{"id":12930,"date":"2016-03-29T01:18:23","date_gmt":"2016-03-29T06:18:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-palabra-de-dios-para-los-que-ensenan\/"},"modified":"2016-03-29T01:18:23","modified_gmt":"2016-03-29T06:18:23","slug":"una-palabra-de-dios-para-los-que-ensenan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-palabra-de-dios-para-los-que-ensenan\/","title":{"rendered":"Una Palabra de Dios Para Los Que Ense\u00f1an"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" ><strong>Una Palabra de Dios Para Los Que Ense\u00f1an<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" ><strong>&#8220;Pero t\u00fa has seguido mi doctrina, conducta&#8230;&#8221; (2 Timoteo 3:10)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Si quieres que tus ense\u00f1anzas impacten, debes hacer estas tres cosas:<\/p>\n<p align=\"justify\" ><strong>(1) Conocer a tus estudiantes.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Esto requiere compromiso y tiempo. Aqu\u00ed es donde se pierden un mont\u00f3n de profesores. No hay una f\u00f3rmula m\u00e1gica. Ense\u00f1ar bien tiene un precio: debes estar dispuesto a dar tu vida por otros. Si tus estudiantes tienen que <strong>&#8220;atraparte&#8221;<\/strong> a la salida de la clase para tener un momento contigo, no vas a poder llegar a ellos. Preocuparte por alguien es m\u00e1s importante para esa persona que lo que te puedes imaginar.<\/p>\n<p align=\"justify\" ><strong>(2) Ganar &#8220;a pulso&#8221; el derecho a ser escuchado.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Sal a la calle y dile al primero que encuentres que sabes cu\u00e1l es su problema, y ni te escuchar\u00e1. Aunque sepas cu\u00e1l es su problema, no vas a poder llegar a su coraz\u00f3n, porque la credibilidad debe preceder a la comunicaci\u00f3n. Nuestra <strong>&#8220;c\u00e9lebre&#8221;<\/strong> sociedad nunca ha tenido esto en claro&#8230; Tienes que ganarte su atenci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" ><strong>(3) Estar dispuesto a ser vulnerable.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Son los quebrantados los que se convierten en maestros para arreglar las cosas. No temas que la gente sepa tus problemas presentes y pasados. Las personas tienden a vernos m\u00e1s como somos ahora que en vez de ver de d\u00f3nde hemos venido y lo que hemos pasado; no han visto el proceso. As\u00ed que, h\u00e1blales del Dios que conoces personalmente y de lo que \u00c9l te ha ayudado a superar. <strong>\u00a1Eso les impactar\u00e1 siempre! \u00bfQuieres ser un maestro que llegue al coraz\u00f3n del otro?<\/strong> Pon en pr\u00e1ctica estos principios.<\/p>\n<p align=\"justify\" ><strong>&#8220;&#8230;todo el que sea perfeccionado, ser\u00e1 como su maestro&#8221; (Lucas 6:40)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Deja de crecer y dejar\u00e1s de ense\u00f1ar. La verdad no cambia, pero tu conocimiento sobre ella deber\u00eda. Pedro escribi\u00f3:<strong> &#8220;&#8230;creced en la gracia y el conocimiento&#8230;&#8221; (2 Pedro 3:18).<\/strong> Esto requiere una actitud de que todav\u00eda no has llegado a tu destino final. Todos los que aplican este principio se preguntan constantemente: <strong>\u00bfC\u00f3mo puedo mejorar?<\/strong>. El doctor <strong>Howard Hendricks<\/strong> escribi\u00f3: <strong>&#8220;<\/strong>Cuando estudiaba en la universidad, trabajaba en el comedor. De camino a mi empleo a las 5:30 de la ma\u00f1ana, pasaba por la casa de uno de mis profesores. Por la ventana pod\u00eda ver la luz encendida de su despacho, y \u00e9l estaba inclinado sobre sus libros. Un d\u00eda, me invit\u00f3 a comer a su casa y le dije: <strong>\u00bfLe importa si le hago una pregunta? \u00bfPor qu\u00e9 sigue usted estudiando?<\/strong> Parece ser que nunca para. A lo que \u00e9l contest\u00f3: <strong>&#8220;Hijo, prefiero que mis estudiantes &#8220;beban&#8221; de un &#8220;manantial&#8221; y no de un &#8220;estanque de agua encenagada&#8221;<\/strong>. \u00c9l fue uno de los mejores profesores que he tenido jam\u00e1s, un hombre que me marc\u00f3 para siempre&#8221;. <strong>\u00bfTe dedicas a ense\u00f1ar a otros? \u00bfDe d\u00f3nde est\u00e1s &#8220;bebiendo&#8221;? Jes\u00fas dijo: &#8220;&#8230;todo el que sea perfeccionado, ser\u00e1 como su maestro&#8221; (Lucas 6:40).