguir adelante hacia la madurez.<\/p>\n<p align=\"justify\" ><strong>\u201c&#8230;SI DICES: \u2018LO CIERTO ES QUE NO LO SUPIMOS\u2019, \u00bfACASO NO LO CONSIDERAR\u00c1 EL QUE PESA LOS CORAZONES?\u201d (Proverbios 24:12)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Generalmente, culpar a otros por nuestros defectos y errores es para evitar hacerle frente a la verdad sobre nosotros mismos. El Dr. Wayne Dyer dijo:<strong> \u201cAl culpar a otros, inevitablemente estamos perdiendo el tiempo. Independientemente del grado de culpabilidad que tengas, no vas a cambiar. Lo \u00fanico que la culpabilidad hace cuando buscas razones externas para explicar tu infelicidad o frustraci\u00f3n es mantener el enfoque lejos de ti. Puede que consigas que otro se sienta culpable pero no vas a poder cambiar lo que te hace infeliz a ti&#8230;\u201d.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Los israelitas pasaron cuarenta a\u00f1os en el desierto, haciendo una traves\u00eda que pod\u00eda haber durado s\u00f3lo once d\u00edas<strong> (lee Deuteronomio 1:2).<\/strong> Esto se debi\u00f3 a que culparon de todos sus problemas a Dios, a Mois\u00e9s y a lo que fuera; alguien ten\u00eda que ser culpable de todo lo que les sucedi\u00f3. <strong>\u00bfSuena familiar?<\/strong> Salom\u00f3n dijo:<strong> \u201c&#8230;si dices: \u2018Lo cierto es que no lo supimos\u2019, \u00bfacaso no lo considerar\u00e1 el que pesa los corazones? &#8230;y \u00c9l pagar\u00e1 al hombre seg\u00fan sus obras\u201d (Proverbios 24:12).<\/strong> Posiblemente ser\u00e1 dif\u00edcil hacer frente a la verdad, pero esconderte de ella no hace que desaparezca. De hecho, hasta que no est\u00e9s dispuesto a admitir tus errores, seguir\u00e1s teniendo problemas y culpando a otros. Recuerda que Satan\u00e1s nunca dejar\u00e1 de involucrarte en el <strong>\u201cjuego de la culpabilidad\u201d<\/strong> a trav\u00e9s de tus pensamientos y emociones. Y si le haces caso, \u00e9l ganar\u00e1 y t\u00fa perder\u00e1s&#8230; Pablo dijo: <strong>\u201cNo seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal\u201d (Romanos 12:21). \u00bfLo has entendido?<\/strong> De ti depende cu\u00e1nto <strong>\u201cterreno\u201d le dar\u00e1s al \u201cacusador\u201d (lee Apocalipsis 12:10b).<\/strong>.. Una vez, <strong>Winston Churchill<\/strong> dijo:<strong> \u201cEl precio de la grandeza es la responsabilidad\u201d<\/strong>. Por tanto, deja de pasarles la responsabilidad a otros, empieza a ser honesto con el Se\u00f1or y permite que \u00c9l corrija las cosas en tu vida que no funcionan bien.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adan Y Eva: El Juego De La Culpabilidad \u201cLA MUJER QUE ME DISTE&#8230; ME DIO DEL \u00c1RBOL, Y YO COM\u00cd\u201d (G\u00e9nesis 3:12-13) Durante cuarenta a\u00f1os, un hombre fuma tres paquetes de cigarrillos al d\u00eda, muere de c\u00e1ncer de pulm\u00f3n m\u00e1s tarde y su familia demanda a la tabacalera&#8230; Una mujer borracha se estrella conduciendo, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adan-y-eva-el-juego-de-la-culpabilidad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAdan Y Eva: El Juego De La Culpabilidad\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12925","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12925"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12925\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}