<\/strong> Estas palabras deber\u00edan o motivarte o hacerte caer de rodillas. Si quieres impactar a los dem\u00e1s, debes pedirle a Dios que te impacte a ti en primer lugar. \u00c9l quiere actuar por medio de ti, pero no puede hacerlo hasta que obre en ti. Te usar\u00e1 como instrumento suyo, pero antes quiere afilar y limpiar ese instrumento para que se convierta en uno m\u00e1s efectivo en sus manos. De manera que, si quieres ser m\u00e1s eficaz a la hora de ense\u00f1ar, haz todo lo posible para reforzar al profesor, o sea, a ti mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\" ><strong>&#8230;PROSIGO A LA META&#8230;&#8221; (Filipenses 3:14)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Si quieres cambiar vidas, t\u00fa mismo debes cambiar, y nunca ser\u00e1s demasiado viejo para hacerlo porque no tiene nada que ver con la edad y mucho con la actitud. <strong>&#8220;Bueno, yo ya me estoy haciendo demasiado viejo&#8221;<\/strong>, dir\u00e1s. Demasiado viejo, <strong>\u00bfcu\u00e1ntos a\u00f1os es eso? \u00bfEst\u00e1s muerto?<\/strong> No, puedes decir, todav\u00eda estoy vivo. <strong>\u00a1Bien!<\/strong> Entonces, aprende, o morir\u00e1s mentalmente&#8230; Las personas mayores pueden ser excelentes aprendices. En alg\u00fan momento hemos ca\u00eddo en el error de pensar que <strong>&#8220;a un perro viejo no se le pueden ense\u00f1ar trucos nuevos&#8221;<\/strong>, lo cual es cierto si est\u00e1s ense\u00f1ando a perros trucos nuevos; pero t\u00fa no te dedicas a ello, <strong>\u00bfverdad?<\/strong> Hay personas con 20 a\u00f1os que est\u00e1n muertas intelectualmente y personas con 80 que est\u00e1n <strong>&#8220;conectadas&#8221;<\/strong>, y descubriendo <strong>&#8220;nuevos mundos&#8221;<\/strong>. <strong>El ap\u00f3stol Pablo<\/strong> era uno de ellos. Cerca del final de su vida, cuando la mayor\u00eda de nosotros <strong>&#8220;busca una mecedora&#8221;<\/strong>, \u00e9l escribi\u00f3:<strong> &#8220;&#8230;olvidando ciertamente lo que queda atr\u00e1s y extendi\u00e9ndome a lo que est\u00e1 delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jes\u00fas&#8221; (Filipenses 3:13-14)<\/strong>. \u00c9l no estaba ni orgulloso de sus \u00e9xitos ni avergonzado de sus fracasos. Aprendi\u00f3 del pasado, pero se neg\u00f3 a vivir en \u00e9l. Su meta estaba siempre delante de \u00e9l y se relacionaba propiamente con el presente. Dijo: <strong>&#8220;prosigo a la meta&#8230;.&#8221;<\/strong> Cada ma\u00f1ana, cuando Pablo abr\u00eda los ojos, pensaba: <strong>&#8220;\u00c9ste es un nuevo d\u00eda lleno de posibilidades; Se\u00f1or, ay\u00fadame a aprovechar cada momento&#8221;<\/strong>. Como dice el refr\u00e1n: <strong>&#8220;Cuanto m\u00e1s viejo el violinista, m\u00e1s dulce la melod\u00eda&#8221;<\/strong>, pero s\u00f3lo si sigues practicando y te mantienes en forma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una Palabra de Dios Para Los Que Ense\u00f1an &#8220;Pero t\u00fa has seguido mi doctrina, conducta&#8230;&#8221; (2 Timoteo 3:10) Si quieres que tus ense\u00f1anzas impacten, debes hacer estas tres cosas: (1) Conocer a tus estudiantes. Esto requiere compromiso y tiempo. Aqu\u00ed es donde se pierden un mont\u00f3n de profesores. No hay una f\u00f3rmula m\u00e1gica. Ense\u00f1ar bien &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-palabra-de-dios-para-los-que-ensenan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUna Palabra de Dios Para Los Que Ense\u00f1an\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12930","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12930","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12930"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12930\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12930"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12930"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12930"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}